thumb|Inicio del salmo en «Les Très Riches Heures du duc de Berry» El Salmo 143 es el salmo 143 del Libro de los Salmos, que comienza en inglés en la versión King James: «Escucha mi oración, oh Señor». En el sistema de numeración ligeramente diferente utilizado en la versión griega Septuaginta de la Biblia, y en la Vulgata latina, este salmo es el Salmo 142. En latín, se conoce como «Domine exaudi orationem meam». Forma parte de la colección davídica final de salmos, que comprende los salmos 138 a 145, que se atribuyen específicamente a David en sus versículos iniciales. Es uno de los siete Salmos penitenciales. La Nueva Biblia del rey Jacobo lo llama «Una sincera súplica de guía y liberación».: NKJV El salmo tiene dos secciones iguales, los versículos 1-6 y 7-12, separados por un Selah.Kirkpatrick, A.,Cambridge Bible for Schools and Colleges sobre el Salmo 143, consultado el 2 de julio de 2022

El salmo se utiliza habitualmente en las liturgias judía, católica, luterana, anglicana y otras liturgias protestantes; se ha puesto música.

Texto La siguiente tabla muestra el texto en hebreo del Salmo con vocales, junto con el texto en griego koiné de la Septuaginta y la traducción al español de la Biblia del Rey Jacobo. Tenga en cuenta que el significado puede diferir ligeramente entre estas versiones, ya que la Septuaginta y el texto masorético provienen de tradiciones textuales diferentes.Una traducción de 1917 directamente del hebreo al inglés realizada por la Sociedad Judía de Publicaciones se puede encontrar aquí o aquí, y una traducción de 1844 directamente de la Septuaginta por L. C. L. Brenton se puede encontrar aquí. Ambas traducciones son de dominio público. En la Septuaginta, este salmo está numerado como Salmo 142. #HebreoEspañolGriego 1 (Salmo de David.) Escucha mi oración, oh Señor, presta atención a mis súplicas; respóndeme en tu fidelidad y en tu justicia. 2 Y no entres en juicio con tu siervo, porque ante ti no se justificará ningún hombre vivo. 3 Porque el enemigo ha perseguido mi alma; ha derribado mi vida hasta el suelo; me ha hecho habitar en la oscuridad, como los que llevan mucho tiempo muertos. 4 Por eso mi espíritu se abruma dentro de mí; mi corazón dentro de mí está desolado. 5 Recuerdo los días antiguos; medito en todas tus obras; reflexiono sobre la obra de tus manos. 6 Extiendo mis manos hacia ti; mi alma tiene sed de ti, como tierra sedienta. Selah. 7 Escúchame pronto, oh Señor, que mi espíritu desfallece; no escondas tu rostro de mí, no sea que sea como los que descienden al abismo. 8 Hazme oír tu misericordia por la mañana, porque en ti confío; enséñame el camino por donde debo andar, porque a ti elevo mi alma. 9 Líbrame, oh Señor, de mis enemigos; huyo a ti para que me escondas. 10 Enséñame a hacer tu voluntad, porque tú eres mi Dios; tu espíritu es bueno; guíame por tierra llana. 11 Apresúrate, oh Señor, por amor de tu nombre; por tu justicia, sácame de la angustia. 12 Y con tu misericordia destruye a mis enemigos, y destruye a todos los que afligen mi alma, porque yo soy tu siervo. Versión Reina-Valera Escucha, oh Jehová, mi oración; atiende a mis súplicas; respóndeme en tu verdad, en tu justicia. Y no entres en juicio con tu siervo; porque no se justificará delante de ti ningún ser humano. Porque el enemigo ha perseguido mi alma; ha derribado mi vida hasta la tierra; me ha hecho habitar en tinieblas, como los que han muerto desde hace mucho tiempo. Por eso mi espíritu se agobia dentro de mí; mi corazón dentro de mí está desolado. Recuerdo los días de antaño; medito en todas tus obras; reflexiono sobre la obra de tus manos. Extiendo mis manos hacia ti: mi alma tiene sed de ti, como una tierra sedienta. Selah. Escúchame pronto, oh Señor: mi espíritu desfallece: no escondas tu rostro de mí, no sea que sea como aquellos que descienden al abismo. Hazme oír tu misericordia por la mañana; porque en ti confío: hazme saber el camino por el que debo andar; porque a ti elevo mi alma. Líbrame, oh Señor, de mis enemigos: huyo a ti para esconderme. Enséñame a hacer tu voluntad, porque tú eres mi Dios; tu espíritu es bueno; llévame a la tierra de la rectitud. Vivifícame, oh Señor, por tu nombre; por tu justicia, sácame de la angustia. Y por tu misericordia, destruye a mis enemigos y a todos los que afligen mi alma, porque yo soy tu siervo.

