Ana de Bretaña (Nantes, 25 de enero de 1477-9 de enero de 1514) fue duquesa titular de Bretaña y dos veces reina consorte de Francia. Tiene la distinción de haber sido la única mujer en ser reina consorte de Francia dos veces. Durante las guerras italianas, Ana se convirtió también en reina consorte de Nápoles y duquesa consorte de Milán (1499-1500).
Primeros años Ana nació el 25 de enero de 1477 en Nantes,Alain Bouchart, en su obra Grandes Chroniques de Bretagne enfatiza el 25 de enero como el día del nacimiento de Ana, pero otros autores contemporáneos, como Jean de Penguern, llamado Dizarvoez en su Généalogie de très haulte, très puissante, très excellente et très chrétienne royne de France et duchesse de Bretagne (1510), propuso el 26 de eneroEl. Anne de Bretagne. Une histoire, un mythe, Somogy, 2007, p. 21. El 25 de enero de 1477 correspondía al 15 de enero de 1477 en el Estilo Antiguo (donde el año comenzaba en la Pascua). en el ducado de Bretaña, como hija y única heredera del duque Francisco II de Bretaña y de la infanta navarra Margarita de Foix. Tenía solo 11 años en el momento en que murió su padre, pero ya era una heredera codiciada debido a la posición estratégica de Bretaña. Su padre fue el último hombre de la casa de Montfort. En este período, la ley de sucesión no estaba clara, pero antes de la Guerra de Sucesión Bretona operaba principalmente de acuerdo con la ley semisálica, es decir, las mujeres podrían heredar, pero solo si la línea masculina se hubiera extinguido. La falta de un heredero masculino dio lugar a la amenaza de una crisis dinástica en el ducado, o su paso directamente al dominio real. Para evitar esto, Francisco II hizo que Ana fuera reconocida oficialmente como su heredera por los Estados de Bretaña el 10 de febrero de 1486.Anne of Brittany in: theanneboleynfiles.com [retrieved 22 December 2014]. Sin embargo, el tema de su matrimonio seguía siendo una cuestión diplomática.
Es probable que recibiese la educación de una joven noble de su tiempo. Aprendió a leer y escribir en francés, tal vez un poco de latín. Contrariamente a lo que se dice, es poco probable que aprendiese griego y hebreo.Jean Kerhervé: Anne de Bretagne in: franceinter.fr [retrieved 21 December 2014]. Su institutriz fue Françoise de Dinan, condesa de Laval.Sophie-Cassagnes Brouquet, un manuscrito de Ana de Bretaña: La vida de las mujeres famosas de Antoine Dufour, Ouest-France, septiembre de 2007, p. 251 (ISBN 978-2-7373-4029-1), p. 19. Contiene extractos del manuscrito conservado en el Museo Departamental Dobrée en Nantes. Su mayordomo fue el poeta Jean Meschinot (desde 1488 hasta la muerte de este último en 1491). Podría haberle enseñado baile, canto y música.
Características personales thumb|left|La reina Ana recibe un libro en alabanza de mujeres famosas, obra de Jean Perréal Ana era una mujer muy inteligente, que dedicó gran parte de su tiempo a la administración de Bretaña. Fue descrita como astuta, orgullosa y altiva en sus modales. Hizo obra de su vida la salvaguardia de la autonomía de Bretaña y la preservación del ducado fuera de la Corona francesa, a pesar de que el objetivo sería consolidarlo, falló poco después de su muerte.
Ana también fue una mecenas de las artes y disfrutaba de la música. Una creadora prolífica de tapices, es muy probable que los tapices unicornio ahora en el Museo Cloisters de Nueva York fueran encargados por ella con motivo de la celebración de su boda con Luis XII. También encargó un libro de manuscritos franceses (un libro de horas), conocido como Grandes horas de Ana de Bretaña. Asimismo instituyó criadas de honor de la reina en la corte.
Una de las piernas de Ana era más corta que la otra, por lo que cojeaba. Para solucionar el problema, llevaba un tacón más alto en un zapato.
Ana tenía una caja de piedras preciosas. Al azar solía elegir una y la ofrecía a sus visitantes.
