Las protestas en Venezuela de 2024 fueron una serie de manifestaciones, las cuales se produjeron tras las elecciones presidenciales del 28 de julio, después del inicio de una crisis política debido a las denuncias de fraude electoral de la oposición. Las elecciones y las manifestaciones subsecuentes, ocurrieron en el contexto de una crisis social, política, económica y energética.

Tras las elecciones, Nicolás Maduro fue proclamado el 29 de julio pasado el mediodía, por el Consejo Nacional Electoral (CNE) como el candidato electo con sólo el 80% del escrutinio para un tercer período a meses antes del cambio de gobierno pautado. Hubo protestas en 20 de los 23 estados, junto con Caracas, surgidas de forma espontánea, sin convocatoria de políticos. Manifestantes tomaron el aeropuerto de Maiquetía y marcharon hacia el Palacio de Miraflores, sede presidencial. Ese día la oposición no convocó protestas; limitándose a pedir presencia en los centros de votación hasta tener las actas de escrutinio.

En respuesta a las protestas, hubo un fuerte despliegue de las fuerzas del orden y de colectivos en las calles de todo el país para controlar el descontento, varias organizaciones no gubernamentales junto a la Misión Internacional de la ONU denunciaron violencia contra los manifestantes. Como consecuencia de la respuesta gubernamental, se reportaron 25 asesinatos de manifestantes y más de 2229 detenciones, entre los detenidos se encontraban 150 niños y adolescentes privados de libertad. La oposición convocó manifestaciones pacíficas nacionales e internacionales durante los días 2, 17 y 28 de agosto después de haber presentado gran parte de las actas emitidas por las máquinas de votación, recopiladas popularmente, y debatiendo los resultados del CNE, declarando por su parte como ganador a Edmundo González.

Las cárceles de Tocorón y Tocuyito fueron convertidas en «centros de reeducación» para albergar a los manifestantes detenidos, en la mayoría de los casos sin derecho a la defensa y violando el debido proceso.

Antecedentes y contexto histórico

El 28 de julio de 2024, día de las elecciones presidenciales, Julio Valerio García, un ciudadano de Táchira, fue asesinado a disparos por un grupo de motorizados. Hubo cuatro heridos ese día.

Elvis Amoroso del TSJ, tras una tensa espera aseguró que con un 80% de las mesas escrutadas y con una tendencia "contundente e irreversible", Maduro fue reelecto para un tercer mandato. La oposición mayoritaria, organizada en torno a María Corina Machado y su candidato, Edmundo González, anunció en rueda de prensa la madrugada del lunes que «Venezuela tiene un nuevo presidente electo y es Edmundo González Urrutia. Ganamos y todo el mundo lo sabe», aseguró que contaban con más del 40 % de las actas transmitidas por el ente comicial, según las cuales González Urrutia obtuvo el 70 % de los votos, expresando dudas sobre el resultado. A diferencia del CNE, la oposición venezolana publicó el 82.5 % de todas las actas que tenían a su disposición, en su web resultadosconvzla.com.

Argentina, Brasil, Colombia, Chile, Costa Rica, Ecuador, Estados Unidos, Panamá, Paraguay, Perú y Uruguay, se mostraron escépticos y/o desconocedores directos de los resultados, pidiendo auditorías.

A nivel exterior, la ONU, gran parte de la comunidad internacional latinoamericana, Estados Unidos y la Unión Europea han cuestionado la veracidad de los resultados y la negativa de Maduro a realizar una revisión de las actas, como consecuencia el gobierno venezolano suspendió las relaciones diplomáticas con países de Sudamérica, Centroamérica y el Caribe por estar «comprometidos abiertamente con los más sórdidos postulados ideológicos del fascismo internacional»; parte de la comunidad internacional decidió reconocer a Edmundo González como el nuevo gobernante, mientras que países como Nicaragua y Honduras pidieron respeto a la institucionalidad y evitar un supuesto "golpe de Estado".

