La curación de un ciego de Betsaida es el tema de uno de los milagros de Jesús en los Evangelios. Se encuentra sólo en san Marcos 8:22-26.Los milagros de Jesús por Craig Blomberg, David Wenham 2003 página 419 La ubicación exacta de Betsaida en esta perícopa está sujeta a debate entre los estudiosos, pero es probable que haya sido Betsaida, en la orilla norte del mar de Galilea.
Texto bíblico
Interpretación de la Iglesia católica Como en el caso del sordomudo (cfr 7,31-37), también aquí Jesús se sirve de unos gestos simbólicos para realizar este milagro. La curación del ciego de Betsaida representa, en el curso del evangelio, la culminación de los signos mesiánicos de Cristo; por eso no es extraño que venga seguida por la confesión de Pedro. Por otra parte, la curación progresiva del ciego puede simbolizar el camino que recorrieron Pedro y los discípulos, y que recorre también todo hombre: el Señor con sus signos va curando nuestra ceguera hasta que vemos «con claridad todas las cosas» y nos atrevemos a confesar a Cristo como Hijo de Dios y Salvador nuestro:Facultad de Teología. Sagrada Biblia: Universidad de Navarra (Spanish Edition) (p. 7341). EUNSA Ediciones Universidad de Navarra. «Dadnos, Señor, luz; mirad que es más menester que al ciego (…), que éste deseaba ver la luz y no podía; ahora, Señor, no se quiere ver. ¡Oh, qué mal tan incurable! Aquí, Dios mío, se ha de mostrar vuestro poder, aquí vuestra misericordia»Santa Teresa de Jesús, Exclamaciones 8.
Véase también Milagros de Jesús Parábolas de Jesús Curación del criado del centurión Curación de María Magdalena y otras mujeres Curación de la mujer encorvada
Referencias
Bibliografía Paula Fredriksen, From Jesus to Christ (2000), Vernon K. Robbins, Jesus the Teacher: A Socio-Rhetorical Interpretation of Mark 2009,
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