Los tiroteos masivos en Washington D. C. (conocidos también como los ataques de los francotiradores de Beltway) fueron una serie de tiroteos coordinados que se produjeron durante tres semanas en el mes de octubre de 2002 en toda el área metropolitana de Washington D. C.—que está formada por el Distrito de Columbia, Maryland y Virginia—y tiroteos preliminares que consistieron en asesinatos y robos en varios estados, los que se prolongaron durante seis meses a partir de febrero de 2002. Siete personas murieron y otras siete resultaron heridas en los tiroteos preliminares. Además, diez personas murieron y otras tres resultaron heridas de gravedad en los tiroteos de octubre. En total, los francotiradores mataron a diecisiete personas e hirieron a otras diez en un período de diez meses.

Los francotiradores eran dos hombres, John Allen Muhammad (de 41 años en ese momento) y Lee Boyd Malvo (de 17 años en ese momento), que viajaban en un sedán Chevrolet Caprice, modelo de 1990, de color azul.

Muhammad fue condenado a muerte en el 2003 y ejecutado mediante inyección letal en el 2009. Malvo, al ser menor de edad, recibió una sentencia de seis cadenas perpetuas en Maryland y tres en Virginia. En el 2017, las condenas a cadena perpetua que Malvo recibió en Virginia fueron anuladas sin posibilidad de libertad condicional en segunda instancia.

Tiroteos preliminares El 16 de febrero de 2002, Lee Malvo asesinó a tiros a Keenya Nicole Cook, de veintiún años, en el portal de la casa de su tía en Tacoma, Washington. La tía de Cook, Isa Nichols, había sido buena amiga de Mildred, la exesposa de John Allen Muhammad, y la había animado a pedir el divorcio.

El 19 de marzo de 2002, Jerry Taylor, de sesenta años, murió de un solo disparo en el pecho efectuado desde larga distancia mientras practicaba golpes cortos en un campo de golf en Tucson (Arizona). La hermana de Muhammad vivía cerca del campo de golf y él estaba de visita en casa de ella en el momento en que se llevó a cabo el tiroteo.

A esto le siguieron dos muertes y cuatro heridos en otros estados entre marzo y julio de 2002.

El 1 de agosto de 2002, John Gaeta, de 51 años, se encontraba en un lote de estacionamientos en Hammond (Luisiana), donde cambiaba un neumático que Malvo había cortado. Malvo le disparó entonces en el cuello. La bala salió por la espalda de Gaeta, quien se hizo el muerto mientras Malvo le robaba la billetera. Después de irse Malvo, Gaeta corrió hacia una estación de servicio y se dio cuenta de que estaba sangrando. Acudió a un hospital y le dieron de alta al cabo de una hora. El 1 de marzo de 2010, recibió una carta de Malvo en la que este le pedía disculpas.

A las 10:30 p. m. del 5 de septiembre de 2002, Paul LaRuffa, de 55 años, propietario de una pizzería de Clinton (Maryland), recibió seis disparos a quemarropa mientras cerraba su restaurante. LaRuffa sobrevivió al ataque y su computadora portátil fue hallada en el automóvil de Muhammad cuando este y Malvo fueron detenidos.

El 14 de septiembre de 2002, Rupinder "Benny" Oberoi, de 22 años, empleado de la tienda de bebidas alcohólicas Hillandale Beer & Wine en Silver Spring (Maryland), recibió un disparo por la espalda cuando se encontraba afuera de la tienda. Oberoi sobrevivió al ataque. El Departamento de Policía del Condado de Montgomery vinculó oficialmente el tiroteo con Muhammad y Malvo.

El 15 de septiembre de 2002, Muhammad Rashid recibió un disparo mientras cerraba la tienda de bebidas alcohólicas Three Roads Liquors en Brandywine, Maryland. Más adelante, Rashid identificó a Malvo ante el tribunal como la persona que le había disparado.

A las 12:15 a. m. del 21 de septiembre de 2002 en Atlanta, Georgia, Million A. Waldemariam, de 41 años, recibió un disparo mortal en la cabeza y la espalda con una pistola de calibre 22. Cuando se produjo el tiroteo, Waldemariam estaba ayudando al propietario de Sammy's Package Store a cerrar el establecimiento hasta el día siguiente.

