thumb|Frigidarium de las termas romanas dei Cisiarii de Ostia donde seres mitológicos se mezclan con escenas de la vida cotidana: carros tirados por mulas, figuras marineras, etc. thumb|Fresco pompeyano del Edificio dei Triclini en Moregine, donde se representa una ceremonia religiosas (probablemente la compitalia) a la que asiste un grupo de personas vistiendo tangas. thumb|El Coliseo.
Las costumbres de la antigua Roma son los usos y costumbres propios de la vida cotidiana en la antigua Roma, que constituyen la base de su cultura y su civilización e identifican la idiosincrasia romana. Entre ellas, se incluyen las rutinas diarias de los habitantes de sus ciudades (fue esencialmente una civilización urbana), la vida privada o familiar y la vida pública, los ciclos laborales y festivos (fasti et nefasti), el «ocio y el negocio» (otium et negotium) o las diferentes ocupaciones.
La ciudad
Véase también "La ciudad de Roma en la Antigüedad"
thumb|left|Antigua ciudad de Roma. thumb|left|Plano de la ciudad-campamento (castrum) de Novaesium,Campbell, D.B., Roman legionary fortresses 27 BC - AD 378, Oxford 2006. Fuente citada en Novaesium actual Neuss. Durante la época imperial, Roma fue la ciudad más poblada y espléndida del mundo. En Roma tenía lugar una animada vida social y comercial. Su prosperidad económica y el hecho de ser la capital política se conjugaron para que su planta urbana se llenara de bellas estatuas, imponentes edificios, arcos y columnas conmemorativas de los triunfos militares.
La vivienda
Los principales modelos de la vivienda urbana eran dos: la insulae y la domus. Las residencias de los ciudadanos romanos dependían del grado de riqueza. Los patricios y los équites habitaban en lujosas villae, que tenían grandes jardines con fuentes y hermosas vistas.
La domus thumb|Plano de una domus romana.
La domus era de origen etrusco y de estructura rectangular, y se acabó convirtiendo por influencia griega en una vivienda amplia para la gente adinerada. Tenían un solo piso, dividido en habitaciones designadas para un solo uso: comedor, dormitorio, etc. Se entraba por el corredor vestibulum en su parte exterior y fauces en el interior hasta llegar al atrium, que era un patio que actuaba como núcleo central de la casa. Era muy amplio y luminoso, con una abertura en el techo llamada compluvium por donde entraba la luz, el aire y la lluvia, que correspondía a una pila rectangular llamada impluvium, destinada a recoger el agua de la lluvia. En él se hallaban el lararium (altar doméstico ) y la caja de caudales familiar.
Tras el contacto con los griegos, se anexionó al domus el peristylum, rodeado de un pórtico, a veces con dos pisos, sostenido por columnas. El despacho del pater familias se llamaba tablinum e interconectaba el peristilium y el atrium. La cocina era muy pequeña, y generalmente próximos a ella estaban los retretes y el baño. Las habitaciones para dormir, separadas por cortinas se llamaban Cubícula; para comer, triclinium. Las dependencias del servicio no tenían un lugar fijo en la casa.
Las insulae Los orígenes de las insulae están en la superpoblación, pues eran edificios de varios pisos con balcones. Parece ser que los edificios de cinco o seis pisos eran corrientes en Roma y Tertuliano menciona uno posiblemente mayor.CARCOPINO, Jérôme. La vida cotidiana en Roma en el apogeo del Imperio. Madrid: Ediciones Temas de Hoy, 1993, ISBN 978-84-7880-280-7, pág. 47 y sig.
Carecían de agua corriente, eran poco confortables y de mala calidad, lo que propiciaba los incendios y hundimientos. La frecuencia de los incendios por lámpara de aceite hacían relativamente baratos los pisos más altos, al ser los más difíciles de evacuar.
La mayoría eran de alquiler, y en ellas vivían las clases populares. Era tal la carencia de servicios que por la noche se tiraban por la ventana todo tipo de desechos.
