El asesinato de Luis Carlos Galán se refiere al magnicidio del político colombiano Luis Carlos Galán, líder del Nuevo Liberalismo, ocurrido el 18 de agosto de 1989 poco antes de comenzar su discurso en un evento público electoral en Soacha, Cundinamarca. El asesinato sería llevado a cabo por el político liberal Alberto Santofimio Botero.
Galán fue víctima de un atentado muy bien planeado por la mafia gracias a la infiltración en su propio esquema de seguridad. El precandidato liberal a la presidencia de Colombia para las elecciones de 1990 fue asesinado por estar a favor de la extradición de narcotraficantes a los Estados Unidos y por la lucha frontal que proponía contra el narcotráfico. En trasfondo, Santofimio Botero, al saber que Galán era el candidato favorito de gran parte de la población colombiana de la época, buscó deshacerse de su contrincante político para las Elecciones presidenciales de 1990. El exdirector del DAS de la época, Miguel Maza Márquez, también resultó involucrado en el asesinato y fue condenado por la Corte Suprema de Justicia de Colombia.
En 2007, el político Alberto Santofimio Botero fue condenado a 24 años de cárcel por el crimen y que habría sido perpetrado con el apoyo de agentes del Estado entre integrantes de la Policía y agentes del DAS, con apoyo financiero de los narcotraficantes.
En 2016 el Consejo de Estado de Colombia declaró delito de lesa humanidad el crimen de Luis Carlos Galán Sarmiento, por lo que la Fiscalía puede seguir judicializando a personas involucradas en este asesinato.
Antecedentes
thumb|left|El líder liberal Luis Carlos Galán (izq.) con su amigo y copartidario, Rodrigo Lara Bonilla (centro). Siendo ministro de Justicia, Lara Bonilla también fue asesinado por el Cartel de Medellín el 30 de abril de 1984 tras librar una intensa batalla contra los narcos desde el Gobierno. En la década de 1980 en Colombia se libraba el conflicto armado interno colombiano, con participación del Estado colombiano, las guerrillas (FARC-EP, ELN, EPL, M-19, etc.), los grupos paramilitares y de narcotraficantes. En medio de la narcobonanza hacia Europa, Estados Unidos y el resto del mundo, buscaban influir o controlar la política, la economía, y la cultura colombiana. Las principales mafias de la época con orígenes de eran el cartel de Medellín, el cartel de Cali, el cartel de Bogotá, el cartel de la Costa y el Cartel del Norte del Valle que financiaron grupos paramilitares para proteger cultivos ilegales o procesamiento de droga. Los dineros de narcotráfico empezaron a influir en los partidos políticos y en sus campañas políticas.
El Estado colombiano, bajo la doctrina contrainsurgente bajo los parámetros del llamado Plan Cóndor y la guerra contra el narcotráfico, cometió delitos considerados como terrorismo de Estado, conocidos como la guerra sucia y el genocidio de la Unión Patriótica (surgida tras los acuerdos de La Uribe, Meta con las FARC-EP), mientras que en el medio la población fue víctima en zonas urbanas, como rurales de la violencia llevada a cabo por todos los actores armados.
La corrupción se introdujo en los partidos políticos tradicionales: liberal y conservador, por lo que Galán, con su discurso neo generacional y propuestas renovadoras y anti-establecimiento, de anticorrupción, antiviolencia, antinarcotráfico, empezó a calar en la sociedad civil.
Desde los años 1980, Galán mantuvo una oposición crítica frente en las políticas de seguridad durante el gobierno de Julio César Turbay, las cuales consideraba violatorias de los Derechos Humanos, tras lo cual conformaron distintas Organizaciones No Gubernamentales, junto al Comité Permanente de Defensa de los DDHH, el cual dio inicio a la creación de otros reconocidos comités independientes como el Colectivo 82 (más tarde pasaría a ASFADES), el Comité de Solidaridad con los Presos Políticos (CSPP), entre otros.