Comentarios De la Iglesia católica A todo el salmo Este salmo, al igual que el anterior, surge de una situación de profunda angustia: el orante clama a Dios cuando se siente interiormente abatido (cf. Sal 142,4; 143,4). Esta vez, su sufrimiento se intensifica porque, además de estar solo (cf. 142,3), es perseguido y su vida corre peligro (cf. 143,3). En la traducción de los Setenta, posiblemente para subrayar estos elementos, se atribuye el salmo a David en el tiempo en que huía de su hijo Absalón.

La estructura del salmo presenta dos grandes movimientos. En los primeros versículos (1-6), el orante ruega a Dios que escuche su plegaria (vv. 1-2) y le expone su situación de vulnerabilidad (vv. 3-6). En la segunda parte (vv. 7-10), insiste en que Dios le responda, lo libre de sus enemigos y le muestre el camino que debe seguir. La súplica final (vv. 11-12) se apoya en el amor fiel y en el nombre del Señor como fundamentos de esperanza. A lo largo de todo el texto, el salmista se reconoce como siervo de Dios (vv. 2,12) y confía plenamente en su justicia y fidelidad (vv. 1,11). El deseo de ser conducido por el espíritu divino (v. 10) adquiere un sentido más pleno en la oración cristiana, donde se pide a Dios el don del Espíritu Santo. Jesús prometió a sus discípulos que ese Espíritu los guiaría a la verdad total (cf. Jn 16,13), y el apóstol Pablo afirma que los que se dejan conducir por el Espíritu de Dios son hijos suyos.Universidad de Navarra. Cátedra de Teología. Comentarios a la Sagrada Biblia; p 7583 A los versículos 1-6 La relación entre “fidelidad” y “justicia” en el salmo forma un paralelismo que resalta el sentido salvador de la justicia divina, entendida no como castigo, sino como expresión de la lealtad de Dios hacia su pueblo. En cambio, el término “juicio” en el versículo 2 introduce una connotación distinta: remite a un proceso judicial según criterios humanos, donde nadie puede considerarse plenamente inocente ante Dios (cf. Sal 14,3; 51). San Pablo retoma esta idea y afirma que ningún ser humano puede justificarse por sus propias obras, ya que nadie cumple la Ley de forma perfecta (cf. Rom 3,20). Así, la Ley no solo guía la conducta, sino que revela la condición de pecado y la necesidad de acudir a Cristo como redentor.

La súplica del salmista surge desde una situación extrema: se siente perseguido hasta la muerte y atrapado en las “tinieblas”, símbolo del abandono y la cercanía de la muerte. Esta oscuridad no se debe únicamente a la acción de los enemigos, sino también a la percepción de haber sido dejado por Dios a causa de su culpa (vv. 3.7; cf. Lam 3,2.6). En medio de esta angustia (v. 4), el orante recurre a la memoria de las acciones pasadas del Señor. Se observa una progresión en su reflexión: primero “recuerda”, luego “medita” y finalmente “considera” (v. 5). Acompaña esta actitud con un gesto visible de oración, levantando sus manos como señal de necesidad y deseo profundo de Dios.Universidad de Navarra. Cátedra de Teología. Comentarios a la Sagrada Biblia; pp 7584-85 Alos salmos 6-10 La súplica del salmista incluye una petición urgente: que Dios actúe sin demora, en ese momento simbólico de la mañana en el que suele manifestarse su favor (cf. Sal 90,14). Pide ser liberado de sus enemigos (v. 9), pero también —y con mayor profundidad— recibir la gracia de permanecer fiel a la voluntad divina (vv. 8,10). La guía que se implora consiste en ser conducido por el camino justo, descrito como tierra llana (cf. Sal 26,12), una imagen de estabilidad y rectitud.

