miniaturadeimagen|400px|Fases de su ejecución. La R señala el pie derecho La chilena es una acrobacia usada en el fútbol, el fútbol sala y el fútbol playa, en la que el jugador, mientras está en el aire, contacta el balón. Se ejecuta cuando el jugador reclina su espalda hacia atrás, se impulsa con una pierna mientras la otra está más arriba, baja la pierna que está arriba y coloca la otra sobre la cabeza, con el objetivo de golpear la pelota en un lanzamiento aéreo, sin que su espalda toque el suelo. Por sus características, es similar a la «tijera» —o «media chilena»—, con la diferencia en que la posición del jugador en el aire no es vertical, sino paralela al terreno de juego.
Los especialistas consideran que requiere una habilidad avanzada —por lo que es vista ocasionalmente durante los partidos—, arriesgada para los jugadores inexpertos, sancionada como «jugada peligrosa» si es imprudente y un lujo si es realizada correctamente, más aún cuando es convertido un gol. La FIFA la describe como «lo más espectacular visto en el fútbol».
Aunque existe controversia sobre su origen —pues hay versiones diferentes sobre su autor, dónde y cuándo fue creada—, el registro más antiguo encontrado de su genuina ejecución está en Chile. El término «chilena» ha sido admitido por la Real Academia Española en su diccionario y utilizado por la FIFA en las ediciones en español de sus circulares, documentos, sitio web y revista oficiales, así como en España y la mayor parte de Hispanoamérica.
Historia Antecedentes Con el establecimiento de la Asociación Inglesa de FútbolEl organismo regulador del deporte en Inglaterra y la primera federación nacional de fútbol de la historia. el y la unificación y codificación de sus reglas el 8 de diciembre del mismo año, el fútbol se sistematizó, comenzó a expandirse por el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda y se empezaron a disputar sus primeros encuentros.
Por medio de la inmigración británica, también se hizo conocido en otros países; el primer partido de fútbol registrado en América del Sur fue jugado entre obreros británicos en el campo del Buenos Aires Cricket Club, ubicado en los bosques de Palermo (Argentina), el .
La chilena Antecedentes El fútbol llegó a Chile en el junto con los inmigrantes británicos, que entraron a través de los puertos de Valparaíso —para luego pasar a Santiago—, Coquimbo y Talcahuano, entre otros. El primer campo donde se jugó fútbol en Chile se ubicaba en los terrenos del colegio británico The Mackay School (1857), en el Cerro Alegre de Valparaíso, lugar de residencia de muchos miembros de la comunidad británica en el puerto y quienes habrían creado el primer club de fútbol de la historia de Chile: el Mackay and Sutherland Football Club en 1882.Revista Estadio, edición extra, 15 de mayo de 1962.«Historia del fútbol chileno», edición especial del diario La Nación, 1984. Para 1884, empleados y directores de empresas comerciales inglesas jugaban habitualmente en el Parque Cousiño de la capital chilena.
En Valparaíso el se fundó Santiago Wanderers, el «club vigente más antiguo de Chile». En 1893, comenzaron los intercities, encuentros entre jugadores de Santiago y de Valparaíso, que aceleraron el desarrollo de la práctica futbolística en Chile. Conocido como el primer partido formal en la historia del fútbol chileno, el primer encuentro inter city se jugó en el Parque Cousiño el entre seleccionados de Valparaíso y Santiago; el partido terminó 7-2 a favor de los porteños.
En Valparaíso el , se creó la Football Association of Chile —la antecesora de la Federación de Fútbol de Chile (1926)—, afiliada a la FIFA en 1913 y una de las cuatro federaciones fundadoras de la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) el .
Origen y denominación miniaturadeimagen|izquierda|Ramón Unzaga (1914) miniaturadeimagen|Estatua de Unzaga inaugurada en Talcahuano en 2014 En 1906 llegó a Chile el español Ramón Unzaga, quien se nacionalizó chileno a los 18 años de edad. Fue un deportista multifacético: comenzó su carrera como futbolista en clubes aficionados y además practicaba atletismo (las pruebas de 100 metros, 110 metros vallas, lanzamiento de jabalina, salto con pértiga y salto de altura), ciclismo, clavados, natación y waterpolo.
Posiblemente inspirado por el estilo «tijera» del salto de altura y tras ensayarla, Unzaga estrenó oficialmente esta técnica como recurso defensivo el en el Estadio El Morro de Talcahuano. Este hecho fue reseñado por el periodista y escritor uruguayo Eduardo Galeano en su libro El fútbol a sol y sombra (1995). Inicialmente, esta pirueta fue nombrada chorera en Talcahuano, en alusión a la «Escuela chorera», la selección de fútbol de dicho puerto; mientras que Unzaga se refería a ella como salto de lujo.
Luego de haber alcanzado la fama por su habilidad, fue jugador y el capitán de la selección chilena, con la que participó en dos ediciones del Campeonato Sudamericano de Selecciones —actual Copa América—: la primera, disputada en Buenos Aires (Argentina) en julio de 1916;En esta edición de la Copa América participaron las selecciones de , , y . y la cuarta, realizada en Viña del Mar (Chile) en septiembre de 1920. En ambos campeonatos, Unzaga realizó frecuentemente esta pirueta que la prensa argentina llamó chilena el , durante el partido inaugural de la primera edición entre Chile y Uruguay en el Estadio GEBA, y la prensa uruguaya, trizaga, «porque según ellos valía por tres, y porque también en su país los maravilló por su famosa jugada». Aquellos que vieron a Unzaga jugar fútbol contaban que no tenía inconvenientes en ejecutar varias «chilenas» en un mismo partido.
