Los caracteres chinos, a veces llamados sinogramas (/, chino: hànzì, japonés: kanji, coreano: hanja), son un sistema de escritura de tipo logográfico y originalmente silábico, desarrollado por los chinos han en torno a la llanura del río Amarillo y adoptado por varias naciones de Asia Oriental (sinoesfera). Los sinogramas eran utilizados antiguamente por las naciones de Asia del Este para escribir textos en chino clásico, y posteriormente lo han sido en la escritura china y la japonesa, así como en la coreana, en la antigua escritura vietnamita y en otros idiomas.
Los caracteres chinos son morfosilábicos: cada uno corresponde a una sílaba pronunciada y aporta un significado elemental; esto no pasa por ejemplo en los kanjis del japonés. En chino moderno muchas palabras son bisilábicas o polisilábicas, y por tanto se escriben con dos o más sinogramas, y tienen un significado que no se deduce automáticamente de la suma de los sinogramas que las componen.East Asian Languages at pinyin.info Los cognados entre dialectos chinos tienen la misma escritura (el mismo sinograma) y significados similares pero suelen tener pronunciaciones diferentes.
Los sinogramas japoneses (kanji) se comportan como lexemas y la escritura se complementa con los silabarios japoneses. En japonés un sinograma tiene casi siempre varias pronunciaciones distintas, y cada una de estas puede tener varias sílabas. De otros idiomas nacionales, destaca el coreano (hanja), que los ha sustituido casi del todo por el alfabeto coreano, pero los siguen utilizando para desambiguar palabras homófonas, y el vietnamita (hán tự) que los ha sustituido completamente por un nuevo sistema de escritura, el alfabeto vietnamita, formado por letras latinas con diacríticos. En estos casos los sinogramas pueden representar solo el significado original chino con la pronunciación del idioma local, si bien la pronunciación también puede derivar del chino en el caso de palabras tomadas del chino. Las pronunciaciones extranjeras de caracteres chinos se conocen como sinoxénicas.
Terminología sinmarco|class=skin-invert-image|izquierda|150px En chino reciben el nombre de «hànzì», en el que «zì» () significa los propios caracteres y «hàn» () especifica al pueblo han, la etnia mayoritaria de la nación china, es decir, que significa literalmente «caracteres han». En otros idiomas de la Sinoesfera se conocen con la adaptación de la expresión china «hànzì» a la fonología local lo que resulta en las adaptaciones «kanji» (en japonés), «hanja» (en coreano) y «hán tự» (en vietnamita).
En idiomas europeos, además de con la expresión académica «caracteres chinos», son popularmente llamados «letras chinas», no obstante llamarlos «letras» es inexacto por dos motivos: primero, porque las letras representan un sonido simple pero los caracteres chinos suelen representar una sílaba completa y, segundo, porque las letras tienen escritura y pronunciación mientras que los caracteres chinos además de escritura y pronunciación tienen significado. A menudo también son denominados ideogramas o incluso pictogramas, pero de forma estricta estas denominaciones también son erróneas porque, como se explica en el apartado siguiente, solo una pequeña parte de los caracteres chinos representan gráficamente una idea («ideograma»); la mayoría de ellos lo que representan es una palabra (en griego «logo») del lenguaje, o más exactamente, un morfema, por lo que lo correcto es denominarlos «logogramas».
