En las montañas de la locura (en inglés, At the Mountains of Madness) es una novela corta de ciencia ficción y terror del escritor estadounidense H. P. Lovecraft, escrita en febrero y marzo de 1931 y rechazada ese año por Farnsworth Wright, editor de Weird Tales, debido a su extensión. Se publicó originalmente en las ediciones de febrero, marzo y abril de 1936 de Astounding Stories. Ha sido reproducida en numerosas colecciones.
La historia detalla los eventos de una desastrosa expedición a la Antártida en septiembre de 1930, y lo que encuentra allí un grupo de exploradores dirigido por el narrador, el Dr. William Dyer de la Universidad de Miskatonic. A lo largo del relato, Dyer detalla una serie de eventos nunca antes contados con la esperanza de disuadir a otro grupo de exploradores que desean regresar al continente. Estos eventos incluyen el descubrimiento de una civilización más antigua que la raza humana y la comprensión del pasado de la Tierra contado a través de varias esculturas y murales.
La novela tuvo como inspiración el interés de Lovecraft por la exploración antártica; el continente aún no estaba completamente explorado en la década de 1930. Lovecraft se basa explícitamente en la novela inconclusa de Edgar Allan Poe La narración de Arthur Gordon Pym, evocada en numerosos pasajes del relato, sobre todo en el grito: «¡Tekeli-li!», y es posible que haya usado otras historias como inspiración. Muchos elementos de la historia, como el "shoggoth" sin forma, se repiten en otras obras de Lovecraft. La historia ha sido adaptada y utilizada en novelas gráficas, videojuegos y obras musicales.
Sinopsis A lo largo de los doce capítulos que componen el relato, se narra la historia en primera persona de William Dyer, geólogo y profesor de la Universidad de Miskatonic de Arkham, el cual realiza una expedición al continente antártico junto a un equipo de especialistas. El superviviente narra cómo se inició el proyecto, cómo partieron junto a un gran equipo de aeroplanos, trineos y, en principio, todo lo indispensable para que el proyecto llegara a buen puerto; una vez instalada la base antártica todo se torna en desgracia tras un vuelo de reconocimiento donde se topan con una impresionante cordillera oscura llena de maldad. El primer grupo que decide explorarla desaparece en extrañas circunstancias y tras varios intentos de localización, la expedición al completo decide desplazarse allí e investigar qué ha ocurrido en ese tétrico lugar.
Capítulo 1 miniaturadeimagen|Monte Erebus en la isla de Ross junto al estrecho de McMurdo. Se explica cómo el protagonista, un geólogo, es guía de una expedición de la Universidad de Miskatonic hacia la Antártida con el objetivo de obtener muestras de rocas y tierra de niveles profundos, con la ayuda de una perforadora diseñada por el profesor Frank H. Pabodie de la misma universidad.
El grupo lo formaban cuatro profesores universitarios: Pabodie, Lake de la Facultad de Biología, Atwood de la de Física y también meteorólogo, y el geólogo y jefe nominal de la expedición, además de dieciséis auxiliares: siete estudiantes graduados de la Universidad de Miskatonic (entre ellos Danfort y Gedney) y nueve mecánicos especializados.
El 2 de septiembre de 1930 partieron en dos barcos desde Boston, Massachusetts. Cuatro meses después, el 6 de enero de 1931, arribaron en la bahía antártica de McMurdo.
Con posterioridad, Lake insistió en hacer un viaje al noroeste ya que le había llamado la atención una marca triangular de treinta centímetros en unas rocas obtenidas durante una exploración en profundidad y que vio se correspondían a una época geológica muy antigua.
Capítulo 2 miniaturadeimagen|Notas de la trama originales de Lovecraft mostrando bocetos de los ejemplares orgánicos hallados en la prospección. El 11 de enero Lake partió al noroeste con once personas más, en total doce hombres; el protagonista no lo acompañó, pero sí fue con el estudiante Gedney. Lake enviaba mensajes por radio.