El 22 de agosto el Tribunal Supremo de Justicia anunció que el material electoral consignado por el CNE que no ha sido publicado hasta el momento “quedará a resguardo de este tribunal”.

Cronología

Julio

29 de julio

izquierda|miniaturadeimagen|239x239px|Civiles derriban una estatua del expresidente Hugo Chávez. Las protestas empezaron el 29 de julio; en Caracas se reportaron manifestaciones en Isaías Medina Angarita en Catia, Ruperto Lugo y Ruiz Pineda, al igual que en la autopista Caracas-La Guaira; en Aragua, se reportaron en Cagua; se reportaron en Barquisimeto, Lara; en Guárico, se reportaron en Valle de la Pascua; en un sector del estado Falcón la gente también salió a las calles.

Tras las declaraciones de Elvis Amoroso anunciando la victoria de Nicolás Maduro en la madrugada del 29 de julio, hubo cacerolazos del este al oeste y suroeste de Caracas. Transcurrida la mañana, se reportaron focos de protesta en zonas populares de la capital, en especial por varios sectores de Petare, como el barrio San Blas o La Dolorita. Se reportó fuerte presencia policial en la Capital. La autopista Caracas-La Guaira fue bloqueada por los manifestantes del sector El Limón. Europa Press reportó focos de protesta en Petare, Altamira, Chacaíto, Bellas Artes, La Vega, El Valle, Catia y La Candelaria, así como concentraciones en la carretera Petare-Guarenas, en concreto en la parroquia de Caucagüita del Municipio Sucre, estado Miranda. Se reportó represión policial con gases lacrimógenos a varios opositores en Caracas.

Cientos de manifestantes tomaron el aeropuerto de Maiquetía. Marcharon camino al Palacio de Miraflores; se registró como la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) detenía y golpeaba a, al menos, un manifestante.

En la isla de Margarita, estado Nueva Esparta, cientos de civiles ocuparon la avenida 4 de Mayo de Porlamar, derribando pancartas políticas de Maduro. La Policía Nacional Bolivariana y la Guardia Nacional, se acercaron al sitio a reprimir a los manifestantes. Las protestas continuaron en la avenida La Auyama, en donde los manifestantes intentaron derribar una estatua de Hugo Chávez, interceptados de nuevo por los funcionarios nacionales, quienes dispararon perdigones y bombas lacrimógenas, haciendo que los manifestantes respondieran con piedras, palos y bombas molotov.

En Coro, estado Falcón, un grupo de manifestantes derrumbaron una estatua de tres metros del expresidente Hugo Chávez y en la avenida Dalla Costa, estado Bolívar se incendió otra estatua. En Punto Fijo, manifestantes incendiaron la alcaldía de Carirubana y la sede regional del PSUV.

En Maracay, estado Yaracuy, se reportó la primera muerte de un manifestante identificado posteriormente como Rancés Yzarra a causa de los disparos de la Guardia Nacional contra una protesta en la parroquia San Jacinto.

En San Francisco, estado Zulia, un grupo de personas bloquearon el acceso de una carretera y tocaron cacerolazos contra los resultados del CNE. Un grupo de colectivos ataco a la manifestación disparando a los manifestante, ocasionando la muerte de Isaías Fuenmayor, un joven de 15 años que no participaba en la manifestación y que solo se encontraba de paso cuando ocurrió la balacera.

Nicolás Maduro culpó a los comanditos, agrupaciones ciudadanas de la oposición, de las protestas del 29 de julio y acusó sin pruebas a Estados Unidos de organizar las protestas.

María Corina Machado durante una concentración y respondiendo a una rueda de prensa a las 19:40: horas de la tarde tras ratificar la victoria de Edmundo González, pidió a sus seguidores mantener las manifestaciones pacíficas y retirarse en orden a casa, después de «haberle demostrado al mundo la fuerza que somos», Machado agregó que continuarán con las "masivas convocatorias", y pidió a los ciudadanos que no respondan a la agresión de grupos que buscan crear caos. Mientras tanto, el candidato Edmundo González enfatizó: "hay mucha indignación y eso lo entendemos. Pero nosotros tenemos que mantener la calma, la serenidad, para llegar sin ningún contratiempo".