Campaña presidencial de 1982 y Movimiento Nuevo liberalismo
En la campaña a la Presidencia de Colombia en 1982, Luis Carlos Galán y el expresidente Alfonso López Michelsen se enfrentaron por el aval del partido Liberal a la presidencia, el cual López terminaría obteniendo. Mientras Galán rechazaba públicamente el apoyo del narcotráfico a su campaña u otras, López lo recibía, junto con su jefe de debate Ernesto Samper, y avaló la lista que llevó a Jairo Ortega y a Pablo Escobar al Congreso de la República (20 de julio de 1982-26 de octubre de 1983) y aceptaba sus aportes financieros. Ortega y Escobar habían tratado de ingresar previamente al Nuevo Liberalismo, pero cuando Galán fue informado del pasado de Escobar en el contrabando y el narcotráfico, su petición fue rechazada.
En la elección presidencial Galán con su Nuevo Liberalismo obtuvo la tercera votación, detrás del candidato oficialista liberal Alfonso López Michelsen, y el presidente electo resultó Belisario Betancur, del partido Conservador. El sector oficialista del partido Liberal culpó a Galán de restarle votos al partido Liberal, a lo que Galán respondía que igual el candidato conservador habría ganado porque el descontento de la ciudadanía con el ala tradicional del liberalismo y a que Betancur estaba proponiendo negociaciones de paz con el Movimiento 19 de abril (M-19).
En 1984, López se reunió en Panamá con Pablo Escobar y otros miembros del cartel de Medellín a donde habían escapado y eran alojados por el dictador panameño Manuel Antonio Noriega. Este mismo año en abril, el cartel de Medellín asesinó al ministro de justicia Rodrigo Lara Bonilla del Nuevo Liberalismo, y el presidente Betancur lo reemplaza con Enrique Parejo González, también del mismo partido. Parejo González luego sería nombrado Embajador de Colombia en Budapest, Hungría, donde sufrió un atentado por parte del cartel de Medellín en enero de 1987, pero sobrevivió. Tras el asesinato de Lara Bonilla, el gobierno colombiano logra que el Congreso apruebe la extradición de colombianos a los Estados Unidos con el fin de que paguen penas en prisiones federales de dicho país. El congresista del Nuevo Liberalismo Alberto Villamizar logró bloquear las intenciones de congresistas cercanos a Escobar, encabezados por Santofimio, para que no se llevará a cabo la aprobación de leyes a favor de la extradición.
Elecciones de 1986 y retorno de Galán al Partido Liberal
En las elecciones legislativas de 1986, el movimiento del Nuevo Liberalismo sufre un revés político al perder dos senadores y cuatro representantes electoralmente, pero Galán continúa como la tercera fuerza electoral del país, con el mismo discurso contra la corrupción, el narcotráfico y la idea de un nuevo modelo de país. Galán apoyo al candidato liberal Virgilio Barco.
Durante 1987, la escalada de violencia se recrudeció por cuenta de las campañas de exterminio contra la Unión Patriótica y bases políticas del Nuevo Liberalismo por parte de grupos paramilitares en zonas como los Llanos orientales, el área metropolitana de Medellín Magdalena Medio y Urabá.
Ese mismo año fueron asesinados varios dirigentes y activistas locales reconocidos en Medellín como Pedro Luis Valencia, Leonardo Betancur Taborda y el reconocido médico filántropo Héctor Abad Gómez. Dos meses después el líder de la Unión Patriótica y excandidato presidencial Jaime Pardo Leal es asesinado en el municipio de La Mesa Cundinamarca por sicarios del Cartel de Medellín, con colaboración de agentes estatales.
El nuevo liberalismo denuncia constantes amenazas contra sus dirigentes tras conocerse una lista negra, en la cual varios de ellos son declarados Objetivo militar por parte de la Inteligencia Militar.
