El conflicto civil etíope comenzó en 2018, con la disolución del Frente Democrático Revolucionario del Pueblo Etíope (FDRPE), una coalición política de partidos hegemónicos, de carácter federalista étnico. Tras 20 años de conflicto fronterizo con Eritrea, una década de tensiones internas, dos años de protestas y un estado de emergencia, Hailemariam Desalegn dimitió el 15 de febrero de 2018 como primer ministro y presidente del FDRPE. Con su sucesor, Abiy Ahmed, surgieron esperanzas de una eventual paz. Sin embargo, estalló la guerra en la región de Tigray y el resurgimiento de insurgencias étnicas en toda Etiopía. Las guerras civiles provocaron importantes violaciones de los derechos humanos, crímenes de guerra y ejecuciones extrajudiciales.
En marzo de 2018, el FDRPE nominó a Abiy Ahmed como sucesor de Desalegn, siendo nombrado como primer ministro por el parlamento el 2 de abril. Abiy, de 42 años, reformó la economía del país, liberó a opositores políticos, permitió el regreso de los exiliados, redujo las restricciones de prensa y dio libertad a diversos grupos políticos para organizarse. Recibió el Premio Nobel de la Paz en 2019 por poner fin a la guerra con Eritrea. Revirtió la política étnica del antiguo régimen consagrada en la Constitución de 1995. Sin embargo, sus políticas exacerbaron la competencia entre los antiguos partidos de la coalición y empujaron al país hacia un mayor conflicto étnico.
En noviembre de 2020, estalló la guerra en Tigray entre el gobierno federal y el gobierno regional. El Éjército etíope y eritreo ocuparon Mekelle, capital de Tigray. Las Fuerzas Armadas de Tigray recuperaron la mayor parte de la región a mediados de 2021 y, a finales de ese mismo año, se aliaron con el Ejército de Liberación Oromo (OLA) y otros siete grupos rebeldes menores, incluido el Frente de Liberación Popular de Tigray (FLPT), formando el Frente Unido de Fuerzas Federalistas y Confederalistas Etíopes. Después de dos años de alianzas y conflictos cambiantes, el FLPT y el Gobierno etíope firmaron un tratado de paz en Pretoria el 2 de noviembre de 2022. Sin embargo, continuaron los conflictos civiles esporádicos, como el conflicto de Gambela, la insurgencia del OLA y la insurgencia de Fano, los dos últimos llevados a cabo por militantes del OLA y Fano contra el gobierno federal.
Antecedentes La mayoría de los conflictos modernos en Etiopía son producto del expansionismo abisinio bajo Menelik II, quien dividió a los distintos pueblos etíopes en estados multiétnicos. Desde entonces, el sistema político ha fracasado como resultado de no reconocer adecuadamente la diversidad etnolingüística. Además, Menelik II obligó a los señores regionales a pagar impuestos a Shewa para poder administrar sus tierras. Esto fue especialmente hecho por otros reinos como Jimma, Benishangul-Gumuz, Wellega y Bale. Los historiadores consideran a este sistema como un prototipo del federalismo actual de Etiopía.
