La National Gallery o Galería Nacional de Londres es la pinacoteca más importante del Reino Unido así como el principal museo de arte de Londres (Inglaterra). Ocupa actualmente un gran edificio en el límite norte de la plaza de Trafalgar, perteneciente al municipio de Westminster, en el centro del Gran Londres, si bien fue inaugurado en otra pequeña sede en la calle Pall Mall, en 1824. Posee una colección de más de 2300 pinturas, mayormente europeas, de un amplio panorama de estilos entre 1250 y 1900. Por su contenido es una pinacoteca y no un museo generalista, pues no exhibe esculturas ni otras artes, las cuales se muestran en otros importantes museos de la capital. Las esculturas y artes decorativas están en el Museo de Victoria y Alberto; el Museo Británico alberga arqueología y dibujos, principalmente; y el arte posterior a 1900 se exhibe en el Museo Nacional Británico de Arte Moderno (Tate Modern). Algunas pinturas de autores británicos se exhiben en este museo, pero la Colección Nacional de Arte Británico se concentra principalmente en el museo Tate Britain, específicamente dedicado al arte del país.
La Galería Nacional es una entidad sin ánimo de lucro y un departamento público del Departamento de Cultura, Media y Deporte. Su colección pertenece al pueblo inglés y el acceso es gratuito, si bien para algunas exposiciones temporales sí se requiere el pago de una entrada. La Galería Nacional se considera como uno de los museos de arte más visitados del mundo después del Museo del Louvre de París, el Museo Británico en Londres, y el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York.Top 100 Art Museum Attendance, The Art Newspaper, 2014. Consultado el 10 de julio de 2014.
A diferencia de museos comparables en el continente europeo, como el Louvre parisino o el Prado de Madrid, la Galería Nacional no se formó nacionalizando una colección real de arte. La colección de los monarcas ingleses subsiste a día de hoy como ente independiente (Royal Collection). La Galería Nacional se creó con una finalidad didáctica, para hacer accesible el arte a todas las clases sociales, y dio sus primeros pasos en 1824 cuando el gobierno británico compró 38 pinturas de los herederos de John Julius Angerstein, un corredor de seguros y patrono de las artes. Después de esta compra fundacional, la galería se enriqueció principalmente con adquisiciones efectuadas por sus primeros directores (destaca Sir Charles Lock Eastlake) y por donaciones privadas, las cuales incluyen alrededor de dos tercios de la colección. El repertorio actual es pequeño en cifras comparado con muchos museos nacionales europeos, pero es enciclopédico en alcance; muchos de los mayores logros de la pintura occidental «desde Giotto hasta Cézanne»Chilvers, Ian (2003). The Concise Oxford Dictionary of Art and Artists. Oxford Oxford University Press, p. 413. The formula was used by Michael Levey, later the Gallery's eleventh director, for the title of a popular survey of European painting: Levey, Michael (1972). From Giotto to Cézanne: A Concise History of Painting. London: Thames and Hudson se hallan representados con importantes ejemplos. Se solía decir que este museo era uno de los pocos con rango nacional que tiene expuestas todas sus obras, dada su alta calidad, pero actualmente no ocurre así: el museo sí posee obras almacenadas, debido al constante crecimiento numérico de la colección y a una exhibición de los cuadros más holgada.
El actual edificio de la Galería Nacional, fue diseñado por William Wilkins entre 1832 y 1838. Solo la fachada en Trafalgar Square permanece esencialmente sin cambios desde su origen, pues el edificio se ha ido ampliando por sus fachadas secundarias a lo largo de la historia. El edificio primitivo de Wilkins fue muchas veces criticado por su diseño impersonal y por su falta de espacio; el segundo problema se alivió con el establecimiento de la Tate Gallery para el arte británico en 1897. Con todo, el museo siguió requiriendo más espacio y a finales del sumó el ala Sainsbury, una extensión en el lado oeste del museo diseñada por Robert Venturi y Denise Scott Brown que es un notable ejemplo de la arquitectura Posmodernista en Inglaterra.
Historia Demanda de una galería miniatura|upright|La resurrección de Lázaro, de Sebastiano del Piombo. Procedente de la colección de John Julius Angerstein, la cual se convirtió en la colección fundadora de la Galería Nacional en 1824. La pintura tiene el número de acceso NG1, por lo que es oficialmente la primera pintura en ingresar en el museo.
El final del vio la nacionalización de las colecciones reales de media Europa. La colección real de Baviera fue abierta al público en 1779 (es la actual Alte Pinakothek de Múnich); la de los Médicis en Florencia en 1789 (Galería Uffizi); y el museo francés del Louvre fue inaugurado con la colección real francesa en 1793. En España, el Museo del Prado abrió sus puertas en 1819. Por el contrario, Gran Bretaña no secundó el modelo continental y la colección real británica permanece en posesión de los soberanos hoy en día. Sin embargo, la alarma social ante la dispersión de importantes colecciones privadas (que en su mayor parte salieron del país) y el deseo de instruir al público general hicieron patente la necesidad de crear un gran museo gratuito y de perfil didáctico, con ejemplos representativos de los estilos entonces más valorados.
