miniaturadeimagen|Póster de la película Lola la trailera (1983), película representativa del cabrito western El cabrito western fue un género cinematográfico del cine mexicano que surgió durante la década de 1980 en Monterrey, Nuevo León. Sus argumentos estaban basados en corridos populares, y dio paso a una nueva forma de cine industrial realizada por productores independientes. Los realizadores usaron elementos del western estadounidense adaptado a la realidad contemporánea, con historias enfocadas en braceros, narcotraficantes y contrabandos, reflejando el desarrollo de la mezcla cultural en la frontera entre México y Estados Unidos, siendo Pistoleros famosos (1980), Lola la trailera (1983), y El traficante (1983) algunos ejemplos del subgénero.
El nombre fue acuñado por Roberto Escamillia, director y productor cinematográfico, en referencia al spaghetti western y al platillo regional, término que no fue del agrado de sus realizadores por considerarlo como una burla.
Origen Con el auge de la industria del cine mexicano durante la presidencia de Luis Echeverría, quien promovió un proceso de estatización de los medios de comunicación a través de la creación del Banco Nacional Cinematográfico e impulsó la cultura cinematográfica, surge un cine convencional de bajo costo, siendo el cine de ficheras el ejemplo más representativo. Durante los sexenios de José López Portillo, Miguel de la Madrid y Carlos Salinas de Gortari, el cine se transforma en una carga para el Estado y las empresas paraestatales cinematográficas fueron desmanteladas.
Cine en Monterrey Como resultado de una nueva ola de migración hacia Estados Unidos, consecuencia de la devaluación del peso mexicano y de la crisis económica en México de 1982, algunos productores de cine, como Roberto González Benavides y Mario Almada, notaron una nueva audiencia dispuesta a ver historias que reflejaran sus devenires. La conjugación de los altos costos de producción, el descubrimiento de este "nuevo mercado", la situación geográfica y la preparación técnica de sus realizadores propició el surgimiento del cabrito western.
La creación de este subgénero entronizó un cine sin ambición en términos de calidad que cumplía con los requisitos formales del western, y se distinguían por contar protagonistas marcados por la violencia, el uso de música regional y la representación de las problemáticas sociales de la región, incluyendo el narcotráfico y la marginación social.
Pese a su baja calidad y precarias condiciones de producción, distribución y exhibición, lograba llenar las salas de cine donde se exhibían porque reflejaba una mentalidad específica de consumo que reflejaba la identidad regional.
Influencia Las películas del cabrito western se enfocaron en las historias de las poblaciones que habitan el norte de México y el sur de Estados Unidos, como Pistoleros famosos (1980), Lola la trailera (1983), y El traficante (1983). Su éxito comercial demostró que había una audiencia deseosa por ver historias ambientadas en la frontera norte mexicana, e influyó en películas sobre la frontera entre ambos países décadas después, como Cachitos Picantes (2000), Crash (2004), o Babel (2006).
Filmografía +AñoTítuloNotas1989Tres veces mojado1988Cacería implacable1987El traficante IIEl sinaloense1986Pistoleros famosos II1985San Juan de Dios es de JaliscoEl gatillo de la muerte1984Los peseros1983Lola la traileraEl traficanteEl matadorCazador de asesinos1981Caballo alazán luceroEl rey de Monterrey1980Pistoleros famosos1975Contrabando y traición
Referencias
Categoría:Cine de México Categoría:Películas de 1980 Categoría:Cine en los años 1980 Categoría:Géneros cinematográficos Categoría:Cultura de México por estado