Jorge Rodríguez Gómez en rueda de prensa, convocó a los chavistas a que salieran a las calles, en todos los estados y ciudades del país, para el día martes 30 de julio, con la intención de «defender la paz».

Según el Observatorio Venezolano de Conflictividad Social (OVCS), se registraron 183 protestas en 20 de los 23 estados, y en algunos de ellos fueron derribadas o destruidas 5 estatuas de Hugo Chávez.

El Foro Penal emitió un balance donde contabilizó 6 muertos entre ellos un menor de 15 años de edad, Isaías Fuenmayor, 132 heridos, 50 detenidos en diferentes sectores del país y tres muertes sin confirmar por disparos.

30 de julio En Upata, estado Bolívar, efectivos de la Guardia Nacional acompañados de colectivos dispersaron una concentración en la Plaza Bolívar de Upata, en el evento murió Luis Roberto Hernández por un disparo en la cabeza y otros manifestantes resultaron heridos.

María Corina Machado junto a Edmundo González, convocaron una reunión en la sede de las Naciones Unidas en Caracas, con la intención de defender su victoria electoral ante dicha entidad. Ese mismo día, Nicolás Maduro anunció que haría una extensión de la aplicación VenApp, para denunciar de forma anónima a todas aquellas personas que se encuentren protestando en las calles del país. De acuerdo con sus declaraciones, la aplicación que fue originalmente creada para denunciar problemas sobre servicios básicos, se le agregó una opción para aportar los nombres de aquellas personas que estén protestando contra los resultados electorales anunciados por el Consejo Nacional Electoral (CNE), para que estas sean puestas bajo arresto.

Maduro retó a Edmundo González a salir de donde «está escondido» e ir al Palacio de Miraflores a encararlo por las acusaciones de fraude electoral, catalogándolo de «cobarde» e «inmundo». Maduro lanzó este desafío frente a sus seguidores, a quienes pidió movilizarse «todos los días para restituir la paz, la tranquilidad y la normalidad» en Venezuela. También aprovechó y culpó al gobierno de los Estados Unidos, al empresario Elon Musk y al comisionado de la ONU para DDHH, Volker Türk, de querer «desestabilizar el país y adueñarse de Venezuela».

Machado y González, desde la manifestación frente a la sede del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, en Los Palos Grandes, Caracas anunciaron al país que habían recuperado y digitalizado el 80 % de las actas. Al terminar la convocatoria, la Guardia Nacional Bolivariana dispersó a los asistentes con bombas lacrimógenas.

El gobierno de Maduro, recurrió al uso de los colectivos para asistir a los organismos de seguridad del Estado en la represión contra los manifestantes.

Los manifestantes continuaron con las protestas en diferentes sectores del país. Las Fuerzas Armadas de Venezuela, expresaron «absoluta lealtad y apoyo incondicional» a Nicolás Maduro, según dijo el ministro de Defensa venezolano, general en jefe y aliado del chavismo, Vladimir Padrino López. Hasta altas horas de la noche, se reportaron enfrentamientos con armas de fuego entre militares, policías y colectivos, contra civiles y bandas criminales en Petare. Para el 30 de julio, fueron un total de 12 las personas fallecidas y más de 750 los detenidos. miniaturadeimagen|238x238px|Manifestantes encapuchados se enfrentan a la policía durante la mañana del 29 de julio.ONGs de inmigrantes venezolanos radicados en Lima (Perú), emitieron un comunicado pidiendo que se cree una coalición internacional entre Estados sudamericanos para realizar una intervención militar en Venezuela para derrocar a Nicolás Maduro.

31 de julio thumb|Machado y González en julio de 2024.