Masistes (, Masistês; antiguo iranio *MasištaZadok & Zadok 1997, p. 5; Briant 1997, pp. 54, 91-92. El signo "š" indica el sonido de la "sh" del inglés. El asterisco (*) indica que no se tiene registro escrito del nombre, el que fue reconstruido por los estudiosos. Según Ran Zadok, el nombre es de origen iranio, pero pertenece a un dialecto distinto del persa.) (¿?- 479/478 a. C.) fue un príncipe de la dinastía aqueménida, hijo del rey persa Darío I (reinado: 522–486 a. C.) y de Atosa. Fue sátrapa de Bactriana durante el reinado de su hermano Jerjes I (486–465 a. C.), desde donde intentó iniciar una rebelión alrededor del 478 a. C.
Personaje oscuro, su vida sólo se puede reconstruir parcialmente por medio de unos pocos pasajes de las Historias de Heródoto y, posiblemente, de algunos textos tardíos de Plutarco. Si bien se considera que Heródoto bebió de fuentes persas, estas, de carácter legendario, no sólo sufrieron la trasmisión oral sino también la reelaboración del historiador griego.
Fue miembro del Estado Mayor de Jerjes durante las guerras médicas, aunque está extrañamente ausente de la mayor parte del relato de la campaña. Participó en la batalla de Mícala, tras la cual, según Heródoto, estuvo a punto de morir en manos del comandante persa Artaíntes.
Más adelante, Masistes es uno de los protagonistas de un relato de intrigas cortesanas. En él, Jerjes intenta sucesivamente seducir a la esposa y a la hija de Masistes, teniendo éxito en el segundo caso. Al convertirse la relación de Jerjes con su sobrina en un hecho de público conocimiento, se desencadenan una serie de hechos violentos que incluyen la mutilación de la mujer de Masistes y el intento de rebelión de este último. De acuerdo con el relato, Masistes murió camino organizar la rebelión en Bactriana, su provincia. Si bien se suele considerar a esta historia como esencialmente ficticia, se considera asimismo verosímil que haya sido originada en una rebelión real llevada a cabo por Masistes.
Se ha sugerido su posible identificación con cierto Ariamenes mencionado por Plutarco. Este se trataría de su verdadero nombre, mientras que Masistes sería tan sólo una forma de referirse a su supuesto título, mathishta. Sin embargo, esta interpretación se ve complicada por el hecho de que Masistes es ciertamente un nombre atestiguado en los documentos de la época.
Genealogía Masistes era un hermano menor, tanto por parte de padre como de madre, del rey Jerjes I, el cual nació no mucho después del 520 a. C. Ambos pertenecían a la dinastía aqueménida y eran descendientes por línea materna del fundador del Imperio, Ciro el Grande. Heródoto no da el nombre de la esposa de Masistes, pero especifica que ambos tuvieron tanto hijos (al menos tres) como hijas. El único miembro de su familia próxima cuyo nombre proporciona Heródoto es el de su hija Artaínta, la cual se casó con el hijo mayor y heredero de Jerjes, Darío. Este último murió junto a su padre víctima del visir Artabano (465 a. C.); no se conocen descendientes del matrimonio. Poco se dice de los otros tres hijos, tan solo que murieron junto a Masistes durante su intento fallido de rebelión.Los términos (griegos) que usa Heródoto para referirse a ellos y a sus hermanas poco antes de la sublevación indican "muchachez avanzada" (García Iglesias 1983, p. 111; Historias IX 111).
Sátrapa de Bactriana thumb|200px|right|Mapa del Imperio Persa hacia el 490 a. C. Bactriana, donde gobernaba Masistes, era una de las satrapías más orientales. Las referencias a Masistes comienzan con el inicio de la segunda guerra médica (480 a. C.) y finalizan con su muerte (478 a. C.?); es así que se desconoce el momento en el que fue designado sátrapa de Bactriana. El último sátrapa del que se tiene noticia es Artabano, el que es mencionado en los archivos de Persépolis de alrededor del 500 a. C. La suerte de Bactriana luego de la muerte de Masistes permanece igualmente en misterio. En el momento del asesinato de Jerjes (465 a. C.) su sátrapa era, o bien cierto Artabano, o bien Histaspes, un hijo de Jerjes y hermano del heredero Darío (el yerno de Masistes) y del futuro rey Artajerjes I.
