Bush contra Gore fue una decisión histórica de la Corte Suprema de los Estados Unidos, emitida el 12 de diciembre del año 2000. Esta resolución puso fin a la controversia sobre el recuento de votos en el estado de Florida durante la elección presidencial de 2000 entre George W. Bush y Al Gore.

El 8 de diciembre, la Corte Suprema de Florida ordenó un recuento estatal de aproximadamente 61,000 votos que no habían sido contabilizados correctamente por las máquinas de votación. La campaña de Bush solicitó inmediatamente a la Corte Suprema federal que suspendiera esta orden y detuviera el recuento. El juez Antonin Scalia, convencido de que los recuentos manuales realizados en los condados de Florida eran ilegítimos, instó a sus colegas a conceder la suspensión de forma inmediata.

El 9 de diciembre, los cinco jueces conservadores de la Corte Suprema concedieron la suspensión. Scalia argumentó que el recuento podría causar “daño irreparable” a Bush, ya que generaría “una niebla innecesaria e injustificada” sobre la legitimidad de su victoria. Por su parte, el juez John Paul Stevens expresó su desacuerdo, señalando que “contar cada voto emitido legalmente no debe considerarse daño irreparable.Los alegatos orales se programaron para el 11 de diciembre.

En una decisión de 5–4 por el tribunal, la Corte declaró, estrictamente bajo el argumento de la igualdad ante la ley, que dejaran de recontar las papeletas. Específicamente, sostuvo que el uso de estándares diferentes en condados diferentes infringió la Cláusula sobre Protección Igualitaria de la Constitución de los Estados Unidos. El caso también había sido defendido bajo el argumento jurisdiccional del Artículo II, lo cual solo tuvo la simpatía de los Jueces Antonin Scalia, Clarence Thomas, y William Rehnquist. La Corte entonces declaró para remediarlo, decidiendo contra el remedio que los Jueces Stephen Breyer y David Souter propusieron de enviar de nuevo el caso a Florida para terminar el recuento usando un estándar uniforme a nivel estatal antes de la reunión de los electores de Florida, programada para el día 18 de diciembre en Tallahassee. En su lugar, la mayoría sostuvo que ningún método alternativo podía ser establecido antes de la fecha límite de "puerto seguro" que el Título 3 del Código de los Estados Unidos (3 U.S.C.), § 5 estableció, la cual la Corte Suprema de Florida había dicho que la legislatura de Florida intentaba cumplir. La Corte, declarando que no cumplir con la fecha límite de "puerto seguro" infringiría el Código Electoral de Florida, rechazó una extensión de la fecha límite para permitir que Florida terminara de contar las papeletas disputadas bajo las normas uniformes solicitadas en un remedio propuesto por Breyer y Souter. Esta fecha límite llegó dos horas después de la publicación de la decisión de la Corte.

La decisión de la Corte Suprema de Bush contra Gore fue una de las más controvertidas en la historia de los Estados Unidos, anulando un fallo de la Corte Suprema de Florida para terminar el recuento, dando los 25 votos del Colegio Electoral a Bush. Los votos de Florida dieron a Bush, el candidato republicano, 271 votos del Colegio Electoral, un voto más que los 270 requeridos para ganar la elección. Señaló la derrota del candidato demócrata, Al Gore, que ganó 267 de los votos del Colegio Electoral, pero recibió 266 porque un "elector infiel" del Distrito de Columbia se abstuvo de votar. Organizaciones mediáticas analizaron las papeletas luego y encontraron que, sobre los criterios especificados, el recuento original limitado de votos insuficientes de varios condados grandes hubiera resultado en una victoria para Bush, aunque en un recuento estatal, Gore hubiera recibido la cantidad mayor de votos. Posteriormente, Florida retiró sus máquinas para votar de tarjeta perforada y que causaron la disputa de este caso.

Antecedentes

En los Estados Unidos, cada estado lleva a cabo sus propias elecciones por voto popular para el presidente y vicepresidente. Los votantes en realidad votan a un grupo de electores, cada uno de los cuales prometen votar a un candidato particular para cada oficina en el colegio electoral. El Artículo II, Primera Sección, Cláusula 2 de la Constitución de los Estados Unidos estipula que cada legislatura estatal decide cómo los electores son elegidos. Con referencia a un caso más temprano de la Corte Suprema, McPherson contra Blacker, la Corte notó que, en la historia estadounidense más antigua, la mayoría de legislaturas estatales directamente nombraron a sus electores.

Hoy en día, las legislaturas estatales han promulgado leyes que estipulan que se use un voto popular dentro de cada estado para seleccionar a los electores. Aunque estas leyes varían, la mayoría de estados, incluso Florida, otorga todos sus votos electorales al candidato para cualquiera de los dos puestos el cual recibe una mayoría relativa del voto popular estatal. El candidato que recibe nacionalmente una mayoría absoluta de todos los votos electorales (270 votos a partir de 1963) gana la elección presidencial y vicepresidencial. thumb|left|Vista de los camiones de satélite aparcados cerca del Capitolio del Estado de Florida durante la controversia de la elección presidencial de 2000|alt=camiones de satélite aparcados en frente de un edificio grande

El 8 de noviembre de 2000, la División de Elecciones reportó que Bush ganó con el 48.8% en Florida, una diferencia de 1,784 votos. Esta era menor del 0.5% de los votos emitidos, lo que provocó un recuento automático reglamentario. El 10 de noviembre, este aparentemente había concluido en todos los condados excepto uno, y la diferencia se había reducido a 327 votos.El recuento del voto de residentes en el extranjero, dejaría finalmente el margen en 537 sufragios a favor de Bush.

