Los Pincheira es una telenovela chilena creada por Víctor Carrasco, dirigida por Vicente Sabatini y emitida por Televisión Nacional de Chile desde el 8 de marzo hasta el 3 de septiembre de 2004. Está inspirada en la vida de los Hermanos Pincheira, reconocidos montoneros del periodo de independencia de Chile; pero en esta adaptación aquellos acontecimientos son situados un siglo después en el territorio de la actual Región del Maule en 1917 y también se incluye otras temáticas propias de la época como el funcionamiento de las casas patronales, la economía del periodo y la inmigración proveniente del Imperio otomano. Es protagonizada por Francisco Reyes, Tamara Acosta, Claudia Di Girolamo, Francisco Melo, Ricardo Fernández y Paz Bascuñán,con las participaciones antagónicas de Álvaro Morales, Antonia Zegers y los primeros actores Luis Alarcón y Marés González.
Los guiones de Los Pincheira fueron desarrollados por Víctor Carrasco junto a Carlos Galofré, Aliú García, Nelson Pedrero y David Bustos, mientras que la producción estuvo a cargo de Pablo Ávila. Es la quinta telenovela más vista de la televisión chilena y durante todo su periodo de emisión obtuvo una audiencia promedio de 37,5 puntos de rating, con episodios que alcanzaron hasta 61 puntos de rating. Tras esto obtuvo cuatro nominaciones en los Premios APES de 2004, cinco del Premio Altazor de las Artes Nacionales de 2005 y una en los Premios TV Grama de 2005. Asimismo, fue adaptada en Estados Unidos.
Argumento Antecedentes Cuenta la historia que, en 1891, la antigua oligarquía terrateniente de la dinastía Sotomayor ha fundado el pueblo de Yerbas Buenas. Desde los tiempos inmemoriales de la creación del pueblo, los Sotomayor han sido siempre honorables y los más respetados por inquilinos y hacendados de generación en generación. Santiago Molina era un hacendado del pueblo muy leal al oligarca Bernardo Sotomayor, cuyo problema era que conocía de cerca la relación clandestina que tenía su mujer, Carmen Valdivia (Marés González) y su amante, Eulogio Dávalos. Pero un día, Dávalos había muerto misteriosamente, razón por la cual, Santiago tenía la mayor necesidad de informar sobre el adulterio de Carmen; sin embargo, la mujer de Bernardo se adelantó previamente e hizo uso de toda su influencia oligarca para impedir que su aventura saliera a la luz, acusando injustamente al noble hacendado ante las autoridades militares como el responsable del homicidio de Dávalos, y para evitar futuras represalias, testificó sin piedad alguna en contra de los dos hijos mayores de la familia Molina, Miguel (Francisco Reyes) y Delfín (Juan Falcón), como cómplices de su padre.
Por culpa de Carmen, Santiago fue condenado ante la justicia, sometido a la tortura por la milicia y fusilado a viva muerte. Mientras que Miguel y Delfín consiguieron escapar de la prisión milagrosamente, justo antes de que corrieran la misma suerte, y luego de volver a casa y reencontrarse con su madre Elena de la Fuente (Maité Fernández), y con sus dos hermanos menores Santos (Néstor Cantillana) y Trinidad (Paz Bascuñán), tuvieron que arreglárselas para vivir en el anonimato mientras la milicia los buscaba.
No pasó mucho tiempo, cuando Elena cayó enferma, y a pesar de los cuidados que recibió, ha muerto en su lecho, no sin antes hacerles jurar a sus hijos que nunca se separarían y que nunca les ocurriría nada malo. Después de la muerte de su madre y siguiendo su última voluntad, Miguel, Delfín, Santos y Trinidad escaparon por los bosques, junto a su fiel y servicial criado Pancracio Jorquera (Rodrigo Pérez) y su pequeña hermanita María (Adela Secall), hasta encontrar una caverna, la que se convirtió en su hogar. Luego de perder todo, incluso la vida de sus padres, los cuatro hermanos Molina decidieron cambiar de vida y formar una banda de cuatreros a la que los oligarcas de la zona llamaron Los Pincheira.
