Emmanuel Roërgas de Serviez (Cutry, Meurthe y Mosela, Francia, 16 de mayo de 1785-Apure, 30 de noviembre de 1816), conocido con el nombre hispanizado de Manuel Roergas de Serviez, fue un soldado y aventurero francés que participó en las guerras de independencia de América del Sur.

Biografía

Orígenes familiares Fue bautizado el en Longwy,Archivos departementales de Meurthe y Mosela, estado civil numerizado de la comuna de Longwy, BM 1770-1792, vue 486/1214. El acta confirma que el infante nació el 16 de mayo previo. proveniente de un linaje de nobleza militar menor, hijo de Emmanuel-Gervais Roergas de Serviez, entonces teniente del Regimiento Real-Rosellón. Su padre se casó con Marie-Henriette de Trelliard el 25 de diciembre de 1784 en Cutry (Meurthe y Mosela), cuya familia se dedicaba a la industria y los asuntos públicos. El suegro, François de Trelliard, le describe como «noble patricio de Parme, secretario del cabinete con el beneplácito de Su Alteza Real el Señor infante de Parme, y antiguo intendente de agricultura y comercio en los estados de Su Alteza Real». Entre los testigos de la ceremonia, se encuentra el futuro general Anne-François-Charles Trelliard, hermano de la novia.Archivos departementales de Meurthe y Mosela, estado civil numerizado de la comuna de Cutry (Meurthe y Mosela), BMS 1667-1792, vue 347/428.

Revolución Francesa e Imperio Emmanuel Roergas Serviez se alistó como voluntario en los ejércitos de la Revolución Francesa en la época del Directorio. Se desempeñó como teniente ayudante de campo de su tío materno, el general Anne-François-Charles Trelliard. En algún punto durante este tiempo se casó con Josefina Eugenia Teissier de Marguerittes, con quien tuvo dos hijos, Edmundo Manuel y Alfredo Manuel Roergas de Serviez. Combatió en Italia, Alemania y España, como miembro del ejército de ocupación.

En 1809 ingresa como subteniente en el 2.º regimiento de Cazadores a Caballo de la Guardia Imperial y pide ser enviado a América, petición que es rechazada. En enero de ese mismo desertó para «escapar clandestinamente con la esposa de un general», y se embarcó hacia Inglaterra, y de allí a América.

En América En 1811, Manuel Roergas Serviez llegó a Venezuela donde se convirtió en coronel de caballería y ayudante de campo de Francisco de Miranda. En 1812, tras la caída de la Primera República de Venezuela, emigró a Nueva Granada y llegó a Cartagena de Indias en 1813. La Nueva Granada también había declarado su independencia de España y había enrolado a muchos de los oficiales venezolanos exiliados en su ejército para aumentar sus fuerzas contra los realistas españoles. El congreso federalista de las Provincias Unidas de la Nueva Granada enroló a Serviez en las filas del Ejército de la Unión con el grado de teniente coronel, y se le encomendó el entrenamiento y instrucción de las tropas en el sur del país.

Acción de “Las Cañas” En 1813, Serviez fue desplegado al sur del país con una columna de tropas para ayudar a las fuerzas asediadas del ejército del sur que habían sido obligados a retroceder al Valle de Cauca tras la pérdida de la capital provincial de Popayán como resultado de una ofensiva lanzada por el ejército realista bajo el mando del brigadier español Juan de Sámano. En junio de 1813, Serviez llegó a la ciudad de Cartago en el norte del Valle del Cauca, donde los remanentes del ejército del sur, unos 150 soldados, se habían retirado.Ortiz, 1971, p. 30.José Hilario López futuro presidente de Colombia, quien hasta ese entonces fue un cadete que figuraba dentro de las tropas del ejército del sur y más tarde futuro presidente de Nueva Granada, narró su primer encuentro con el oficial francés quien intentó reunir a las tropas desmoralizadas con su limitado español a defender la ciudad del avance realista.

