220px|thumb|Caricatura del satirizando la corrupción política. Se entiende por corrupción la acción o inacción de una o varias personas que manipulan los medios públicos en beneficio propio o ajeno, tergiversando los fines del mismo en perjuicio del conjunto de la ciudadanía a la que debían servir y beneficiar. La corrupción ha ocupado la atención de la sociedad española, contribuyendo incluso a derribar a gobiernos como los de Alejandro Lerroux con el escándalo del estraperlo y el asunto Nombela (1935), o los de Felipe González por el caso Filesa o el caso Roldán.http://estaticos.elmundo.es/especiales/2006/11/espana/corrupcion_urbanistica/informe_transparency_2006.pdf No obstante, la corrupción política ha sido una constante desde la aprobación de la Constitución española de 1978 hasta nuestros días, pervirtiéndose el sistema democrático y debilitándose la confianza de la Sociedad en sus representantes públicos.

thumb|Índice de Percepción de Corrupción de España desde 1995 hasta 2015. Los datos están normalizados a un rango entre 0 y 100. Desde 1995, Transparencia Internacional publica anualmente un índice sobre la percepción de la corrupción en todos los países del mundo. La estadística muestra cómo la población evalúa la corrupción en su país de 0 a 100, donde 0 indica máxima corrupción y 100 máxima transparencia, aunque entre 1995 y 2011 el rango era entre 0 y 10. En 2008 España obtuvo una nota de 6,5 sobre 10, seis décimas menos que el máximo obtenido en 2004, y que corresponde al puesto 28 en una lista de 180 países, ocupando el 14.º entre los 25 miembros de la Unión Europea. Para 2015, el índice de España se había deteriorado a 58 sobre 100. En 2025, España descendió a 55 puntos sobre 100, la puntuación más baja desde 1996, quedando en el puesto 49 de 182 países.

La corrupción en España en el transcurso de la historia

Reinado de Felipe III thumb| Retrato del duque de Lerma, por Juan Pantoja (hacia 1600). Durante el reinado de Felipe III de España, el duque adquirió notables propiedades en la ciudad de Valladolid, tras lo cual, presionó al monarca para que trasladara la capitalidad de la Monarquía Hispánica a dicha ciudad, lo que revalorizó sus adquisiciones. Tras venderlas, invirtió parte de los ingresos en adquirir otros bienes en Madrid, que había perdido parte de su población. Finalmente, en 1606, volvió a insistir al rey para retornar la capitalidad a Madrid, repitiendo la misma operación inmobiliaria que le hizo ganar una considerable fortuna. thumb|Retrato de Pedro Franqueza, administrador conocido por aceptar sobornos para la concesión de títulos nobiliarios, cargos eclesiásticos y contrataciones de asientos, así como por adquirir propiedades procedentes de embargos a un precio muy rentable. Sus negocios fueron descubiertos y fue detenido y encarcelado de por vida en 1609. thumb|Retrato de Rodrigo Calderón, militar que obtuvo gran influencia sobre el rey Felipe III de España, que aprovechó para lograr negocios ventajosos. Las intrigas en la corte propiciaron que fuera acusado de brujería por la muerte de la reina Margarita y ejecutado en la Plaza Mayor de Madrid en 1621. Encontramos los primeros vestigios históricos de corrupción en el Siglo de Oro por medio de la literatura picaresca castellana. El período en que el duque de Lerma ejerció el gobierno de España en nombre de Felipe III fue uno de los más notoriamente corruptos. Se destacaron los casos de Pedro Franqueza, Rodrigo Calderón y el propio duque de Lerma.

thumb|Retrato de José Bonaparte, rey de España durante la invasión francesa (1808-1814). A pesar de promover un programa reformista, los generales franceses actuaron como caudillos locales, que agotaban los ingresos fiscales y la producción agrícola, además de establecer una red de expolio y contrabando de arte español al extranjero. thumb|Retrato de Agustín Fernando Muñoz y Sánchez, quien promovió muchos de los negocios de la reina María Cristina, que incluían la trata clandestina de esclavos africanos, producción de azúcar y las obras públicas relacionadas con la construcción del ferrocarril. miniatura|thumb|Retrato del Francisco Serrano, de Antonio Gisbert, militar que mandó construir una carretera de Cardeña a Andújar para poder acceder con más facilidad a su finca de caza.

