Los apagones eléctricos de Venezuela de 2019 fueron una serie de cortes de suministro eléctrico a nivel nacional. El primero comenzó con el «mega apagón» que se produjo el jueves 7 de marzo de 2019 a las 16:55 hora local (GMT−4) y fue el apagón eléctrico más grande en la historia de Venezuela duró en algunos estados entre cinco y siete días continuos. La causa del apagón fue una falla en la Central Hidroeléctrica Simón Bolívar. Afectó seriamente al sector eléctrico del país en la mayoría de sus 23 Estados y el Distrito Capital, causando graves problemas en hospitales, clínicas, industrias, el transporte, servicios de agua y múltiples saqueos a nivel nacional, principalmente en el estado Zulia. Al miércoles 13 de marzo, se habían registrado al menos 43 muertes.
El martes 12 de marzo, la energía eléctrica regresó en algunas regiones del país, pero Caracas permaneció solo parcialmente apagada donde se restableció por prioridad nacional mientras las regiones occidentales cerca de la frontera con Colombia permanecieron a oscuras. Para el jueves 14 de marzo, la energía se había restablecido en gran parte del país, aunque los cortes de energía persistieron durante varios días después de eso. Una semana más tarde, el lunes 25 de marzo a las 13:21 hora local ocurrió un segundo apagón donde otra vez quedó sin energía la mayor parte del territorio nacional en total 16 Estados, la causa fue una falla en la Central Hidroeléctrica Simón Bolívar en la represa del Guri, cuatro días más tarde, el viernes 29 de marzo a las 19:10 hora local ocurrió un tercer apagón, que duró más de 4 días y que afectó 23 estados. Para el martes 9 de abril de ese mismo año, sucede un cuarto apagón en toda Venezuela. Otro apagón de gran magnitud ocurrió el lunes 22 de julio, a las 16:40 hora local (GMT−4).http://www.el-nacional.com/noticias/servicios/apagón-registro-varias-zonas-caracas-estados-del-pais_289520 Por lo menos se han presentado el año 2019 cerca de 23.860 fallas eléctricas en todo el país inclusive en Caracas y se han reportado 25.617 aparatos electrodomésticos dañados entre neveras, televisores, microondas.
Expertos y fuentes en la empresa estatal Corpoelec (Corporación Eléctrica Nacional) los atribuyen a la falta de mantenimiento, el desabastecimiento de combustibles de las centrales termoeléctricas, la corrupción en el área, los bajos salarios y a la inexperiencia en el campo como resultado de la fuga de cerebros por la crisis migratoria venezolana. La administración de Nicolás Maduro atribuye los apagones a supuestos sabotajes, ataques electromagnéticos y cibernéticos, y supuestos francotiradores.
Durante los primeros meses del año 2020 el gobierno ha tenido que recurrir a programas de corte debido a la inestabilidad del servicio eléctrico y los meses de marzo y abril los cortes en diferentes estados se han vuelto más continuos, en algunas ciudades se aplican recortes de seis horas dos veces al día, solo en los tres primeros meses de 2020 fueron reportadas 17.251 fallas eléctricas
Historia
«Aquella tarde del 23 de diciembre de 2009, en una de sus habituales cadenas de radio y TV, Hugo Chávez no pudo seguir evadiendo la gravedad del problema que asolaba al país por la crisis de energía eléctrica que en realidad», palabras de Damián Prat en el periódico independiente Tal Cual. Es aquí el inicio de la crisis energética en Venezuela y tiene al país ya una década entre apagones, mucho más allá de la sequía de El Niño por esas fechas. La mayor parte de la energía eléctrica de Venezuela proviene de una de las represas hidroeléctricas más grandes del mundo, la Central Hidroeléctrica Simón Bolívar en el embalse de Guri del río Caroní en el Estado Bolívar, Venezuela; al 2019, 70-80 % del poder de Venezuela proviene de Guri. Venezuela tiene una historia de apagones eléctricos que se remontan al menos a 2009; Juan Nagel escribió en Foreign Policy en 2016 que los problemas se debieron a la «corrupción masiva del… gobierno y las políticas energéticas desastrosas del país». Univision también informó que los problemas en el sector energético se debieron a la corrupción y la «falta de mantenimiento e inversión». Un informe de Transparencia Venezuela dijo que el mantenimiento se abandonó durante veinte años a partir de 1998. La infraestructura obsoleta empeoró los problemas, y las críticas fueron silenciadas; un líder sindical de los trabajadores de energía estatales fue arrestado en 2018 por el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN) por advertir que un apagón era probable.
