Sanky Panky 4: de Safari es una película de comedia dominicana dirigida y escrita por Elías Acosta. Es la cuarta entrega de la franquicia cinematográfica Sanky Panky, iniciada en 2007. La película está protagonizada por Fausto Mata, Aquiles Correa y Tony Pascual, quienes retoman sus papeles como Genaro, Carlitos y Chelo, respectivamente. Massimo Borghetti y Franklin Romero Jr. también regresan al reparto.

La película se estrenó en los cines de la República Dominicana el 15 de mayo de 2025, después de la celebración de galas de presentación en San Francisco de Macorís, Santo Domingo y Santiago de los Caballeros.

Argumento Genaro, Carlitos y Chelo trabajan en una fábrica de chocolate en San Francisco de Macorís. Durante una celebración organizada para los empleados, Carlitos resulta ganador de un viaje de safari a África y elige a sus dos compañeros como acompañantes.

Al llegar a Nairobi, el grupo se reencuentra inesperadamente con Giuseppe, quien administra un establecimiento hotelero en la región. La presencia de los tres amigos altera sus planes y complica el funcionamiento del complejo turístico.

Durante una excursión, un incidente con un rinoceronte provoca que Genaro, Carlitos y Chelo queden separados en la sabana. Cada uno termina involucrado con una comunidad distinta y es confundido con una figura anunciada por las tradiciones locales. Las rivalidades entre los grupos amenazan con desencadenar un conflicto por el control de los recursos naturales de la zona.

Giuseppe y Goberto intentan intervenir, pero también quedan atrapados en la crisis. Finalmente, Genaro, Carlitos y Chelo consiguen promover un acuerdo entre las comunidades. Tras regresar a la República Dominicana, descubren que los obsequios recibidos durante el viaje contienen piedras preciosas y documentos que transforman inesperadamente su situación económica.

Trama En los campos de cacao de San Francisco de Macorís, Genaro, Chelo y Carlitos trabajan en una fábrica de chocolate mientras, en paralelo, Giuseppe se prepara para asumir un nuevo cargo como gerente de un hotel en el extranjero. En la planta, Genaro intenta lucirse ante un grupo de supuestos turistas chinos, mezclando un inglés deficiente con un falso mandarín, mientras Chelo se burla de él y presume su obsesión con la inteligencia artificial. La situación se descontrola cuando Carlitos revela que los chinos no son turistas, sino el personal del área de empaque, a quienes nadie toma en serio. En medio del bochorno, Genaro firma documentos sin leer y, por accidente, le embarra la cara a Jazmín con un pintalabios creyendo que era un bolígrafo, lo que provoca una bofetada y un escándalo.

Poco después, Carlitos sufre la picadura de un alacrán y Chelo intenta curarlo con métodos improvisados que agravan el caos. El gerente, Goberto, los reprende por su conducta, pero anuncia que la empresa ha crecido gracias al éxito de los empaques y que ha sido promovido para trabajar con Giuseppe, ahora responsable de un hotel en el extranjero. La noticia deja claro que Giuseppe está armando un equipo de trabajo fuera del país y que Goberto se incorporará a esa nueva etapa. Antes de marcharse, se organiza una fiesta para empleados con una rifa sorpresa, presentada como un cierre simbólico de la fase de Goberto en la fábrica antes de unirse a Giuseppe.

Durante la fiesta, tras una confusión al leer el nombre del ganador, se confirma que Carlitos obtiene el premio: un safari en África con derecho a dos acompañantes. Aunque al principio se resiste, termina aceptando y elige a Genaro y Chelo, lo que pone en marcha el viaje que, sin ellos saberlo, los acercará directamente al entorno profesional de Giuseppe. Tras varios días de preparativos y discusiones en el apartamento, incluida la intromisión de una vecina, el trío es recogido para una sesión de fotos promocionales y parte rumbo al aeropuerto, sin imaginar que su destino terminará cruzándose con el de Giuseppe.

Durante el vuelo, Genaro tiene una pesadilla en la que el avión parece una guagua abarrotada de animales y comida, pero despierta y descubre que en realidad viajan en una aeronave de lujo. Al llegar a Nairobi, una agente de migración les toma una fotografía y la envía a Giuseppe, quien recibe la imagen como una advertencia: los tres están entrando en el mismo circuito turístico y hotelero que él administra. La reacción de Giuseppe es de desconcierto y frustración, al anticipar que la presencia del trío puede complicar su operación y su reputación en el nuevo puesto.

En el resort, el recibimiento es llamativo, pero Giuseppe reacciona con disgusto al verlos aparecer como huéspedes. Aunque intenta mantener la formalidad como gerente, su incomodidad es evidente, especialmente por su historial con Genaro y por el perfil problemático del grupo. Giuseppe los acomoda y establece reglas, buscando que no interfieran con el funcionamiento del hotel. En la charla de orientación, el guía del safari resulta ser Goberto, ahora a cargo de la expedición, quien se presenta ya dentro del esquema de trabajo asociado a Giuseppe y advierte sobre los riesgos de la zona, la presencia de animales salvajes y la importancia de no entrar en pánico.

Al día siguiente, el safari comienza con horas sin avistamientos; primero solo ven un chivo, lo que genera burlas, hasta que aparece una gran concentración de animales. En el momento de mayor emoción, Chelo intenta conseguir una foto y provoca a un rinoceronte, que reacciona violentamente, provoca un ataque y desencadena una estampida. Los tres huyen y quedan separados en la sabana. La situación se convierte en un problema directo para Giuseppe, no solo por la responsabilidad hotelera, sino por el impacto que un incidente así puede tener en la imagen del resort y en la logística turística que él dirige.