Tras toparse con una cordillera de montañas más altas que el Everest, realizaron una prospección en las estribaciones que les permitió acceder a una cueva subterránea donde hallaron esqueletos fosilizados con marcas de desgarro o mordeduras, formaciones rocosas o estructuras ajenas a todo lo conocido, así como un fósil o cuerpo con forma de barril y aspecto vegetal, con alas plegadas y deteriorado en sus extremos. Lake deduce que fue quien dejó aquella marca triangular en la roca. También había rocas talladas con forma de estrella de cinco puntas.
Luego encontraron otros trece ejemplares orgánicos más, ocho de ellos en perfecto estado, los cuales fueron sacados a la superficie sin que se apercibieran los perros, dado que no soportaban el olor de estos especímenes.
Lake informa que enviará un avión a buscar al protagonista y a Pabodie.
Capítulo 3 Lake dejó de responder a las llamadas por radio, así que fueron a investigar a su campamento. El 25 enero partieron el protagonista más diez hombres, siete perros y un trineo. Entre los diez iba el estudiante Danfort. El reporte oficial que el protagonista dio al mundo fue que en el campamento encontró once muertos por el frío y el viento, y a Gedney desaparecido; el resto fue censurado al mundo exterior. Añadió que no se halló ningún espécimen biológico entero para el transporte, solo restos, así como esteatitas verdes de cinco puntas y huesos fósiles de los seres aludidos por Lake; ningún perro sobrevivió, el campamento estaba destrozado, los trineos desaparecidos y la perforadora destruida, había dos aeroplanos averiados que se dejaron allí. Faltaban libros e instrumentos científicos. miniaturadeimagen|left|La ciudad condenada, pintura de Nikolái Roerich, 1914. La verdad, que no fue comentada al mundo, fue que sí había restos de cuerpos enteros: de los catorce ejemplares mencionados por Lake, había seis enterrados en posición vertical bajo montículos de estrellas de cinco puntas. Creyeron que el grupo de Lake lo hizo. Los ocho cuerpos restantes habían desaparecido, quizá arrastrados por el viento. Sí es verdad que fueron encontrados once muertos, incluido Lake, y que Gedney estaba desaparecido.
Al día siguiente, Danfort y el protagonista hicieron un vuelo de investigación en solitario encontrando más allá del asentamiento, en las laderas de las altas montañas, estructuras y ruinas no humanas que asemejaban cuadros de Nikolái Roerich. En el campamento de Lake, otros miembros arreglaron los otros dos aeroplanos. El protagonista ocultó todo lo posible al resto del mundo lo sucedido y visto para que nadie volviera allí. El 28 de enero regresaron a la base pero más al norte. Danfort estuvo nervioso, ya que vio algo que no lo dejó dormir.
El informe de Lake suscitó interés entre paleontólogos y naturalistas, lo cual originó una nueva expedición llamada Starkweather-Moore. El protagonista se empeñó en disuadirlos de que no fueran allí.
Capítulo 4 El protagonista recuerda que cuando encontraron los cuerpos, además de Gedney faltaba un perro, y que solo Danfort y él lo sabían. También recuerda que los once cadáveres y los perros estaban desgarrados como por bestias o por una lucha encarnizada. El protagonista no cree que Gedney tuviera que ver en el asesinato de los hombres y los perros. Encontraron huellas de algo no humano cerca del campamento. En la mesa donde Lake estaba estudiando el ejemplar hallado, ahora estaban los restos tanto de uno de los once hombres como de un perro, no correspondiéndose ni con Gedney ni con el otro perro desaparecidos.
A continuación, alude al vuelo de investigación en aeroplano citado anteriormente, llevado a cabo junto a Danfort. El viaje duró dieciséis horas y ocultó muchas cosas que detallará ahora. En dicho vuelo encuentran un laberinto de cubos, murallas y bocas de cuevas regulares en las laderas de los imponentes picos. A una altitud de siete mil metros ya no había nieve, solo estructuras rocosas. Recorriendo con la mirada la línea de altos picos identificaron el que Lake había mencionado, con una muralla encima. Parecía medio borrado por una neblina antártica que indujo a Lake a pensar en un primer momento que se trataba de un volcán.