Esa orientación se atribuye al “espíritu de Dios”, la misma fuerza divina que intervino en la creación del mundo (cf. Gn 1,2) y que asistió al pueblo en el desierto (cf. Neh 9,20). En contraste, el “espíritu” humano —aludido en el versículo 4— carece de fuerza propia para mantenerse firme; solo con la intervención del Espíritu divino es posible seguir el camino del bien.

Tema Es uno de los Salmos penitenciales, una oración para ser liberado de los enemigos del salmista. United States Conference of Catholic Bishops, [Salmo 143 de https://bible.usccb.org/bible/psalms/143, nota] en la New American Bible, consultado el 2 de julio de 2022 Toma la forma de una oración del Rey por la victoria y la paz. Según Agustín de Hipona, este salmo probablemente se escribió durante el período de la rebelión del hijo de David, Absalón.Agustín, «Exposición sobre el Salmo 143», Padres de Nicea y post-Nicea, Primera serie, Vol. 8. (Traducido por J. E. Tweed) Buffalo, NY: Christian Literature Publishing Co., 1888.

Versículo 11 «¡Revívenme, oh Señor, por amor de tu nombre! Por amor de tu justicia, sácame de mi angustia».: NKJV

El padre Stavros Akrotirianakis señala que en la mayoría de las traducciones al inglés, el versículo 11 dice «en tu justicia, sácame de la angustia»,La Nueva Versión Internacional en es un ejemplo mientras que la lectura en griego es «en tu justicia, sácame de la angustia». Esto afecta a la lectura del versículo 12. «Este versículo pide específicamente a Dios que destruya a aquellos que afligen nuestras almas, no nuestras vidas». Akrotirianakis, Stavros, [Salmo https://myocn.net/psalm-143/o 143], Red Cristiana Ortodoxa, publicado el 2 de marzo de 2021, consultado el 2 de julio de 2022 Alexander Kirkpatrick señala que los verbos «revivir» y «traer» deben leerse como declaraciones futuras basadas en la confianza en Dios, en lugar de como imperativos. ref name=kirkp /> Usos Judíos El versículo 2 se encuentra en la repetición de la Amidá durante el Rosh Hashaná.El Machzor completo de Artscroll para Rosh Hashaná, p. 367

Nuevo Testamento El versículo 2b se cita en Romanos .

Iglesia católica En la tradición benedictina, Benito de Nursia seleccionó el salmo que se canta los sábados en el Oficio de Laudes (Capítulo XIII) después del Salmo 51.Traducción de Prosper Guéranger, p. 41, Abadía de Saint-Pierre de Solesmes, reimpresión 2007 Varios monasterios aún conservan esta tradición.Salterio latino-francés del breviario monástico

El salmo 143 se recita el cuarto jueves de los cuatro ciclos semanales de oraciones litúrgicas en Laudes (Oración de la mañana) en la Liturgia de las Horas, y todos los martes por la noche en Completas (Oración de la noche). Para facilitar la comprensión se le asigna a cada salmo un título en rojo (rúbrica) que no forma parte del salmo.El título del Salmo 143 es Lamentación y súplica ante la angustia.

Iglesia ortodoxa del Este Este salmo se lee en cada Orthros, Paráclesis, saludos a la Virgen María y servicio de la Santa Unción.

Iglesia ortodoxa copta En el Agpeya, el Libro de Horas de la Iglesia copta, este salmo se reza en el oficio de Prima

Libro de Oración Común En el «Libro de Oración Común» de la Iglesia de Inglaterra, este salmo está destinado a ser leído la tarde del día 29 del mes,Iglesia de Inglaterra, pdf Libro de Oración Común: El Salterio impreso por John Baskerville en 1762, pp. 304-305 así como en Vísperas el Miércoles de Ceniza.

Arreglos musicales Heinrich Schütz compuso una paráfrasis métrica del Salmo 143 en alemán, «Herr, mein Gebet erhör in Gnad», SWV 248, para el Salterio Becker, publicado por primera vez en 1628.

Alan Hovhaness puso los versículos 1 y 5 en su obra de 1936 Escucha mi oración, oh Señor.

Notas

Referencias

Enlaces externos

in Hebrew and English - Mechon-mamre Text of Psalm 143 according to the 1928 Psalter A psalm of David. / LORD, hear my prayer Text and footnotes, usccb.org United States Conference of Catholic Bishops Psalm 143 – Hope for the Persecuted Soul text and detailed commentary, enduringword.com