Era una madre devota, pasaba el tiempo tanto como le era posible con sus hijos. A su hijo, Carlos Orlando, le encargó un libro de oraciones, destinado a ser utilizado para enseñarle a orar, y como guía para el futuro rey de Francia; por desgracia, Carlos Orlando murió en 1495, y su otro hijo no vivió más de un par de semanas.
Al casarse con Carlos VIII, a los 14 años, Ana fue descrita como una chica joven y de mejillas sonrosadas; en el momento de su matrimonio con Luis, a los 22 años, después de siete embarazos sin hijos sobrevivientes, fue descrita como de cara pálida. Al final de su vida, a los 36, había estado embarazada 14 veces, con siete de sus niños muertos. De los siete restantes, solo dos sobrevivieron a la infancia.
La cuestión del compromiso Ana de Bretaña era un "atractivo premio" al que no le faltaron pretendientes.
Con Eduardo V de Inglaterra En 1481 Ana fue prometida oficialmente en matrimonio con Eduardo V de Inglaterra, hijo de Eduardo IV. En 1483, sin embargo, este desapareció, presuntamente asesinado en la Torre de Londres, y fue dado por muerto poco después de que falleciera su padre.
Otras ofertas Francisco II, temiendo la presencia de enemigos cerca de sus territorios a causa de la soltería de la duquesa, optó por defender su posición por medio de la guerra. Mientras el padre de Ana barajaba aliarse con los diferentes candidatos, entre los cuales había varios príncipes de Europa y reyesDidier Le Fur. Anne de Bretagne, Guénégaud 2000, pp. 13–14.
Enrique VII de Inglaterra (1457-1485-1509), entonces detenido en Gran Bretaña, aunque el matrimonio no le interesaba. Maximiliano I de Austria, rey de Germania y archiduque de Austria, futuro emperador romano germánico (1449-1508-1519), viudo de María de Borgoña, heredera de Carlos el Temerario. Alano de Albret, señor de Gasconia (1440-1522), hijo de Catalina de Rohan, el esposo de Francisca de Blois-Penthièvre (por lo tanto posible heredero), primo y aliado de Francisco II. Luis, duque de Orleans, primo hermano del rey Carlos VIII y el futuro rey Luis XII (1462-1498-1515), aunque él ya estaba casado con Juana de Francia. Juan de Chalons, príncipe de Orange (1443-1502), sobrino de Francisco II (nieto de Richard d'Etampes) y heredero del ducado después de Ana e Isabel. Vizconde Juan II de Rohan, otro heredero, propuso, con el apoyo del mariscal Rieux, el doble matrimonio de sus hijos Francisco y Juan con Ana y su hermana Isabel, pero Francisco II se opuso.
En 1488, sin embargo, las tropas de Francisco II de Bretaña fueron derrotadas en la batalla de Saint-Aubin-du-Cormier, intentando poner fin a la guerra entre Bretaña y Francia. En el Tratado de Sablé, que concluyó en acuerdo de paz, el duque se vio obligado a aceptar cláusulas que estipulaban que sus hijas no iban a casarse sin la aprobación del rey de Francia. Francisco murió poco después, el 9 de septiembre de 1488, debido a una caída del caballo. Ana se convirtió en duquesa, y Bretaña se hundió en una nueva crisis, que llevaría a la última guerra franco-bretona.
Primer matrimonio con Maximiliano I de Austria thumb|Maximiliano I de Austria Al morir su padre en un accidente de caballo sin haber descendientes varones, tuvo que asumir el título de duquesa de Bretaña. Su primer paso fue asegurarse un marido; este debía ser preferentemente contrario a la unión con Francia y lo suficientemente poderoso como para mantener la independencia bretona. Maximiliano I de Austria fue considerado el candidato más adecuado para sus planes. Su matrimonio por poderes tuvo lugar en Rennes el 19 de diciembre de 1490, lo cual le confirió el título de reina de Romanos, pero demostró tener serias consecuencias.
Francia se lo tomó como una provocación: no sólo violaba el tratado de Sablé, puesto que el rey de Francia no había dado su consentimiento, sino que además ponía el gobierno de Bretaña en manos de un enemigo de Francia. Por otra parte, el enlace se llevó a cabo en una mala época: los Habsburgo estaban demasiado ocupados luchando en dos frentes, Hungría por el este y Granada por el oeste, como para dedicarle la atención debida a Bretaña. Aunque tanto Castilla como Inglaterra enviaron unas pocas tropas de refuerzo al ducado, ninguna deseaba verdaderamente entrar en guerra abierta con Francia. La primavera de 1491 trajo una nueva victoria para Carlos VIII por el general francés La Trémoille en el sitio de Rennes.
