thumb|Según Dion Casio, en 62 a. C. una escuadra romana dirigida por Julio César llega al lugar que las fuentes clásicas denominaron Brigantium o Brigantum. thumb|Fragmento de la Historia romana de Dion Casio situada en la Casa de las Palabras en la que se menciona la llegada de los romanos a la ciudad.
Hay constancia de asentamientos prerromanos como el del Castro de Elviña. La tribu de los ártabros eran los pobladores de la zona que comprende la ría de La Coruña o ría del Burgo y la ría de Ferrol. Es de suponer que la población local mantuviera en algún momento relaciones comerciales tanto con los fenicios (y cartagineses) como con las islas británicas a través de la ruta del estaño.
Según Dion Casio, en 62 a. C. una escuadra romana dirigida por Julio César llega al lugar que las fuentes clásicas denominaron Brigantium o Brigantum. Esta es la mención más antigua de la zona, aunque cabe reseñar que Dión Casio es un autor que vivió entre los siglos y d. C. por lo que los hechos que narra ocurrieron más de 200 años antes..
Aquí cabe destacar que hay una disputa no resuelta de si realmente Brigantium hace referencia a La Coruña (antiguos castros como los de Elviña y Nostián), ya que hay estudios que contradicen esta opinión y la sitúan en la actual Betanzos (antiguo Castro de Baedy Untia), siendo esta la capital (Flavium Brigantium) de un extenso territorio que comprendería entre otros el puerto de Pharum Brigantium, que se correspondería con la actual Torre de Hércules (que a su vez se asocia con la leyenda de la Torre de Breogan). Cabe destacar además que la Ría de Betanzos en la antigüedad era navegable hasta el interior del pueblo por barcos de gran calado (dejando de serlo a partir de la Edad Media por el aumento en la deposición de sedimentos en su lecho), siendo por tanto verosímil lo sucedido en menciones históricas como la siguiente:
Posteriormente, en el , los romanos levantaron el faro conocido hoy como la Torre de Hércules, lo que es muestra de la importancia del movimiento comercial en estas aguas. Todavía sigue en funcionamiento, siendo el único faro de origen romano que queda en pie y en actividad en todo el mundo. Esta construcción fue mitificada en diversas leyendas que pretenden explicar el origen de la ciudad: según una de ellas, Hércules levantó la torre sobre el cadáver de su enemigo Gerión, a quien venía persiguiendo desde Tartessos, fundando una ciudad, al modo griego, por concentración de la población diseminada en la zona circundante (La Coruña sería la primera o la más bella de sus habitantes, de la que Hércules quedó prendado); según otra es la torre que construyó el héroe celta Breogán en la mítica ciudad de Brigantia, para poder ver desde su altura las costas británicas. También se quiere ver en "Coruña" un derivado fonético de "columna", lo que evoca a la vez la forma erguida de la torre y las columnas de Hércules (el estrecho de Gibraltar, de donde proviene tanto el héroe griego como el conquistador romano), además de los acantilados de Cornwall (a donde se dirige la mirada del rey celta).Maurice's Indian Antiquities vol. VI - The British Critic: And Quarterly Theological Review, 1797, vol. 9, pg. 393.
Más recientemente una teoría expuesta por Theo Vennemann (Oberhausen-Sterkrade, 1937), profesor emérito de Lingüística Germánica y Teórica en la Universidad Ludwig Maximilian de Múnich, indica que el topónimo Coruña deriva de una palabra fenicia "Karn", cuyo significado es: cuerno. Aludiría de este modo a la forma de la península que se forma entre el puerto y las playas de Riazor y Orzán, en cuyo interior se halla la Torre de Hércules. La explicación etimológica sería la siguiente: el esqueleto consonántico de Coruña sería "krn", similar al que se produce en Cádiz, cuyo nombre proviene etimológicamente de "Gdr", que significa fortificación. Con ello viene a concluir que La Coruña fue nombrada por navegantes anteriores a la época romana, que muy probablemente eran fenicios.Según este profesor la forma fenicia «‘a Karn» habría evolucionado a «Caronium» en la época romana.lavozdegalicia/03-07-2017
El topónimo Brigantium, de origen celta (la raíz briga, muy común en las ciudades celtas de la península ibérica, significa "lugar alto"),Pierre Malvezin (1903). Dictionnaire des racines celtiques. París: Société Filologique Française. puede no corresponder a la actual ciudad, y probablemente representaba en la Antigüedad no a una localidad, sino a un área más amplia del norte de la actual provincia de la Coruña (como la ría de Betanzos o la comarca de Bergantiños).