Reglas de formación
Tradicionalmente los caracteres chinos son clasificados por sus estudiosos en seis tipos, división que por primera vez aparece en el diccionario Shuowen Jiezi del año 100 d.C., por obra de Xu Shen: Los sinogramas representan palabras del idioma por varios métodos. Pictogramas Ideograma simple Ideograma compuesto Préstamo Fonosemántico Cognados 象形字Xiàngxíng zì 指事字Zhǐ shì zì 会意字Huìyì zì 假借字Jiǎjiè zì 形声字Xíngshēng zì 转注字Zhuǎnzhù zì class=skin-invert-image|54px 山 Montaña 木 本 Árbol → Raíz class=skin-invert-image|54px 男 Fuerza + campo = Hombre 北 Espalda (bei) → Norte (bei) 化 花 Cambio (hua) → Flor (hua) 考 老 Examinar / Viejo Caracteres pictográficos o pictogramas (象形 xiàngxíng): son los que representan gráficamente a un objeto; son los más fáciles de reconocer. Ejemplos lo constituyen 口 kǒu ‘boca’, 人 rén ‘hombre’, 日 rì ‘sol’ y 火 huǒ por ‘fuego’. Caracteres indicativos o ideogramas simples (指事 zhǐshì): son símbolos que indican ciertos fenómenos y representaciones. Se emplean también para representar ideas abstractas. A esta categoría pertenecen caracteres como 上 shàng ‘arriba’ o 下 xià ‘abajo’. También lo es 本 běn ‘raíz’ u ‘origen’, carácter que se obtiene añadiéndole un trazo a 木 mù ‘árbol’ en su parte inferior, con lo cual se indica a sus raíces. Caracteres asociativos o ideogramas compuestos (會意 huìyì): son los creados por la asociación de dos o más caracteres ideográficos. En este caso, cada carácter aporta un sema o unidad de sentido diferente, por lo que podrían denominarse caracteres de montaje sémico (lo cual seguiría el sentido de su nombre en chino, 會意 o ‘composición de significados’). Un ejemplo lo constituye el carácter 明 míng ‘brillante’, ensamblado a partir de 日 rì ‘sol’ y 月 yuè ‘luna’, los dos cuerpos celestes más brillantes visibles en el firmamento. O 鳴 míng ‘voz o chillido de un ave’, compuesto de 口 kǒu ‘boca’ y 鳥 niǎo ‘ave, pájaro’. Caracteres rebús o préstamo fonético (假借 jiǎjiè): se da sobre todo en palabras homófonas, en la que una presta a la otra el carácter, añadiéndose a veces otro elemento para distinguir los significados. Un ejemplo clásico es el verbo 來 lái ‘venir', que se representa con el carácter que indicaba antiguamente un tipo de cebada, que también se pronunciaba lái. El principio del préstamo de carácter para transcribir algo de difícil representación, por ser un concepto abstracto, como ‘venir’, o también por ser una palabra extranjera, lo encontramos en la transcripción de vocablos foráneos. Un antiguo ejemplo es 葡萄 pútáo ‘uva’, otro más moderno es 布拉吉 bùlājí ‘vestido (de corte occidental)’, del ruso платье. Caracteres fonosemánticos (形聲 xíngshēng): son los creados por la asociación de un carácter que aporta el elemento fonético y otro que añade la diferenciación semántica, llamado radical y que normalmente va hacia la izquierda. Este método de montaje fonosemántico fue el que disparó las posibilidades combinatorias de la escritura china, resultando en que la mayor parte de los caracteres chinos actuales son de este tipo. El principio funciona del siguiente modo: si tengo el carácter 媽 mā, sé que algo perteneciente a la categoría 女 nǚ ‘mujer’ se pronuncia como 馬 mǎ, siendo aquí irrelevante el sentido de ‘caballo’ de este último carácter. El significado de 媽 mā sería entonces ‘mamá’, empleándose también reduplicado, 媽媽 māma. La fórmula quedaría así: RADICAL (女 ‘mujer’) + FONÉTICO (馬 mǎ) = SER FEMENINO QUE SE PRONUNCIA [ma] → 媽 mā ‘mamá’. Caracteres notativos o cognados: son aquellos en los que se ha ampliado el significado para abarcar otros conceptos semejantes.
Historia
Origen legendario
La tradición china atribuye la invención de los caracteres chinos al personaje legendario Cang Jie, ministro del mítico emperador Amarillo (Huang Di), quien habría inventado los caracteres inspirándose en las huellas de los pájaros.
Existen otras leyendas menos difundidas sobre el origen de los caracteres. Una de ellas, recogida en el Laozi sitúa el origen de los caracteres en un sistema de nudos en cuerdas. Otra leyenda señala a los 8 trigramas del Yijing, inventados por el sabio legendario Fu Xi, como precursores de los caracteres de la escritura china.