En el Imperio Persa, el heredero (mathishta) era elegido por el rey entre sus hijos, y era usual que se le concediera a los hijos rechazados una satrapía grande a modo de compensación, como en los casos de Masistes en Bactriana, de Aquemenes en Egipto y Ciro el Joven en Lidia. Es posible que Bactriana tuviera una función particular en el proceso de sucesión, y que su sátrapa fuera de hecho el heredero del trono.Lendering 2006 y sin fecha, con bibliografía anterior. Esta postura, sin embargo, no es siempre aceptada.No es mencionada ni por Pierre Briant cuando trata la sucesión real (2002, pp. 518-528), ni por Manel García Sáchez (2005a).
General durante las guerras médicas thumb|400px|left|Mapa de las guerras médicas, donde se puede ver el avance de las tropas persas de Jerjes (amarillo) y la ubicación de la batalla de Mícala (rodeada en celeste). Masistes participó en la segunda guerra médica (480-479 a. C.), sirviendo como uno de los seis miembros del Estado Mayor de Jerjes. Es mencionado por primera vez apenas comenzada la campaña, como comandante, junto al general Mardonio, de la columna de marcha que cruzó Tracia del lado del mar.Heródoto, Historias VII 121 Sin embargo, durante su desarrollo, incluyendo las batallas de Salamina y Platea, Masistes está completamente ausente de las fuentes.
La reaparición de Masistes se produce hacia el final de la guerra, cuando participa en la batalla de Mícala (479 a. C.). La batalla estuvo a punto de llevarse a cabo en el mar, pero los persas prefirieron desembarcar en Jonia, Asia Menor, y luchar en tierra. El ejército persa fue completamente derrotado; entre sus comandantes, Tigranes y Mardontes murieron en la lucha, pero Artaíntes e Itamitres lograron ponerse a salvo en el monte Mícala y encaminarse hacia Sardes, donde estaba el rey. Fue entonces cuando, según Heródoto, Masistes difamó a Artaíntes, acusándolo de haber demostrado ser "peor que una mujer", lo que representaba el peor de todos los insultos para un persa. En respuesta, Artaíntes desenvainó su espada y se abalanzó hacia él para matarlo, pero fue detenido a tiempo por cierto Jenágoras de Halicarnaso.Heródoto, Historias IX 107.
Dentro de la obra de Heródoto, el altercado entre Masistes y Artaíntes se sitúa inmediatamente antes de otro episodio que protagonizan Masistes y su familia. La primera parte de este último episodio (contemporánea, en la "cronología" herodotea, con la batalla de Mícala) ocurre en Sardes, de lo que se desprende que la familia de Masistes permaneció relativamente cerca del escenario de la guerra, como solían hacer los nobles y los reyes persas durante las campañas militares.Brosius 1998, p. 90 Es allí donde Jerjes intenta seducir a la mujer de Masistes, hecho que ocurre, dentro del mundo de Heródoto, en el momento en el que Masistes se encontraba luchando en Mícala. Resulta paradójico que, mientras en el episodio de Artaíntes el rey Jerjes premia al salvador de su hermano, en el que le sigue será él mismo quien dé la orden de matarlo.Shrimpton 1997, p. 208. Se ha notado, asimismo, la extraña similitud entre los nombres de Araíntes y la hija de Masistes, Artaínta. Acaso tenga que ver en ella una decisión narrativa por parte de Heródoto. De hecho, mientras que Artaíntes intenta matar a Masistes y no lo logra, la actuación de Artaínta llevará inintencionadamente a la muerte de su padre.Gray 1995, p. 200. Siguiendo con este tipo de comparaciones, cabe señalar que con respecto a Artaíntes Masistes ocupa el lugar de amo abusivo, tal como lo ocupará más adelante Jerjes con respecto a él.Gray 1995, p. 207.
