Camino a la perdición (titulada Road to Perdition en inglés) es una película de drama criminal estadounidense de 2002 dirigida por Sam Mendes y escrita por David Self, basada en el primer volumen de la serie de novelas gráficas Road to Perdition de DC Comics, creada por Max Allan Collins y Richard Piers Rayner. El elenco está encabezado por Tom Hanks, Paul Newman —en su último papel en una película de imagen real—, Jude Law, Jennifer Jason Leigh, Stanley Tucci y Daniel Craig. Ambientada en 1931 durante la Gran Depresión, la trama sigue a un ejecutor de la mafia irlandesa-estadounidense y a su hijo mientras buscan venganza contra el mafioso que asesinó al resto de su familia. La película explora temas como las relaciones padre-hijo y las consecuencias de la violencia.

El filme se proyectó en el 59º Festival Internacional de Cine de Venecia el 31 de agosto de 2002, donde fue nominado al León de Oro. Camino a la perdición se estrenó en los cines de Estados Unidos el 12 de julio de 2002 y fue un éxito de taquilla, recaudando 183,4 millones de dólares frente a un presupuesto de 80 millones. Los críticos la recibieron positivamente y elogiaron la dirección de Mendes, la cinematografía de Conrad Hall y las actuaciones. En la 75ª ceremonia de los Premios Óscar, la película fue nominada a mejor actor de reparto para Newman, mejor banda sonora original, mejor diseño de producción, mejor sonido y mejor edición de sonido. Hall fue galardonado póstumamente con el Óscar a la mejor fotografía.

Trama Michael Sullivan Sr. quedó huérfano a una edad temprana y fue criado por John Rooney, un jefe de una organización criminal de origen irlandés en Rock Island (Illinois). A lo largo de los años, Sullivan se convierte en el hombre más confiable y temido de Rooney, quien llega a quererlo más que a su propio hijo biológico, Connor, quien es impulsivo y errático. Sullivan mantiene en secreto su ocupación ante su hijo mayor, Michael Jr., y su hijo menor, Peter, a quienes cría junto con su esposa Annie.

En 1931, durante el velorio de un hermano de un asociado de Rooney, Finn McGovern, se insinúa que Rooney tiene algo que ver con la muerte de este. Rooney envía a Connor y Sullivan a hablar con McGovern, pero Michael Jr. los sigue y observa desde la distancia. McGovern niega que su hermano haya robado a la organización y sugiere que fue Connor quien lo hizo. Tras una discusión, Connor mata a McGovern, lo que obliga a Sullivan a defenderse y a matar a otros testigos armados en el proceso. Los hombres descubren que Michael Jr. fue testigo de todo y lo obligan a guardar silencio.

Rooney envía a Sullivan a cobrar una deuda de Tony Calvino, dueño de un bar clandestino. Celoso y desconfiado, Connor envía una carta con Sullivan para Calvino. Al leerla, Calvino intenta sacar su arma, pero Sullivan lo mata junto con su guardaespaldas. La carta que Connor había enviado decía: «Mata a Sullivan y todas las deudas quedan saldadas». Cuando Sullivan regresa a casa, descubre que Connor ya ha matado a su esposa Annie y a su hijo Peter, aunque Michael Jr. se había salvado porque llegó tarde de la escuela.

Sullivan y Michael Jr. huyen de Rock Island y se dirigen a Chicago para encontrarse con Frank Nitti, un líder mafioso. Sullivan ofrece su ayuda a Nitti a cambio del permiso para matar a Connor, pero Nitti rechaza su propuesta y le aconseja que no busque venganza. Rooney, al escuchar la conversación, accede a que Nitti envíe a un asesino a sueldo llamado Harlen Maguire, quien tiene la misión de matar a los dos Sullivans.