Como Maximiliano dejó de asistir a su prometida, Rennes cayó en poder francés y Ana fue prometida finalmente a Carlos VIII el 15 de noviembre. La duquesa salió escoltada por su propio ejército para dar a entender que consentía en el enlace, en dirección a Langeais, donde arreglarían legalmente la situación de ambos esposos. El matrimonio de Ana con Maximiliano se anuló porque no había sido consumado. Carlos VIII, por su parte, tuvo que anular su compromiso con Margarita de Austria, hija de Maximiliano y María de Borgoña. Finalmente, la ceremonia de la boda se celebró en Langeais el 6 de diciembre de 1491.
Segundo matrimonio con Carlos VIII de Francia thumb|250px|Boda de Ana de Bretaña con Carlos VIII en el castillo de Langeais el 6 de diciembre de 1491
Tras invadir Carlos VIII de Francia el ducado, Ana fue forzada a casarse con él firmando un pacto por el que, en caso de no tener descendencia, debía casarse con el siguiente heredero al trono francés. Carlos VIII estaba prometido con Margarita de Austria, pero los regentes rompieron el compromiso y lo prometieron a Ana, heredera del ducado. Si la Corona francesa renunciaba con ello al Franco Condado y al Artois, recibía Bretaña y quedaba así convertida en "un hermoso reino, donde ya no tenía que temer a nadie".Maurois, p. 110
Ana se comprometió con Carlos VIII en la capilla de los jacobinos en Rennes. Después, escoltada por su ejército (al parecer para demostrar que había aceptado de buen grado el matrimonio), fue a Langeais a casarse. Aunque Austria hizo protestas diplomáticas, alegando que el matrimonio era ilegal porque la novia había sido secuestrada, ya que estaba legalmente casada con Maximiliano y que Carlos VIII estaba comprometido legalmente con Margarita de Austria, hija de Maximiliano.
El matrimonio, celebrado el 6 de diciembre de 1491, no gozó al principio de buenos auspicios, pero le permitió a Carlos VIII liberarse de la tutela familiar y asumir las riendas del reino. El 8 de febrero de 1492, Ana fue coronada reina de Francia y consagrada en Saint-Denis. La reina residiría en el Clos Lucé, que Carlos había adquirido para ella.
El segundo matrimonio de Ana empezó mal: ella trajo dos camas consigo cuando vino a casarse con Carlos, y el rey y la reina vivían a menudo separados. Ella fue ungida y coronada reina de Francia en Saint-Denis el 8 de febrero de 1492, su esposo le prohibió que usara el título de "duquesa de Bretaña", que se convirtió en una manzana de la discordia entre los dos. Cuando su esposo luchó en las guerras de Italia, la regencia la ejerció su hermana Ana de Beaujeu. Embarazada la mayor parte de su vida de casada, vivió principalmente en los castillos de Amboise, Loches y Plessis o en las ciudades de Lyon, Grenoble o Moulins (cuando el rey estaba en Italia). También se convirtió en reina de Sicilia y reina titular de Jerusalén con la conquista de Nápoles por Carlos VIII.
A su alrededor, había un famoso círculo de poetas de la corte, entre ellos el humanista italiano Publio Fausto Andrelini, originario de Forli, que difundieron los nuevos estudios renacentistas en Francia.
El matrimonio tuvo cuatro hijos. El rey murió en Amboise, en 1498, cuando solo tenía veintisiete años de edad, a causa de una apoplejía sufrida durante un partido de pelota por un golpe en la cabeza contra el dintel de una puerta.Juan de Mariana: Historia general de España, vol. XIV, pág. 5. Habiendo muerto antes todos los hijos tenidos con Ana, el reino pasó a su primo Luis de Orleans, con quien ella se casó.
Descendencia Ana y Carlos VIII tuvieron cuatro hijos, pero todos ellos murieron a temprana edad: Carlos Orlando de Valois (1492-1495), Delfín.