El Virreinato del Perú fue la unidad de gobierno superior del Imperio español en América del Sur que existió entre 1542 y 1824. Fue establecida para ejercer la dirección política, judicial y militar sobre una monarquía compuesta por diversos reinos y provincias. Aunque se utilizaba oficialmente el nombre de «Reino del Perú» para designar su identidad política y territorial, el virreinato era técnicamente la estructura administrativa que agrupaba a estas entidades —referidas a menudo en plural como «reinos del Pirú»— bajo la autoridad de un virrey residente en la capital, Lima.
En su máxima extensión, el virreinato abarcó casi toda América del Sur, incluyendo Panamá y algunas islas de Oceanía. Excluía a Venezuela, dependiente del virreinato de Nueva España, y los territorios al este de la línea fijada por el Tratado de Tordesillas, bajo dominio portugués.Entre los años 1580 a 1640, Portugal compartió el mismo monarca que España en una unión dinástica aeque principaliter bajo la Casa de Habsburgo siendo, por lo tanto durante ese tiempo, parte de la inmensa Monarquía Hispánica. Brasil y todos los territorios de ultramar portugueses en África y Asia también fueron incluidos a esta unión.Sus fronteras se establecieron por primera vez el 13 de septiembre de 1543.
A partir del , con las Reformas Borbónicas, su territorio sufrió importantes reducciones. En 1717, se creó el virreinato de Nueva Granada al norte. En 1776, se creó el virreinato del Río de la Plata al sur. En 1798, la capitanía general de Chile se separó del virreinato, consolidando su autonomía.Al mismo tiempo, el virreinato del Brasil expandió sus fronteras en la Amazonia.
A pesar de las pérdidas territoriales, a principios del el virreinato del Perú era todavía la principal posesión de la Monarquía Hispánica en América del Sur, al tratarse de una de sus principales fuentes de riqueza."El Imperio Hispánico en América" (Capítulo V), Clarence H. Haring. Ed. Solar / Hachette (1966)Sin embargo, al final del periodo virreinal, casi el ochenta por ciento del total de los caudales americanos provenían del virreinato de Nueva España.
Las guerras de independencia hispanoamericanas pusieron fin al virreinato del Perú. Desde inicios de la contienda, el virreinato mantuvo su compromiso con la integridad de la Monarquía Hispánica, enviando expediciones para sofocar las juntas de gobierno insurgentes que se formaron en sus territorios fronterizos. Durante esta primera etapa, que comienza en 1810, se produjeron conspiraciones y levantamientos autónomos peruanos que fueron sofocados por el Ejército Real del Perú. En 1820, la sublevación de las tropas que conformaban la Gran Expedición que se preparaba en España, frustró las esperanzas realistas de recibir refuerzos.
El apoyo de las ya independizadas Provincias Unidas del Río de la Plata liderado por el general José de San Martín, permitió la independencia de la capitanía general de Chile y posteriormente dirigir una expedición militar que atacaría Perú desde el Sur para lograr su independencia, la que se declaró el 28 de julio de 1821. Tras el estancamiento de la guerra, San Martín cedió la iniciativa al general venezolano Simón Bolívar, quien dirigió una campaña militar contra el virreinato desde el norte, una vez consolidada la independencia de Nueva Granada.
La capitulación de Ayacucho, firmada el 9 de diciembre de 1824, marcó el fin del esfuerzo militar realista, por la que las autoridades virreinales reconocían su derrota y la independencia del Perú.La capitulación fue firmada por el teniente general José de Canterac, jefe del Estado Mayor General, como máxima autoridad militar en ausencia del virrey De la Serna, quien se encontraba herido y prisionero. Véase: Sobre la ausencia del virrey en la firma del documento, Luis Humberto Delgado en su libro Perú sin oligarquía afirma lo siguiente:Al igual que con todos los demás tratados y capitulaciones firmadas por las autoridades españolas en América, el Gobierno en la metrópoli no reconocería la validez del documento ni la independencia de los territorios americanos. Véase: Sin embargo, aislados y sin apoyo, los últimos reductos realistas, como la Fortaleza del Real Felipe en Callao y el archipiélago de Chiloé, finalmente caerían en 1826. Previamente en 1788 Chiloé había vuelto a depender de la Capitanía General de Chile de iure, sin llevarse a la prácitca y a su vez Chile en su conjunto dejó de depender del virreinato del Perú en 1798.