A lo largo del , Etiopía experimentó una prolongada agitación política. Desde la ocupación fascista italiana (1935-1941), el período imperial de Haile Selassie (1930-1974) y el régimen militar (1974-1991), la violencia política ha sumido a Etiopía en una creciente inestabilidad política con graves violaciones de los derechos humanos. miniaturadeimagen|Meles Zenawi en 2012 La mayoría de académicos creen que la principal causa del conflicto interno en Etiopía es la implementación del federalismo étnico desde 1991, con la evidencia sugiriendo que la misma «politizó la identidad tribal». El Frente Democrático Revolucionario del Pueblo Etíope (FDRPE) creyó que al aplicar el federalismo étnico, Etiopía sería más segura y pacífica, dándole autonomía a los grupos etnolingüísticos mientras mantenían la unidad del Estado. Esta noción es activamente rechazada por los grupos nacionalistas etíopes, argumentando que el sistema de gobierno actual basado en la etnia debería cambiarse por uno no étnico, considerando a los individuos como sujetos del orden político. No obstante, la coalición del FDRPE, bajo el mandato de Meles Zenawi, lo aprovechó para justificar una dictadura autoritaria iniciando medidas drásticas y encarcelando a grupos de la oposición, concentrando los medios de comunicación, violando los derechos democráticos y humanos y cometiendo fraude electoral en las elecciones generales de 2005. miniaturadeimagen|Hailemariam Desalegn sucedió a Meles poco después de su muerte en 2012 El 20 de agosto de 2012, Meles murió en Bruselas y fue sucedido por Hailemariam Desalegn, ya que su partido controlaba todos los escaños parlamentarios. El 15 de febrero de 2018, Hailemariam renunció tras años de protestas y un estado de emergencia. Fue sucedido por Abiy Ahmed en abril de 2018. Poco después, Abiy, de 42 años, reformó la economía y la política del país, liberó a presos políticos, repatrió a los exiliados, aumentó la libertad de prensa y otorgó a diversos grupos políticos la libertad de movilizarse y organizarse. En 2019, recibió el Premio Nobel de la Paz por su contribución para poner fin a la guerra de 20 años entre Etiopía y Eritrea. Como oponente del federalismo étnico, su política transformadora vio la reversión de las políticas del antiguo régimen de política étnica consagradas en la Constitución de 1995. Sin embargo, exacerbó la competencia y el resentimiento hacia los antiguos partidos de coalición y empujó al país hacia mayores tensiones interétnicas. Como se señala en su libro de 2019, Medemer, el plan inicial de Abiy era fusionar todos los partidos políticos étnicos en un partido nacional llamado Partido de la Prosperidad, fundado en 2019.
Enfrentamientos afar-somalíes En 2014, el gobierno federal, bajo el mando del FDRPE, redefinió la frontera entre las regiones de Afar y Somalí . Como resultado, Afar recuperó tres ciudades que Somalí ha intentado recuperar desde entonces. Los enfrentamientos fronterizos de abril de 2021 causaron la muerte de unos 100 civiles.
Región de Amhara
Los días 10 y 11 de enero de 2019, 58 qemants fueron asesinados por la milicia Fano. La FDNE no intervino para detener la masacre.
El 22 de junio de 2019, elementos de la Oficina de Paz y Seguridad de la Región de Amhara y milicias aliadas leales A Asaminew Tsige iniciaron un golpe de Estado. El golpe comenzó con asesinatos selectivos de líderes políticos y militares, entre ellos Se'are Mekonnen (jefe del Estado Mayor), Gizae Aberra (subjefe del Estado Mayor) y Ambachew Mekonnen (administrador en jefe de la región de Amhara). El golpe fracasó y Asaminew Tsige fue asesinado por la policía cerca de Bahir Dar 36 horas después del inicio del mismo.
En gran parte de Tigray Occidental, la seguridad y administración política están a cargo principalmente de «fuerzas especiales» y funcionarios de Amhara. El 18 de diciembre de 2020, el PEEA denunció saqueos, incluidos 500 vacas lecheras y cientos de terneros, por parte de los amharas.
El 23 de noviembre de 2020, un periodista de la AFP visitó Humera y observó que la administración de las partes conquistadas de Tigray Occidental estaba en manos de funcionarios de Amhara. Para el 1 de marzo de 2021, las nuevas autoridades habían renombrado varias zonas geográficas y muchos tigrays fueron deportados a la Zona Central. Testigos presenciales informan de una limpieza étnica.
La masacre de Humera de 2020, en la que murieron 92 tigrays, se atribuyó a Fano y a la FDNE. La masacre de Humera de 2021 también se atribuyó a Fano y a posibles soldados eritreos. Fano también es acusado de participar en la masacre de Mai Kadra, que tuvo víctimas tanto amharas como tigrays, mientras que Amnistía Internacional, la Comisión Etíope de Derechos Humanos y el Consejo Etíope de Derechos Humanos la atribuyeron a tigrays locales.
