Se le conoce como El Cariato al periodo de mandato del doctor y general Tiburcio Carías Andino como gobernante de Honduras, desde el 1 de febrero de 1933 hasta el 1 de enero de 1949, quien pasó de ser un presidente democráticamente escogido a un dictador. Su consolidación en el poder está ligada con el fin del período de entreguerras, marcado por el auge de regímenes autoritarios en la región centroamericana, que de alguna manera paliaron los efectos de la recesión provocada por la caída del mercado de valores en 1929.
Carias logró mantenerse en el poder gracias al apoyo de los militares, de un Congreso Nacional controlado por el Partido Nacional, de la Iglesia católica, de las empresas bananeras y de su aparato mediático. Fue también relevante el apoyo de los Estados Unidos, que mediante su Política del buen vecino, impulsada por el presidente Roosevelt desde 1933, optó por no intervenir en asuntos domésticos y asegurar la estabilidad y la cohesión con los países latinoamericanos, frente a las amenazas surgidas por la Segunda Guerra Mundial y la posterior Guerra Fría.
El mandato de Carías Andino puso fin a las guerras civiles que habían azotado al país por décadas, iniciando un periodo de estabilidad social y financiera que sentó las bases para la consolidación del Estado de Honduras. Fue, por otro lado, un periodo de represión de las libertades, donde los opositores políticos fueron encarcelados, exiliados y asesinados. Durante ese tiempo se construyó el Parque El Picacho, el Estadio Nacional, el Monumento a la Paz en el Cerro Juana Laínez y se abrió la Escuela Nacional de Bellas Artes. También se modernizaron los entes de seguridad y se declaró el día oficial de Lempira.
Antecedentes
En 1933 la situación política y económica de Honduras estaba impactada por los efectos de la depresión económica, pues el país dependía de las exportaciones a los Estados Unidos, así como por las consecuencias del período de guerra civil de 1932.
La crisis económica hizo surgir en Centroamérica gobiernos autoritarios. Así, llegaron al poder en Guatemala Jorge Ubico Castañeda, en 1931, y en El Salvador Maximiliano Hernández Martínez, en 1935; quienes a diferencia de Carías Andino, llegaron por la fuerza de las armas. Llegaría más tarde también Anastasio Somoza García en Nicaragua, en 1937.El escritor hondureño, dr. Ernesto Aguilar Paz, llamaría a estas las «dictaduras de La Depresión».
Consolidación en el poder Presidencia constitucional El general Andino tomó el poder oficialmente el 1 de febrero de 1933, tras las elecciones generales de 1932 y bajo la promesa de restaurar el orden en el país, acabar con los caudillismos y mejorar la situación económica de Honduras. El periodo para el cual fue elegido concluiría el 1 de febrero de 1937.
En 1935 y 1936 el gobierno de Tiburcio Carías Andino inició una campaña mediática para promover su continuismo en el poder, instando al Congreso a modificar la constitución para extender el periodo presidencial. Esto fue apoyado por la Iglesia católica y por buena parte de los simpatizantes del Partido Nacional, quienes realizaron manifestaciones de apoyo en las municipalidades. Su plan continuista fue presentando ante personal de la Legislación de los Estados Unidos. Washington concluyó que no podría negar el reconocimiento a Carías si este decidía extender su término, pues ya existían en la región —El Salvador y Guatemala— regímenes dictatoriales instalados. Para ese momento los Estados Unidos consideraba que el Tratado de Paz y Armonía de 1923, por el cual ese país no reconocería a gobiernos impuestos por golpes de Estado o revoluciones, era un asunto muerto.
La prensa controlada por el gobierno y los simpatizantes de Carías promovieron el clamor «popular» y la necesidad de que el gobernante se mantuviera en el poder más allá de lo que indicaba la constitución, para mantener la paz, el orden y la estabilidad fiscal. Las autoridades en San Pedro Sula, la segunda ciudad más poblada del país, también apoyaron unánimemente el continuismo de Carías.