Intrigas en la corte de Jerjes La narrativa HeródotoHeródoto, Historias IX 108-110 cuenta que Jerjes, luego de las derrotas en Grecia y mientras permanecía en la ciudad lidia de Sardes, se enamoró de la esposa de su hermano Masistes. Sin embargo, pese a todos sus intentos, no fue correspondido. No queriendo llegar al extremo de violar a la mujer de su propio hermano, el Gran Rey ideó una estrategia para acercarse a ella y ganarse su favor: casar a su hijo Darío, el heredero, con Artaínta, una hija de Masistes. La boda se celebró en Sardes, pero, una vez regresados a Susa, Jerjes cambió el objeto de su deseo de la madre a la hija. La respuesta de Artaínta fue positiva, y se convirtió en amante de Jerjes, su propio suegro y tío. Cierta vez, el rey persa se presentó ante Artaínta vistiendo un manto que le había tejido su esposa, la reina Amestris. Imprudentemente, le juró a la joven concederle el deseo que ella quisiera. Artaínta pidió el manto, y aunque Jerjes le rogó que eligiera cualquier otra cosa y le ofreció ejércitos y ciudades, ella no cambió de parecer, y el soberano no tuvo otra opción que entregárselo.
Amestris ya sospechaba de la relación que mantenían su marido y Artaínta, y el mayor temor de Jerjes era que dicha sospecha le fuera confirmada al enterarse de que su manto estaba en posesión de la amante. Ello fue de hecho lo que sucedió, pero la reina, extrañamente, no dirigió su ira a Artaínta sino hacia su madre, la esposa de Masistes, por suponerla instigadora de todo. Amestris esperó hasta la fiesta de cumpleaños de Jerjes, ocasión en la que el rey estaba obligado por la tradición a conceder todos los deseos, para pedirle disponer de la vida de la esposa de Masistes. A su pesar, Jerjes tuvo que concederle el deseo. En manos de Amestris, la mujer de Masistes fue torturada y desfigurada: sus pechos, nariz, orejas, labios y lengua le fueron cortados. Mientras tanto, Jerjes ofrecía a Masistes la mano de una de sus hijas y le ordenaba abandonar a su mujer. Masistes, desconociendo el destino de esta última, rechazó el ofrecimiento. Jerjes se sintió ofendido por su respuesta, y decidió que Masistes no sólo perdería a su esposa sino que tampoco obtendría la mano de una de sus hijas, para que aprendiera a apreciar los favores reales.
Masistes, sospechando una desgracia, regresó a su casa, encontrándose a su mutilada esposa. Partió entonces en dirección a Bactriana, de donde era sátrapa, para iniciar una sublevación con el apoyo de los bactrianos y los sacas, pueblos que lo apreciaban mucho. De todos modos, fue alcanzado por un cuerpo de soldados enviado por el rey, y ejecutado junto con la tropa que lo acompañaba y sus tres hijos varones.
¿Historia o leyenda? 190pxIzquierda: El rey persa y los símbolos de su realeza: sentado en el trono, con una flor en la izquierda y el cetro en la derecha, y vistiendo el manto real. Detalle de un bajorrelieve hallado en el Tesoro de Persépolis. Derecha: Dibujo que reproduce la representación del Gran Rey hallada en un vaso griego, obra del Pintor de Darío (circa 340-320 a. C., Canosa di Puglia).
Originalmente se solía pensar que Jerjes, afectado por sus derrotas en las guerras médicas, comenzó a involucrarse en intrigas de harén, las cuales provocarían grandes desórdenes en la corte y ulteriormente llevarían a la decadencia y ruina de su Imperio.Olmstead 1959 , pp. 266-267. Este análisis es ampliamente rechazado por autores más modernos.Por ejemplo, Sancisi-Weerdenburg 2005 , pp. 28-30; Brosius 1998, pp. 8-9; Briant 2002, pp. 515-516. Muchos temas del episodio son recurrentes en relatos legendarios (relacionados, por lo general, con el mundo iránico), siendo así que, se ha argumentado, el mismo esquema de una leyenda es utilizado a lo largo del tiempo, alterando tan sólo los personajes que actúan en él. En tal caso, si bien el relato probablemente se basa en tradiciones orales persas sobre la rebelión de un hermano de Jerjes, es imposible, como se solía hacer, considerarlo como un hecho histórico y sacar de él conclusiones literales.Sancisi-Weerdenburg 2005 , pp. 28-30; Sancisi-Weerdenburg 2002, p. 585.