En el Perú, 'la crisis de los 70' fue un período de fuerte estancamiento y declive económico, siguiendo un patrón en el cual gran parte del mundo occidental y países en desarrollo, como el Perú, sufrieron una recesión económica fuerte causada por la crisis del petróleo de 1973. Esto, entre muchas cosas, fue antecedente directo para lo que es conocido como la Década Perdida, la cual no solo afectó a Perú, sino a una porción considerable de Latinoamérica.
Antecedentes miniaturadeimagen|Militares aseguran el palacio presidencial durante el golpe de Estado, 3 de octubre de 1968. En 1968, hubo un golpe militar contra el gobierno de Fernando Belaúnde Terry, a raíz de un escándalo respecto al Acta de Talara entre la compañía estadounidense de petróleo, International Petroleum Company (IPC), y el Estado peruano, que estaba supuesto a ceder la refinería de la Brea y Pariñas, tema de contención entre el Perú y la IPC. Sin embargo, resultaba que faltaba una página en el contrato de precios para el petróleo crudo, firmado el 10 de septiembre de 1968, la célebre Página Once, la cual determinaba justamente los precios a los cuales el Estado peruano debería vender el petróleo a la IPC. No se sabía si estaba vacía, si tenía términos que favorecían a la IPC, o si siquiera existía, pero aun así, esta fue causa directa del golpe de Estado lanzado el 3 de octubre de ese mismo año, encabezado por el general Juan Velasco Alvarado, quien tomó el poder, formando el Gobierno Revolucionario de la Fuerza Armada. Menos de una semana después del golpe, el 9 de octubre, Velasco mandó el ejército a Talara a tomar la refinería a la fuerza. izquierda|miniaturadeimagen|Militares peruanos toman la refinería de la Brea y Pariñas, 9 de octubre de 1968. Durante finales de los 60 y principios de los 70, Velasco implementó varias reformas para modernizar la economía peruana. Nacionalizó todas las industrias clave del país, como los bancos, la industria petrolera, la industria pesquera, la industria agraria, entre otras. El Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) tomó un rol fuerte en estas reformas, negociando inversiones con inversores y acreedores extranjeros, manejando la tasa de cambio extranjera y financiando todos los proyectos de desarrollo nacional de Velasco y a las compañías estatales como Petroperú, Pescaperú, entre otros. miniaturadeimagen|El General Juan Velasco Alvarado en su despacho, 1970. Sin embargo, la reforma más importante, y la más discutida, es su reforma agraria, la cual terminó definitivamente con el sistema del latifundio. Más de 350.000 personas, en su gran mayoría campesinos, se beneficiaron de esta reforma y recibieron tierras por parte del Estado peruano. Aunque esta reforma fue controversial, especialmente entre la oligarquía y los patrones con grandes tierras que se expropiaron, la productividad agraria subió considerablemente, especialmente durante los primeros años del gobierno de Velasco, o sea, principios de los 70, lo cual contribuyó directamente al crecimiento económico que experimentó el Perú en estos años, con un promedio de 3,75% de aumento de PIB entre 1969-1972.
La crisis izquierda|miniaturadeimagen|Bandera de la OPEP. miniaturadeimagen|Rey Faisal bin Abdulaziz de Arabia Saudita, arquitecto del embargo de la OPEP contra el Occidente. En octubre de 1973, hubo una guerra en el Oriente Medio entre Israel y una coalición árabe liderada por Egipto y Siria después de un ataque sorpresa contra Israel. Varios países occidentales, principalmente Estados Unidos, le brindaron apoyo económico y militar a Israel, y en respuesta, la OPEP, liderada por Arabia Saudita, impuso un embargo a Estados Unidos, Reino Unido, Canadá, Japón, Países Bajos, Portugal, Rodesia (actual Zimbabue) y Sudáfrica. Esto causó una recesión económica mundial, pues afectó a una considerable cantidad de países, y Perú, en plena transición económica después de las reformas de Velasco, fue víctima de la crisis. El comercio internacional colapsó prácticamente de noche a día; los precios de las importaciones de petróleo, energía y una multitud de productos, como materiales industriales y comida, se dispararon, y el Banco Central agotó sus reservas de oro intentando defender el valor del sol.
Esto, al igual que en ese mismo año se grabó uno de los peores episodios del fenómeno El Niño, causando una sequía que afectó gravemente la industria agraria y la industria pesquera, contribuyó a una crisis económica como nunca antes vista. La inflación se disparó, la industria de alimentos colapsó, los productores se vieron obligados a parar su producción o vender ilegalmente en el mercado negro para sobrevivir, y los controles de precios no fueron suficientes para evitar la crisis. Aunque para 1973 el PIB presentó un crecimiento de 6,3%, y luego un 9,4% y 4,3% en 1974 y 1975 respectivamente. la microeconomía siguió en caída libre. El sector agrario y pesquero, dos de las industrias más vitales del Perú, había colapsado por la sequía causada por El Niño. Además, el sol estaba empezando a mostrar señales de colapso después de que el Banco Central haya agotado todas sus reservas de oro intentando defender el sol durante el inicio de la recesión. Sin embargo, un incremento en los precios de las materias primas y una alta demanda por ellas, que surgió con el embargo de la OPEP, sostuvieron el sector minero peruano. Aunque esto no ayudó mucho a la situación macroeconómica, en teoría, contribuyó al incremento del PIB entre 1973 y 1975. Sin embargo, antes de que Velasco usara esto para eventualmente resolver la situación microeconómica, uno de sus generales, Francisco Morales Bermúdez, lanzó un golpe de Estado el 29 de agosto de 1975, y Velasco, habiendo ya perdido el apoyo del ejército, no pudo brindar resistencia y tuvo que retirarse del poder. Bermúdez no hizo mucho para estimular la economía, pues al ver que el sector minero ya estaba empezando su declive, pidió préstamos del FMI, implementó medidas de austeridad, devaluó el sol y deshizo muchas de las reformas de su predecesor. Esto causó que la economía entrara en un retroceso peor de lo que ya estaba, definitivamente acabando con la microeconomía y comenzando a terminar con la macroeconomía. En 1976, el crecimiento del PIB bajó a 1,4%; en 1977, el PIB solamente aumentó 0,3%, y en 1978 llegó a su punto más bajo, una contracción de 2,6%
Consecuencias y legado miniaturadeimagen|Pueblos jόvenes en El Agustino y El Pino, Lima, a inicios de 1980 El declive económico sufrido a lo largo de la década de los 70 fue solamente el precursor de un período de declive económico mucho peor durante la siguiente década, conocido como la Década Perdida, marcado principalmente por los catastróficos gobiernos de Fernando Belaúnde Terry, quien regresó al poder después de ganar las elecciones de 1980, y Alan García, quienes presidieron sobre tiempos de fuerte inestabilidad política, social y económica. A pesar de que la prosperidad al principio de la década de 1970 haya ayudado a las industrias nacionales en dicho tiempo, sus efectos fueron revertidos por lo que seguiría después de la recesión de 1973-75. Y aunque el resto del mundo se recuperó relativamente rápido de dicha recesión, no sería hasta mediados de la década de los '90, con el gobierno de Alberto Fujimori, que el Perú comenzó a mostrar señales de recuperación, al menos en términos de macroeconomía.
Véase también
Crisis del petróleo de 1973 Recesión de 1973-1975 Golpe de estado 1968 Historia económica del Perú Reforma agraria peruana de 1969 Tacnazo Década perdida
Referencias
Categoría:Historia económica de Perú Categoría:Crisis económicas Categoría:Perú en el siglo XIX