Capítulo 5 Desde el aire divisaron estructuras con geometrías extrañas que un hombre jamás había visto. Aterrizaron e hicieron una exploración a pie. Se metieron en cuevas y laberintos, dejando papeles como rastro para así no perderse. No había viento. Entraron en casas, estructuras, maderas petrificadas, creyendo que fue un lugar habitado hace millones de años pero abandonado y clausurado de un momento a otro. Quizá debido a la irrupción del frío, emigrando así sus habitantes a otras tierras.
Capítulo 6 miniaturadeimagen|Un espécimen de los Antiguos, ilustración de Tom Ardans. Encuentran dibujos geométricos. Se notaba que eran de muy avanzada ciencia. Hasta ahora creían que las formas de estrellas de cinco puntas era por algo de religión, pues se percatan de que quienes las tallaron son seres no humanos. El geólogo como leyó el Necronomicón, los identifica como la raza de los Primordiales (o también conocida como los Antiguos), supuesta raza que bajó de las estrellas y creó la vida cuando el planeta Tierra era joven. Eran como barriles, de dos metros, con cabezas en forma de estrella de mar.
Capítulo 7 miniaturadeimagen|left|Un Shoggoth, ilustración de Nottsuo. El protagonista y Danfort leen en las pinturas o dibujos la historia de la raza de los Primordiales, de cómo llegaron del espacio hace millones de años y sus luchas posteriores con otros entes también venidos a la Tierra. Vivieron en una ciudad sobre tierra y otra bajo el mar. Podían crear masas gelatinosas llamadas «Shoggoth» o «shogoth» que, según el Necronomicón, eran los esclavos empleados para los trabajos pesados.
Los shogoth se creaban con hipnosis y adoptaban formas y conciencia de sus creadores, además eran como esclavos ya que gracias a ellos hicieron ciudades y los laberintos. Los Primordiales gracias a sus alas podían volar a otros planetas, también tenían una especie de raza para divertirse, como un mono o simio, que además les servía de alimento. Era un gobierno de tipo socialista y se reproducían por esporas. Los Primordiales que vivían en tierra tuvieron una guerra con las semillas estelares de Cthulhu, seres con forma de pulpo engendrados por Cthulhu, por lo que se tuvieron que refugiar en el mar. Más tarde, hicieron la paz y les cedieron las tierras de la superficie a las semillas. Con la deriva continental y los cambios climáticos se hundieron tierras y mueren las semillas de Cthulhu y el mundo quedó de nuevo solo para los Primordiales. Los shogoth se podían crear en la tierra y en el agua, pero en el agua eran un problema debido a que obtenían una mayor inteligencia. Los shogoth eran como burbujas aglutinadas de hasta 4.2 metros de alto y a veces tenían forma esférica. Los shogoth con el tiempo se rebelaron y entraron en guerra con los Primordiales del mar, en los dibujos se veía como los shogoth decapitaban a sus víctimas. Al final los Primordiales ganaron y domaron a los shogoth como bestias. Los shogoth de tierra no eran una amenaza aunque no había indicio que hubieran desaparecido. Luego sufrieron otra nueva invasión de una raza extraterrestre, los llamados Mi-go según el Necronomicon, los Primordiales trataron de escapar al espacio pero no pudieron, ya que habían perdido la capacidad de volar. Los Mi-go acabaron con todos los Primordiales que vivían en Tierra, y tan solo quedaron los del mar y los que alcanzaron sus refugios en el norte. El protagonista cree que probablemente estas historias son sólo el folclore de los Primordiales. El lugar donde estaba con Danfort era el refugio principal, la ciudad donde terminó la raza escondida al final de los tiempos.
Capítulo 8