La Asociación Nacional de Fútbol Profesional publicó 75 años de campeonatos profesionales del fútbol chileno (2008), libro en el que estableció a Unzaga como el creador de la chilenita, nombre con que la jugada se popularizó en Chile. En un artículo en el diario chileno El Mercurio en 2009, se señaló que la certificación de la jugada realizada por Unzaga en 1914 era real, lo que fue acreditado por la Asociación de Fútbol de Talcahuano. En 2014 la Municipalidad de Talcahuano inauguró una estatua que representa a Unzaga desarrollando la «chilena» para conmemorar su centenario.
Difusión
miniaturadeimagen|Honorino Landa haciendo una «chilena» (semifinal Brasil-Chile, Mundial de 1962) Emulando a Unzaga, en Chile este lance acrobático no solo siguió practicándose de manera defensiva —ya en 1923 hay registros de la chilenita, término utilizado incluso hoy en diversos países de Hispanoamérica—, sino que comenzó a ser utilizado como recurso ofensivo por los delanteros.
Uno de ellos fue David Arellano, un «observador acucioso de los acontecimientos del Campeonato [Sudamericano] de [Viña del Mar en] 1920», uno de los fundadores del club de fútbol chileno Colo-Colo en 1925 y uno de sus astros. Durante la gira internacional de dicho club en 1927,El viaje ocurrió entre el 2 de enero y el 18 de julio, visitando Ecuador, Cuba, México, España, Portugal, Uruguay y Argentina. Arellano jugó su último partido el 2 de mayo en Valladolid (España). presentó la jugada en Europa. Años más tarde, Jacinto Quincoces, defensa del Deportivo Alavés, llegó a ser famoso por sus despejes de tijera, nombre que recibió la acrobacia en España, donde también se utilizó la expresión «remate o despeje de cuchara».
En 1939 la jugada fue nuevamente realizada en Buenos Aires por un futbolista chileno, esta vez por Ascanio Cortés, defensa del club River Plate. Durante ese mismo año, este salto acrobático arribó a México con el nombre de «chilena» en los pies de los jugadores de la selección vasca. Prontamente los futbolistas mexicanos se hicieron sus hábiles ejecutantes, destacándose tanto los despejes del defensa José Gutiérrez como los remates del delantero Octavio Vial.
Los cronistas deportivos del fútbol español veían la necesidad de referirse al remate de «cuchara», «tijera» o «tijereta» con el agregado «de espaldas a la puerta», una jugada más específica que la habitual «tijera», en la cual el jugador puede tomar otra posición en su salto. Paralelamente, al retomarse los enfrentamientos deportivos con equipos y selecciones sudamericanas, comenzaron a quedar de manifiesto aspectos tales como: en Sudamérica esta jugada poseía su propio nombre, la «chilena», allí existían hábiles ejecutantes, y no era considerada juego peligroso, como sí ocurría en España entonces —como homenaje a Arellano, fallecido en Valladolid tras un accidente al haber realizado una—. Es así como esa comenzó a ser la denominación generalizada en España.
En otros idiomas, la pirueta recibe otros nombres. Durante la disputa del Campeonato Carioca de 1932, se registró el primer gol mediante esta jugada en Brasil, donde fue denominada «bicicleta» en portugués. El tanto fue convertido por Leônidas da Silva, a quien en Brasil durante años se le atribuyó ser su inventor, hecho que él mismo se encargó de desmentir. La globalizó durante la Copa Mundial de Francia 1938 y anotó mediante esta en la llamada «Batalla de Burdeos». En el estadio San Siro en mayo de 1939, el delantero italiano Silvio Piola marcó un gol con la pirueta, llamada «rovesciata» en italiano, en el amistoso Italia-Inglaterra que acabó 2-2. El defensa italiano Carlo Parola también contribuyó a la fama de esta jugada al despejar con ella en el partido Fiorentina-Juventus en enero de 1950, gesto inmortalizado por el fotógrafo Corrado Bianchi y convertido en el icono de los cromos Panini.
La chalaca Antecedentes El fútbol fue introducido en el Perú en el por inmigrantes británicos, por marineros británicos que lo practicaban durante su estadía en los puertos del país y por jóvenes peruanos que regresaban del Reino Unido. Según el historiador peruano Jorge Basadre en su obra Historia de la República del Perú, el primer registro de un partido de fútbol en el Perú, «en el que jugaron ingleses residentes y unos cuantos peruanos», data del ; este match fue organizado por los miembros del Lima Cricket and Football Club (fundado como Lima Cricket Club por la comunidad inglesa en 1859 y fusionado al Lima Lawn Tennis Club en 1885, cuando cambió su nombre a Lima Cricket and Tennis Club; adoptó el actual en 1906 debido a la creciente llegada de hinchas adeptos al fútbol). El registro más antiguo conocido de un partido de fútbol entre ingleses y peruanos data del .
Origen y denominación miniaturadeimagen|190px|alt=Tres fotografías demostrando la ejecución de una chalaca|Juan Carlos Oblitas hace un gol de «chalaca» «Tiro de chalaca», comúnmente acortado a «chalaca»,Chalaco, -ca es el gentilicio del puerto peruano del Callao. es el nombre originario del Perú de esta jugada, asociado con la teoría de que habría sido creada en la ciudad del Callao antes que en Chile. En la novela La ciudad y los perros (1962) del escritor peruano Mario Vargas, se lee: «Sólo los chalacos manejan las patas como se debe, mejor que las manos, ellos deben haber inventado la chalaca, pero no es fácil, cualquiera no levanta las dos patas a la vez y las planta en la cara del enemigo».