Sullivan planea llevar a Michael Jr. a la casa de playa de su tía en Perdición para protegerlo. Maguire los rastrea hasta un restaurante en la carretera, donde mantiene una conversación con Sullivan mientras Michael Jr. duerme en el automóvil. Cuando Sullivan se da cuenta de que Maguire sabe hacia dónde se dirigen, decide comenzar a robar dinero de los bancos que manejan la organización para presionar a los mafiosos y retirar su protección a Connor. Además, le enseña a Michael Jr. a conducir para que pueda ayudar como conductor de escape.

Cuando los mafiosos deciden retirar su dinero de los bancos, Sullivan se ve obligado a interrogar al contador de Rooney, Alexander Rance. Rance demora a Sullivan hasta que Maguire aparece con una escopeta, y en el tiroteo que sigue, Rance muere. Sullivan, herido en el hombro, escapa con los libros contables de Rooney. Michael Jr. lo lleva a una granja, donde una pareja de ancianos lo ayuda a recuperarse.

Los libros contables revelan que Connor ha estado desviando dinero de su padre usando identidades de personas fallecidas, incluido el hermano de McGovern. Sullivan, confiando en que Rooney hará algo una vez que se entere de la traición de su hijo, regresa a Rock Island para enfrentarse a él. Rooney ya conoce la verdad, pero se niega a entregar a Connor, alegando que eso no cambiaría nada. En lugar de eso, le pide a Sullivan que huya con Michael Jr. y lo críe para que sea mejor que ellos. Sullivan, finalmente, mata a los guardaespaldas de Rooney y luego a Rooney mismo. Tras un acuerdo con Nitti, Sullivan obtiene la ubicación de Connor y lo mata en su escondite.

Finalmente, los Sullivans llegan a la casa de playa en Perdición. Mientras Michael Jr. está afuera, Sullivan entra y es disparado por Maguire. Michael Jr., al verlo, apunta a Maguire con una pistola, pero Sullivan lo mata antes de morir. Sullivan se siente aliviado de que su hijo no haya tenido que disparar, y muere en sus brazos.

Michael Jr. regresa a la granja de los ancianos y se queda con ellos. En su narración, menciona que no ha tocado un arma desde la muerte de su padre, y cuando se le pregunta si su padre fue un buen hombre, responde: «Era mi padre».

Reparto derecha|thumb|Por su actuación, Paul Newman recibió nominaciones a los premios Óscar, BAFTA, Globo de Oro y Critics' Choice como mejor actor de reparto.

Tom Hanks como Michael Sullivan Tyler Hoechlin como Michael Sullivan, Jr. Paul Newman como John Rooney Jude Law como Harlen Maguire Daniel Craig como Connor Rooney Stanley Tucci como Frank Nitti Jennifer Jason Leigh como Annie Sullivan Liam Aiken como Peter Sullivan Dylan Baker como Alexander Rance Ciarán Hinds como Finn McGovern Doug Spinuzza como Calvino David Darlow como Jack Kelly Ian Barford como secuaz de Rooney Kerry Rossall como secuaz de Rooney Kevin Chamberlin como Frank the Bouncer Harry Groener como Mr. McDougal JoBe Cerny como banquero Anthony LaPaglia como Al Capone (escena eliminada)

Producción Desarrollo Cuando Max Allan Collins escribió la novela gráfica Road to Perdition, su representante literario advirtió el potencial de la historia para una adaptación cinematográfica y la presentó a un agente de cine. Para 1999, la obra había llegado a manos de Dean Zanuck, vicepresidente de desarrollo en la compañía propiedad de su padre, el productor Richard D. Zanuck. La novela fue enviada a este último, quien se encontraba en Marruecos produciendo Rules of Engagement (2000). Ambos Zanuck coincidieron en el potencial de la historia y la enviaron al director y productor Steven Spielberg. Poco después, Spielberg impulsó el proyecto en su estudio DreamWorks, aunque no asumió la dirección debido a su cargada agenda.

