La katana (lectura kun'yomi del kanji japonés 刀) es una especie de alfanje de origen japonés, caracterizada por su distintiva hoja curva de filo único, punta aguzada, guarda circular o cuadrada y empuñadura larga que puede acomodar dos manos. Es un tipo de sable que históricamente se ha asociado con los guerreros samuráis del Japón feudal.
Origen e historia miniatura|Antigua katana junto al koshirae, shirasaya y tsunagi.
El origen de la «katana» japonesa se remonta a unas primeras espadas que, aproximadamente, datan del y que se caracterizaban por ser rectas y con un solo filo. Se las denominaba “chokuto” y sus dimensiones podían oscilar entre los 30 y los 90 cm. Eran muestra del importante valor ritual de las armas en aquel entonces (hablamos de una cultura panimista): probablemente pertenecieran a ajuares funerarios de nobles o personas importantes de la tribu. Paralelamente, el impacto de la cultura china se hace notar en el proceso evolutivo de la espada japonesa. Como claro ejemplo, los términos chinos jian (劍, 'espada de doble filo') y dao (刀, 'espada de un solo filo'), sirven de precedente semántico y fonético de los kanji japoneses 剣 (on'yomi: ken) y 刀 (on'yomi: tō). De esto surge el término «katana», como expresión del modelo estándar de espada japonesa. Paralelamente, empieza a notarse la influencia de las culturas de Corea y China, en los ornamentos de las espadas de un solo filo. Esta influencia se intensificará entre los siglos y , debido a los constantes conflictos militares entre Japón y Corea.
Posteriormente, con la propagación del budismo como forma religiosa en las islas, llega un cambio importante: surgen las espadas de doble filo, rematadas con elementos ornamentales, destacando una voluminosa decoración en las empuñaduras. Esto se convertirá en tónica general, desatando un debate sobre lo aparatoso y poco ergonómico que resultaba.
Poco después, la aparición del sable de inconfundible estilo japonés se produce una vez que el imperio alcanza la suficiente estabilidad. En ese momento, el sable ya había cobrado mucha importancia como arma de guerra, suficiente para que los maestros comenzaran a desarrollar una genuina técnica. En este contexto, se le atribuye al espadero Amakuni, la invención de la katana, que será de vital importancia para el armamento de la época. Es a partir de la Era Kamakura (desde mediados del ) y, tras un periodo de inclementes enfrentamientos militares, cuando podemos hablar de la katana propiamente dicha. Se produce, entonces, un gran ímpetu en la forja de sables, atribuido a la iniciativa del Emperador Gotoba, el cual reunió en su corte a distintos herreros de excepcionales habilidades. En este arte, van a destacar una serie de determinadas familias y los denominados «tres fabricantes maestros»: Masamune, Yoshihiro y Yoshimitsu.
Desde este momento, la katana, ya consolidada como ejemplo de sable estándar japonesa, va a sufrir un proceso de perfeccionamiento en las técnicas de forjado y templado. Esto es debido a la alta especialización de los maestros herreros, los cuales destacarán por la producción de hojas de extraordinaria calidad. Esto cambia a partir del , cuando el permanente clima de guerra civil provoca un progresivo deterioro de la técnica herrera: se empieza a exigir un aumento de la producción en detrimento de la calidad. Varía la longitud de las hojas y, por si fuera poco, el traslado de la sede imperial (de Kioto a Kamakura) acaba con la secular tradición espadera.
La batalla de Sekigahara da lugar a un período más tranquilo, militarmente hablando, pero con relativas tensiones internas que propician la degradación del arte espadero. Denominada por los expertos como Etapa de los sables novísimos, se caracteriza por el uso de un extravagante sistema de templado de la hoja, cuyo resultado es una hoja más brillante, pero de menor calidad. Esto refleja que el sable está ya destinada a uniformes o expositores de coleccionistas y no, como otrora, al campo de batalla.