En 1777, el gobierno británico tuvo la oportunidad de comprar una colección de arte de categoría internacional, que los descendientes del político sir Robert Walpole pusieron en venta. El parlamentario John Wilkes propuso ante el gobierno la compra de este «incalculable tesoro» y sugirió que fuera alojado en «una galería noble... que debía ser construida en un jardín espacioso del Museo Británico». No se tomó ninguna medida pese a la apelación de Wilkes, y veinte años después la colección Walpole fue comprada en su totalidad por Catalina la Grande; ahora se conserva en el Museo del Hermitage de San Petersburgo.
Un plan para adquirir 150 pinturas de la Colección Orleans de París (la cual fue traída a Londres para venderse en 1798) fracasó, a pesar del interés del Rey y el primer ministro, William Pitt el Joven. La Galería Nacional exhibe actualmente veinticinco pinturas procedentes de esta colección, incluyendo la primera de su inventario («NG1»; La resurrección de Lázaro, de Sebastiano del Piombo), pero llegaron años después y por cauces diversos. En 1799 el comerciante Noel Desenfans ofreció una colección completa al gobierno británico; él y su socio Sir Francis Bourgeois la habían reunido por encargo del rey de Polonia, pero no pudieron culminar la venta, pues Polonia fue disuelta como país tras abolirse su independencia en 1795. Esta colección fue ofrecida en donación a las autoridades británicas, que la rechazaron, y Bourgeois la legó en su testamento a su antigua escuela, Dulwich College, junto con 2000 libras (cantidad entonces considerable) para la construcción de una sede. La colección se abrió en 1817 como la primera pinacoteca pública de Inglaterra: la Dulwich Picture Gallery. También el comerciante escocés William Buchanan y otro coleccionista, Joseph Count Truchsess, formaron colecciones de arte como base para una futura colección nacional, pero sus ofertas respectivas (hechas el mismo año, 1803) fueron rechazadas.
Tras la venta de la colección Walpole, artistas como James Barry y John Flaxman reclamaron el establecimiento de una Galería Nacional. Argumentaron que una escuela británica de grandes pintores solo podía florecer si los artistas jóvenes conocían el canon europeo de pintura, los grandes estilos del pasado. El Instituto Británico fue fundado en 1805 por un grupo de aficionados británicos, trató de corregir esta situación: algunos socios prestaron obras para exhibiciones que cambiaban cada año, y una escuela de arte se celebraba en los meses de verano. Sin embargo, como las pinturas prestadas eran muchas veces mediocres,Fullerton, Peter (1979). Some aspects of the early years of the British Institution for Promoting the Fine Arts in the United Kingdom 1805–1825. MA dissertation, Courtauld Institute of Art., p. 37 algunos artistas criticaron la institución y la vieron como una manera oportunista de que la nobleza expusiera sus viejos cuadros para subir el valor de estos. Uno de los miembros fundadores de la institución, Sir George Beaumont, Bt, jugaría más tarde un rol clave en la fundación de la Galería Nacional, ofreciendo como regalo 16 pinturas.
En 1823 otra gran colección de arte salió al mercado: la del recientemente fallecido John Julius Angerstein. Angerstein era un banquero nacido en Rusia residente en Londres; su colección incluía obras como la ya mencionada Resurrección de Lázaro, El rapto de las sabinas de Rubens, y otras de Rembrandt, Velázquez, Tiziano, Rafael, Correggio, así como la serie de cuadros Casamiento a la moda de Hogarth. El 1 de julio de 1823 George Agar Ellis, un político liberal, propuso a la Cámara de los Comunes (House of Commons) que comprara lo mejor de la colección. La idea fue respaldada por la oferta de donación de los 16 cuadros de Beaumont, la cual marcaba dos condiciones: que el gobierno comprara la colección de Angerstein y que ambas se expusieran en un edificio adecuado. El inesperado cobro de una deuda pagada por Austria dotó al gobierno de dinero para comprar finalmente 38 obras de la colección por 57 000 libras.
Fundación e inicios miniatura|izquierda|upright|El número 100 de la calle Pall Mall, sede de la National Gallery de 1824 a 1834.
La Galería Nacional se abrió al público el 10 de mayo de 1824, tomando como sede la antigua casa de Angerstein en el número 100 de la calle Pall Mall. A las pinturas de Angerstein se unieron en 1826 las donadas de la colección Beaumont, y en 1831 se sumó el legado de 35 pinturas del reverendo William Holwell Carr. Inicialmente el experto encargado de la conservación de las pinturas, William Seguier, llevó él solo toda la tarea de gestionar el museo, pero en julio de 1824 parte de su responsabilidad recayó en el recién creado Board of Trustees (grupo de fideicomisarios o patronato).
La Galería Nacional en Pall Mall estaba frecuentemente abarrotada de público, las salas eran calurosas y su diminuto tamaño en comparación con el Louvre de París era una causa de vergüenza nacional. Pero Agar Ellis, ahora un patrono de la galería, valoraba el recinto por estar «en la misma arteria de Londres», en un lugar muy céntrico; esto era visto como necesario para la Galería para cumplir su propósito social. Un derrumbamiento en el edificio causó que la Galería se mudara brevemente al número 105 de Pall Mall, un lugar que el novelista Anthony Trollope describe como «lúgubre, sin brillo, angosto, mal adaptado para la exhibición de los tesoros que poseía». Posteriormente este bloque fue demolido para abrir un camino a la Terraza Carlton House.'Trafalgar Square and the National Gallery', Survey of London: volume 20: St Martin-in-the-Fields, pt III: Trafalgar Square & Neighbourhood (1940), pp. 15–18. Date accessed: 15 December 2009.