Diecinueve horas más tarde, en la misma fecha, Claudine Parker, de 52 años, dependienta de una tienda de licores de Montgomery (Alabama), fue asesinada de un disparo en el pecho durante un robo. Su compañera de trabajo, Kellie Adams, de 24 años, resultó gravemente herida de un disparo en el cuello, pero sobrevivió. Las pruebas halladas en el sitio del crimen acabaron vinculando este asesinato con los atentados de Beltway y permitieron que las autoridades identificaran a Muhammad y a Malvo como los sospechosos, aunque esta conexión no se estableció sino hasta el 17 de octubre, casi cuatro semanas después.

A las 6:30 p. m. del 23 de septiembre de 2002, en Baton Rouge (Luisiana), Hong Im Ballenger, de 45 años, murió de un disparo en la cabeza realizado con un fusil Bushmaster. Muhammad y Malvo fueron vinculados posteriormente con este homicidio.

Ataques en la zona de Washington, D. C. El Distrito de Columbia y el Condado de Montgomery, Maryland miniaturadeimagen|izquierda|Muhammad y Malvo habían hecho un agujero en la parte trasera del Chevrolet Caprice modelo de 1990 de color azul que conducían, para utilizarlo como puerto de tiro durante sus ataques. Esto les permitió permanecer ocultos y escapar después de la escena del crimen. A las 5:20 p. m. del miércoles 2 de octubre de 2002, se produjo un disparo a través del escaparate de una tienda de artesanías Michaels en Aspen Hill (Maryland). La bala no alcanzó por poco a Ann Chapman, cajera de la tienda. Dado que nadie resultó herido, se supuso que el disparo había sido al azar y no saltaron las alarmas. Sin embargo, aproximadamente una hora después, a las 6:30 p. m., James Martin, un analista de programas de 55 años que trabajaba en la NOAA, fue asesinado a tiros en el número 2201 de Randolph Road, en el estacionamiento de un supermercado Shoppers Food Warehouse ubicado en Wheaton.

En la mañana del 3 de octubre, cuatro personas fueron asesinadas a tiros en el espacio de unas dos horas en Aspen Hill y otras zonas cercanas del Condado de Montgomery. Esa misma tarde fue asesinada otra persona en el barrio de Takoma, en el Distrito de Columbia:

A las 7:41 a. m., James L. Buchanan, un paisajista de 39 años conocido como "Sonny", fue asesinado a tiros en el número 11411 de Rockville Pike, cerca de Rockville. Buchanan recibió los disparos mientras cortaba el césped en la agencia concesionaria de automóviles Fitzgerald Auto Malls. A las 8:12 a. m., Prem Kumar Walekar, un taxista a medio tiempo de 5 años, fue asesinado en Aspen Hill, en el condado de Montgomery, mientras le echaba gasolina a su taxi en una estación Mobil en Aspen Hill Road y Connecticut Avenue. A las 8:37 a. m., Sarah Ramos, una niñera y ama de casa de 34 años, fue asesinada en el número 3701 de Rossmoor Boulevard, en el centro comercial Leisure World de Norbeck. Había bajado de un autobús y estaba sentada en un banco leyendo un libro en el momento de su asesinato. A las 9:58 a. m., Lori Ann Lewis-Rivera, de 25 años, fue asesinada mientras pasaba la aspiradora por su automóvil Plymouth Grand Voyager en la gasolinera Shell situada en la intersección de las avenidas Connecticut y Knowles, en Kensington. Los francotiradores esperaron hasta las 9:20 p. m. antes de dispararle a Pascal Charlot, carpintero jubilado de 72 años, mientras caminaba por la avenida Georgia a la altura de Kalmia Road, en Washington D. C. Charlot murió menos de una hora después. En cada tiroteo, las víctimas murieron por una sola bala disparada desde cierta distancia y, en cada caso, los asesinos dispararon y desaparecieron. Este patrón no se detectó hasta después de que se produjeran los tiroteos del 3 de octubre.