Tras finalizar American Beauty (1999), Sam Mendes buscaba un nuevo proyecto y evaluó diversas opciones, entre ellas A Beautiful Mind, K-PAX, Atando cabos y The Lookout. DreamWorks le envió Road to Perdition como posible proyecto y Mendes se sintió atraído por la historia, a la que describió como «narrativamente muy simple, pero temáticamente muy compleja». El director señaló como uno de los temas centrales la inaccesibilidad de los hijos al mundo de sus padres, y reflexionó sobre cómo los niños enfrentan la violencia y si la exposición a ella podría volverlos violentos. Mendes calificó el guion como carente de «absolutos morales», un aspecto que le resultó particularmente atractivo.

Escritura Spielberg contactó por primera vez al guionista David Self para adaptar la historia a un largometraje. Self escribió un borrador inicial que se mantenía cercano al material original y conservaba la mayor parte de sus diálogos. Posteriormente, el guion fue reescrito por guionistas sin acreditar, distanciando el guion de la novela gráfica pero manteniendo intactos los elementos fundamentales de la historia. Algunos de los aspectos más duros de la trama fueron suavizados a medida que el guion se simplificaba. Por ejemplo, en algunos borradores iniciales del guion, Sullivan se convertía en alcohólico, pero este elemento finalmente fue eliminado de la versión final.

La historia está profundamente influenciada por la serie de manga Kozure Ōkami. El novelista Max Allan Collins reconoció la influencia de Kozure Ōkami en su novela gráfica Road to Perdition, declarando que Road to Perdition es «un homenaje sin reservas» a Kozure Ōkami.

Algunos nombres de los personajes fueron ligeramente modificados con respecto a sus versiones originales en la novela gráfica: el apellido de los gánsteres reales John Looney y su hijo Connor fue cambiado a Rooney, y el apellido del personaje de Tom Hanks y su familia fue simplificado de O'Sullivan a simplemente Sullivan. Una adición significativa al guion fue la creación del personaje de Maguire, quien aportó un elemento constante de persecución a la huida de los Sullivan de su antigua vida.

Hanks y el director de fotografía Conrad Hall pidieron a Mendes que limitara la violencia en la película a actos significativos, evitando la carnicería gratuita. El personaje de Hanks, Michael Sullivan, conocido como «El ángel de la muerte», infunde temor en quienes lo rodean, pero su peligrosidad se atenúa en la película. Mendes, quien describió la novela gráfica como «mucho más pulp», intentó reducir el trasfondo de la novela gráfica a su esencia, buscando la «simplicidad no verbal» de películas como Érase una vez en América (1984), Pat Garrett y Billy the Kid (1973) y las películas de Akira Kurosawa que carecen de diálogos. El lenguaje redundante en las confrontaciones de los personajes en Camino a la perdición se redujo al mínimo absoluto. Mendes describió Camino a la perdición como una «historia poética y elegíaca, en la que las imágenes cuentan la verdadera historia». Un ejemplo de una de esas escenas sin diálogos en la película fue el dúo de piano entre Rooney y Michael Sr., utilizado para retratar su relación sin palabras. En los últimos veinte minutos de Camino a la perdición, el guion fue escrito para tener solo seis líneas de diálogo.

Max Allan Collins manifestó inicialmente su interés en escribir el guion de la adaptación cinematográfica; sin embargo, no se le ofreció esa posibilidad. Aunque decidió mantenerse al margen del proceso por considerar que el medio cinematográfico exige un estilo narrativo distinto, sí participó como consultor creativo. Collins elogió la incorporación de Maguire y destacó el uso deliberadamente minimalista del diálogo. Asimismo, valoró que la película reforzara la figura de Rooney como una presencia paternal más explícita para Sullivan.

El autor expresó, no obstante, varias reservas respecto a la adaptación. Se opuso al uso de lenguaje soez en el guion, al considerar que no reflejaba adecuadamente el entorno lingüístico de la década de 1930. También objetó ciertos cambios en la caracterización del hijo de Sullivan: mientras que en la novela gráfica este comete un asesinato, en la película el personaje de Michael no mata a nadie. Además, Collins discrepó con la elección de la técnica narrativa; en la obra original, el hijo relata los hechos ya adulto y convertido en sacerdote, mientras que el filme opta por que la narración provenga del propio Michael en su niñez.

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