Luis Cáceres Valdivia (1868-post. 1948) fue un pintor, dibujante, escultor, decorador, ceramista y poeta español.

Biografía Nacido en 1868 en la localidad murciana de Lorca, era hijo de Josefa Valdivia y Cepeda y de Miguel Cáceres y Díaz. Desde 1871 residió en Sevilla, ciudad de la que salió poco. Aunque se cultivó predominantemente la pintura, también fue escultor, artista decorador, ceramista y poeta. Fue autor de una Canción del Atlántico, leída en la sesión solemne de la Fiesta de la Raza en 1915, y de Tierra argentina, publicada en Homenaje de intelectuales españoles a la República del Plata, con motivo de su primer Centenario de vida constitucional, el 9 de julio de 1916.

Sus aprendizajes artísticos los hizo en el Instituto provincial de segunda enseñanza, en las Escuelas de Bellas Artes y de Artes y Oficios, en la Academia Libre, en el Centro de Bellas Artes y en el taller de Antonio Susillo. Estudió después en los museos de Madrid. Cuando todavía era joven ingresó como dibujante en la Maestranza de Artillería de Sevilla. Las horas que le quedaban libres las dedicaba al arte y a la enseñanza de Dibujo industrial, cuya clase ganó por oposición en 1897 en la Sociedad Económica de Amigos del País.

Concurrió a pocas exposiciones, entre las que se contaron el Concurso de Cerámica celebrado en Sevilla en 1898, donde obtuvo uno de los premios principales por un Proyecto decorativo en dibujo acuarelado de un patio del Hospital de la Caridad, para ser ejecutado en azulejos del Renacimiento, la Exposición Nacional de 1900, en la que presentó los cuadros Nueva luz y Vieja gloria (que vendió más adelante en México) y Batería de campaña atravesando un río (adquirido por la reina regente), así como los dibujos originales de la obra Tradiciones sevillanas de Cano y Cueto. También concurrió a la Exposición de Pintores españoles en Londres, en 1906-1907, en la que llevó la obra Cigarreras sevillanas de vuelta de la fábrica, y a la de México de 1910, a la que mandó su lienzo La trilla en Andalucía. También fue autor de otros cuadros como La feria de Sevilla (adquirido por Isidro Núñez del Prado), En las montañas (asunto militar, adquirido por el marqués de Angulo), Ajuar de novios (comprado por Roberto Berriozabal) y Semper vincitor y Carretera de Alcalá de Guadaira (que fue a parar a México), Casas de campo iluminadas por la luna, El cementerio de la canción gitana y Allí duerme el poeta, inspirado en la cuarta carta de las tituladas Desde mi celda de Bécquer. Como pintor de asuntos militares, en opinión de José Cascales Muñoz sus caballos habrían competido «ventajosamente con los del aragonés Unceta».

Entre sus trabajos escultóricos pueden mencionarse los bajorrelieves Allá va la nave, ¡quién sabe do va!, dedicado al general Felipe Hathé, Santa Bárbara de los artilleros y ¡Hurra cosacos del desierto! ¡Hurra!, que fue adquirido por Luis Hermosa y Kith, así como una placa conmemorativa en mármol y bronce colocada en el salón de actos de la Cámara Sevillana de Comercio, Industria y Navegación en 1923, en honor de su presidente.

Ilustró la novela El Cirineo de Timoteo Orbe, así como pergaminos ofrecidos a los generales de artillería López Domínguez, Hermosa y conde de Peñaflor. También ilustró un álbum ofrecido por la ciudad de Sanlúcar de Barrameda al marqués de Mochales en 1904 y el pergamino ofrecido por el Casino Militar de Sevilla a la duquesa de la Victoria en 1922. En 1923 pintó otro por encargo de la Cámara Oficial de Comercio para ofrecerlo a su presidente Diego Gómez Quintana.

Con aplicación a las artes industriales en 1882 realizó una serie de acuarelas por orden del general Polavieja para la fábrica La Moncloa, además de todos los trabajos para la Comisión sevillana del IV centenario del Descubrimiento de América. También fue responsable de un proyecto de placa elegido en concurso de 1916 por la Diputación de Ciudad Real para honrar la memoria de Cervantes, placa que fue hecha por la fundición de Pando, Rodríguez y Compañía, así como del decorado en bronce y otros metales, además de las farolas de hierro forjado, de la fachada del casino La Unión Comercial. Fue autor de diferentes dibujos, apuntes y matrices para obras de metalistería, hierros repujados y joyería, entre otros los de las medallas de la Academia de Santo Tomás de Aquino y de la Económica Hispalense, además de la del Centro de Cultura hispanoamericana de Madrid, del que fue nombrado socio de mérito por sus trabajos americanistas, a la vez que fue vocal de la Comisión sevillana del Congreso Cultural hispano-americano de la Exposición Iberoamericana. Por sus servicios a la Maestranza de Artillería en 1905 le fue concedida la cruz de primera clase del Mérito Militar.

Notas

Referencias

Bibliografía

Categoría:Nacidos en Lorca Categoría:Pintores de la provincia de Sevilla Categoría:Pintores de España del siglo XIX Categoría:Pintores de España del siglo XX