Según el analista jurídico Jeffery Toobin, un análisis posterior mostró que 18 condados—los cuales representaban un cuarto de todos los votos de Florida—no llevaron a cabo el recuento de máquina automático mandado por reglamentario, pero "nadie de la campaña Gore desafió en ningún momento al punto de vista" que el recuento de máquina había acabado. Las leyes floridanas de elecciones permite que un candidato pueda pedir que un condado haga un recuento manual, y Gore pidió recuentos manuales en cuatro condados floridanos—Volusia, Palm Beach, Broward, y Miami-Dade—que por lo general votan al partido Demócrata y en que hubieran esperado encontrar más votos por Gore. Gore no pidió ningún recuento en condados que normalmente votan por el partido Republicano. Los cuatro condados concedieron a la petición y empezaron sus recuentos manuales. Sin embargo, la ley floridana también requirió que todos los condados certificaran los votos entregados al Secretario del Estado de Florida dentro de siete días de la elección, y algunos de los condados haciendo los recuentos manuales no creían que pudieran cumplir el plazo de entrega.

El 14 de noviembre, la fecha límite reglamentaria, el Tribunal del Circuito de Florida ordenó que la fecha límite de siete días era mandataria, pero los otros condados pudieran modificar sus recuentos en una fecha más tarde. El tribunal también ordenó que el Secretario del Estado, después de "considerar todos los hechos concomitantes y la situación," tenía el criterio de incluir algunos recuentos modificados tardíamente en la certificación estatal. Antes de la fecha límite de las 5 p. m. del 14 de noviembre, el Condado de Volusia terminó su recuento manual y certificó sus resultados. A las 5 p. m. del 14 de noviembre, la Secretaría de Estado de Florida Katherine Harris anunció que había recibido los recuentos certificados de todo los 67 condados, mientras Palm Beach, Broward, y Miami-Dade aun estaban haciendo sus recuentos manuales.

Harris expidió unos criterios por los cuales determinaba si permitiría entregas tardías, y requirió que cualquier condado que quisiera entregar sus votos tarde tenía que presentar, para las 2 p. m. del siguiente día, una declaración escrita de los hechos y las circunstancias para justificar la entrega tardía. Cuatro condados entregaron declaraciones y, después de revisar las declaraciones, Harris determinó que ninguna de las declaraciones justificaban una extensión de la fecha límite. También anunció que certificaría los resultados de la elección del 18 de noviembre después de recibir los votos por correo desde el extranjero de cada condado. Pero el 17 de noviembre, la Corte Suprema de Florida ordenó que Harris no certificara la elección mientras la Corte escuchaba apelaciones de los varios casos en progreso. El 21 de noviembre, la Corte permitió que los recuentos manuales continuaran y retrasó la certificación para el 26 de noviembre.

Suspensión del recuento de Florida derecha|miniaturadeimagen|Corte Suprema de Florida Para el 8 de diciembre del 2000, había múltiples decisiones jurídicas sobre la elección presidencial en Florida.Por ejemplo, la opinión de acuerdo en Bush contra Gore citó la decisión del 6 de diciembre de 2000 de Touchston v. McDermott, 234 F.3d 1130 Archivado desde el original (11th Cir. 2000). En esta fecha, la Corte Suprema de Florida, por un voto de 4 a 3, ordenó un recuento manual a nivel estatal de los votos insuficientes. El 9 de diciembre, en un fallo en respuesta a una petición de emergencia de Bush, la Corte Suprema de los Estados Unidos suspendió el recuento. La Corte también trató la solicitud de exención de Bush como una petición de una orden de certiorari, concedió a la petición, y pidió una sesión informativa de los partidos para las 4 p. m. el 10 de diciembre, y programó los alegatos orales para la mañana del 11 de diciembre.

Aunque raramente se publican comentarios con relación a las órdenes de certiorari (una cantidad mínima de cuatro de los nueve jueces tiene que votar a favor del escrito), Scalia presentó una opinión sobre la decisión de la Corte, escribiendo que "una respuesta breve es necesaria al disentimiento [de Stevens]". Según Scalia:

Los Jueces Souter, Ginsburg, y Breyer estuvieron de acuerdo con la opinión disidente de Stevens, quien escribió:

Algunos académicos legales han acordado con la opinión discordante que Bush fracasó en llevar "la carga pesada" de demostrar "una probabilidad de daños irreparables".

Desarrollos rápidos Los debates de Bush contra Gore ocurrieron el 11 de diciembre. Theodore Olson, un abogado de Washington D. C. presentó el alegato oral de Bush. El abogado de Nueva York, David Boies, argumentó por Gore.

Durante el periodo breve cuando la Corte Suprema de los Estados Unidos estaba deliberando, la Corte Suprema de Florida proveyó clarificaciones de su decisión del 21 de noviembre en Palm Beach County Canvassing Board contra Harris (Harris I), lo que la Corte Suprema de los Estados Unidos había pedido el 4 de diciembre después de los alegatos en el caso de Bush contra Palm Beach County Canvassing Board.

Debido a la naturaleza extraordinaria y urgencia supuesta del caso, la Corte Suprema de los Estados Unidos emitió su veredicto el 12 de diciembre, un día después de oír el debate oral.

Leyes pertinentes La Cláusula sobre Protección Igualitaria de la Decimocuarta Enmienda a la Constitución de los Estados Unidos es la provisión constitucional en que la decisión de Bush contra Gore está basada.

El Artículo II, Sección 1, Cláusula 2 de la Constitución precisa el número de electores para cada estado y, más pertinente a este caso, precisa el método en que se seleccionan los electores, estipulando que "cada Estado designará, en la forma que lo prescriba su Asamblea legislativa, un número de electores…"

Esta cláusula se puede mantener que da poder a solo una rama del gobierno estatal de Florida: la asamblea estatal.