La Global Sumud Flotilla (Flotilla mundial del Sumud; GSF; ), también conocida como Global Freedom Flotilla (), es una iniciativa marítima internacional y un movimiento liderado por organizaciones no gubernamentales (ONG), cuyos objetivos declarados son romper el bloqueo israelí de la Franja de Gaza, entregar ayuda humanitaria y establecer un corredor humanitario permanente por mar.

Es una misión de la sociedad civil que los organizadores definen como no violenta, desarmada y de carácter humanitario en la que participan personas de 47 países. Su nombre proviene del árabe ṣumūd «perseverancia, constancia», palabra utilizada para designar la actitud de los palestinos frente a la colonización israelí.

La flotilla ha enviado embarcaciones hacia Palestina desde 2010 y en todos los casos ha sido interceptada por las fuerzas armadas israelíes.

La misión de 2025, comenzó a finales de agosto con delegaciones y convoyes que partieron de Otranto, Génova y Barcelona, seguidos por Catania, Siros y Túnez a principios de septiembre. Algunos convoyes enfrentaron inicialmente dificultades que los obligaron a paradas temporales y retrasos en las salidas debido a los fuertes vientos y a una importante tormenta. El 3 de septiembre, el convoy italiano llegó a Sicilia y los barcos tunecinos comenzaron a converger en Túnez. Cuatro días después, parte del convoy español llegó al norte de Túnez, donde en la madrugada del 9 de septiembre se produjo un incendio en uno de los principales buques, presuntamente por un ataque con drones. La noche siguiente se informó de un segundo ataque incendiario contra otro buque. El 19 de septiembre, los convoyes español y tunecino, tras fusionarse en Sicilia, partieron hacia Grecia. El 22 de septiembre, el convoy griego partió de Milos con destino a Creta, donde llegó al día siguiente. En la noche del 24 de septiembre, diez barcos fueron atacados, aparentemente por drones.

La iniciativa recibió el apoyo de más de una docena de ministros de Asuntos Exteriores, dirigentes políticos, sindicatos y partidos políticos italianos, diputados de España y Portugal, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, y la Relatora Especial de las Naciones Unidas para los territorios palestinos ocupados, Francesca Albanese. Por el contrario, el ministro de Seguridad Nacional israelí, Itamar Ben-Gvir, afirmó que los participantes deberían ser encarcelados como terroristas y el Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel se comprometió tempranamente a detener la flotilla. La Comisión Europea declaró que no apoya las flotillas de ayuda a Gaza.

Entre el 2 y el 3 de octubre los cuarenta y dos barcos que habían logrado llegar cerca de Gaza fueron interceptados por Israel en aguas internacionales y los 462 voluntarios que navegaban en la flotilla fueron arrestadas y conducidas a Israel. La noche de la interceptación, se produjeron protestas espontáneas en varios lugares de Europa como respuesta. Tres días después, 42 detenidos iniciaron una huelga de hambre en protesta, y para el 6 de octubre, más de cien activistas habían sido deportados de Israel. Los participantes denunciaron malos tratos durante la detención, lo cual fue desestimado por el Ministerio de Asuntos Exteriores israelí, y la interceptación fue condenada por varias figuras políticas. El 8 de octubre, una flotilla posterior, compuesta por nueve barcos y organizada por FFC y Thousand Madleens con destino a Gaza, fue interceptada nuevamente por las tropas israelíes con los participantes detenidos a unas 120 millas náuticas de Gaza.

