La Academia del Buen Gusto (no confundir con la homónima Accademia del Buon Gusto de principios del siglo XVIII en Palermo, Sicilia) fue una tertulia cultural reunida desde el 3 de enero de 1749 en la calle del Turco de Madrid, en el palacete de Josefa de Zúñiga y Castro.
El neoclásico concepto de buen gusto fue acuñado por el crítico y jesuita Ludovico Antonio Muratori en sus Riflessioni sopra il buon gusto intorno le scienze e le arti (1708), y se extendió como criterio de esta estética ilustrada, perseguidora de una belleza idealizada y platónica. Se considera como fundadores a Agustín Montiano y Alonso Verdugo, por sobrenombre "el Difícil", siendo característica principal de esta academia la identidad por motes, como continuación de la Academia del Trípode y por ser costumbre habitual en todas las academias, en particular en las italianas. La concurrencia aumentó a lo largo de 1749 con la incorporación de autores como Blas Antonio Nasarre, Diego de Torres Villarroel, Luis José Velázquez, Ignacio de Luzán (quien había frecuentado la academia homónima palermitana) y José Antonio Porcel.Francisco Aguilar Piñal, La España del absolutismo ilustrado. Madrid: Espasa-Calpe, 2005, p. 149 y ss.Otros miembros distinguidos fueron: Ignacio de Luzán "el Peregrino", Blas Nasarre "el Amuso", El duque de Béjar, "el Sátiro", Luis José Velázquez, marqués de Valdeflores, "el Marítimo", Agustín de Montiano, "el Humilde" y el duque de Montellano, "el Justo Desconfiado".
Entre el 7 de mayo y el 1 de octubre de 1750, el Conde de Torrepalma, alias "el Difícil", y José Antonio Porcel, "el Aventurero", midieron sus fuerzas en el Buen Gusto tras haber sido elegidos, respectivamente, presidente y fiscal, y encargados de abrir la sesión del primero de mayo. Las últimas reuniones de la academia debieron de tener lugar en mayo de 1751, siendo su última sesión documentada la del 29 de abril de 1751.
Notas
Referencias
Buen gusto