La reina regente María Cristina de Borbón se hizo célebre por su participación en negocios turbios que favorecieron el rechazo entre el pueblo y los políticos. Participó en operaciones de especulación con la sal, con los ferrocarriles e, incluso, con la ilegal trata de esclavos, en los que participaba también Narváez. Se llegó a afirmar que no había proyecto industrial en el que la Reina madre no tuviera intereses. Su fortuna se estimaba en 300 millones de reales.Real español

Segunda República Española y Guerra civil española (1931-1939)

El 5 de octubre de 1931, Joaquín del Moral, posteriormente Inspector de Presidios y Prisioneros durante la Dictadura de Franco, implicado en el golpe militar de 1932 e íntimo amigo de Sanjurjo;http://rua.ua.es/dspace/bitstream/10045/5543/1/PYM_04_03.pdf dio una conferencia titulada Inmoralidad Política en el Ateneo de Madrid (posteriormente recogida en su obra Oligarquía y enchufismo) dando las sumas acumuladas por las minorías del Gobierno: en total, el PRR, el PSOE, PRS, AR y ERC se repartían 24 millones de pesetas (41 millones de euros de 2006) anuales.

Los gastos de coches oficiales importaban 11.295.000 pts. en el presupuesto aprobado el 28 de diciembre de 1932. Se habían comprado 31 coches Chrysler, con un coste total de 950.000 pts, de ellos 8 del modelo Imperial, con motor de ocho cilindros y, lujo inaudito, radio incorporada, a 70.000 pts. (120.000 €) cada uno. A preguntas de Gil-Robles reconocía el ministro que, cuando los republicanos llegaron al poder, había 58 coches oficiales en Madrid, y ahora serían 741, con una plantilla de 760 conductores. El gasto de gasolina era de 3.000 litros diarios. En palabras de Julio Camba, (Haciendo de República; Madrid, 1934), periodista del diario ABC opuesto a la Segunda República Española y que se sumó al bando franquista en la guerra civil española:

El escándalo del estraperlo y el asunto Nombela (1935), supusieron el derrumbe del Partido Republicano Radical de Alejandro Lerroux

Durante esta, el gobierno republicano, enfrentado al embargo de armas impuesto por el Comité de No Intervención, tuvo que recurrir a dudosos canales de compra, lo que hizo que sus agentes hubieran de gastar enormes sumas de dinero, parte del cual se desvió de forma irregular, en la compra de armas y suministros en el extranjero, siendo los casos de corrupción más sonados los de la Comisión de Compras de París y la CAMPSA Gentibus. Indalecio Prieto, Juan Negrín y varios de sus hijos habrían estado presuntamente implicados en estos casos de corrupción.Olaya Morales dedica varios libros a este respecto (ver bibliografía). Entre los muchos documentos y datos aportados por Olaya Morales se encuentra la siguiente carta del agente C, Celestino Álvarez, a Juan Negrín (enfrentado ya frontalmente en esa época con su antiguo protector Indalecio Prieto):

En otra carta a Negrín, “C” cita a un individuo llamado Rementería, autor de "uno de los hechos más desvergonzados que se han llevado a cabo desde que empezó la lucha que estamos sosteniendo. (…) Antes de julio de 1936, Rementería había sido secretario de la patronal de Madrid (…) su placer era reventar las huelgas". Se hizo socialista en los últimos días de julio y, bajo la protección del propio Negrín, se le nombró comandante de carabineros. Rápidamente fue nombrado jefe del servicio de transportes de carabineros y se le envió a Marsella con objeto de adquirir camiones para el cuerpo. Se hizo abonar sustanciosas comisiones, que fueron cargadas sobre el precio final. "Pero aún sucedió más: las casas, todas dispusieron entregar los camiones vendidos, el repuesto de las piezas de recambio usual. Pero como esto era contrario a sus intereses, Rementería los rechazó, con lo que, al menor accidente, los camiones tenían que ser abandonados y había que comprar más, lo que le permitió seguir embolsándose su tanto por ciento elevado de comisión".