Claudio Ptolomeo denominó, o calificó de "grande puerto" (Portus Magnus), a Brigantium Flavium o a su puerto (la denominación Flavium la relaciona con la dinastía Flavia -año 69 al 76-). Paulo Orosio indica: Brigantia Callaetiae civitas altissimam Pharum erigit. Istro AethicoAethicus de Istria, autor de una Cosmographia en la Antigüedad Tardía (siglo IV o bien siglo VII-VIII): The Cosmograpahy of Aethicus Ister: Text, Translation, and Commentary, ed. Michael W. Herren, Publications of the Journal of Medieval Latin 8 (Turnhout: Brepols, 2011).Aethicus Ister y Estrabón hablan del puerto Brigantio. El itinerario de Antonino recoge una Brigantium portuaria. La identificación de estos testimonios como una ciudad u otra del entorno, bien costera o bien situada más al interior, ha sido objeto de debate desde muy antiguo.Gregorio Mayans, Padre Mariana, Beuter, Padre Risco, Gerónimo Zurita y otros citados en Miguel Cortés, Diccionario geográfico-histórico de la España antigua Tarraconense, Bética y Lusitana, con la correspondencia de sus regiones, ciudades, etc., á las conocidas en nuestros días, Imprenta Real, 1836, vol. 2, pg. 255-256.
Brigantium persistiría hasta finales del , cuando debió ser destruida durante las aceifas de Almanzor por el noroeste peninsular (la del 997 afectó a Braga y Santiago de Compostela); en los siglos anteriores ya habría sufrido los ataques de los vikingos o normandos (particularmente, un desembarco fechado en el año 846). Su población se trasladó a un lugar más protegido, tierra adentro, instalándose en el extremo sur de la ría del Burgo, el actual municipio de Culleredo. La localidad desaparece casi completamente de los registros históricos hasta que en 1208 Alfonso IX ordenó su refundación, otorgándole privilegios económicos.
Edad Antigua
thumb|Los romanos construyeron la Torre de Hércules en el .
Se conocen dos asentamientos prerromanos en el actual municipio coruñés, el castro de Elviña y el castro de Nostián.
Los romanos llegaron a la zona coruñesa en el 62 a. C. con una escuadra comandada por Julio César en persona según Dión Casio, sin embargo algún autor decimonónico atribuyó a Décimo Junio Bruto Galaico la fundación de un puerto llamado Ardobicum CoruniumRichard Ford, Manual para viajeros por España y lectores en casa, Turner, 2012, ISBN 841542714X, pg. 29. Versión original inglesa: A Handbook for Travellers in Spain, 1855, pg. 593. durante una incursión por el sur de Galicia en torno a 136 a. c. Si Julio César, o cualquier expedición romana antes que la suya, llegó a la zona, fue, como antes que ellos fenicios y cartagineses (es dudoso que llegaran los griegos, aunque así lo afirma el periplo de Piteas), atraídos por las riquezas minerales; tanto las locales como el estaño de las Casitérides (islas de difícil identificación, puesto que no parece probable que hubiera estaño en las islas de las rías gallegas a no ser por el comercio, y no hay islas más alejadas de la costa hasta las británicas) o el oro que posteriormente se obtuvo de forma masiva en Las Médulas. La colonización con fines de producción agrícola de interés romano (mediterránea) no respondía a las condiciones geográficas, siendo quizá más interesante el reclutamiento de soldados. En todo caso, la romanización fue lo suficientemente profunda como para dejar su huella en la lengua, la religión y otros rasgos culturales.