Según un antiguo escrito encontrado y restaurado se relata el mal olor que se podía sentir en las calles y el mal olor que empeoraba en las épocas más calientes de año siendo casi insoportables.
Indumentaria
thumb|left|Reconstrucción de la indumentaria de una familia romana. thumb|Toga romana.
El traje en la Antigua Roma constaba de dos tipos de piezas, como en el griego, llamadas:
indutus, las interiores, amictus, las exteriores.
En los primeros tiempos, se reducían las prendas a la túnica, semejante al quitón de los griegos y a la toga propia y exclusiva de los ciudadanos romanos que por ello, se llamaban gens togata, mientras ellos decían de los griegos gens paliata. A veces, llevaban otra túnica interior, denominada subúcula, equivalente a nuestra camisa, y la superior solía ceñirse con un cinturón llamado cíngulum o cintus, cerrado con broche o fíbula. La toga era una amplia vestidura de lana, de corte elíptico, cerrada por abajo y abierta por arriba hasta la cintura. Al llevarla, se recogía por los pliegues del lado derecho y se echaban terciados hacia el hombro izquierdo. Su color era generalmente blanco (alba, cándida), sobre todo, en los que aspiraban a la magistratura; de donde se derivó el nombre de candidatos que hoy está en uso en nuestra lengua. Los niños y los magistrados llevaban una toga adornada con tiras de púrpura (trábea, toga praetexta) Los conquistadores en su entrada triunfal vestían la toga con bordados de palmas de oro (toga palmata) Los emperadores ostentaban la toga hecha completamente de púrpura (toga purpúrea) o con bordados de oro (toga picta).
Alimentación
thumb|Representación del de un refrigerium,La Piana, George, The Tombs of Peter and Paul Ad Catacumbas, The Harvard Theological Review. Fuente citada en refrigerium comida anual conmemorativa de los difuntos. El ientaculum El ientaculum se correspondía con el desayuno o lo que es lo mismo la primera comida del día, hay que tener en cuenta que el romano se levantaba muy pronto por lo que no era normal hacer comidas copiosas, todo lo contrario, por lo general eran bastante simples y casi siempre tomadas de pie, consistían en pan untado con ajo o sal o sin untar ambos acompañados de un pedazo de queso.
El prandium El prandium era al mediodía y una de las comidas que los romanos se saltaban habitualmente, o la única que hacían en todo el día dependiendo de sus posibilidades económicas. El prandium consistía en una dieta a base de panes, carne fría, verduras y fruta acompañada con vino, pero todo ello en cantidades moderadas.
La cena La cena romana se producía después del baño, al término de la hora Octava o Nona; en ella los romanos tomaban verduras como entrantes en forma de ensaladas o la plancha, y carne o pescado: podía ser carne roja o blanca y la manera de confeccionarla pasaba por los asados aromatizados con hierbas o la carne a la plancha aderezada con habas, coles, espárragos, etc., o pescados diferentes según la época: sardinas, pez espada, etc., finalizados los segundos platos se pasaba a los postres que solían ser frutas de temporada: uvas, manzanas, peras, etc., acompañadas de vino Nomentum.
Es importante aclarar que los romanos no bebían mientras comían, pues consideraban que el sabor dejado por el vino desvirtuaba los diferentes paladares para los platos de la cena, por lo que su consumo se posponía hasta llegados los postres o finalizados éstos, cuando estaban saturados de comida y llegaba la hora distendida de las largas conversaciones entre los invitados.
thumb|left|Escena erótica en un fresco pompeyano de la Casa di Cecilio Giocondo.
