Las guerras georgiano-selyúcidas, también conocidas como la Cruzada georgiana,René Grousset, L'Empire du Levant : Histoire de la Question d'Orient, 1949, p. 417. fueron una larga serie de batallas y enfrentamientos militares que tuvieron lugar entre el reino de Georgia —entonces en su Edad de Oro— y los diferentes estados selyúcidas que ocupaban la mayor parte de Transcaucasia en un periodo que va desde 1048 (batalla de Kapetron) hasta 1213 (toma de Ardébil por los georgianos) . El conflicto fue precedido por las mortíferas incursiones de los pueblos túrquicos en el Cáucaso en el , conocidas en la historiografía georgiana como la Gran Invasión turca. Contexto y precedentes

En 1048-1049, los túrquicos selyúcidas bajo el mando de Ibrahim Yinal hicieron su primera incursión en la región fronteriza bizantina de Iberia. El emperador Constantino IX solicitó ayuda del duque georgiano Liparit IV de Kldekari, a quien los bizantinos habían a su vez ayudado en su lucha contra el rey georgiano Bagrat IV. Liparit, que había estado luchando en el lado bizantino, fue capturado en la batalla de Kapetron. Bagrat se aprovechó de ello y adquirió sus posesiones.

Aunque el Imperio bizantino y Georgia tenían lazos culturales y religiosos desde hacía siglos, y los selyúcidas representaban una amenaza sustancial para el imperio, la agresividad de Constantinopla en la escena política del Cáucaso contribuyó a generar una atmósfera de desconfianza y de recriminaciones, e impidió que las dos naciones cristianas cooperaran de forma efectiva contra la amenaza común. Con la afirmación de la hegemonía georgiana de los bagrátidas en el Cáucaso como piedra angular del reinado de Bagrat, su política puede entenderse como el intento de enfrentar a los selyúcidas y bizantinos unos contra otros.Lynda Garland & Stephen Rapp. Mary 'of Alania': Woman and Empress Between Two Worlds, pp. 94–5. In: Lynda Garland (ed., 2006), Byzantine Women: Varieties of Experience, 800–1200. Ashgate Publishing, Ltd., .

Conflictos iniciales: 1060-1080 thumb|241x241px|El Imperio selyúcida en su mayor extensión en 1092, tras la muerte de Malik Shah I

La segunda mitad del estuvo marcada por la invasión estratégicamente significativa de los túrquicos selyúcidas, que a finales de la década de 1040 habían logrado construir un vasto imperio que incluía la mayor parte del Asia Central y de Persia. Los selyúcidas hicieron su primera aparición en Georgia en la década de 1060, cuando el sultán Alp Arslan arrasó las provincias del suroeste del reino georgiano y redujo la región de Kajetia. Estos intrusos fueron parte de la misma ola del movimiento túrquico que infligió una aplastante derrota al ejército bizantino en la batalla de Manzikert en 1071.

La amenaza selyúcida llevó a los gobernantes georgianos y bizantinos a buscar una cooperación más estrecha. Para asegurar esa alianza, la hija de Bagrat, Maria, se casó, en algún momento entre 1066 y 1071, con el coemperador bizantino Miguel VII Ducas. La elección de una princesa georgiana no tenía precedentes, y se vio en Georgia como un éxito diplomático de Bagrat.Lynda Garland with Stephen H. Rapp Jr. (2006). Mart'a-Maria 'of Alania'. An Online Encyclopedia of Roman Emperors. Retrieved on 24 December 2007.

