miniaturadeimagen|El bondage es comúnmente considerado como un tipo de kink. En la sexualidad humana, el término en inglés kink (así como su derivado kinkiness y el adjetivo kinky) describe de manera genérica un abanico de conceptos, intereses, fantasías o prácticas sexuales no convencionales que, a menudo, guardan afinidades con el BDSM. El término deriva de la idea de una «desviación» o «torcedura» () en el comportamiento sexual de un sujeto, para contrastar dicho comportamiento con costumbres y propensiones sexuales «convencionales» o «vainilla». Por lo tanto, es un término coloquial para el comportamiento sexual no normativo. La gama de intereses y comportamientos incluye la erotización de sensaciones intensas (p. ej., el dolor), la erotización de dinámicas de poder y diferencias interpersonales, la fascinación y la excitación sexual duraderas ante estímulos sensoriales específicos, incluyendo partes específicas del cuerpo u objetos inanimados (es decir, fetiches), los juegos de rol eróticos y actividades eróticas o excitantes que inducen estados de conciencia intensificados o alterados.

En muchas publicaciones académicas los términos BDSM y kink se discuten de manera conjunta, y las distinciones entre ambas prácticas son difusas. Algunos investigadores han definido el comportamiento kink como cualquier comportamiento sensual, erótico o sexual no convencional, incluyendo comportamientos relacionados con el BDSM (p. ej., el juego con cera, el bondage, las nalgadas eróticas, el juego de ponis u otras formas de juego de dominación-sumisión o de humillación erótica), pero incluyendo también comportamientos exhibicionistas, voyeristas, fetichistas y otros, muchos de los cuales han sido tradicionalmente descritos en la investigación clínica como parafilias. El término «kink» ha sido reclamado por miembros de comunidades en las que se practican estas actividades como un término o sinónimo propio para referirse a sus prácticas, lo que indica una gama de prácticas sexuales y eróticas que van desde la cosificación lúdica hasta la sexual y ciertas parafilias. En el , el término kink, junto con expresiones como BDSM, leather, fetish o fetiche, se ha utilizado más comúnmente que el término parafilia.

Las prácticas sexuales kink van más allá de lo que se consideran prácticas sexuales convencionales como un medio para aumentar la intimidad entre miembros de parejas sexuales. Algunos hacen una distinción entre kink y fetichismo, definiendo la primera como una actividad que mejora la intimidad de la pareja, y la segunda como una actividad que la reemplaza. Debido a su relación con los límites sexuales conformistas, que varían ellos mismos según la época y el lugar, la definición de lo que es convencional o lo que no, es igualmente variable.

También es posible participar en kinks de maneras no sexuales. En un estudio, hasta un 35% de un grupo participantes involucrados alta e intensamente en el BDSM afirmaron que para ellos era principalmente no sexual. Asimismo, personas que se identifican como asexuales a veces practican el kink. Por razones como estas, mientras algunos académicos describen el kink como «ocio serio» (o búsqueda seria del ocio), otros afirman que las identidades kink se parecen o de hecho constituyen una forma de orientación sexual.

Historia La palabra inglesa «kink» es registrada por primera vez en el en referencia a una «contracción similar a un nudo o giro corto en una cuerda, hilo, cabello, etc.», originalmente un término náutico, proveniente del neerlandés kink («giro en una cuerda»; también en francés y sueco). Para comienzos del , la palabra empezó a usarse en el sentido figurado de «noción extraña, retorcimiento mental o capricho». Su uso en el sentido específico de «perversión sexual, fetiche o parafilia» data de 1973, si bien ya en 1965 se usaba para referirse a una «persona sexualmente "anormal"».

De acuerdo con Ortmann y Sprott (2013), los términos sadismo, masoquismo y fetiche no surgieron desde dentro de la comunidad de practicantes sino que fueron tomados de las comunidades médicas y psiquiátricas, por lo cual miembros de la comunidad empezaron a usar las palabras kink y kinky sex como una manera alternativa de denominar sus prácticas de forma más orgánica, de tal forma que el término es considerado dentro de la comunidad como más apropiado para describirse a sí mismos en comparación con aquellos términos impuestos sobre ellos desde afuera.

Algunas universidades también cuentan con organizaciones estudiantiles centradas en el kink, dentro del contexto más amplio de asuntos LGBT. La psicóloga Margie Nichols describe el kink como una de los «elementos que componen la "Q" en LGBTQ».