Constitución de 1936 El 6 de enero de 1936 el Congreso Nacional, controlado por el Partido Nacional y con el voto positivo de 56 diputados contra 2, emitió un decreto para que el 26 del mismo mes se eligieran diputados a una Asamblea Nacional Constituyente. Las elecciones se llevaron a cabo y el Partido Nacional obtuvo 132,948 votos, mientras que el opositor Partido Liberal 46. Ningún liberal ni nacionalista disidente resultó electo, y la Asamblea se compuso solo de constituyentes que ya eran diputados.
La Asamblea finalmente emitió la Constitución de 1936, que entró en vigor el 15 de abril y que declaraba:
La constitución además elevó el periodo de mandato del presidente, vicepresidente, los magistrados y los diputados de 4 a 6 años, y convirtió a la Asamblea Constituyente en el nuevo Congreso Nacional, cuyos diputados debían legislar hasta el 4 de diciembre de 1942 (art. 203).
Dictadura El 6 de marzo de 1939 se reformó el artículo 179 de la Constitución mediante el decreto 79, para, además de que los departamentos estuvieran divididos en municipios, dividirlos en distritos regidos por Consejos que pasarían a ser nombrados por el Poder Ejecutivo. Un año después, en 1940, el Congreso aprobó la Ley de Organización de los Distritos Locales, Seccionales y Departamentales, vetada por el presidente el 5 de marzo y que entró en vigor 20 días después. Con estas reformas se suprimió la autonomía municipal y el territorio nacional se dividió en 31 distritos, supervisados por el Ministerio del Interior. Es desde este momento que, para muchos autores, se consumó la dictadura de Carías Andino, mientas que, algunos otros llaman dictadura a todo su periodo de mandato o consideran que la misma comenzó después del 1 de febrero de 1937, cuando siguió gobernando gracias a la emisión de la nueva constitución.
El 12 de diciembre de 1939, cinco diputados presentaron una propuesta al Congreso para reformar el artículo 202 y extender el periodo de mandato del gobernante Tiburcio Carias Andino y su vicepresidente Abraham Williams Calderón. Seis día después, mediante decreto 16 y bajo el razonamiento de mantener la paz en el país sostenida por ese gobierno, la totalidad de los diputados aprobaron la exención del mandato hasta el 1 de enero de 1949. Dicha reforma entró en vigencia el 1 de enero de 1943.
Carías contó además con el apoyo completo del ejército y con el apoyo de los Estados Unidos. Washington destinó recursos económicos para mantener la estabilidad en la región centroamericana, asesorando a los ejércitos.
Mandato Gabinete Secretaría o puesto Titular Fechas documentadas Vecepresidente Abraham Williams Calderón Gobernación, Justicia, Sanidad y Beneficencia Abraham Williams 28 mar, 1936-15 feb, 1944 Relaciones Exteriores Antonio Bermúdez M. Silverio Laínez Carlos Laínez Guerra, Marina y Aviación Juan Manuel Gálvez Leónidas Pineda M. Hacienda y Crédito Público Armando Flores Fiallos Julio Lozano Díaz Urbano Quezada Instrucción Pública Jesús M. Rodríguez H. Fomento, Agricultura y Trabajo Salvador Aguirre Medardo Zúñiga V. Educación Jesús María Rodríguez Ángel G. Hernández Ago, 1946 Secretario privado Marcos Carías Reyes
Política interior Apenas comenzó el primer año de gobierno, se dio el inicio de una gran campaña anticomunista y por ende el Partido Comunista de Honduras, que ya había participado en las elecciones de 1932, fue declarado ilegal y sus líderes perseguidos, pero el Partido Liberal continuó funcionando.
Economía El gobierno de Carías realizó medidas económicas innovadoras y de gran alcance. Su logro más significativo fue posiblemente la reducción de la deuda externa en un momento de crisis económica, la cual se venía acumulando desde 1870. La deuda, que a inicios de 1933 era de 30 millones de lempiras —el doble del presupuesto nacional—, terminó a finales de 1948 en 3.2 millones.
