Manuel José Trillo Losa, (Madrid, 1960 – Bahía de Caráquez, 13 de febrero de 1998) más conocido como Manolo Trillo, fue un activista LGTB y por los derechos y la no discriminación de las personas con VIH/sida. Fue uno de los fundadores del Colectivo Gay de Madrid (COGAM) y del Comité Ciudadano Anti-Sida de Madrid. Educador en la calle de drogodependientes y conferenciante en numerosas campañas de prevención del sida. Considerado, además, una de las primeras personas abiertamente gay en hablar de su condición serológica en los medios de comunicación. Estuvo también implicado en otras causas que afectaban a diferentes grupos sociales vulnerables.

Inicios Nacido en Madrid en 1960, no pudo beneficiarse de la vacuna contra la poliomielitis, lo que le dejó una pequeña discapacidad que, por otra parte, nunca le frenó y con la que aprendió a vivir plenamente.

Cristiano y creyente, decidió seguir su vocación de sacerdote e inició sus estudios en el seminario; no obstante, en 1983 salió porque, según él, “tenía vocación de sacerdote, pero no de célibe”. De haber continuado con su formación religiosa, Trillo tenía claro que, tras haberse ordenado sacerdote, su futuro habría estado en Nicaragua como misionero

Desde muy joven y motivado por su carácter altruista y empático, participó en organizaciones que velaban por los derechos de las personas LGTB y de las personas con VIH/sida. Al no estar remunerado ninguno de estos trabajos, tenía que compaginar su intensa lucha como activista social con la venta de cupones de la Asociación de Promoción de Empleo al Minusválido y de la ONCE, con los que se ganaba el sustento.

Activismo

Activismo por los derechos y la no discriminación de las personas con VIH/sida miniaturadeimagen|Lazo rojo, símbolo de solidaridad hacia las personas con VIH/sida En el año 1985 inició su lucha por los derechos de las personas con VIH/sida, tan solo unos años antes de saber que era portador. Primero desde el Comité Ciudadano Anti-SIDA de Madrid, en cuya fundación colaboró con el también activista LGTB Héctor Anabitarte, y más adelante desde su Grupo de Autoapoyo de portadores del VIH y enfermos de SIDA El Ciempiés. Esta asociación, fundada por Trillo en 1987 e integrada en el Comité Ciudadano Anti-Sida, se convirtió en referente en ciudades como Granada, Tenerife o Valencia. El nombre aludía al animal de múltiples patitas cuyos movimientos son “inconexos y anárquicos”, según Trillo, y que para avanzar necesita que todas sus patitas -miembros- avancen Dichas asociaciones se centraban principalmente en ofrecer apoyo asistencial y constituían en la mayoría de los casos el primer contacto humano y no estigmatizante que tenían las personas con VIH/sida.

En estos grupos, las personas con VIH/sida se reunían una vez a la semana para darse apoyo mutuo y hablar de su cotidianidad -hospitalizaciones, sexo, trabajo, etc.-. Trillo, además, puso en marcha las “Cartas entre nosotros”, una modalidad de contacto destinada a aquellos que fueran más tímidos para que también pudieran compartir sus penas y alegrías. También se planificaban charlas sobre autocuidados, nutrición y salud mental para controlar el estrés o la depresión, ya que para Trillo “la actitud positiva ante la vida y el no derrumbarse ante la enfermedad son importantísimos, más de lo que los médicos se creen” Junto al Comité Anti-Sida de Madrid, Trillo lanzó campañas como “593 10 04, información confidencial y gratuita” a finales de los ochenta para suplir los problemas telefónicos relativos a la transmisión de información que existían en la capital.

A pesar de las dificultades económicas y administrativas que tuvieron desde el Comité Anti-Sida de Madrid para formalizar un contrato de alquiler con el que conseguir un local donde albergar estas reuniones y desarrollar su labor asistencial, Trillo no dudó en atender a la gente desde su propia casa. Incluso hubo un tiempo en que el teléfono del comité era el de su casa antes de conseguir una línea propia.