Inicio En 1917, el pueblo se encuentra dominado por dos poderosas familias de la oligarquía terrateniente: la familia Sotomayor y la familia Ortúzar, quienes gozan de un alto prestigio oligarca, respeto por inquilinos y hacendados por igual e influencias territoriales. La familia Ortúzar es compuesta por Martín Ortúzar (Álvaro Morales), un joven y poderoso heredero terrateniente, que junto a su esposa Matilde del Solar (Tamara Acosta) y su tío Antonio Ortúzar (Luis Alarcón), el connotado sacerdote del pueblo, contienen mayor poder y gran parte de la riqueza de la zona. Mientras que la familia Sotomayor es liderada por Carmen y su hijo Olegario Sotomayor (José Soza), y cuenta con una gran influencia sociopolítica.
La banda de los cuatro hermanos Molina, ya conocidos como Los Pincheira, eran acusados por los hacendados de raptar y robar ganado de las haciendas colindantes al pueblo de Yerbas Buenas. Pero los bandidos tienen otro motivo para hacer sus maldades; la venganza por la muerte de su padre y deseo de cobrar las tierras que les arrebataron. Debido a esto, Los Pincheira se transformaron en férreos opositores al sistema feudal y los terratenientes, asaltando las haciendas para sacarles todo lo que, a su juicio, le han quitado a los inquilinos.
Entre los habitantes del pueblo de Yerbas Buenas también se pueden ver inmigrantes de otros países, como Chadi Abu Kassem (Francisco Melo), un comerciante de origen árabe muy trabajador y fiel a sus costumbres, que ha llegado al pueblo junto a su esposa Marwa (Claudia Di Girolamo) y sus tres hijos, Naim (Pablo Schwarz), Jamal (Álvaro Espinoza) y Samira (Blanca Lewin), para construir un mejor futuro, cosa que no han podido hacer en su tierra natal debido a la guerra que ocurre en Palestina.
Matilde se emociona con la llegada al pueblo de su madre Josefina Covarrubias, Viuda del Solar (Delfina Guzmán), quien es una mujer de gran nivel social y de gran prestigio; además la joven esposa de Martín se sorprende al ver a sus dos hermanas menores, Asunción (Antonia Zegers) y Agustina (Karin Vodanovic), quienes vienen junto a su madre a dar la sorpresa de que van a vivir a la hacienda de los Ortúzar. Este hecho sorpresivo obligará a Matilde a concederse a Martín, ya que su eventual matrimonio lograría poner fin los problemas económicos de los Del Solar, los cuales han sido tratados por Josefina y heredados por su difunto cónyuge. Sintiéndose presionada e infeliz por una vida monótona y que no le resulta muy confortable, Matilde enfrenta las desventuras de Martín, quien mitiga su infeliz vida marital con su afición por las mujeres, por lo que despliega todo su encanto, atractivo y poder para seducir a las mujeres que lo rodean, ya sean jóvenes aristócratas, criadas o prostitutas.
Es por eso que el terrateniente busca consuelo en la hermana de su mujer, Asunción, quien hará todo lo posible para complacer con su sensualidad a su cuñado y destronar el sitial de la sufrida Matilde. Sin embargo, Martín pone sus ojos en Marwa, la mujer con la que llegará a obsesionarse y a la que intentará conquistar a cualquier precio, incluso haciendo negocios con su marido Chadi.
Durante esta época, Los Pincheira asaltaban, saqueaban y raptaban mujeres a cambio de una buena recompensa, como fue el caso de Matilde, por cuya libertad exigieron tierras y dinero a cambio. Pese al mal acto, Matilde se fija en Miguel, quien ve en él un escape de todo el maleficio que ha vivido junto a su marido. Es por esto que, Martín pondrá precio a la vida de Los Pincheira, no solo por las fechorías que cometen en la cercanía de su fundo, sino que también por la osadía que ha tenido Miguel de pretender a Matilde.