Edad Media
De los siglos posteriores al abandono de la ocupación romana no se tienen datos escritos. En esta oscura época se supone que la ciudad fue invadida por los mismos pueblos septentrionales que invadieron España en el .
Durante la Edad Media la población cayó bajo un fugaz dominio árabe, de escasa repercusión en esta zona. Cabe destacar el desembarco de los normandos en el Faro de Brigantium en el año 846. Los continuos ataques vikingos acaban produciendo el despoblamiento del enclave hasta que el rey de León Alfonso IX ordena su refundación y traslada a la población que residía en el Burgo a la nueva villa de la Coruña, otorgando a sus habitantes en 1208 el Fuero de Benavente. Alfonso X les concede el privilegio de desembarcar y vender sal sin pagar ningún impuesto, y esto trajo prosperidad a la villa, que vive una expansión económica basada en la reactivación del comercio marítimo. Se produce también en esta época la agrupación de gremios por calles, que sigue patente en el callejero: Panaderas, Cordelería, Pescadería, Cordonería, etc.
Juan II concede a la villa el título de ciudad en 1446 y autoriza el libre comercio con Inglaterra, dando un nuevo impulso a su capacidad comercial. Los Reyes Católicos también realizan políticas que favorecen el comercio, ya que eximen de pagar la llamada "quintalada" a marineros y navegantes. La "quintalada" se componía de un cuarto de tonel de vino, un moio de sal, cinco millares de sardinas y un carro de madera.
Edad Moderna
Carlos I instala en la ciudad la Casa de Contratación para la especiería, lo que provoca la construcción del Castillo de San Antón para proteger esta nueva infraestructura. Además, permite la celebración de un mercado franco los sábados. El mismo rey celebra Cortes en la ciudad en 1520 y desde su puerto parte para ser coronado emperador en Alemania.
Los hospitales de San Andrés y el del Buen suceso son los dos centros que existían cuando llegó a la ciudad la epidemia de peste que azotaba a toda Galicia y los dos únicos que tuvieron que atender a todos los afectados.
thumb|El Almirante Drake saqueó la ciudad en 1589.
La reina Isabel I de Inglaterra mantenía una profunda enemistad con Felipe II, lo que se tradujo en una serie de disputas bélicas. En 1588 salió del puerto de la Coruña la Armada Invencible hacia el inesperado desastre en el Canal de la Mancha. Un año más tarde, en 1589 la reina de Inglaterra envió una escuadra mandada por el almirante Francis Drake a la ciudad. La Coruña se enfrentó al invasor con la heroína María Pita a la cabeza. Tras quemar el monasterio de Santo Domingo, el barrio de Santo Tomás y la zona de pescadería, los ingleses se retiraron el 19 de mayo. En esta época se produce el traslado de la Real Audiencia desde Santiago de Compostela a La Coruña.
Entre los siglos y , las continuas guerras de la Monarquía Hispánica implican un gran aumento de los impuestos y el reclutamiento de la población. La ciudad sufre así un proceso de recesión. A principios del el capitán general y gobernador Diego das Mariñas mejora las fortificaciones de la plaza. Así, se construye la Puerta de San Miguel y se amplía la muralla, quedando ahora en su interior el Convento de San Francisco y el Hospital del Buen Suceso.
En 1620, Felipe III crea la Escuela de los Muchachos del Mar con sede en la Casa de la Moneda. Esta escuela pasaría con Felipe IV a ocupar una parte del segundo hospital de la ciudad, el de San Andrés.
Tres años más tarde, en 1623, Galicia alcanzaba representación propia en las Cortes, desligándose así de las de Zamora, que era a las que estaba vinculada hasta ese momento.
En 1682 se restaura la Torre de Hércules a cargo del arquitecto Antúnez, siendo Capitán General el duque de Eceda. La torre estaba en estado de abandono y los cónsules de Inglaterra, Holanda y Flandes contribuyeron a sufragar los gastos de la restauración.