La ex hacienda Juriquilla fue una de las fincas agroganaderas y textiles históricas del norte del valle de Santiago de Querétaro, en la actual delegación de Santa Rosa Jáuregui. Se conformó a partir de mercedes de tierras del siglo y, ya en el siglo , integró obrajes como Nuestra Señora de Guadalupe y Santo Cristo de Burgos. Tras el reparto agrario del siglo , el casco fue restaurado y desde 1993 funciona como el Hotel Provincia Juriquilla.

Historia Orígenes coloniales (–) La formación de Juriquilla se remonta a las mercedes de tierra otorgadas por la Corona en el siglo al norte del pueblo de Querétaro, con estancias como Jurica, La Solana y El Peñol. En 1556 varios de esos sitios pasaron por compraventa a Fernando de Tapia (Conín). A inicios del siglo , por herencia, parte de esas propiedades quedaron en manos del convento de Santa Clara, antecedente de la hacienda ya integrada y orientada a labores agrícolas para abastecer el Camino Real de Tierra Adentro.

En 1677 el convento vendió la hacienda al bachiller Antonio Yáñez; a su muerte la finca quedó en administración de la Congregación de Clérigos Seculares de Nuestra Señora de Guadalupe y fue enajenada en 1707 al capitán Santiago de Villanueva y Oribay.

Auge agro-textil (siglo ) Bajo Villanueva, la hacienda creció hasta abarcar alrededor de 8 600 hectáreas (ocho sitios de ganado y diez caballerías de labor) y diversificó su economía con dos obrajes: Nuestra Señora de Guadalupe y Santo Cristo de Burgos. Tras su fallecimiento (1735) la propiedad pasó por litigios entre herederos y los Primo–Villanueva–Septién; entre 1781 y 1784 intervino la Real Audiencia y el Santo Oficio para custodiar y restituir las fincas, que acabaron nuevamente en la línea familiar de Felipa Jacoba de Villanueva y sus descendientes.

Siglo : herencias y concentraciones En el siglo , por testamentos y particiones, Juriquilla y sus anexas (San Isidro y La Solana) quedaron en manos de ramas de las familias Septién–Fernández de Jáuregui–Loyola. En 1869 Timoteo Fernández de Jáuregui adjudicó Juriquilla a su hija Catalina; más tarde Bernabé Loyola Venegas reunió Juriquilla, San Isidro y La Solana hasta su muerte (1908).

Reparto agrario y transformación urbana () Con la Ley Agraria (1915) y las dotaciones subsecuentes, el primer ejido concedido por el gobierno de Carranza en la región fue el de Santa Rosa Jáuregui (decreto de 14 de febrero de 1918), con tierras provenientes, entre otras, de Juriquilla, La Solana y Montenegro. El resto de la hacienda fue fraccionado por Dolores Fernández de Jáuregui viuda de Loyola entre sus descendientes.

Desde la década de 1970-80, los Torres Landa emprendieron la compra y reunificación de predios para desarrollar el complejo residencial y turístico Provincia Juriquilla, inaugurado en 1987; el casco histórico fue restaurado y en 1993 abrió como Hotel Misión Grand Juriquilla.

Arquitectura y elementos El casco conserva la capilla (culto histórico local), patios con arquerías y estancias adaptadas al uso hotelero. En el siglo se documenta la existencia de los obrajes y un batán vinculados al aprovechamiento hidráulico del valle; el conjunto actual mantiene la traza general del núcleo histórico, con adecuaciones contemporáneas para hospedaje y eventos.

Estado actual La exhacienda funciona como hotel y recinto para eventos, con capilla, jardines y plaza de toros integrados al desarrollo urbano de Juriquilla, donde también operan campus universitarios (UNAM, UAQ, CINVESTAV) que detonaron un polo académico en la zona desde los años noventa.

Véase también Santa Rosa Jáuregui Juriquilla Hacienda Camino Real de Tierra Adentro

Referencias

Enlaces externos «Los propietarios de la hacienda de Juriquilla» (síntesis del libro) Doscientos años de una hacienda queretana: Juriquilla (UAQ, PDF) Ficha turística oficial – SECTUR Querétaro Sitio del Hotel Misión Grand Juriquilla

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