Uno de los objetivos fijados por los organizadores fue el envío de ayuda humanitaria. Según los activistas que viajaban en la flotilla, las embarcaciones transportaban agua potable, alimentos, leche en polvo para bebés, pañales, prótesis y medicamentos, información recogida por diversos medios internacionales. Por su parte, las autoridades israelíes afirmaron que, tras la detención de los barcos, habrían comprobado que no llevaban la ayuda anunciada, lo que fue reflejado por distintos medios de comunicación. La organización reiteró su propósito humanitario y calificó esta afirmación israelí como «una más en un largo historial de mentiras» y una «campaña sistemática de desprestigio contra la flotilla». Además, entre los pasajeros se encontraban numerosos médicos y profesionales de la salud, cuyo objetivo era brindar asistencia médica de emergencia a la población de la Franja de Gaza, debido a que la infraestructura hospitalaria ha quedado devastada. Por su parte Maldita.es, un medio de verificación, publicó que «no habían podido verificar la cantidad de ayuda que llevaban los barcos, ni si parte se consumió en el viaje, ni si el vídeo que publica Israel se grabó sin alterar la carga».

La misión más reciente de la Flotilla fue puesta en marcha en marzo de 2026, contando con una flota de más de 100 embarcaciones y 3000 participantes de 100 países, entre ellos médicos, educadores e investigadores, que zarparon desde Barcelona el 15 de abril.Esta flotilla fue interceptada por fuerzas israelíes el 30 de abril en aguas internacionales cerca de Creta, en Grecia, a más de 1000 km de Israel. En esta ocasión, las tropas israelíes liberaron a los tripulantes de la flotilla detenidos en territorio griego, excepto los activistas Thiago Ávila y Saif Abukeshek que fueron trasladados a territorio israelí. Finalmente los dos fueron liberados y deportados de Israel el 10 de mayo.

Antecedentes miniaturadeimagen|Un mapa que muestra las aguas frente a Gaza bajo bloqueo israelí. El bloqueo se extiende 150 millas náuticas (aproximadamente seis veces más mar adentro de lo que se muestra). Israel ha impuesto un bloqueo naval a la Franja de Gaza desde enero de 2009. Oficialmente, el bloqueo de Israel se extiende por 150 millas náuticas. Muy por encima de las 12 millas náuticas que corresponden a las aguas territoriales de la Franja de Gaza.

En 2010, la primera Flotilla de la Libertad de Gaza, compuesta por seis barcos, fue atacada por fuerzas israelíes, lo que resultó en la muerte de diez activistas y decenas de heridos por comandos israelíes, lo que provocó una gran indignación internacional. Desde entonces, los intentos de 2011, 2015, 2016, 2018 y 2025 fueron interceptados, atacados o abordados por las fuerzas israelíes. Entre marzo y julio de 2024 se abrió esporádicamente un corredor marítimo de ayuda entre Chipre y Gaza, utilizado por barcazas en la Operación Safeena y apoyado por el ejército estadounidense.

En marzo de 2025, Israel impuso un bloqueo total a la entrada de suministros a la Franja de Gaza durante tres meses. Durante este bloqueo, una flotilla en mayo fue atacada por drones y otras en junio y julio fueron interceptadas por fuerzas israelíes. Human Right Watch denunció la ilegalidad del bloqueo israelí a la Franja de Gaza y destacó la falta de acción internacional para impedir que el gobierno israelí continúe con sus «graves crímenes contra los palestinos en Gaza». Así mismo otras organizaciones (incluido el Comité Internacional de la Cruz Roja) han calificado el bloqueo israelí a la entrada de ayuda humanitaria como un «castigo colectivo», lo que constituiría una violación de los Convenios de La Haya y el Cuarto Convenio de Ginebra. Navi Pillay, ex Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, la Organización Mundial de la Salud, UNICEF, Amnistía Internacional, Oxfam, una misión independiente de investigación del ACNUDH y varios relatores especiales de las Naciones Unidas sobre los territorios palestinos ocupados también se han referido al bloqueo como ilegal según el derecho internacional humanitario.

En octubre de 2025 la Corte Internacional de Justicia recordó a Israel que, como potencia ocupante, tiene la obligación de garantizar las necesidades básicas de la población de los territorios ocupados, incluyendo el acceso a alimentos y agua potable para la población de la Franja de Gaza, y que no debe obstaculizar ningún plan para entregar ayuda humanitaria en la zona.