Historia
Otras denominaciones Otras denominaciones menos comunes del Virreinato del Perú han sido virreinato de Lima o de Nueva Castilla (que no debe confundirse con el Virreinato de Nueva España, que también se denominó así)miniaturadeimagen|El marquésTres Cuestiones Históricas sobre Pizarro. Tradiciones_Peruanas, Ricardo_Palma*. Francisco PizarroFrancisca Pìzarro/ una ilustre mestiza, María Rostworowski Tovar de Diez Canseco. Lima, IEP. fue adelantado y primer gobernador de Nueva Castilla,Los hijos americanos de los Pizarros de la conquista, Cúneo-Vidal,R. que fue la base territorial sobre la cual se asentó y expandió el virreinato.
Antecedentes
Con la captura y secuestro del Inca Atahualpa por la hueste dirigida por Francisco Pizarro en la ciudad del Cajamarca en 1532, se inició la conquista del Perú. Aunque la total y absoluta derrota de los incas ocurrirá hasta 1572, gracias a la ayuda de sus aliados indígenas (huancas, caxamalcas, chancas, huaylas etc) los españoles llegarán a fundar una serie de ciudades y a establecer políticamente la Gobernación de Nueva Castilla, que abarcaría la parte central del virreinato del Perú, en el área dominada hasta ese momento por el Imperio inca. La ayuda de los Huancas en la sierra central-que enfrentó a los ejércitos liderados por Manco Inca y sus generales- y de los Huaylas -que evitaron la toma de Lima- fue esencial para los españoles asentados en la costa (especialmente en Lima) puedan consolidar su establecimiento.
Creación del virreinato Dentro del proceso donde se desarrolló la caída del Imperio incaico, se desató un conflicto entre los conquistadores. Para concluirla, el , el rey Carlos I de España firmó en Barcelona por Real Cédula las llamadas Leyes Nuevas, un conjunto legislativo para las Indias entre las cuales dispuso la creación del virreinato del Perú en reemplazo de las antiguas gobernaciones de Nueva Castilla y Nueva Toledo, al tiempo que la sede de la Real Audiencia de Panamá fue trasladada a la Ciudad de los Reyes o Lima, capital del nuevo virreinato.
El flamante virreinato comprendió en un inicio y durante casi trescientos años gran parte de Sudamérica y el istmo de Panamá, bajo diversas formas de control o supervigilancia de sus autoridades. Abarcaba una inmensa superficie que correspondía a los actuales territorios que forman parte de las repúblicas de Argentina, Uruguay, Paraguay, Bolivia, Colombia, Chile, Ecuador, Panamá, Perú y toda la región oeste, sureste y sur del Brasil. Quedaban exceptuadas Venezuela, bajo jurisdicción del virreinato de Nueva España a través de la Real Audiencia de Santo Domingo, y Brasil, que integraba el Imperio portugués.
Fue su primer virrey Blasco Núñez Vela, nombrado por real cédula del 1 de marzo de 1543. Sin embargo, no pudo ejercer la autoridad real debido a los enfrentamientos entre los partidarios de Francisco Pizarro y Diego de Almagro por el dominio del Perú, y pereció asesinado por Gonzalo Pizarro. El asesinato de la primera autoridad del rey produjo mucha consternación en España; la Corona dispuso castigar severamente a quien había atentado contra el virrey, el representante del rey en territorios conquistados. Para ello, Carlos I envió a Pedro de la Gasca con el título de Pacificador para solucionar esta situación. Ya en el Perú, La Gasca, seguro de haber infundido la semilla de la traición entre los partidarios de Gonzalo Pizarro, se enfrentó al conquistador cerca del Cuzco, en 1548. Gonzalo Pizarro vio a sus capitanes pasarse al bando de la Gasca y la derrota para él resultó aplastante. Conducido a la ciudad del Cuzco, fue ejecutado por delito de alta traición al rey. Unos años después, en 1551, fue nombrado virrey Antonio de Mendoza y Pacheco, luego de haber ejercido el cargo en el virreinato novohispano.
