Los matrimonios de orientación mixta son matrimonios entre parejas que tienen orientaciones sexuales divergentes: uno es heterosexual, homosexual, bisexual, pansexual o asexual mientras que el otro tiene una orientación sexual diferente. El término más amplio es el de relación de orientación mixta. Es posible que las personas involucradas en tal relación de pareja no sean compatibles romántica o sexualmente. Este sería el caso, por ejemplo, de un matrimonio entre un hombre heterosexual y una lesbiana. El término se aplica también cuando uno de los miembros de la pareja es asexual o aromántico, llevando a un deseo mixto de actividad sexual o de conexión romántica (p. ej., la relación romántica es posible, pero no necesariamente la actividad sexual).
El subconjunto más visible y más investigado entre las relaciones de orientación mixta son los matrimonios de orientación mixta en los que uno de los cónyuges es heterosexual mientras que el otro experimenta atracción por personas de su mismo sexo, pero existe una diversidad mucho más amplia de relaciones de orientación mixta. Una revisión investigativa hecha en 2016 concluyó que «se requiere más investigación sobre [las relaciones de orientación mixta] que vaya más allá del punto de vista tradicional de [matrimonios de orientación mixta] para entender mejor los desafíos particulares, así como los factores de resiliencia únicos, vistos dentro de estas relaciones no tradicionales». En la actualidad, se calcula que casi dos millones de gays, lesbianas o bisexuales en Estados Unidos se han casado heterosexualmente, es decir, con una pareja del sexo opuesto.
Matrimonio asexual-sexual En un matrimonio entre una persona asexual y una persona alosexual (es decir, alguien que experimenta atracción sexual), la pareja asexual experimenta escaso o ningún deseo o atracción sexual. Tales matrimonios se basan a menudo en el amor romántico; con todo, pueden experimentar desafíos respecto a las relaciones sexuales. La comunidad de la Red de Educación y Visibilidad Asexual utiliza el término «transigir» (en inglés, compromise) para referirse el acto de una persona asexual que consiente en tener relaciones sexuales con su pareja para el beneficio de ésta. Algunos matrimonios en los que uno de los cónyuges es asexual son matrimonios sin sexo, mientras que otros matrimonios de este tipo optan por la poliamoría.
Matrimonios en los que uno de los cónyuges es bisexual Un desafío mayor para relaciones en las que una pareja es bisexual son los estereotipos negativos sobre las personas bisexuales. Debido al llamado borrado bisexual, relaciones en las que una persona bisexual está casada con una persona heterosexual suelen ser erróneamente vistas como relaciones heterosexuales, así como las relaciones en las que una persona bisexual está casada con una persona gay o lesbiana suelen percibirse erróneamente como relaciones gay o lésbicas.San Francisco Human Rights Commission LGBT Advisory Committee. (Marzo de 2011). Bisexual Invisibility: Impacts and Recommendations . San Francisco, CA. Más aún, las personas bisexuales son estereotipadas incorrectamente como promiscuas, confundidas, como si estuvieran pasando por una fase, o incapaces de ser monógamas.
La investigación han demostrado que si bien las personas bisexuales están, en general, más abiertas a la no monogamia en comparación con personas homosexuales, lesbianas y heterosexuales, las personas bisexuales tienen la misma probabilidad que personas no bisexuales de estar en relaciones monógamas a largo plazo.
En 2020, los investigadores Kristen Mark, Laura Vowels y Amanda Bunting publicaron los resultados de un estudio sobre satisfacción de pareja en 142 parejas de orientación mixta en las que uno de los miembros se identificaba como bisexual. Encontraron que las parejas que admitían la identidad bisexual y abordaban los problemas alrededor de ello experimentaban una mayor satisfacción sexual y de relación. Quienes eran abiertamente bisexuales con sus amigos y comunidades religiosas experimentaban mayor satisfacción en sus relaciones, pero ser abierto con otros miembros de la familia impactaba negativamente en la satisfacción de la pareja heterosexual. Los investigadores hipotetizaron que «esto podría deberse a la negatividad que la pareja heterosexual puede experimentar de parte de su familia» a raíz de los estereotipos negativos sobre las personas bisexuales.
Matrimonio entre parejas homosexuales y heterosexuales Antes de que el matrimonio homosexual se hiciera legal, y más aún cuando la homosexualidad era castigada con prisión o incluso la muerte, muchas personas homosexuales se veían forzadas a casarse con parejas heterosexuales para guardar las apariencias (véase Matrimonio lavanda, más adelante). El fenómeno persiste en la actualidad: La presión social o religiosa para ser heterosexual y casarse con alguien de sexo diferente puede llevar a una persona a entablar relaciones o matrimonios incluso si no se identifica como heterosexual o no se está seguro o segura de serlo. Algunas personas aducen razones espirituales para casarse. Las primeras investigaciones realizadas por Michael M. Ross en las décadas de 1970 y 1980 sobre hombres homosexuales que se casaron con mujeres encontraron que sus razones se relacionaban con expectativas sociales, como defensa contra ser percibidos como homosexuales o a raíz de una homofobia internalizada.