Desde marzo de 2021, estallaron enfrentamientos en Ataye después de que las fuerzas especiales de Amhara mataran a una persona en la principal mezquita de la ciudad. Esto desencadenó una ola de enfrentamientos interétnicos que se extendió por toda la zona de Oromía, lo que causó 303 muertes. El 16 de abril, los enfrentamientos se reanudaron tras el ataque del OLA a Ataye. Los enfrentamientos continuaron durante dos días y causaron la muerte de otras 281 personas y la destrucción de un barrio de Ataye.
En noviembre de 2021, la guerra se había trasladado a Amhara, lo que dio lugar a una campaña militar conjunta entre las Fuerzas Armadas de Tigray (TDF) y el Ejército de Liberación de Oromo (OLA) contra las fuerzas federales, amenazando a Adís Abeba, capital de Etiopía.
Los asesinatos continuaron durante 2021, con personas torturadas, atadas y arrojadas al río Tekezé. La revista Panorama publicó un video gráfico en el que soldados amharas asesinaron a un grupo de nueve personas en Humera en agosto de 2021 y luego prendieron fuego a sus cuerpos. El video también muestra cómo soldados amharas torturan a un hombre, lo atan y se preparan para arrojarlo al río.
La relación entre Fano y el Gobierno etíope tras la guerra de Tigray empeoró en 2023 y culminó en la insurgencia de Fano. En abril de 2023, la represión y los disturbios se dispararon tras la incursión del Ejército etíope en Amhara para desarmar a las fuerzas regionales. Los milicianos de Fano desempeñaron un papel crucial en la lucha contra la FDNE, con los principales enfrentamientos el 1 de agosto. Los combates fueron intensos en Debre Tabor, Kobo y Gondar. El Gobierno etíope declaró el estado de emergencia por seis meses el 4 de agosto, imponiendo restricciones a las reuniones públicas, la posesión de armas y los medios de comunicación, realizando arrestos sin presentar órdenes.
Región de Benishangul-Gumuz
En Benishangul-Gumuz viven varias etnias como los gumuces, los bertas, los shinashas, los maos, los komos y los fadashis. Los gumuces han tenido tensiones con los inmigrantes amharas, oromos, tigrays y agaws, que constituyen una minoría en Metekel, lo que ha provocado que algunos grupos amharas pidan su anexión. Las adquisiciones de tierras a gran escala por parte de inversores locales y extranjeros también han expulsado a los gumuces de sus tierras.
Asimismo, se acusa a los gumuces de crear milicias, como Buadin y el Frente de Liberación Gumuz, que han perpetrado ataques contra quienes son considerados «colonos». En la masacre de Metekel en diciembre de 2020, alrededor de 200 amharas, oromos y shinashas fueron asesinados por una supuesta milicia gumuz. Un grupo armado no identificado se apoderó del condado de Sedal Woreda, Kamashi, Benishangul-Gumuz en abril de 2021.
En marzo de 2020, el líder de Fano, Solomon Atanaw, declaró que Fano no se desarmaría hasta que Metekel y Welkait y Raya estuvieran bajo el control de Amhara.
Región de Gambela La región de Gambela ha sido escenario de enfrentamientos entre los anuaks, los nuers y los migrantes del altiplano. El llamado conflicto de Gambela dejó unas 300 personas muertas en la masacre de Gambela de 2002. En junio de 2022, la OLA y el Frente de Liberación de Gambela (FGL) atacaron la capital de la región, Gambela.
Región de Oromía
El 13 de septiembre de 2018, estallaron enfrentamientos en Burayu entre los oromos, los amharas, los dorzes, los gamos, los welaytas, los gurages y los siltis. Estos enfrentamientos se prolongaron durante tres días, dejando un saldo de 55 muertos y 670 heridos.
Tras el asesinato del cantante oromo Hachalu Hundessa el 29 de junio de 2020, estallaron protestas y disturbios en toda la región de Oromia. En Ambo, ciudad natal de Hundessa, 83 personas murieron en los disturbios. En Shashamane, decenas de edificios fueron destruidos y al menos 150 personas murieron.
El 2 de noviembre de 2020, entre 32 y 54 personas murieron cuando 60 milicianos del Ejército de Liberación Oromo (OLA) reunieron a 200 personas en el patio de una escuela en Gawa Qanqa antes de abrir fuego. Se dijo que los ataques estaban dirigidos contra los amharas.