El virrey Álvarez de Toledo
miniaturadeimagen|Francisco Álvarez de Toledo, virrey del Perú, fue el gran ordenador y organizador del virreinato.
Tras casi cuarenta años de desorden administrativo, el virreinato peruano encontró a un eficiente conductor en el virrey Francisco Álvarez de Toledo, quien, entre 1569 y 1581, logró establecer el marco político-administrativo que rigió por muchos años en el Perú virreinal.
Apenas llegado a tierras peruanas, Francisco Álvarez de Toledo se informó de todo cuanto había sucedido en el virreinato y de cuáles habían sido las políticas seguidas hasta ese momento. Reconoció la inexistencia de un adecuado sistema tributario, pues no había un registro del total de habitantes del virreinato. Álvarez de Toledo realizó personalmente varias extensas visitas generales a distintas partes del virreinato y, por primera vez, se tuvo registro de los recursos humanos y naturales del Perú. Tras saber el número de posibles tributarios, estableció las reducciones, pueblos indígenas en los que se agrupaba a un número de alrededor de quinientas familias. Así se sabía con exactitud la cantidad de tributo que debían entregar.
El virrey Álvarez de Toledo impulsó la distribución del trabajo indígena por medio de la mita. Mediante el empleo de esta se proveyó de mano de obra a las ricas minas de Potosí, provincia de Charcas, productoras de inmensas cantidades de mineral de plata, y a Huancavelica, de la que se extraía mercurio o azogue, necesario para la purificación argentífera, con lo que se logró convertir al Perú en uno de los centros más importantes de producción de plata en el mundo.
Francisco Álvarez de Toledo fue el virrey más destacado del Perú, ya que, debido a sus éxitos alcanzados como funcionario, sentó las bases del virreinato peruano, pues consiguió la ordenación administrativa del gobierno y la legalidad política de todo su amplio territorio.
El ciclo de la plata miniaturadeimagen|Audiencias del virreinato del Perú, hacia 1650: Real Audiencia de Panamá Real Audiencia de Santa Fe de Bogotá Real Audiencia de Quito Real Audiencia de Lima Real Audiencia de La Plata de los Charcas Real Audiencia de Santiago de Chile.
Entre 1580 y 1650, el sistema económico mercantilista se implantó definitivamente en el Perú con el surgimiento de la gran minería gracias a la explotación de las vetas argentíferas de Potosí mediante amalgamación con el azogue de Huancavelica.
En lo militar el virreinato del Perú financió y apoyó militarmente, por medio del real situado y el envío de soldados y provisiones desde el Perú, las campañas contra los mapuches en la Guerra de Arauco que se extendió por gran parte del período virreinal. Solamente en el año 1662 fueron enviados 950soldados y 300000 pesos para los gastos de guerra,Biografía de Don Diego Benavides y de la Cueva. VIII Conde de Santistevan del Puerto, Comendador de Monreal en la orden de Santiago Virrey del Perú en "Diccionario histórico-biográfico del Perú", TomoII, p.28. de igual manera del virreinato peruano partieron las directivas generales para la conducción de la campaña como fue la que envió el virrey Príncipe de Esquilache ordenando una guerra defensiva contra los nativos americanos y la prohibición del servicio personal de estos.Diccionario histórico-biográfico del Perú. Tomo segundo, formado y redactado por Manuel de Mendiburu.
La fortificación del puerto del Callao y la manutención de una fuerza naval para defender al vasto territorio de incursiones de corsarios y piratas fue también responsabilidad de los sucesivos virreyes del Perú.
Las reformas borbónicas miniatura|Imperios español y portugués en 1790.