Furioso, Martín convoca a sus peones, liderados por su fiel y servicial capataz Floridor Carmona (Alfredo Castro), para comenzar entonces una persecución hacia Los Pincheira, la cual permitirá la desunión de su esposa y el líder de la banda. Martín deja muy claro al obligar a sus peones a tener lazos de lealtad con él y hacer todo lo que el terrateniente exija, incluso si se trata de disparar a matar a sus enemigos; para todo peón, negarse significa ser expulsado de las tierras y enfrentar con su familia el vagabundaje, el hambre y quizás la muerte. Luego de varios intentos fallidos, Martín logra recuperar a su mujer y comenzará a someterla ante diversas situaciones vejatorias, la cual usará como estrategia para debilitar el liderazgo emocional de Miguel.
También la milicia se interpondrá en el camino de los hermanos Molina, pues llega al pueblo de Yerbas Buenas un regimiento de oficiales militares liderados por el único hijo varón de Josefina y hermano mayor de Matilde, Asunción y Agustina, el Capitán Domingo del Solar (Marcelo Alonso) y su brazo derecho, el Sargento Mayor Sofanor Silva (Óscar Hernández), para llevarse a Los Pincheira bajo arresto y someterlos ante las autoridades, tal como corresponde, para sorpresa de los hacendados y disgusto de Martín, quien solo quiere a los cuatro hermanos para asesinarlos con sus propias manos. Desde su encuentro, el Capitán del regimiento y el terrateniente de los Ortúzar se disputarán por ver quién tiene la razón, el poder y la jurisdicción sobre la banda de cuatreros y tendrán fuertes roces entre sí debido a sus diferencias en su forma de pensar y actuar.
De pronto, a la banda se unirá un nuevo cuatrero, razón por la cual el destino dará un nuevo giro y convertirá al cuarteto en un legendario quinteto. Su nombre es Ignacio (Ricardo Fernández), un joven humanista, progresista y libertario, recién llegado de la Capital, quien resulta ser hijo de Olegario y nieto de Carmen; por así decirlo, este extraño que ha venido a ayudar a Miguel y sus hermanos es perteneciente a la dinastía Sotomayor. Ignacio siempre ha sido educado desde niño como toda una persona de bien y constantemente es bien aconsejado por su familia que ante cualquier tipo de situación, sin importar lo que suceda, siempre debe hacer lo correcto; por eso, al enterarse de las verdaderas razones por las cuales Los Pincheira actúan, decide ayudarlos a cumplir con sus objetivos, a pesar de los roces que tenga con Miguel, Santos y especialmente con Delfín, quien por lo demás lo vigila y lo amenaza rencorosamente al considerarlo un perfecto desconocido que podría delatarlos con Martín o incluso con los militares que quieren atraparlos; a pesar de todo, Ignacio está dispuesto a todo con tal de desafiar las injusticias que suceden en Yerbas Buenas por causa de los Ortúzar, mantener bien guardado el secreto de la banda de cuatreros y perseguir el amor de Trinidad mostrando toda su lealtad a los hermanos Molina. Desde el instante en que los conoce, Ignacio resulta ser un gran amigo y un verdadero aliado para Los Pincheira, y más aún cuando Martín toma una actitud errática y demasiado déspota al punto de poner precio a la cabeza del joven aristócrata, por lo que el joven terrateniente de los Ortúzar no dudará en provocar un desastroso e inminente escándalo entre los Sotomayor y la milicia.
Desde entonces, Los Pincheira están más decididos que nunca a asaltar a los hacendados y ayudar a los inquilinos, mientras buscan cumplir sus objetivos en Yerbas Buenas; los cinco cuatreros, Miguel, Delfín, Santos, Trinidad e Ignacio tomarán sus armas y harán la justicia por sus propias manos, incluso por sobre autoridad del Capitán Domingo del Solar y los militares, para luchar en contra de la tiranía cruel y autoritaria de Martín Ortúzar y encontrar al verdadero responsable de la injusta muerte de Santiago Molina.
Reparto
Principales
Realizadores
Producción