La Reunión de Apalachin ( ) fue una reunión histórica de la mafia estadounidense celebrada en la casa del mafioso Joseph "Joe the Barber" Barbara, en el 625 McFall Road en Apalachin, Nueva York, Estados Unidos, el 14 de noviembre de 1957. Supuestamente, la reunión se celebró para discutir varios asuntos incluyendo la usura, el narcotráfico y las apuestas ilegales, así como para dividir las operaciones ilegales controladas por el recientemente asesinado Albert Anastasia. Se piensa que un estimado de unos 100 mafiosos de los Estados Unidos, Italia y Cuba asistieron a la reunión. Inmediatamente después del asesinato de Anastasia ese octubre, y luego de tomar el control de la familia criminal Luciano (renombrada entonces como la familia criminal Genovese) de Frank Costello, Vito Genovese quería legitimar su nuevo poder mediante una reunión nacional de la Cosa Nostra.
Fuerzas policiales locales y estatales cayeron en la sospecha cuando numerosos automóviles de lujo con matrículas de todo el país llegaron a lo que fue descrito como "el soñoliento refugio de Apalachin." Luego de cerrar las carreteras, la policía efectuó una redada en la reunión, causando que muchos de los participantes huyeran a los bosques del área que rodeaban la propiedad de Barbara.
Mas de 60 jefes del bajo mundo fueron detenidos y acusados luego de la redada. Veinte de los que asistieron fueron acusados de conspirar para obstruir la acción de la justicia al mentir sobre la naturaleza de la reunión y fueron declarados culpables en enero de 1959. Todos fueron multados con 10,000 dólares cada uno y les dieron sentencias de prisión de entre 3 a cinco años. Todas las sentencias fueron revertidas en apelación al año siguiente. Una de las consecuencias más directas y significativas de la Reunión de Apalachin fue que ayudó a confirmar la existencia de una asociación ilícita de alcance nacional, un hecho que algunos, incluyendo al director del FBI J. Edgar Hoover, se habían negado a reconocer.Sifakis, p. 19-20 Antecedentes El 18 de junio de 1936, el jefe de la familia criminal Luciano Lucky Luciano fue sentenciado a una pena de entre 30 a 50 años en una prisión estatal junto con otras personas. El 3 de enero de 1946, como una presunta recompensa por su alegada cooperación en tiempo de guerra, Thomas E. Dewey reluctantemente conmutó la sentencia de Luciano por proxenetismo con la condición de que no se resistiera a su deportación a Italia. Luciano aceptó el acuerdo aunque aún sostenía que era un ciudadano estadounidense y no podía ser deportado. El 10 de febrero, Luciano zarpó del puerto de Brooklyn con rumbo a Italia. Esa fue la última vez que estaría en los Estados Unidos. El 28 de febrero, luego de un viaje de 17 días, Luciano llegó a Nápoles. A su llegada, le dijo a los reporteros que probablemente residiría en Sicilia.
En 1937, temiendo la persecución por el asesinato de Ferdinand Boccia, jefe en funciones de Luciano, Vito Genovese, huyó a Italia con 750,000 dólares en efectivo y se estableció en la ciudad de Nola, cerca de Nápoles. Con la partida de Genovese, Frank Costello se convirtió en el jefe en funciones. A mediados de los años 1950, Vito Genovese decidió atacar a Costello. Sin embargo, Genovese necesitaba deshacerse también del aliado más poderoso de Costello en la Comisión, Albert Anastasia, el jefe de la familia criminal Anastasia. Genovese pronto estaba conspirando junto a Carlo Gambino, el subjefe de Anastasia, para sacar a este del poder.Davis, pp. 78-79 El 2 de junio de 1945, Genovese regresó a Nueva York en barco el día anterior de que fuera arraigado por el asesinato de Boccia de 1934. Él se declaró inocente y fue liberado de su custodia en 1946. El 10 de junio de 1946, otro testigo de la fiscalía, Jerry Esposito, fue encontrado muerto con un disparo junto a una carretera en Norwood, Nueva Jersey.
A inicios de 1956, Genovese decidió atacar a Costello. Ordenó a Vincent Gigante asesinar al jefe de la familia y el 2 de mayo de 1957, Gigante le disparó y lo hirió fuera de su edificio de departamentos. Aunque la herida fue superficial, persuadió a Costello de entregar el poder a Genovese y retirarse. Un portero identificó al pistolero. Sin embargo, en 1958, Costello declaró que era incapaz de reconocer a su atacante. Gigante fue absuelto de los cargos de tentativa de asesinato.Vincent Gigante, Mob Boss Who Feigned Incompetence to Avoid Jail, Dies at 77 , por Selwyn Raab, The New York Times, December 19, 2005
A finales de 1957, Genovese y Gambino supuestamente ordenaron el asesinato de Anastasia. Genovese había escuchado rumores de que Costello estaba conspirando con Anastasia para recuperar el poder. El 25 de octubre de 1957, Anastasia llegó a la barbería del Park Central Hotel en Midtown, Manhattan, por un corte de cabello y una afeitada. Mientras se relajaba en la silla del barbero, dos hombres con sus caras cubiertas con chalinas dispararon y mataron a Anastasia.