Reformas Iniciado su mandato, en 1933 Carias puso en práctica una serie de medidas conservadoras para evitar el colapso económico: obtuvo un préstamo del Bank and Trust Company de Nueva Orleans por $ 300,000, al 6% de interés anual. Actuaron como garantes de ese préstamo las subsidiarias de la United Fruit Company en Honduras, a cambio de lo cual recibieron del gobierno derechos de libre importación y transferencia de artículos y equipo, así como garantías de exención contra impuestos futuros. Tal préstamo fue considerado por los críticos como vergonzoso, humillante y lesivo para la dignidad del país. Además se modificó el Presupuesto General de Egresos e Ingresos del año fiscal 1933-34, haciéndole una disminución de 15.2 millones a 10.7 millones de lempiras. Se disminuyeron los gastos de varios ramos, y todos los sueldos, pensiones, subsidios y jubilaciones fueron rebajados en un 20 %.
En 1934 se emitió la Ley del Arancel de Aduanas, para controlar las importaciones y exportaciones, corregir el desequilibrio imperante por la quiebra del comercio internacional y sostener el abastecimiento del país. Dicha ley creó un 10 % de recargo sobre el valor de los de derechos arancelarios destinados al Fondo de Cambio, y estableció fondos especiales de la Renta Aduanera para las Tesorerías Especiales de Caminos y de Justicia. También creó un Fondo Acumulativo para la creación del Instituto de Crédito Agrícola Hipotecario, que más tarde serviría para la creación del Banco Nacional de Fomento (después BANADESA). El Congreso también reformó la Ley Monetaria y creó el Sistema de Control de Cambios, como un mecanismo para equilibrar la oferta y demanda de pagos internacionales y cumplir con las obligaciones contraídas en moneda extranjera con los Tenedores de Bonos de Londres y otras entidades internacionales. Se reformó la Ley de Municipalidades, para crear un impuesto sobre la introducción de mercaderías extranjeras, a fin de reforzar la Hacienda de los gobiernes locales.
El Gobierno impidió por todos los medios la salida del capital nacional, por lo que mediante el decreto n.º 117 de 1936, creó un impuesto del 5 % sobre el capital que saliera del país, y mediante el decreto n.º 54 de 1937, gravó las primas de seguros sobre las pólizas, que emitían principalmente las compañías extranjeras.
Se renovó el Código de Minería, el de Aduanas, se institucionalizaron oficialmente las Cámaras de Comercio y se emitió la Ley para Establecimientos Bancarios, creando las bases para la fundación del Banco Central de Honduras. Se aprobó el Plan de Amortjzación de la Deuda Interna, estableciéndose una necesaria circulación de la moneda nacional, favoreciendo así a los acreedores del Estado, que verían sus créditos convertidos en efectivo.
Alianza con las compañías bananeras Carías tuvo una relación estrecha con los inversionistas extranjeros estadounidenses. Durante su mandato permitió a la mencionada compañía bananera, la United Fruit Company, el uso desmedido de los recursos naturales y de la mano de obra hondureña, que no pudo oponerse a los bajos salarios ya que el gobierno creó medidas contra la organización sindical.
El gobierno de Carías aceptó préstamos de las compañías bananeras a cambio de permitírseles hacer evasiones fiscales, creando lo que el historiador Juan Arancibia llamó «un Estado neocolonial al servicio de las bananeras»
Otras medidas Para 1935, su gobierno pagó completamente y sin cuestionar el origen de la deuda hondureña: dos préstamos que los gobiernos pasados habían contraído, incluyendo los 20 millones de dólares que el anterior presidente, Vicente Colindres, había pactado con las bananeras para tener al ejército contento.
Se aplicó la Ley de Policía y de las Municipalidades para castigar a quienes especulaban con los productos y artículos de consumo popular, alterando los precios establecidos. Se alentó el establecimiento de nuevas industrias, concediendo franquicias a los productores y fabricantes, creándose el primer núcleo de empresas manufactureras en el centro, norte y sur del país.