La hipoplasia uterina, también llamada útero infantil, es una condición del útero en la que el órgano tiene un tamaño menor al que debería tener normalmente.
Cuadro clínico Para ser considerado normal el útero debe medir entre 6 y 8 centímetros, mayor a esa dimensión es hiperplasia uterina y menor hipoplasia (clasificada LB44.1 en la CIE-11). El tamaño requerido es importante para llevar un embarazo normal.
Como el útero adquiere su tamaño final entre la formación de los conductos paramesonéfricos bilaterales y la pubertad, generalmente se debe a la pubertad tardía o hipogonadismo. Por ello no es una malformación uterina congénita, sino un desarrollo insuficiente.
Síntomas En la mujer adolescente la menstruación aparece tardíamente, a los 15 o 16 años. La adulta puede tener una menstruación escasa, menarquia retrasada, dismenorrea, infecciones frecuentes (candidiasis, vaginitis) y desequilibrio hormonal.
Generalmente se detecta al buscar embarazarse, en las evaluaciones de infertilidad femenina y por una ecografía transvaginal. El examen ginecológico revela que el cuello uterino es relativamente largo, mayoritariamente tiene forma de cono y el orificio externo es pequeño.
Embarazo Si el útero mide 5 cm es posible, pero a veces se requiere la reproducción asistida y es obligatorio un estricto seguimiento médico. La hipoplasia uterina condiciona el embarazo, debido a que un útero pequeño imposibilita el normal desarrollo del feto y puede ocasionar un aborto espontáneo.
Además, muchas de estas mujeres presentan síndrome de ovario poliquístico y por eso no logran producir óvulos suficientemente maduros para ser fecundados. Solo un tratamiento hormonal con anticonceptivos puede solucionarlo y tratar simultáneamente el endometrio.
Si el embarazo se logra será considerado siempre de alto riesgo, debido al poco espacio para el normal crecimiento del bebé y el riesgo de un aborto espontáneo. Las probabilidades de un parto prematuro son altas y todo parto deberá ser obligatoriamente por cesárea para asegurar la supervivencia.
Tratamiento Si se detecta durante la adolescencia, puede tratarse con inducción de la pubertad mediante estrógenos y/o progestágenos; impulsando el desarrollo adecuado.
Durante la adultez y según la gravedad o el deseo de embarazo, pueden usarse medicamentos hormonales y procedimientos de fisioterapia, persiguiendo mejorar la circulación sanguínea en el útero y así intentar restaurar la condición normal. No existe ninguna cirugía aplicable.
Referencias
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