Sexualidad
La imagen de una Roma degenerada y corrupta, en la que el componente de libertad y promiscuidad sexual es uno de los más morbosos, es en gran medida una exageración resultado de la crítica política interesada que iniciaron ciertos grupos entre los propios romanos; primero en defensa de las virtudes tradicionales y los valores familiares en contra del ascenso de los homines novi y las transformaciones sociopolíticas de finales de la República, luego (a finales del ) para identificar a la familia imperial (Augusto y Livia) con esos mismos valores, después para denigrar la memoria de unos u otros emperadores (Tiberio, Calígula, Nerón) y mujeres de su entorno (Mesalina, Julia), y por último para oponer como un todo la mundana civilización clásica con la propuesta ascética que representa la moral sexual cristiana, que identifica a Roma con la bíblica prostituta de Babilonia.<ref>[https://www.diariovasco.com/bidasoa/201407/19/sexo-imperio-romano-libre-20140719000521-v.html «El sexo en el Imperio Romano no era tan libre como imaginamos» - Elena Torregarai desmontó los mitos que convirtieron la imagen de Roma en un «gran burdel»], El Diario Vasco, 19 de julio de 2014.</ref>
Michel Foucault, The History of Sexuality, fuente citada en History of human sexuality.Michael Grant and Antonia Mulas, Eros in Pompeii: The Erotic Art Collection of the Museum of Naples. New York: Stewart, Tabori and Chang, 1997. Fuente citada en Secret Museum, Naples y en :en:Erotic art in Pompeii and Herculaneum
Salud y enfermedad thumb|upright=1.5|Instrumental quirúrgico hallado en Pompeya. La desconfianza romana a la profesión médica, identificada con los griegos, fue expresada en la frase de Plinio el Viejo: sine medicis… nec tamen sine medicina («sin médicos, pero no sin medicina»). La llegada de la influencia de la medicina griega se recoge en una historia legendaria: en el año 293 a.C., ante una grave epidemia, los romanos consultaron los libros sibilinos, que indicaron que debía pedirse ayuda al dios griego Asclepio en Epidauro. Se mandó una nave, y el dios viajó a Roma en forma de serpiente, instalándose en la isla Tiberina donde se le levantó un templo, latinizando su nombre como Esculapio. Allí los sacerdotes proporcionaban somníferos a los enfermos, que en sus sueños recibían instrucciones sobre el tratamiento del propio dios. Más de un siglo antes, en el 431 a.C., el cónsul Cneo Julio Mento dedicó un templo a Apollo medicus («Apolo el sanador»);Tito Livio, Ab Urbe condita libri, IV, 25, 29 y también hubo un templo dedicado a Salus («la salud») en el Mons Salutaris, una parte del monte Quirinal. Cicerón criticaba el culto popular a deidades malignas como Febris («la fiebre»), Dea Mefitis («la malaria»), Dea Angerona («la afección de garganta») y Dea Scabies («el sarpullido»).De Natura Deorum, 3.63
Las medidas higiénicas de la Roma primitiva incluyeron el mítico saneamiento de la Cloaca Máxima, la prohibición de los enterramientos dentro de la ciudad y la preocupación de los ediles por la limpieza de calles y el abastecimiento de agua (catorce acueductos en la ciudad de Roma).
Catón el Censor, partidario de no innovar la medicina romana tradicional, se opuso a la actividad del primer médico griego que se testimonia ejerciendo en Roma: Arcagato de Esparta (año 219 a.C.), apodado carnifex («ejecutor»).Arcagato, Arcágato o Archagathus. biografiasyvidas.com. Naturalis Historia, XXIX, 12-13 Fuente citada en :it:Arcagato (medico romano). Véase también :en:Archagathus (disambiguation). No debe confundirse con el retórico Cecilio de Caleacte, inicialmente llamado Archagathus (Ἀρχάγαθος) Ya en el año 46 a.C., la expulsión de los extranjeros que decretó Julio César para mitigar la hambruna exceptuó a los médicos griegos.
Además de la contratación privada de médicos por las familias ricas, existían médicos públicos (archiatri) pagados por las ciudades.
La medicina militar romana incluyó los hospitales militares (Valetudinaria), en los que salas de una capacidad de cuatro o cinco enfermos se alieaban a ambos lados de un pasillo central.
A partir del se fundaron hospitales civiles o de caridad, de inspiración cristiana.La medicina en Roma