En la década de los ochenta, las personas con VIH/sida tuvieron que enfrentarse a la exclusión social, y muchas de ellas fueron expulsadas de sus domicilios, de sus trabajos, a la vez que perdían amigos y familiares. Para que estas personas tuvieran un lugar donde poder vivir y evitar así que estuvieran en la calle o murieran en ella, el Comité Ciudadano pidió ayuda a Cáritas Madrid para que estas personas tuvieran un centro donde alojarse. Trillo y sus colaboradores fueron pioneros en impulsar una iniciativa para que se abriera La Casa, que con Biechea en Bilbao, fueron las dos primeras casas para personas con VIH/sida en España, tal y como recuerda Pura Costas, trabajadora en la Casa de Acogida para enfermos de Sida de Cáritas.

Pese a su carácter poco protocolario, la espontaneidad y la desenvoltura de Trillo lo convirtieron en la persona más adecuada para ejercer de portavoz del Comité Ciudadano. Llegó a reunirse con personas del gobierno de Joaquín Leguina, alcalde de Madrid, y con el ministro de Sanidad y Consumo de la época, Julián García Vargas. De este modo, consiguió que se lanzaran campañas de información y prevención y se dotara de más recursos asistenciales a los enfermos También estuvo presente, como representante español, en el III Congreso Internacional de portadores del SIDA, celebrado en Copenhague en mayo de 1989, en el que participaron 14 países. En un artículo en El País de aquel mismo año señaló “la necesidad de que los gobiernos inviertan más dinero en investigación para que se abaraten los costes de los tratamientos contra el SIDA, porque el alto precio que tienen los medicamentos están provocando una discriminación económica de muchos afectados”. Además, consciente de que la realidad del VIH/sida era global, denunciaba en este mismo artículo “que es inaceptable que se atente contra los derechos humanos en nombre de la sanidad pública en Suecia y Cuba -donde los afectados están recluidos en centros especiales- o en Estados Unidos, Canadá, Alemania y Grecia, que han cerrado sus fronteras a los afectados y portadores del VIH”

Desde la asociación Ciempiés, Manuel Trillo asesoró en la creación del primer grupo de autoapoyo del COGAM Entender en Positivo, así como del grupo Nexus -recurso digital que forma también parte del COGAM y que brinda atención a personas LGTB afectadas por el VIH/sida- en 1993.

Activismo LGTB Para él todas las causas y reivindicaciones eran las mismas, “menos una, desde que murió Franco". Decía, en relación con la lucha por los derechos LGTB, que “solo nos han quitado la ley de peligrosidad social, pero en lo demás seguimos marginados, hasta el punto de que en el Código Militar los homosexuales atentamos contra el honor militar; no podemos recibir la custodia de hijos nuestros y nos echan de nuestros trabajos. Necesitamos una ley antidiscriminatoria, sobre todo antes de que se dispare la cuestión del SIDA”   miniaturadeimagen|Sede COGAM en Madrid Consciente de la situación discriminatoria en la que vivían los gais y las lesbianas en aquel momento, empezó a militar en grupos gais de Madrid como AGAMA. También, movido por su vocación activista, se sumó a la coordinadora de Barrios En 1986, se unió a Emilio Gómez Ceto y Rafael Luz Sánchez para crear la primera asociación gay madrileña: Colectivo Gay de Madrid (hoy COGAM) sucesora de alguna manera de la desaparecida AGAMA. Su fundación nace en el contexto de la pandemia del VIH/sida, en el que los viejos frentes de liberación gay fundados en los setenta empezaron a ser sustituidos por asociaciones de carácter más reformista e institucional, y menos revolucionario