Ya en el , se aprueba un Edicto Imperial, por el que se prohíbe el uso de espadas a todo guerrero, limitando su uso a las fuerzas de seguridad y militares. Esto supuso un golpe mortal para una, ya herida, industria de la fabricación de espadas. Pese a estas notables restricciones, la “katana” japonesa, sigue y seguirá siendo un símbolo para todos los japoneses en la era contemporánea.
El tipo de katana más difundido en la actualidad es el conocido como «Oda Nobunaga», en alusión al Daimio creador de dicho modelo.
Características miniatura|Tsuba.
Debido al carácter curvo de su hoja y a su único filo, la katana es considerada un sable. Su tamaño ronda el metro de longitud y pesa alrededor de un kilo. Como tal, está más orientada al corte que a la estocada. Su curvatura única, no se debe a que el arma se haya concebido así desde su creación, sino que se debe a cambios del acero en el momento de enfriarlo en agua con sales especiales, es decir, durante el proceso de endurecimiento, la hoja de acero se cubre con arcilla y polvo de carbón; al sacar la hoja de la forja, ésta tiene una temperatura de 800 grados celsius, la capa de arcilla muy fina en el filo se enfría rápidamente lo que le proporciona su filo excepcional, contrario en el cuerpo del arma, el cual está cubierto por una capa más gruesa de arcilla, esto hace que se enfríe lentamente conservando una mayor ductilidad, los cambios estructurales que tienen lugar durante el proceso de enfriamiento, curvan la katana hasta darle su característica forma.
La katana era utilizada principalmente para cortar y, debido a su capacidad de producir heridas de mucha gravedad, era considerada una especie de «guillotina de mano». Se la desenvaina con un movimiento axial de rotación, llevando el filo hacia arriba y se la puede blandir con una o dos manos (siendo esta última modalidad la tradicional).
Aunque el arte del manejo del sable japonés, según su propósito original, ha quedado en la actualidad casi obsoleto, el kenjutsu (conjunto de técnicas de sable) dio origen e influyó poderosamente los rituales, las técnicas y las tácticas de varios gendai budō, o artes marciales tradicionales modernas, como el aikidō, el iaidō, el karate, el kendō, el ninjutsu, e inclusive al judo. Muchas técnicas provenientes de varias escuelas samurái clásicas siguen practicándose hoy especialmente en las artes marciales tradicionales del ninjutsu, y en el aikidō. Mientras tanto, la esencia de su manejo persiste en el arte del Iaidō (antiguamente iai jutsu), que es el arte de «desenvainar cortando» y en las formas del Kendo (camino del sable) en donde se maneja una réplica del sable hecha en bambú llamada shinai, y se usa como protección una máscara/casco (men) y una armadura (bogu).
Las escuelas clásicas originales del kenjutsu koryū aún perduran y siguen siendo practicadas, algunas de las más conocidas son: Niten Ichi Ryu, Itto Ryu, Kashima Shintō Ryū, Kashima Shin Ryū, Tenshin Shōden Katori Shintō-ryū.