Allí Serviez entrenó a las tropas en el manual de armas francés, sin embargo, su estricta disciplina llevó a que muchos de ellos desertaran, dejándolo con solo alrededor de 400 hombres, Serviez y sus tropas esperaron en Cartago por los refuerzos prometidos de Santafé que nunca llegaron, mientras que esto sucedía, las tropas de Sámano marchaban lentamente hacia el norte desde Cali.Ortiz, 1971, p. 31.

El 5 de agosto se llevó a cabo la acción de “Las Cañas” cuando llegaron las tropas de Sámano a Cartago. Serviez se hallaba atrincherado en una posición estratégica conocida como Cerro-Gordo, situada en la entrada de la cordillera del Quindío. Sus fuerzas sumaban 130 efectivos, entre los cuales se contaban 30 oficiales.Riaño, Camilo. (1971). Historia militar: La independencia (1810–1815) (Vol. XVIII, Tomo 1). En Academia Colombiana de Historia (Ed.), Historia extensa de Colombia. Ediciones Lerner. p. 312. Motivado por un fuerte impulso ofensivo, el jefe realista tomó la decisión de lanzar un ataque al día siguiente. A pesar de la dura resistencia ofrecida por las tropas de Serviez, los patriotas fueron desalojados de sus posiciones y derrotados totalmente por los realistas. En la acción de La Cañas, las fuerzas realistas lograron capturar armamento patriota los cuales consistían en 100 armas de fuego, 12 cañones de a uno, 4 esmeriles y 1 bandera. En términos de bajas los realistas sufrieron mínimas bajas. Las tropas independentistas, en cambio, sufrieron mayores pérdidas, incluyendo 13 muertos.Riaño, Camilo. (1971). Historia militar: La independencia (1810–1815) (Vol. XVIII, Tomo 1). En Academia Colombiana de Historia (Ed.), Historia extensa de Colombia. Ediciones Lerner. p. 313. La derrota obligó a Serviez y a su columna replegarse hacia la cordillera en dirección a Ibagué a través del camino de Quindío.Ortiz, 1971, p. 35. Sámano, al no considerar estratégica la persecución hasta Ibagué, se retiró hacia Cartago y Popayán el 11 de agosto.

Tras una penosa marcha que duró 8 días, Serviez y su tropa finalmente arribaron a Ibagué, el 11 de agosto de 1813, al llegar a la ciudad el cuerpo había sido reducido a 20 oficiales y solo un puñado de soldados. Al llegar a Ibague, fueron atendidos por el coronel José María Cabal que estaba a cargo de auxiliarlos, Cabal quien había vivido en París durante un tiempo en su juventud se comunicó en francés con Serviez, quien le dio un informe de sus acciones y también había elogiado la conducta del joven cadete José Hilario López durante el combate.

Campaña del sur y arresto Durante su estancia en Ibagué, el coronel Cabal encomendó al general Manuel de Serviez la responsabilidad de reclutar y entrenar nuevas unidades militares que serían incorporadas a la campaña de liberación de Popayán y del sur del país, la cual estaría bajo el mando del teniente general Antonio Nariño. En cumplimiento de esta misión, Serviez, en colaboración con el capitán británico Guillermo Enrique Virgo, organizó un escuadrón de caballería compuesto por lanceros que se integraría al cuerpo expedicionario. Luego de varios meses de preparación, Serviez y sus lanceros partieron en septiembre de 1813 hacia la ciudad de Purificación, punto estratégico designado por el general Nariño como lugar de concentración de los diversos batallones provenientes de las distintas provincias. Tras una espera de quince días y una vez reunido el grueso de las tropas, el ejército emprendió la marcha hacia el sur, arribando a la población de La Plata el 25 de octubre.Ortiz, 1971, p. 37.

La ciudad de La Plata había sido seleccionada por el general Nariño como punto de concentración mientras se aguardaba la llegada de las tropas provenientes de la provincia de Antioquia. Durante este período, las fuerzas ya presentes en el lugar fueron sometidas a intensas jornadas de instrucción y entrenamiento. El coronel Serviez mantenía su posición como comandante del Batallón de Lanceros, pero además fue designado como instructor de caballería para la totalidad del ejército.