Algunas teorías superadas veían el origen de los caracteres chinos en las escrituras cuneiformes de la antigua Mesopotamia. Ahora ya se piensa en un origen independiente.A. Bramanti, 2015. Cabezas negras, emperadores amarillos. Una revisión de los estudios comparativos entre el cuneiforme y los caracteres chinos. Claroscuro 14: 30-57. Revista del Centro de Estudios sobre la Diversidad Cultural, Facultad de Humanidades y Artes, Universidad Nacional de Rosario.
Uso temprano de símbolos En las últimas décadas, se han encontrado una serie de gráficos e imágenes inscritos en excavaciones neolíticas en China, incluidos Jiahu (c. ), Dadiwan y Damaidi del sexto milenio y Banpo (quinto milenio ). A menudo, estos hallazgos van acompañados de informes de los medios de comunicación que hacen retroceder miles de años los supuestos comienzos de la escritura china.; Sin embargo, debido a que estas marcas ocurren individualmente, sin ningún contexto implícito, y se hacen de manera cruda y simple, Qiu Xigui concluyó que «no tenemos ninguna base para afirmar que constituían escritura ni hay razón para concluir que fueran ancestrales de los caracteres chinos de la dinastía Shang». Por otra parte, demuestran una historia de uso de señales en el valle del río Amarillo durante el Neolítico hasta el período Shang.
Escritura en huesos oraculares
right|thumb|upright|Escápula de buey con inscripción en hueso oracular. La evidencia confirmada más antigua de la escritura china descubierta hasta ahora es el cuerpo de inscripciones talladas en vasijas de bronce y huesos oraculares de finales de la dinastía Shang (c. ). El más antiguo de ellos data del año . En 1899, piezas de estos huesos se vendían como «huesos de dragón» con fines medicinales, cuando los eruditos identificaron los símbolos en ellos como escritura china. En 1928, la fuente de los huesos se situó en una aldea cerca de Anyang en la provincia de Henan, que fue excavada por la Academia Sínica entre 1928 y 1937. Se han encontrado más de ciento cincuenta mil fragmentos.
Las inscripciones de huesos oraculares son registros de adivinaciones realizadas en comunicación con espíritus ancestrales reales. Los más cortos tienen solo unos pocos caracteres, mientras que los más largos tienen entre treinta y cuarenta caracteres. El rey Shang se comunicaba con sus antepasados sobre temas relacionados con la familia real, éxito militar, pronóstico del tiempo, sacrificios rituales y temas relacionados mediante escapulomancia, y las respuestas se registraban en el material de adivinación mismo.
La escritura en hueso es un sistema de escritura bien desarrollado, lo que sugiere que los orígenes de la escritura china pueden ser anteriores a finales del segundo milenio antes de Cristo. Aunque estas inscripciones adivinatorias son la evidencia más antigua de la escritura china ancestral, se cree ampliamente que esta se usó para muchos otros fines no oficiales, pero los materiales sobre los que se redactaron (probablemente madera y bambú) eran menos más duraderos que el hueso y la cáscara, por lo que desde entonces se han deteriorado.
Edad de Bronce thumb|left|La sartén Shi Qiang, una palangana ritual de bronce que data de alrededor del . Largas inscripciones en la superficie describen los hechos y virtudes de los primeros siete reyes Zhou. La imagen tradicional de una serie ordenada de escrituras, cada una inventada repentinamente y que desplaza completamente el sistema anterior, ha sido demostrada de manera concluyente como ficción por los hallazgos arqueológicos y la investigación académica de finales del siglo y principios del . La evolución gradual y la coexistencia de dos o más tipos de caracteres fue el caso más frecuente. Ya en la dinastía Shang, la escritura en huesos oraculares coexistía como una forma simplificada junto con la escritura normal de los libros de bambú (conservados en las típicas inscripciones de bronce), así como las formas pictóricas extra elaboradas (a menudo emblemas de clanes) que se encuentran en muchos bronces.