Chelo llega a un río y es rodeado por guerreros Mamaí. El líder interpreta el medallón de Chelo, similar a un amuleto tribal, como una señal profética y lo proclama Shingali, tratándolo como un enviado destinado a guiarlos. En paralelo, Genaro cae en un mercado humano y es capturado por mercaderes; un grupo de guerreros Bemburú termina comprándolo, lo amarra y se lo lleva como prisionero. Carlitos, herido y desorientado, vaga buscando agua; es ahuyentado por guardianes armados, logra escapar y continúa internándose en la región. Mientras esto ocurre, Giuseppe asume que el desastre ya no es una simple travesura de turistas: se trata de una crisis real que puede escalar y comprometer la seguridad en el área.

Con el tiempo, cada uno es absorbido por una tribu distinta y confundido con un líder anunciado por tradición: Chelo por los Mamaí, Genaro por los Bemburú y Carlitos por los Kukuyo. A los tres les informan que se aproxima una guerra entre tribus por territorios y riquezas naturales, especialmente minas de diamantes, y que ellos deben encabezar el conflicto. Para Giuseppe, la posibilidad de una guerra tribal representa una amenaza directa: pone en riesgo el turismo, la estabilidad de la región y el futuro del hotel que dirige, además de su credibilidad como gerente.

Al enterarse de la situación, Giuseppe y Goberto intentan intervenir para frenar el conflicto y evitar una catástrofe que arruinaría la zona. Sin embargo, la intervención termina saliéndose de control: Giuseppe queda expuesto en medio del enfrentamiento, es perseguido, capturado y llevado para un ritual, con indicios de que podría ser sacrificado. En ese punto, Giuseppe pasa de ser el gerente que intenta controlar daños a convertirse en víctima del conflicto, atrapado en un choque cultural y territorial que excede cualquier protocolo turístico.

En el punto más crítico, Chelo, Genaro y Carlitos logran coordinarse y, con un plan que Chelo improvisa con ayuda de la inteligencia artificial, detienen el choque entre tribus. Proponen una alianza para unirse, desarrollar la región bajo control local y evitar que corporaciones extranjeras se apropien de los recursos. La propuesta convence a los líderes, se sella un pacto y la tensión se transforma en una celebración. Como consecuencia inmediata, Giuseppe se salva del ritual y recupera el control de la situación, al menos lo suficiente para proteger la estabilidad del hotel y su posición como gerente.

De regreso a su barrio, los tres vuelven desanimados, convencidos de que nada ha cambiado. Sin embargo, al abrir los recuerdos que les entregan las tribus, descubren diamantes, zafiros, piezas de oro y certificados. Corren a una joyería, donde el joyero confirma que todo fue verificado con la embajada de Kenia y que cada uno tiene derecho a una cuenta bancaria con montos iguales. Firman sin leer y, al ver la cifra, se desmayan al descubrir que se trata de cien millones de dólares.

La historia cierra insinuando que, pese a mantener su dinámica de barrio, su destino cambia por completo, mientras una nueva propuesta del joyero deja abierta la puerta a lo que viene después.

Reparto Fausto Mata como Genaro Aquiles Correa como Carlitos Tony Pascual como Chelo Massimo Borghetti como Giuseppe Franklin Romero Jr. como Goberto Suzette Reyes como Jazmín Toussaint Merionne como Bontu Remil Rodríguez como asistente de Chelo

Producción Premium Latin Films anunció formalmente el inicio del rodaje en julio de 2024. La producción contempló locaciones en San Francisco de Macorís y San Juan de la Maguana, además de escenas relacionadas con Kenia. El equipo principal incluyó a Elías Acosta como director, Rafael Taveras como productor general, Esteban Martín como productor y Nicole Quiñones como productora de línea.

Durante la promoción del estreno, Diario Libre informó que parte de la película había utilizado paisajes de San Juan de la Maguana para recrear visualmente distintos ambientes de Kenia. La fotografía estuvo a cargo de Oliver Mota y se empleó una cámara Alexa 35.

La Dirección General de Cine aprobó un presupuesto de RD$98 567 573,38 para la obra cinematográfica. La documentación oficial también registró una ejecución presupuestaria de RD$69 897 506,00 y una inversión validada de RD$10 000 000,00 realizada por Pacific Assets Corp.

Estreno La película llegó a las salas de cine de la República Dominicana el 15 de mayo de 2025. Antes de su lanzamiento comercial se organizaron galas de presentación en San Francisco de Macorís, Santo Domingo y Santiago de los Caballeros.

Posteriormente, el 21 de agosto, fue lanzada en Puerto Rico, Saint Thomas, Santa Cruz, Curazao, Aruba y San Martín.

En noviembre de 2025 tuvo un estreno limitado en los Estados Unidos mediante Spanglish Movies.

En 2026 se estrenó en exclusiva por el canal televisivo TeleUniverso 29, estación televisiva de la región del Cibao, en la República Dominicana.

Recepción

La película recibió comentarios mixtos por parte de la crítica especializada. Algunos analistas destacaron aspectos técnicos positivos y avances respecto a entregas anteriores, mientras que también señalaron deficiencias en el guion y en las actuaciones.

Entre los elementos valorados se encuentran la recreación de espacios naturales de Kenia a partir de locaciones en San Juan de la Maguana, donde se acondicionaron caminos y escenarios para simular ambientes africanos. Asimismo, se destacó el diseño de arte a cargo de Sharlyn Navarro, especialmente en vestuario, maquillaje y utilería inspirados en las tribus masái. También fue reconocida la calidad de los efectos visuales, la fotografía de Oliver Mota y la respuesta positiva de un sector del público general, que recibió la comedia con entusiasmo.