El 10 de diciembre de 1068, Alp Arslan, insatisfecho con el acto del último monarca del Cáucaso que aún no había sometido, acompañado por los reyes de Lorri y de Kajetia, así como del emir de Tiflis, marchó contra Bagrat nuevamente. Las provincias de Kartli y Argveti fueron ocupadas y saqueadas. Enemigos de Bagrat de hacia mucho tiempo, los Shaddádidas de Arrán, recibieron en compensación las fortalezas de Tiflis y Rustavi. Tan pronto como Alp Arslan dejó Georgia, Bagrat recuperó Kartli en julio de 1068. Al-Fadl I b. Muhammad, de los Shaddádidas, acampó en Isani (un suburbio de Tiflis en la orilla izquierda del río Kura) y con devastó el campo. Sin embargo, Bagrat consiguió derrotarle y obligó a las tropas shaddádidas a huir. En el camino a través de Kajetia, Fadl fue hecho prisionero por el gobernante local Aghsartan. A cambio de concederle varias fortalezas en el río Iori, Bagrat rescató a Fadl y recibió de él la rendición de la ciudad de Tiflis, donde reincorporó a un emir local en términos de vasallaje.V. Minorsky, "Tiflis", p. 754. In: M. Th. Houtsma, E. van Donzel (1993), E. J. Brill's First Encyclopaedia of Islam, 1913–1936. Brill, .

Los últimos años del reinado de Bagrat coincidieron con lo que el profesor David Marshall Lang describió como «el último debate de la cristiandad oriental», la batalla de Manzikert, en la que Alp Arslan infringió una aplastante derrota al ejército bizantino, capturando al emperador Romano IV, a quien humilló ritualmente y luego liberó, y quien pronto murió en la miseria. El mismo Bagrat IV murió al año siguiente, el 24 de noviembre de 1072, y fue enterrado en el monasterio Chkondidi. La soberanía sobre el atribulado reino de Georgia pasó a su hijo Jorge II.Lang, David Marshall (1966), The Georgians, p. 111. Praeger Publishers. Los georgianos pudieron recuperar el thema de Iberia, con la ayuda del gobernador bizantino, Gregorio Pacoriano, quien comenzó a evacuar la región poco después del desastre infligido por los selyúcidas al ejército bizantino en Manzikert. En esa ocasión, Jorge II recibió el título bizantino de Caesar, se le otorgó la fortaleza de Kars y se hizo cargo de los límites imperiales orientales.

Gran invasión turca

Aunque los georgianos pudieron recuperarse de la invasión de Alp Arslan, la retirada bizantina de Anatolia los puso en contacto más directo con los selyúcidas. En la década de 1070, Georgia fue atacada dos veces por el sultán Malik Shah I, pero el rey georgiano Jorge II todavía pudo defenderse a veces. En 1076 Malik Shah I surgió en Georgia y redujo muchos asentamientos a ruinas; a partir de 1079/80 en adelante, Jorge fue presionado para que se sometiera a Malik Shah para garantizar una preciada paz al precio del pago de un tributo anual. La aceptación de Jorge de la soberanía selyúcida no llevó una paz real para Georgia. Los túrquicos continuaron su movimiento estacional en el territorio georgiano para hacer uso de la rica hierba del valle del Kura y las guarniciones selyúcidas ocuparon las fortalezas clave en el sur de Georgia. Estas incursiones y asentamientos tuvieron un efecto ruinoso en el orden económico y político de Georgia. Las tierras antaño cultivadas se convirtieron en pastos para los nómadas y los campesinos se vieron obligados a buscar su seguridad en las montañas.

Jorge II fue capaz de obtener el apoyo militar de los selyúcidas en una campaña que emprendió destinada a recobrar el reino georgiano oriental de Kajetia, que durante mucho tiempo había resistió los intentos de anexión de los bagrátidas. Sin embargo, cansado de un asedio prolongado de la fortaleza kajetia de Vezhini, Jorge abandonó la campaña cuando llegó la nieve. Los auxiliares selyúcidas también levantaron el asedio y saquearon el fértil valle de Iori en Kajetia. Aghsartan I, rey de Kajetia fue al sultán para declarar su sumisión, y en señal de lealtad abrazó el Islam, ganando así la protección selyúcida contra las aspiraciones de la corona georgiana.Lordkipanidze, Mariam Davydovna; Hewitt, Jorge B. (1987), Georgia in the XI-XII Centuries, pp. 76–78. Ganatleba Publishers: Tiflis.