Origen de la iniciativa La GSF nació en julio de 2025, durante el genocidio de Gaza, como resultado de la unión de múltiples movimientos políticos y humanitarios, entre ellos la Coalición de la Flotilla de la Libertad, la Marcha Mundial hacia Gaza, la Flotilla Magreb Sumud y Sumud Nusantara.

Los organizadores se propusieron constituir el mayor convoy marítimo civil de la historia, compuesto por decenas de barcos de diferentes tamaños, que partieran desde varios puertos, en particular alrededor del Mediterráneo, para converger en los primeros días de septiembre y arribar a la costa de Gaza a mediados de ese mes. A principios de agosto de 2025, los organizadores confirmaron la participación de activistas que representan a cuarenta y cuatro países, a los que más tarde se sumaron otros dos.

Preparativos La flotilla se planificó para zarpar entre agosto y septiembre de 2025, con algunos convoyes partiendo desde Italia el 30 de agosto, otros desde España el 31 del mismo mes, otros desde Túnez, y de nuevo, desde Italia el 4 de septiembre. Las acciones preparatorias incluyeron el registro de más de 6000 participantes, así como varias sesiones de formación y entrenamiento, eventos de solidaridad y campamentos cerca de los puntos de partida. El resultado fue una participación de más de quinientas personas y cuarenta embarcaciones. El cargamento italiano constaba de cuarenta y cinco toneladas de ayuda humanitaria.

Barcos malasios, bajo el nombre de «Sumud Nusantara Asian Flotilla», también partieron con alimentos y ayuda el 23 de agosto de 2025. Junto con Nusantara y la «Watermelon Flotilla», patrocinada oficialmente por el gobierno de Malasia, se suponía que una delegación india llegaría desde Calcuta, pero se retiró debido a problemas de seguridad.

El 11 de septiembre, un grupo de activistas egipcios expresó su deseo de unirse a la flotilla y, por ello, envió una solicitud oficial al gobierno egipcio para que permitiera su participación, que de lo contrario sería cancelada. Describieron su primer barco como «totalmente equipado» y afirmaron que su tripulación estaba preparada. El convoy, que debía partir el 28 de septiembre, no lo hizo, y la delegación egipcia confirmó que todavía estaban esperando la aprobación del gobierno. El 30 de septiembre, mientras la delegación egipcia clasificaba donaciones en su sede de Dokki, Giza, dos miembros del comité preparatorio, salieron de la sede para comprar café y, de camino, fueron arrestados por la Policía Nacional Egipcia. Otro participante también fue arrestado posteriormente.

Características, composición y tripulación de los barcos thumb|Uno de los barcos de la flotilla anclado en el puerto de Barcelona el 31 de agosto de 2025.

Las primeras embarcaciones que zarparon desde Barcelona y Génova llevaban en total a más de doscientas activistas. Aunque la diferencia de tamaño de los barcos es significativa (algunos podían transportar solo a seis o siete personas, mientras que otros eran conducidos por una tripulación de veinticinco miembros), todos los barcos estaban integrados por equipos de características similares en su organización: En cada uno viajaba un capitán, un coordinador de la misión y alguna personalidad notable, de reconocimiento internacional o al menos nacional en su país de origen. En todas las embarcaciones había un equipo de comunicaciones, con al menos un periodista o comunicador y varios activistas.

En los primeros días de navegación la flotilla se enfrentó a diversos problemas técnicos. Una tormenta inutilizó los equipos de comunicaciones de varias de las embarcaciones. En las más pequeñas hubo fallos de funcionamiento en motores y bombas para retirar el agua del interior, de modo que la tripulación se vio obligada a achicar de manera manual y regresar a puerto. Hannah Smith, vocera de la flotilla, declaró a la prensa que las dificultades se debieron al escaso tiempo de preparación y al carácter civil de la misión.