La organización echó a andar con una estructura de comisiones de trabajo, consiguiendo la legalización el 29 de septiembre de 1986, firmando su acta fundacional Manolo Trillo, Emilio Gómez Ceto y Rafael Luz. La organización se reunía todos los viernes en asamblea y trataba temas diversos de debate. Entre algunas de sus primeras actividades en el ámbito social destacaron la participación en un curso de agentes de salud sobre el VIH/sida por parte del Ayuntamiento de Madrid en 1987, el reparto de cómics de Nazario en Madrid, ayudas personales a seropositivos, charlas, coordinación con asociaciones de barrio (Madres contra la droga, asociaciones vecinales, etc.), presentación del libro sobre sida, y otras actividades de información y prevención Asociaciones LGTB como COGAM -en Madrid-, Iniciativas Gais -en Barcelona- y EGHAM -en Euskadi- fueron pioneras en ponerse manos a la obra en la cuestión del VIH/sida, especialmente cuando se echaba de menos una actitud más reivindicativa en las organizaciones LGTB, que no quisieron asumir la magnitud de la enfermedad que habitaba ya en la comunidad por temor a que se identificara el VIH/sida con la homosexualidad

En la reunión de la COFLHEE (Coordinadora de Frentes de Liberación Homosexual del Estado Español) de marzo de 1987 se incorporó COGAM como miembro de la reunión. A partir de ese momento, la actividad reivindicativa fue constante: manifestación ante el Ministerio de Justicia por una ley antidiscriminación, creación de manifiestos reivindicativos, cartas de protesta ante posicionamientos homófobos de políticos y medios de comunicación, campañas internacionales por derechos de gais y lesbianas, hermanamientos con grupos nórdicos, jornadas, conferencias de prensa, etc. El primer día internacional por la liberación gay-lesbiana que celebró COGAM fue el 28 de junio de 1987: se publicó un manifiesto rosa para gais y lesbianas, y también se organizaron tres actos ese fin de semana El viernes 26 de junio de ese año se organizó una mesa redonda en el Instituto de la Juventud, con la participación de Manuel Trillo, junto con Fernando Salas, Empar Pineda, Ricardo Usieto, José María Salguero y Rosana Torres. Cada ponente expuso sus puntos de vista sobre la homosexualidad desde las diferentes perspectivas profesionales: derecho, activismo de gais y lesbianas, VIH/sida y periodismo

En noviembre de 1987 se produce la salida de Manuel Trillo del COGAM, provocándose así la primera escisión de la asociación madrileña. Posteriormente fundó la asociación Solidaridad Gai, cuya prioridad era la reivindicación de derechos para gais y la lucha contra el VIH/sida En marzo de 1989 esta nueva asociación sacó su primer número de la revista nocturna de información gay: “Bésame Tonto” Su objetivo era la salud sexual y el trabajo en temas de VIH/sida, también difundieron información del caso de Juan Antonio Reina en Barcelona, que reclamaba una indemnización por la muerte de su compañero, trabajador de una guardería municipal Como portavoz de Solidaridad Gai, Trillo denunció abusos policiales cometidos contra pubs gais de Chueca en la noche del 6 al 7 de abril de 1989. Trillo consideró que la operación policial se trataba de un registro ilegal, ya que la policía no presentó ninguna orden. “Las fuerzas del orden irrumpieron en varios locales (...) obligando a encender las luces de los locales mientras fotografiaban las máquinas expendedoras de preservativos, pósters, otros objetos e incluso a clientes del local, llegando a detener a un camarero por el hecho de ser extranjero, aunque sus papeles estaban en regla”

El 24, 25 y 26 de noviembre de 1989 se realizó el III Congreso Español de Sexología en el Hotel Velázquez de Madrid, convocado por la Federación Española de Sociedades de Sexología y patrocinado por el Ministerio de Asuntos Sociales y la Federación Europea de Sexología. En la primera mesa redonda de este congreso, participó Manuel Trillo, bajo el título “Terapia y derecho en relación a la marginación y la sexualidad”.

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