En su rol de instructor, Sérvez impuso un régimen de entrenamiento riguroso, caracterizado por su énfasis en una disciplina estricta, lo cual le otorgó notoriedad y, al mismo tiempo, generó un considerable grado de aprensión tanto entre las tropas como entre los oficiales.

Junto con el coronel español Manuel Cortés Campomanes, Serviez propuso a Nariño un cambio fundamental en la orientación doctrinal del ejército: abandonar la doctrina militar española que hasta entonces se había seguido y adoptar, en su lugar, la doctrina francesa. Este cambio implicaba la necesidad de reentrenar a las tropas para que dominaran las nuevas formaciones y tácticas, además de sustituir los tradicionales toques de tambor —propios del reglamento español— por toques de corneta, característicos del sistema francés. Nariño dio su aprobación de esta iniciativa y los dos oficiales se dedicaron a trabajar en la implementación de la nueva doctrina y reglamento.

A pesar del valioso apoyo y del conocimiento técnico que Serviez y otros oficiales extranjeros proporcionaron al ejército, persistía un ambiente de desconfianza hacia ellos por parte de algunos oficiales y tropas neogranadinas. El carácter riguroso del entrenamiento impartido por Sérvez, así como su actitud percibida como arrogante —particularmente en lo que respecta a sus severas críticas hacia la preparación y competencia de los oficiales locales—, contribuyeron a deteriorar su relación con el cuerpo militar criollo y dificultaron su aceptación dentro de la estructura de mando.Ortiz, 1971, p. 38. Esto culminaría con el arresto tanto de Serviez como de Campomanes después de que Nariño y su estado mayor los acusaran de tratar de causar una insubordinación entre las tropas e intentar destituirlo como comandante del ejército para tomar el control ellos mismos.Riaño, Camilo (1973). El Teniente General Don Antonio Nariño. Bogotá: Imprenta y Litografia de las Fuerzas Militares. p. 170. Serviez fue acusado por dos oficiales extranjeros de haber supuestamente "solicitado fusiles a Bolívar con la intención de eliminar a las tropas de Cundinamarca, y de estar en connivencia con Campomanes para atentar contra la vida de Nariño en Popayán."Riaño, Camilo. (1971). Historia militar: La independencia (1810–1815) (Vol. XVIII, Tomo 1). En Academia Colombiana de Historia (Ed.), Historia extensa de Colombia. Ediciones Lerner. p. 342.

La supuesta evidencia detrás de esta acusación era dudosa en el mejor de los casos,Ortiz, 1971, p. 39. asimismo, numerosos historiadores han cuestionado la manera en que Nariño gestionó la situación, sugiriendo que una de las posibles motivaciones detrás de la detención de Serviez y Campomanes fue su deseo de apartar a dos figuras que habían puesto en entredicho su liderazgo. A ello se suma el hecho de que ambos oficiales pertenecían al Ejército de la Unión, vinculado al Congreso federalista, una facción que, si bien había establecido una alianza táctica con Nariño para la ejecución de la campaña, mantenía una relación marcada por la desconfianza y las tensiones latentes.Ortiz, 1971, p. 40.

En diciembre, mientras Nariño y el ejército patriota emprendían su marcha hacia Popayán, dando inicio formal a la campaña militar, los oficiales Serviez y Campomanes fueron trasladados como prisioneros a Santafé, donde serían sometidos a juicio por un tribunal militar a raíz de las acusaciones presentadas en su contra. Aunque la campaña liderada por Nariño tuvo un inicio prometedor, culminaría en un rotundo fracaso. Diversos historiadores han sostenido que la ausencia de dos oficiales de amplia experiencia y sólida formación militar como Serviez y Campomanes fue un factor determinante que contribuyó significativamente a la derrota del ejército patriota.