La epidemia de COVID-19 en Guipúzcoa (País Vasco, España) se inició con un primer caso detectado el 28 de febrero de 2020 en Aretxabaleta.

La COVID-19 es una enfermedad infecciosa causada por el coronavirus SARS-CoV-2. La enfermedad puede cursar de forma asintomática o provocar síntomas de distinta gravedad, incluyendo en los casos graves neumonía e insuficiencia respiratoria.

El 11 de marzo de 2020, la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró el brote de COVID-19 como una pandemia. Dos días después, el Gobierno Vasco declaró la situación de Emergencia Sanitaria en la comunidad autónoma. El 14 de marzo, el Gobierno de España decretó el estado de alarma, lo que implicó un confinamiento domiciliario obligatorio en todo el país, que perduró hasta el 21 de junio de 2020.

Cronología e impacto sanitario miniaturadeimagen|273x273px|Hospital Universitario Donostia

Primeros casos y primera ola Tras la detección de los primeros casos a finales de febrero, las autoridades sanitarias difundieron recomendaciones preventivas frente al coronavirus. El 14 de marzo de 2020 entró en vigor el estado de alarma en España. Las restricciones a la movilidad fueron prorrogadas sucesivamente y el estado de alarma finalizó el 21 de junio de ese año.

Durante los primeros meses de la pandemia se produjo una escasez internacional de equipos de protección y otros materiales sanitarios, entre ellos mascarillas, guantes y batas, debido al rápido incremento de la demanda mundial.

El Hospital Universitario Donostia tuvo que adaptar su capacidad asistencial durante la primera ola de la pandemia. El centro, que disponía habitualmente de 56 camas de cuidados intensivos, contaba con una capacidad máxima prevista de 111 camas UCI.

El 2 de abril de 2020 permanecían ingresados en el hospital 182 pacientes con COVID-19, 45 de ellos en cuidados intensivos.

El 8 de abril de 2020, Guipúzcoa contabilizaba 1.756 casos positivos.

Desescalada y evolución posterior Tras las primeras semanas de confinamiento, el Gobierno de España puso en marcha un proceso gradual de reducción de las restricciones. La denominada desescalada comenzó en mayo de 2020 y permitió recuperar progresivamente diferentes actividades económicas y sociales. El 21 de junio de 2020 finalizó el primer estado de alarma, declarado el 14 de marzo y prorrogado en seis ocasiones. A partir de entonces comenzó el periodo denominado «nueva normalidad», aunque continuaron aplicándose medidas destinadas a limitar la transmisión del virus.

Durante 2020 y 2021 se sucedieron nuevas restricciones en función de la evolución epidemiológica. Entre ellas figuraron limitaciones de aforos y horarios, restricciones a determinadas actividades y la obligatoriedad del uso de mascarillas en diferentes circunstancias.

Vacunación La campaña de vacunación contra la COVID-19 comenzó en Guipúzcoa el 27 de diciembre de 2020, dentro de la campaña desarrollada simultáneamente en el resto de España. Las primeras dosis fueron administradas prioritariamente a residentes y trabajadores de centros de personas mayores.

Posteriormente, la vacunación se amplió progresivamente a otros grupos de población siguiendo criterios de edad, vulnerabilidad y exposición establecidos por las autoridades sanitarias.

Evolución epidemiológica en 2021 En julio de 2021 se registró un nuevo incremento de contagios. El 10 de julio se detectaron 275 nuevos casos positivos en Guipúzcoa, de un total de 669 registrados en el País Vasco.

El 17 de diciembre de 2021, Guipúzcoa registró una incidencia acumulada a siete días de 996,31 casos por 100.000 habitantes, mientras que ese mismo día la tasa del conjunto del País Vasco era de 655,95 casos por 100.000 habitantes.

Fin de la emergencia sanitaria El Gobierno Vasco anunció en febrero de 2022 el final de la situación de emergencia sanitaria en el País Vasco.

Impacto económico y social Las medidas adoptadas para contener la transmisión del SARS-CoV-2 alteraron la actividad económica y social de Guipúzcoa. En Guipúzcoa, la cifra de negocios del sector de la hostelería disminuyó un 48,8 % en 2020 respecto al año anterior, mientras que el empleo se redujo un 5 %.

Durante este periodo también se extendieron modalidades de trabajo y enseñanza a distancia, mientras que las sucesivas modificaciones de las restricciones condicionaron durante varios meses la actividad comercial, cultural, educativa y social.

La pandemia también dio lugar a diversas manifestaciones sociales. Durante el confinamiento de 2020 se realizaron, al igual que en otras partes de España, actos colectivos de reconocimiento al personal sanitario, entre ellos los aplausos desde balcones y ventanas.

Consecuencias sanitarias En el conjunto del País Vasco, la COVID-19 causó miles de fallecimientos desde el inicio de la pandemia. Eustat registró 3.096 defunciones por COVID-19 en 2020, 1.682 en 2021 y 1.721 en 2022.

La población de mayor edad, en especial en las residencias de ancianos, y las personas con patologías previas estuvieron entre los grupos más afectados.

Una parte de las personas infectadas presenta síntomas que persisten después de superar la fase aguda de la enfermedad. Esta afección es conocida como COVID persistente, síndrome post-COVID.

Véase también Difteria en Guipúzcoa Epidemias de fiebre amarilla en Guipúzcoa Gripe española en San Sebastián Peste bubónica en Guipúzcoa Sífilis en San Sebastián (España) Tosferina en Guipúzcoa VIH/sida en Guipúzcoa Viruela en Guipúzcoa Referencias

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