El carácter vacilante de Jorge II y la adopción de varias decisiones políticas incompetentes, además del yugo selyúcida, llevaron al reino de Georgia a una profunda crisis que culminó después de un desastroso terremoto que sacudió Georgia en 1088.

Reconquista georgiana

David IV left|thumb|David IV de Georgia, en un fresco del monasterio Shio-Mgvime thumb|250px|Expansión del reino de Georgia durante el reinado de David IV

Al ver su reino caer en el caos, Jorge II decidió en 1089 ceder la corona a su hijo David IV, que contaba entonces 16 años. El rey David IV demostró ser un estadista y un comandante militar capaz. Cuando llegó a la mayoría de edad bajo la dirección de su ministro de la corte, Jorge de Chqondidi, David IV reprimió la disidencia de los señores feudales y centralizó el poder en sus manos para enfrentar efectivamente a las amenazas extranjeras. En 1089-1100, organizó pequeños destacamentos para hostigar y destruir a las tropas selyúcidas aisladas y comenzó el reasentamiento en las regiones asoladas. En 1099, el poder de David IV ya era lo suficientemente importante como para negarse a rendir homenaje a los selyúcidas. En 1104, partidarios de David en la provincia georgiana oriental de Kajetia, los nobles Baramisdze y Arshiani, capturaron al rey local Aghsartan II (1102-1104), un leal tributario del sultán selyúcida Barkiyaruq (ca. 1092-1105), y unificaron el área con el resto de Georgia. Después de la anexión de Kajetia, en 1105, David derrotó a una fuerza punitiva selyúcida en la batalla de Ertsukhi, lo que llevó a un impulso que lo ayudó a asegurar entre 1110 y 1118 las fortalezas clave de Samshvilde, Rustavi, Gishi y Lori .

Para fortalecer a su ejército, el rey David lanzó una importante reforma militar en 1118-1120 y reasentó a varios miles de kipchaks —una confederación tribal túrquica— desde las estepas del norte hasta los distritos fronterizos de Georgia. A cambio, los kipchaks debían proporcionar un soldado por familia, lo que permitió al rey David establecer un ejército permanente además de sus tropas reales (conocidas como Monaspa). El nuevo ejército le dio al rey una fuerza muy necesaria tanto para combatir las amenazas externas como frente al descontento interno de los poderosos señores. La alianza georgiano-kipchak fue facilitada por un matrimonio anterior de David con la hija del kan. A partir de 1120, David comenzó una política de expansión más agresiva. Entró en la vecina la región de Shirvan y tomó su capital Qabala. En el invierno de 1120-1121, las tropas georgianas atacaron con éxito los asentamientos selyúcidas en las proximidades oriental y sudoccidental del Transcáucaso. Las potencias musulmanas estaban cada vez más preocupadas por el rápido ascenso de un estado cristiano en la Caucasia meridional. En 1121, el sultán Sultan Mahmud b. Muhammad (ca. 1118-1131) declaró una guerra santa en Georgia. Sin embargo, el 12 de agosto de 1121, el rey David derrotó al ejército enemigo en los campos de Didgori, huyendo los selyúcidas perseguidos por la caballería georgiana durante varios días. El ejército de David capturó una gran cantidad de botines y de prisioneros, y también pudo asegurar Tiflis en 1122, el último enclave musulmán que quedaba de la ocupación selyúcida. David trasladó allí la capital georgiana allí e inauguró la etapa que será conocida como la Edad de Oro de Georgia.Javakhishvili, Ivane (1982), k'art'veli eris istoria (Historia de la nación georgiana), vol. 2, pp. 184-187. Tiflis State University Press. En 1123, el ejército de David liberó la ciudad de Dmanisi, el último bastión selyúcida en el sur de Georgia. En 1124, David finalmente conquistó Shirvan y tomó la ciudad armenia de Ani a los emires musulmanes, expandiendo así las fronteras de su reino a la cuenca del Araxes. Los armenios lo reconocieron como un liberador que proporcionaba una fuerza auxiliar para su ejército.

Demetrio I