Prácticas En tanto kink es un término coloquial para referirse a cualquier comportamiento sexual no normativo, involucra numerosas y diferentes prácticas que pueden o no incluir actos sexuales. Algunas de las prácticas que son categorizadas como kinky incluyen:

Prácticas BDSM (Bondage, Disciplina, Dominación, Sumisión, Sadismo, Masoquismo) Bondage: uso de restricciones como lazos, esposas o cinta adhesiva Juegos de impacto, como el uso de nalgadas, azotes, etc. Juego de sensaciones, como los juegos de temperatura (p. ej., uso de cera caliente), juegos de cosquillas, el juego con agujas u objetos puntiagudos Dominación y sumisión, referido al intercambio erótico de poder durante escenas o relaciones

Juegos de roles Dinámicas de autoridad, como los juegos de roles de profesor(a)/estudiante, jefe/empleado(a) Escenarios de fantasía Juegos de roles de personajes históricos o ficticios Fetiches Atracción a ciertos objetos, materiales (p. ej., el látex o el cuero) o partes corporales (p. ej., los pies) Atuendos o uniformes Sensaciones o ambientes específicos Humillación o alabanza Avergonzamiento erótico Degradación verbal (consensuada) Afirmación, adoración, alabanza Juegos de resistencia Mantenerse en posiciones corporales difíciles Resolver tareas mientras se está atado Desafíos físicos o intelectuales

Con respecto a prácticas kink no sexuales, muchas personas pueden participar en ellas con el objeto de encontrar una conexión emocional, aliviar el estrés, aumentar la confianza, expresión artística o sentimientos de comunidad, en vez de por propósitos de excitación sexual. Entre ellas pueden incluirse las siguientes:

Bondage con cuerdas u ataduras como una forma de arte, como la práctica del shibari, o el bondage para usos fotográficos o de performance Intercambio de poder sin actividad sexual, como en las relaciones de servidumbre Juegos de roles de mascotas, como asumir comportamientos o roles inspirados en animales sin que haya un componente sexual El juego (no sexual) de edades en que se actúa como si se fuera de una edad diferente, y que puede involucrar prácticas de cuidado, comodidad, arrullo o prácticas de regresión, uso de peluches, rituales para ir a dormir.

Estigmatización Debido entre otros factores a la patologización del kink, así como nociones religiosas respecto al pecado o a representaciones negativas en los medios de comunicación, muchos practicantes del kink reportan sufrir de estigmatización. La investigación académica ha encontrado que miembros de la población general ajenos al kink tienen altos niveles de creencias estigmatizantes respecto a esta práctica, generalmente mayores aún que los que perciben hacia personas que mantienen relaciones homosexuales. Una encuesta de 2008 a 3 058 participantes que practican el kink encontró que aproximadamente el 37 % declaró haber sufrido alguna forma de violencia, acoso o discriminación, incluyendo la pérdida del empleo, la denegación de servicios, el divorcio, degradación laboral, pérdida de la custodia de los hijos, acoso verbal, agresión física, vandalismo y chantaje.National Coaliditon for Sexual Freedom. (2008). Second national survey of violence & discrimination against sexual minorities.

Bibliografía

Sensual, Erotic, and Sexual Behaviors of Women from the “Kink” Community Sensual, Erotic, and Sexual Behaviors of Women from the "Kink" Community, Articles of Sexual Behavior, International Academy of Sex Research. Kinky - The Sensual Consciousness, The Sultry Revolution of the Senses, Chic Today Magazine. Dossie Easton, Catherine A. Liszt, When Someone You Love Is Kinky, Greenery Press, 2000. .

Jay Wiseman, BDSM. Introducción a las técnicas y su significado, 2017. Bellaterra. ISBN 978-8472902640. Stephanie Clifford-Smith, Kink: A Straight Girl's Investigation, Allen and Unwin, 2010, .

Véase también

Arte fetichista Porno alternativo Dominación y sumisión Glosario de BDSM Kink.com Maestro / esclavo (BDSM) Kink Aware Professionals (KAP) Parafilia Risk Aware Consensual Kink (RACK) Safe, sane and consensual (SSC) Juego de rol sexual Sex shop Psychopathia Sexualis

Referencias

Enlaces externos

Página oficial de la International Association of Rubberists.

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