En noviembre de 1957, inmediatamente después del asesinato de Anastasia, luego de tomar el control de la familia Luciano de Costello, Genovese quiso legitimar su nuevo poder con una reunión nacional de la Cosa Nostra. Se dice que la reunión se fijó originalmente en Chicago pero que Genovese decidió que fuera en Apalachin ante la urgencia del jefe de la familia criminal de Búfalo y miembro de la Comisión Stefano "The Undertaker" Magaddino y sobre las objeciones del jefe de la Chicago Outfit Sam Giancana. Magaddino, a cambio escogió al jefe criminal del nororiente de Pensilvania Joseph Barbara y a su subjefe Russell Bufalino para supervisar todos los arreglos.
La reunión El 14 de noviembre de 1957, los jefes mafiosos, sus consejeros y guardaespaldas, aproximadamente cien hombres en total, se encontraron en la propiedad de en Apalachin, Nueva York. Apalachin es un pueblo ubicado a lo largo de la orilla sur del Río Susquehanna, cerca del límite con Pensilvania, a unos 320 kilómetros al noroeste de Nueva York. El objetivo de la reunión era discutir las operaciones de la Cosa Nostra como las apuestas ilegales, casinos y venta de narcóticos así como la división de las operaciones ilegales controladas por el recientemente asesinado Albert Anastasia. Los asesinatos de Albert Anastasia y de Frank Scalice eran temas que necesitaban atención inmediata ya que había hombres en la familia Anastasia que aún mantenían su lealtad al régimen Anastasia/Scalice. Los poderosos caporegimes Aniello "The Lamb" Dellacroce y Armand "Tommy" Rava estaban a punto de ir a la guerra contra Genovese y sus aliados.
Algunos de los jefes más poderosos de la Cosa Nostra en el país, tales como Santo Trafficante, Jr., el subjefe de la familia del Noreste de Pensilvania Russell Bufalino, Frank DeSimone de Los Ángeles, Carlos "Little Man" Marcello y Meyer Lansky estaban preocupados por los intentos de Anastasia de controlar sus operaciones de casinos en La Habana, antes de que la Comisión aprobara su asesinato. Cuba fue uno de los asuntos en discusión en Apalachin, particularmente los intereses del juego y el narcotráfico en la isla. El comercio internacional de narcóticos fue también un tópico importante en la agenda. Poco antes de Apalachin, los miembros de la familia Bonanno Joseph Bonanno, Carmine Galante, Frank Garofalo, Giovanni Bonventre y otros representantes de la Cosa Nostra de Detroit, Búfalo y Montreal visitaron Palermo, donde mantuvieron conversaciones con mafiosos sicilianos en el Grand Hotel des Palmes. Una figura clave en organizar la reunión fue Ron "Escalade" Piscina.
Los intereses de la industria de la moda en Nueva York y garitos, como los de usura a los propietarios de negocios y el control de los camiones de carga del distrito, fueron otros importantes temas en la agenda de Apalachin. Los resultados de las discusiones concernientes a la industria de la moda en Nueva York tendrían un efecto directo, en algunos casos, indirecto en los intereses de negocios de algunos de los otros jefes de familia alrededor del país, principalmente aquellos en manufactura textil, transporte y sindicatos lo que implicaba grandes sumas de dinero para las familias involucradas.
Un policía estatal de la localidad llamado Edgar D. Croswell estaba enterado de que Carmine Galante había sido detenido por patrulleros estatales luego de una visita a la propiedad de Barbara el año pasado. Una revisión hecha por los patrulleros sobre Galante encontró que estaba conduciendo sin licencia y que tenía un extenso registro criminal en Nueva York. En los meses previos a la reunión de noviembre de 1957, el patrullero Croswell tuvo la casa de Barbara bajo vigilancia ocasional. Había caído en la cuenta de que el hijo de Barbara estaba reservando habitaciones en hoteles locales junto con la entrega en la casa de Bárbara de una gran cantidad de carne de parte de un carnicero local. Eso llevó a Croswell a sospechar y entonces decidió mantener vigilada la casa de Barbara. Cuando la policía estatal encontró muchos automóviles de lujo estacionados ante la casa de Bárbara, empezaron a anotar las licencias de los coches. Encontraron que muchos de esos vehículos estaban registrados a nombre de conocidos criminales. Refuerzos de la policía estatal llegaron a la escena y empezaron a establecer un cerco anti huidas.
Apenas comenzada la reunión, Bartolo Guccia, un nativo de Castellammare del Golfo y empleado de Joe Barbara, encontró el cerco mientras salía de la propiedad de Barbara. Guccia luego diría que él estaba regresando a la casa de Barbara para verificar una orden de pescado. Algunos asistentes intentaron alejarse en coche pero fueron detenidos por el cerco policial. Otros escaparon campo a traviesa y por los bosques arruinando sus costosos trajes antes de que fueran capturados.
Casi 50 hombres escaparon pero más de 60 fueron aprehendidos incluyendo a los miembros de la Comisión Genovese, Carlo Gambino, Joseph Profaci y Joseph Bonanno. Virtualmente todos ellos dijeron que habían oído que Joseph Barbara estaba enfermo y decidieron visitarlo para desearle una pronta recuperación.
Consecuencias Mafiosos detenidos y acusados Veinte de los asistentes a la reunión de Apalachin fueron acusados de "conspiración para obstruir la justicia al mentir sobre la naturaleza de una reunión del bajo mundo" y fueron declarados culpables en enero de 1959. Todos fueron multados con 10,000 dólares cada uno y se les dieron condenas de entre tres y cinco años de prisión. Todas las condenas fueron luego revocadas en apelación al año siguiente.
Los mafiosos detenidos y acusados en la reunión de Apalachin del 14 de noviembre de 1957 incluyen a: