miniaturadeimagen|Ensayos líricos, folleto con una selección de poemas de Julio Zaldumbide considerado el "mayor poeta romántico" de Ecuador. El romanticismo en Ecuador es una corriente filosófica y literaria que se desarrolló . Se caracteriza por explorar la subjetividad, la naturaleza y la identidad nacional. Destacó inicialmente Dolores Veintimilla de Galindo, con su poesía melancólica y crítica social, desafió las normas de su época y se convirtió en un símbolo de la lucha por la emancipación femenina. Juan León Mera, polifacético intelectual, dejó un legado literario que incluye el Himno Nacional y la novela "Cumandá". Numa Pompilio Llona, con influencias de Leopardi y Schopenhauer, transitó del neoclasicismo al romanticismo, explorando temas filosóficos y patrióticos en su poesía. Julio Zaldumbide, cuya obra evolucionó de la introspección a la naturaleza, participó activamente en la vida literaria y política de su país. Juan Montalvo, destacó por su obra, impregnada de idealismo romántico, donde exaltó la individualidad, la emoción y la búsqueda de la libertad. Mercedes González Tola destacó en poesía y dramaturgia, colaborando en la primera revista feminista ecuatoriana. Víctor M. Rendón, diplomático y prolífico escritor, dejó un legado literario que abarca poesía, teatro y ficción, además de promover la literatura latinoamericana en Europa. Remigio Crespo Toral, con su poesía que aborda la independencia y la identidad americana, y sus ensayos sobre la tradición clásica, también participó en la política y la diplomacia ecuatoriana. El estudio del romanticismo se realizó con la publicación del libro "Poetas románticos y neoclásicos" como parte del proyecto Biblioteca Ecuatoriana Mínima, así como el "Pensamiento romántico ecuatoriano" publicado por la Corporación Editora Nacional.

Autores y etapas

La poesía romántica El primer romanticismo se desarrolló con autores que vivieron después de la independencia de Ecuador, tenían influencia del neoclacisismo que caracterizó a la literatura durante las independencias y muestra muchas veces una reacción hacia estas formas, muchas veces abandonando los cánones clásicos, el optimismo y enfocándose en la expresión de los sentimientos, subjetividad, la contemplación de la naturaleza y el abandono de la primacía de la razón tan característica de la ilustración en Ecuador.miniaturadeimagen|Julio Zaldumbide Los poetas románticos que se deben destacar son Dolores Veintimilla de Galindo, Numa Pompilio Llona y Julio Zaldumbide. Veintimilla fue destacada poetisa ecuatoriana del , trascendió su época con una obra romántica que exploraba la profundidad de la experiencia femenina, marcada por la melancolía y la crítica social. Su vida, entrelazada con la aristocracia quiteña y un matrimonio que desembocó en desengaño, nutrió una poesía que desafiaba las convenciones sociales y religiosas de su tiempo. Por otro lado, Numa Pompilio Llona fue un poeta que nació en Guayaquil en 1832 y cuya vida transcurrió entre Ecuador, Colombia y Perú, lugares donde desarrolló su carrera como poeta, filósofo, diplomático, catedrático y periodista. Su obra poética muestra influencias de Leopardi en lo literario y Schopenhauer en lo filosófico, y se ubica en la transición del neoclasicismo al romanticismo. Además por esta razón Llona suele ser considerado como un idealista cuando se analiza su obra desde el punto de vista filosófico, pero un poeta romántico cuando se ve su aspecto literario. Por último destaca Julio Zaldumbide quien fuera poeta y político. Su obra inicial, marcada por la melancolía y la introspección, evolucionó hacia una poesía que exploraba la naturaleza y la soledad del campo. Zaldumbide participó activamente en la vida literaria de su época, relacionándose con otros intelectuales y contribuyendo a la consolidación del romanticismo en Ecuador, y convirtiéndose en su máximo exponente.

La poesía de estos autores tiene características en común que los engloban dentro del romanticismo pero también elementos particulares que forman parte del estilo de cada uno. Veintimilla desarrolló un pensamiento progresista la llevó a cuestionar abiertamente la pena de muerte y la influencia de la Iglesia en las decisiones judiciales, lo que provocó una intensa controversia en la conservadora sociedad cuencana. Su poesía se caracterizó por su carácter romántico que están caracterizados por la expresión subjetiva de dolor, tales como: tristeza, anhelo del pasado, desamores y pesimismo. Por otro lado Llona se caracterizaría por una poesía mucho más filosófica, su obra "Clamores de Occidente" recopila poemas filosóficos, políticos y sobre el amor. Destaca "Interrogaciones", donde se incluyen poemas como "Los Caballeros del Apocalipsis" y "Odisea del alma". La publicación también contiene artículos y críticas que ayudan a comprender su obra, así como una carta de Victor Hugo donde reconoce su talento. "La Estela de una Vida" es la antología más completa de su obra. Incluye poemas de "Interrogaciones" y otros nuevos, así como críticas de figuras como Marcelino Menéndez y Pelayo. También presenta poemas dedicados a Llona por otros autores y su poesía patriótica, con obras como "Canto del porvenir" y "Las 'Tomas de las islas de Chincha'". El libro finaliza con poemas juveniles y otros diversos.

Por último se debe desarrollar en la obra del poeta Julio Zaldumbide quien destacó dentro del romanticismo con especial valor, que sería identificado por sus pares mientras todavía publicaba, especialmente Juan León Mera a quien deslumbró con su poesía y con quien mantuvo una extensa correspondencia. Después de la publicación de sus poemas, Mera respondería con su importante libro de crítica literaria "Ojeada histórico crítica de la poesía literaria" donde incluye un capítulo dedicado solamente a la obra de Julio Zaldumbide Se destacó por su formación humanista y por ser políglota, por lo que presentó también la traducción de importantes obras de Petrarca, Goethe entre otros. Proveniente de una familia hacendada, Zaldumbide combinó su vida en el campo con la escritura y la política. Su amistad con Juan Montalvo, a pesar de sus diferentes trayectorias, destaca la importancia de Zaldumbide en el panorama intelectual ecuatoriano. Aunque su obra no fue publicada de manera consolidada en vida, su legado poético y su influencia en el romanticismo ecuatoriano fueron muy importantes mientras duró y se han llevado a cabo más estudios sobre su obra desde que se publicaría sus poesías completas en 1988, con el trabajo de Alejandro Carrión. Zaldumbide también incursionó en el periodismo y participó en la vida política de su país, aunque rechazó una candidatura al senado. Su reconocimiento como poeta creció con el tiempo, y su obra fue incluida en antologías y analizada por otros escritores ecuatorianos. Su hijo, Gonzalo Zaldumbide, también se destacó como crítico literario y contribuyó a difundir la obra de Juan Montalvo.