Una vez cumplida su misión, Rementería regresó a España "después de este viaje de negocios sin incidentes, y nada le sucedió", a pesar de que Negrín había sido informado previa y reiteradamente. "Ahora, acaba de regresar a Marsella, como delegado general del Gobierno para el abastecimiento de las zonas Levante y Centro (…) todos los fascistas que viven en aquella zona de Francia están de enhorabuena (…), porque no comprará más que géneros averiados, que cargará a cuenta del Estado como buenos, exigirá fuertes comisiones y luego avisará a los fascistas de la salida de los barcos, de modo que ni los géneros averiados llegarán a su destino (…) Se da sin embargo una explicación de todo y en ello suena el nombre de usted. Creo que tengo el deber de decírselo. Se asegura que la buena fortuna de Rementería, desde que alcanzó el puesto de jefe de transporte del cuerpo de carabineros, se debe, más que a su listeza para maniobrar, a su mujer; a que su mujer es joven y guapa y tiene un amante influyente. El amante influyente de la mujer de Rementería se asegura, asimismo, con datos casi indiscutibles, que es uno de los hijos de usted, querido D.J.: su hijo Juanito…" (Olaya Morales 2004: p. 199). Según el anarquista Diego Abad de Santillán: "Si el Gobierno Negrín hubiese tenido que responder de su gestión política, económica y financiera habría tenido que terminar ante el pelotón de fusilamiento". Según don Francisco Largo Caballero: "El señor Negrín, sistemáticamente, se ha negado siempre a dar cuenta de su gestión, (…) de hecho, el Estado se ha convertido en monedero falso. ¿Será por esto y por otras cosas por lo que Negrín se niega a enterar a nadie de la situación económica (...) Desgraciado país, que se ve gobernado por quienes carecen de toda clase de escrúpulos. (...) con una política insensata y criminal han llevado al pueblo español al desastre más grande que conoce la Historia de España. Todo el odio y el deseo de imponer castigo ejemplar para los responsables de tan gran derrota serán poco."Fundación Pablo Iglesias, Archivo Francisco Largo Caballero, XXIII, p. 477.

Diversos autores califican también de corrupción el episodio del Tesoro del yate Vita, contado por el socialista Amaro del Rosal, exdirector de Caja General de Reparaciones.

Dictadura Franquista (1939-1975)

Durante la guerra, España sufrió un hundimiento de la producción agrícola e industrial, adquiriendo una gran importancia el mercado negro, llamado estraperlo en recuerdo de aquel famoso escándalo. La corrupción económica, el clasismo y el nepotismo fueron un rasgo básico de la dictadura franquista, y estuvo muy extendida y la implicación política en la misma, hasta los máximos niveles, fue absoluta. En algunos casos por la propia participación directa de altos cargos, en otros, por la protección que los estraperlistas recibieron desde el poder. Todo ello en medio de una total impunidad. Las repercusiones de la corrupción fueron socialmente muy graves. Para los corruptos y su clientela supuso un rápido enriquecimiento, mientras que para la mayor parte de la población implicó privaciones de todo tipo: carestía, ignorancia, hambre, ruina y miseria.

En este contexto, el historiador Miguel Ángel del Arco Blanco distingue entre el “estraperlo de los pobres”, que tendría una pequeña escala y una motivación de supervivencia, del “gran estraperlo”, del que dice:

Este fenómeno de corrupción institucionalizada se extendió mucho más allá del fin de la guerra. En una fecha tan tardía como 1951, un informe de la Agencia Central de Inteligencia para el presidente Harry S. Truman desaconsejaba la firma de los Pactos de Madrid de 1953, por los que se instalarían bases militares estadounidenses en territorio español a cambio de ayuda económica y militar.