Anatomía de la espada japonesa miniatura|Diagrama de una katana indicando todos sus componentes y su ubicación. Ha (刃): filo Habaki (啖呵): tipo de collar al inicio de la hoja. Además de ser una pieza ornamental, cumple la función de dar estabilidad a la espada y absorber parte del impacto para que las manos no sufran. Hamon (刃文): línea diferencial del temple de la hoja. Por ejemplo ondulada en el estilo notare. Hasaki (刃先): anchura de la hoja al comienzo del kissaki. Hi: Surco longitudinal en la hoja, utilizado para aligerar la pieza. Otra de sus funciones es absorber y repartir la tensión de los golpes, evitando el deterioro o la torsión de la hoja. Fuchi (縁): anillo en la parte baja del tsuka. Iori-mune: tipo de nervio de la hoja sin rebaje. Kashira (頭): pomo al final de la empuñadura. Cuenta con unos orificios (shitodome) a cada lado donde se ata el Tsuka-ito cuando se termina el trenzado de la empuñadura o Tsuka-maki. Este hace juego con el fuchi y el conjunto se nombra "fuchigashira" Kissaki (鋒): punta. Mei (銘): firma del armero, normalmente en el nakago. Mekugi (目釘): pasadores que sujetan la tsuka (mango) al nakago (espiga), solían ser de madera de bambú. Mekugi-ana (目釘穴): agujeros para los pasadores. Menuki (目貫): aplicaciones metálicas ornamentales en los laterales del mango. También cumplen la función de dar firmeza al agarre de la espada Moto-haba: ancho de la hoja. Moto-kasane: espesor de la hoja en el habaki. Mune (棟): contrafilo. Nagasa (長さ): longitud. Nakago (茎): espiga, parte de la hoja que entra en la empuñadura. Nike: rebaje del nervio. Sageo (下緒): Cuerda o cordón generalmente de algodón que está atado a la saya a través del Kurigata. Entre sus múltiples usos están el de atar las mangas del uwagi o guerrera y atar a una persona que se hubiese capturado Samekawa (鮫皮): forro de la tsuka. Solía ser de piel de tiburón o raya para evitar el deslizamiento del tsuka-ito. Saya (鞘): vaina de la katana Seppa (切羽): separadores usualmente de cobre. Uno entre el habaki y el Tsuba y otro entre el Tsuba y el fuchi Sori (反り): curvatura. Sugata: tipo de hoja. Tsuba (鍔): guarda, rodela. Parte que separaba la hoja del mango. Solía decorarse con motivos naturales. Tsuka (柄): mango o empuñadura. Tsuka-ito (柄糸): encordadura del mango. Yokote (横手): línea que separa la punta del resto de la hoja.
Elaboración y tratamiento miniatura|Hojas de katanas. Las espadas japonesas y otras armas cortantes eran fabricadas mediante un elaborado método de calentamiento reiterado, plegando y uniendo el metal. Esta práctica se originó debido al uso de metales altamente impuros.
La curvatura distintiva de la katana se debe, en parte, al trato diferencial durante el calentamiento al que es sometida. Al contrario que gran parte de las espadas producidas en otros lugares, los herreros japoneses no endurecen el sable completo; solamente el lado que posee filo. El proceso de endurecimiento hace que la punta del sable se contraiga menos que el acero sin tratar cuando se enfría, algo que ayuda al herrero a establecer la curvatura del sable. La combinación de un lado duro y un lado tenaz de la katana y de otros sables japoneses es la causa de su resistencia a pesar de retener un buen filo cortante.
Para ayudar al manejo de la katana, existe un tipo de arma llamada bokken, en forma de katana, pero de madera, cuya aplicación sirve para perfeccionar el movimiento de la katana sin peligro de corte y así combatir en entrenamientos.
Proceso de elaboración miniatura|Muestra enseñando la evolución de la katana. El acero usado hoy en día para la creación de katanas es el AISI 1050, ya que es el más fácil de trabajar y en el que se consigue una dureza óptima. Los antiguos japoneses hacían ellos mismos el acero, en un proceso muy lento en el que cocían en un horno cerrado distintas capas de hierro, carbón y material orgánico durante más de un mes. El hierro es el elemento principal para elaborar una katana, este no es suficientemente duro siendo más difícil la resistencia a los golpes y mellándose sus filos con más facilidad, convirtiéndolo en acero para solucionar esto.
La tarea del maestro fundidor era añadir alrededor de un 0,7 % de contenido de carbono al acero para proceder a realizar el proceso de forja con más facilidad.
En este proceso, se realizan los dobleces homogeneizando el contenido de carbono a lo largo de todo el bloque, retirando impurezas y escoria. Los sucesivos dobleces incrementan en algún grado la resistencia del acero, pues lo que se logra es organizar la estructura interna del acero en fibras alineadas tal como las fibras de la madera.
El acero del que está hecho el núcleo de la hoja es un acero de muy bajo contenido de carbono, inferior al 0,15 %, con el cual se consiguen estructuras ferríticas muy dúctiles y tenaces.