La novela y el ensayo en el romanticismo

Además de estos tres poetas destacaron en la prosa Juan Montalvo y Juan León Mera. Juan Montalvo que sería uno de los escritores ecuatorianos más destacados del . Sería inicialmente conocido por su ferviente defensa del liberalismo y su fuerte oposición al clericalismo y a los gobiernos dictatoriales de su época. Montalvo centró pensamiento político en la defensa de la libertad y en la denuncia de la tiranía y la opresión. Sus ensayos y novelas, como "Siete tratados" y "Capítulos que se le olvidaron a Cervantes", son considerados clásicos de la literatura ecuatoriana y latinoamericana. Por otro lado Mera sería un polifacético intelectual ecuatoriano, destacando como ensayista, novelista, poeta, historiador, político y pintor. Su legado literario incluye la letra del Himno Nacional del Ecuador y la novela romántica "Cumandá" (1879), considerada una obra fundamental de la literatura ecuatoriana. Además, incursionó en la pintura, algo que aprendió parcialmente como autodidacta, al igual que lo haría con la literatura. Sin embargo si buscaría un tutor que lo guíe y a los veinte años, se trasladó a Quito para estudiar pintura con Antonio Salas, lo que influyó en su estilo literario, caracterizado por descripciones vívidas y detalladas. Además de "Cumandá", publicó obras como "Virgen del Sol" y "Melodías Indígenas", así como ensayos críticos sobre la poesía ecuatoriana. Su obra refleja una profunda influencia del romanticismo europeo, en particular de autores como José Zorrilla, y un interés por el pasado indígena de Ecuador Por otro lado, la obra de Juan Montalvo se alinea con el Romanticismo al destacar la individualidad y la emoción, expresando con fervor sus ideales liberales. Su idealismo se manifiesta en la exaltación de valores como la virtud, la justicia y la libertad, buscando inspirar y elevar el espíritu humano. Además, su profunda preocupación por la realidad latinoamericana y su conciencia de la identidad regional se reflejan en su obra, donde aborda los problemas sociales y políticos de la época.

El romanticismo tardío y la poesía miniaturadeimagen|Remigio Crespo ToralEl romanticismo tardío, a veces llamado segundo romanticismo, (por el crítico literario Isaac J. Barrera en su historia de la literatura) y se caracteriza por tener a autores que nacieron en la segunda mitad del y vivieron muchas veces el cambio de siglo, con las implicaciones estéticas que esto tenía con el auge del modernismo y en lo político con el auge de la revolución liberal en Ecuador. En este grupo figuran autores como Mercedes González Tola, Honorato Vázquez y Remigio Crespo Toral.

Mercedes González Tola, nacida en Guayaquil en 1860, fue una destacada poetisa y dramaturga ecuatoriana del segundo romanticismo. Su obra se caracteriza por su profundo sentimentalismo, melancolía y exploración de la vida familiar, influenciada por su infancia en Lima y las pérdidas personales que marcaron su vida. Entre sus obras más destacadas se encuentran "Reminiscencias", "En el Nido", "Abuela", "Cantos del Hogar" y "Hojas de Otoño". Por otro lado, Honorato Vázquez se caracterizó por la profundidad de su lirismo y su capacidad para evocar emociones intensas a través de sus versos. Su poesía tiene elementos que expresan una sensibilidad romántica que se manifiesta en la exaltación de la naturaleza, la exploración de los sentimientos humanos y la búsqueda de la belleza ideal. Sus poemas, como "A Orillas del Macará" y "Al Crucifijo de mi mesa", son ejemplos de su habilidad para crear imágenes vívidas y transmitir una profunda conexión con el mundo que lo rodeaba. Además, Remigio Crespo Toral destacó en la literatura y la vida pública ecuatoriana. Su obra poética incluye "Últimos pensamientos de Bolívar", "Mi Poema", "España y América" y "La leyenda de Hernán".

Las características de las obras y de la vida de estos tres autores los relaciona, por ejemplo la vida de Mercedes estuvo marcada por la viudez y las dificultades económicas, pero también por su dedicación a su hija y nietos. En sus últimos años, se involucró en el movimiento feminista y dirigió la Biblioteca Nacional de Quito. . Su legado incluye su participación en la primera revista feminista y sufragista del Ecuador, "La Mujer", y un mausoleo construido en su honor tras su muerte en 1911. Por su parte Vásquez también tendría que superar dificultades en su vida, inicialmente después de graduarse de Bachiller intentaría estudiar Leyes en la Universidad de Cuenca, pero no pudo lograr el título de Abogado por haber sido desterrado al Perú. Esto debido a que había expresado sus ideas contrarias al gobierno de Ignacio de Veintemilla. Vásquez se conocería de joven con Crespo Toral cuando estudiarían en el Colegio Seminario San Luis de Cuenca en la década de 1870. Además estarían personas importantes de Cuenca como fueron Alberto Muñoz Vernaza o Rafael María Arízaga.