En 2002, se realizó un estudio en Australia con 26 hombres homosexuales que habían estado casados previamente con mujeres y se encontró que el 50 % de ellos creía que eran homosexuales antes de casarse mientras que el 85 % se identificó como tal después del matrimonioDaryl J. Higgins PhD (2002) Gay Men from Heterosexual Marriages, Journal of Homosexuality, 42:4, 13. El estudio encontró que las razones más comunes por las que estos hombres se habían casado eran que «les parecía natural» (citada por el 65,4%) y que «querían tener hijos y vida familiar» (citado por el 65,4%).
Joe Kort, un consejero especializado en matrimonios de orientación sexual mixta, ha apuntado que, con frecuencia, los hombres que más tarde se declaran homosexuales «genuinamente aman a sus esposas. Se enamoran de sus esposas, tienen hijos, sienten un subidón químico y romántico, y luego, tras unos siete años, el subidón desaparece y su identidad gai comienza a emerger. No tienen mala intención». Algunos ocultan su orientación sexual de sus cónyuges, mientras que otros se lo dicen antes del matrimonio. Otras personas se identifican como exclusivamente heterosexuales en su conducta, si bien con fantasías homosexuales antes del matrimonio, pero propenden hacia una orientación más homosexual a lo largo del matrimonio.
Un estudio de 2008 con hombres que tienen sexo con otros hombres mientras están casados con mujeres encontró que tales individuos lo hacen por una variedad de razones y que no siempre se consideran a sí mismos homosexuales; para algunos de ellos, «sus intereses y comportamientos heterosexuales siguen siendo principales». De los 201 hombres que participaron en el estudio, 9 se identificaron como heterosexuales, 77 como bisexuales y 115 como homosexuales.
Matrimonios lavanda
Un matrimonio de conveniencia de orientación sexual mixta puede servir para ocultar la orientación sexual de uno o ambos cónyuges, en ocasiones con el objeto de mantener o avanzar en una carrera, especialmente carreras muy públicas. Tales casos reciben a veces el nombre de matrimonios de lavanda en los medios populares. En el idioma inglés existe término del argot «Beard» (barba) para referirse a personas que, a sabiendas o no, ayudan a ocultar la orientación sexual de alguien de esta manera.
Calidad de vida
Situación del cónyuge bisexual u homosexual Algunos hombres bisexuales son capaces de experimentar sus impulsos homosexuales y heterosexuales en el contexto de un matrimonio de orientación mixta sin mayores conflictos, siendo la apertura y la comunicación a menudo factores clave. Otros que no pueden salir del armario con su pareja a veces aprenden a vivir una doble vida, separando claramente sus acciones y sentimientos homosexuales y heterosexuales.Carol Grever: My Husband Is Gay. 2001, p. 24.
Un número importante de hombres y mujeres sufren conflictos dentro del matrimonio en relación con la evolución del deseo homosexual. Algunas personas que no son capaces de salir del armario enferman o se deprimen, y a veces incluso intentan suicidarse. Salir del armario con un cónyuge es muy difícil para la mayoría de personas por el riesgo a perder a su pareja y a sus hijos.
Consecuencias para el cónyuge heterosexual
Antes de salir del armario Muchas esposas heterosexuales de hombres homosexuales desconocen por completo la orientación sexual de su pareja durante mucho tiempo. Otras, posiblemente esposas muy liberales, saben que su marido es bisexual, pero subestiman la fuerza real de sus tendencias homosexuales.Carol Grever: My Husband Is Gay. 2001, S. 36, 45. El hecho de que una mujer tolere las tendencias bisexuales o incluso las encuentre interesantes puede hacerla adicionalmente atractiva para un hombre homosexual porque se siente más aceptado y tiene menos necesidad de mentir.
En el período previo a la salida del armario de su pareja, algunas mujeres pueden sentirse rechazadas o dominadas por él, especialmente si éste esgrime razones falsas (por ejemplo, una supuesta infidelidad) como justificación de su indiferencia sexual.Carol Grever: My Husband Is Gay. 2001, P. 26. Otras pueden notar que él tiene amplias actividades sociales de las que ella está completamente excluida, que han perdido la intimidad sexual con su pareja o que él limita el acto sexual a la mera rutina.Carol Grever: My Husband Is Gay. 2001, Págs. 38, 76, 82, 99. En muchos matrimonios de orientación mixta, la pareja heterosexual sufre la falta de satisfacción sexual tanto como su cónyuge homosexual.Carol Grever: My Husband Is Gay. 2001, pp. 93–96.Jerry J. Bigner, Joseph L. Wetchler: Relationship therapy with same-sex couples. Como la pareja se vuelve física y emocionalmente inaccesible para ellas sin que sepan los motivos, las mujeres en esta situación pueden perder muy fácilmente su autoestima y caer en depresión.Carol Grever: My Husband Is Gay. 2001, Págs. 67–69, 77–79.
Después de salir del armario En la mayoría de los matrimonios, la salida del armario de la pareja homosexual conduce a situaciones similares a las que ocurren tras una infidelidad heterosexual grave e imperdonable. Especialmente estresante para el cónyuge heterosexual es la pérdida de confianza en la persona que antes era la más importante y la pérdida de la pareja como centro de la vida.Carol Grever: My Husband Is Gay. 2001, P. 104.