La escalda violenta se recrudece a inicios de 1988, cuando el Cartel de Medellín secuestra al entonces candidato a la Alcaldía de Bogotá Andrés Pastrana. Una semana después es secuestrado y asesinado el procurador general Carlos Mauro Hoyos en la vía de Medellín a Rionegro.
A mediados de junio de 1989, el entonces senador de la república Luis Carlos Galán, se postuló nuevamente como candidato presidencial por su movimiento Nuevo Liberalismo y era el favorito en encuestas para ganar no solo las elecciones internas del Partido Liberal colombiano, sino las elecciones presidenciales en Colombia previstas para 1990. Galán buscaba renovar al Partido Liberal, liderado por Alfonso López Michelsen.
Los precandidatos liberales que competían con Galán eran el exministro Hernando Durán Dussán, el senador y jefe del Poder Popular; Ernesto Samper (quien también fue herido en un atentado del paramilitarismo a José Antequera de la Unión Patriótica), los líderes regionales Alberto Santofimio Botero, Jaime Castro Castro y William Jaramillo Gómez.
Atentado fallido En 1989, tras varias reuniones secretas entre Pablo Escobar y Gonzalo Rodríguez Gacha "El Mexicano" el Cartel de Medellín decidió y planeó el asesinato del líder político Luis Carlos Galán.
En ese periodo, Escobar se encontraba escondido en una finca en el Magdalena Medio, cerca de Puerto Boyacá. Una vez tomada la decisión de asesinar a Galán, Escobar ordenó a Jhon Jairo Velásquez, alias "Popeye" ubicar a Ricardo Prisco para que lo llevara a la finca. En el escondite Escobar le entregó a Prisco una cédula de ciudadanía con el nombre de Pacho Herrera, un enemigo del Cartel de Cali, para que a su nombre comprara un vehículo que se utilizarían en el atentado para asesinar a Galán. Con ello, Escobar buscó implicar a la gente del Cartel de Cali para tratar de enfrentarlos con las autoridades.
Días después, el 5 de agosto de ese año, Los Priscos procedieron a colocar un cohete en un lote baldío apuntando a la Universidad de Medellín donde sabían que iría Galán a dictar una conferencia custodiado por el Coronel Quintero. Sin embargo, una vecina alerto a las autoridades sobre la presencia de gente extraña y todos los atacantes alcanzaron a huir, excepto uno que al ver acercarse a los policías, simuló estar orinando. Cuando los policías le preguntaron si era miembro de la banda, el hombre afirmó ser un indigente y dijo que había visto unos hombres tirar armas antes de huir corriendo. La Policía Nacional lo retuvo unos minutos y luego lo dejaron irse.
En el fallido atentado se destacó el oficial de policía Valdemar Franklin Quintero quien inmediatamente llevó a Galán de vuelta al aeropuerto Olaya Herrera. Quintero fue asesinado por orden de Escobar el mismo día que Galán, el 18 de agosto. Su atentado y muerte iban a ser programadas días después en Ibagué, donde promocionaría su campaña presidencial.
Hechos thumb|Plaza principal del municipio de Soacha donde fue asesinado Luis Carlos Galán.
6:00 - 6:15 A.M.
En la mañana del 18 de agosto de 1989, el Coronel Valdemar Franklin Quintero fue asesinado sin llevar escoltas, aduciendo al igual que el asesinado Guillermo Cano Isaza no querer arriesgar la vida de otros para proteger la suya. Galán envió su solidaridad a la familia reconociendo su labor contra el Cartel de Medellín.https://www.youtube.com/watch?v=V1hM7zdeDqc Declaró con la frase:
Anteriormente el magistrado Carlos Valencia García fue asesinado después de firmar un fallo contra Pablo Escobar y otros miembros del Cartel de Medellín por los asesinatos de Jaime Pardo Leal y de Guillermo Cano.https://www.semana.com/nacion/articulo/la-leccion-del-caso-galan/103885-3/
12:15 P.M.