El miedo se extendió rápidamente por toda la región al difundirse la noticia de los tiroteos. En una rueda de prensa, el jefe de policía del condado de Montgomery, Charles Moose, les informó a los padres de familia que las escuelas se encontraban en alerta de código azul, lo que significa mantener a los niños en el interior de los edificios. Dijo que las escuelas eran seguras. Muchos padres recogían a sus hijos temprano en la escuela y no les permitían tomar el autobús escolar ni caminar hacia sus casas. Las Escuelas Públicas del Condado de Montgomery y las Escuelas Públicas del Distrito de Columbia, además de las escuelas privadas, implementaron un procedimiento de confinamiento, sin llevar a cabo el período de recreo estudiantil ni clases de educación física al aire libre. Otros distritos escolares de la zona también tomaron medidas de precaución y mantuvieron a los alumnos a puertas cerradas. En el transcurso de los tiroteos, los organismos encargados de aplicación de la ley en los estados vecinos se involucraron en la investigación mediante líneas telefónicas para compartir información.

La policía disponía de pocas pruebas. Un informe inicial afirmaba que, justo después del ataque de Silver Spring, alguien había oído un ruido seco y había visto un camión blanco que abandonaba a toda prisa el lugar de los hechos. Después del asesinato en Washington, D. C., hubo testigos que empezaron a decirle a la policía que habían visto un Chevrolet Caprice azul en lugar de un camión blanco. En un principio, la policía creyó que todos los asesinatos se habían realizado con un rifle de calibre .223.

Virginia y otras áreas miniaturadeimagen|El fusil Bushmaster XM-15 robado que Muhammad y Malvo utilizaron durante sus ataques. En el momento de su captura estaba equipado con una mira holográfica Bushnell, un bípode y un cargador de 20 cartuchos. En ese momento, Malvo y Muhammad empezaron a cubrir una zona más amplia y a demorar entre dos y tres días entre un tiroteo y otro: A las 2:30 p. m. del 4 de octubre, Caroline Seawell, un ama de casa de 43 años, fue herida de un disparo en el pecho en el estacionamiento de otra tienda Michaels en el centro comercial Spotsylvania Mall, en el Condado de Spotsylvania, mientras cargaba sus compras en su camioneta. A esas alturas, cientos de periodistas se habían reunido para cubrir los acontecimientos. Las autoridades escolares tranquilizaron al público al afirmar que estaban tomando todas las medidas posibles para proteger a los niños, lo que incluía reforzar la seguridad y cancelar todas las actividades al aire libre. A las 8:09 a. m. del 7 de octubre, Iran Brown, un estudiante de 13 años, recibió un disparo en el pecho que lo dejó herido de gravedad cuando llegaba a la escuela de enseñanza media Benjamin Tasker, situada en el número 4901 de Collington Road, en Bowie (Maryland), en el Condado de Prince George. El nombre de Brown se ocultó al público al principio, pero se reveló más tarde. Su tía, Tanya Brown, era enfermera y acababa de llevarlo a la escuela, por lo que lo trasladó rápidamente a la sala de urgencias de un hospital. A pesar de las graves heridas que sufrió, entre ellas daños en varios órganos principales, Brown sobrevivió al ataque y más adelante testificó en el juicio de Muhammad. En la escena del crimen, las autoridades descubrieron un casquillo de bala, así como una carta del Tarot (la carta de La Muerte) con la frase Call me God en el anverso y en el reverso, en tres líneas separadas: For you mr. Police. Code: 'Call me God'. Do not release to the press. A pesar de los esfuerzos de la policía por respetar la petición de no divulgar a la prensa la información acerca de la carta, la estación de televisión WUSA-TV publicó los detalles y luego, un día después, hizo lo mismo The Washington Post. A las 8:18 p. m. del 9 de octubre, Dean Harold Meyers, un ingeniero civil de 53 años, fue asesinado a tiros mientras bombeaba gasolina en una estación Sunoco, ubicada en el número 7203 de Sudley Road, en el Condado de Prince William, Virginia, cerca de la ciudad de Manassas. A las 9:30 a. m. del 11 de octubre, Kenneth Bridges, un empresario de 53 años, fue asesinado a tiros mientras bombeaba gasolina en una estación Exxon situada junto a la interestatal 95, en el Condado de Spotsylvania, Virginia, cerca de Fredericksburg.