La empresa privada La Electricidad de Caracas era propiedad de la AES Corporation de los Estados Unidos hasta 2007; según The Wall Street Journal, «la red eléctrica de Venezuela fue una vez la envidia de América Latina». El entonces presidente de Venezuela Hugo Chávez creó la Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec) mediante la nacionalización del sector eléctrico y la expulsión de la industria privada en 2007, por lo tanto, el estado ha sido el único responsable del suministro de energía durante más de diez años. Univision dice que Chávez «admitió fallas… como la disponibilidad «insuficiente» de la planta de generación termoeléctrica y las limitaciones de la red nacional de transmisión de energía eléctrica y los sistemas de distribución»; firmó un decreto en 2010 que declaraba un «Estado de Emergencia del Servicio Nacional de Electricidad». Chávez hizo que Corpoelec acelerara los proyectos y, al evitar el proceso de licitación pública para los proyectos, «autorizó la 'contratación por adjudicación directa'», lo que facilitó la corrupción. Durante la campaña electoral de Henrique Capriles Radonski contra Hugo Chávez por la presidencia de Venezuela. El candidato presentó dentro de su plan de gobierno el proyecto «Luz para el progreso». Este plan fue presentado en todas las regiones del país y varios de sus promotores sufrieron luego de persecución política siendo apresados o debiendo salir del país. Los casos de los ingenieros Luis Vásquez Corro, Winston Cabas y Ciro Portillo han sido los más citados.
La administración de Chávez «distribuyó contratos de millones de dólares sin licitación que enriquecieron a los altos funcionarios de su gobierno y las obras nunca se construyeron», según Univisión. The Wall Street Journal declaró que el gobierno otorgó contratos eléctricos a empresas con poca experiencia en el sector energético. Se adjudicaron miles de millones de dólares en contratos para proyectos que nunca se completaron, lo que llevó a investigaciones internacionales de «altos funcionarios del régimen de Chávez hoy perseguidos por saquear los cofres de la República Bolivariana». Críticos dicen que a una empresa, Derwick Associates, se le dieron proyectos aunque no tenían experiencia previa; Derwick niega que hubiera sobornos involucrados. De los 40 proyectos energéticos aprobados entre 2010 y 2014 analizados por Transparencia Venezuela, 17 no se terminaron en marzo de 2019, ninguno está funcionando a plena capacidad y se identificó un cobro excesivo por miles de millones de dólares.
miniaturadeimagen|izquierda|Hugo Chávez en Brasilia en 2011. Complicando aún más los asuntos técnicos, la administración de Corpoelec fue entregada a un general de la Guardia Nacional de Venezuela, Luis Motta Domínguez, quien ha admitido la falta de experiencia en la industria de la energía. El reinicio de una red eléctrica envejecida requiere especialistas y equipos que pueden no estar disponibles en Venezuela, como resultado de una fuga de cerebros porque miles de trabajadores han abandonado el país.
Hubo dos apagones importantes en 2013. el primero de ellos ocurrió el 3 de septiembre en horas del mediodía, originado por una falla en la línea de transmisión principal de 765 000 kV que según el ministro de Energía Eléctrica de entonces, Jesse Chacón, fue el factor que ocasionara que casi el 70 % de Venezuela quedara sin suministro eléctrico. La versión gubernamental fue la de un acto de sabotaje emprendido por factores de la oposición política, mientras que expertos esgrimían como factor esencial de la falla el escaso mantenimiento del sistema y la corrupción administrativa. Mientras que el segundo evento ocurrió exactamente tres meses después, el 3 de diciembre, donde las declaraciones de ambos sectores fueron similares. En 2016, Venezuela sufrió una grave crisis de electricidad que causó cortes de energía, cierres de la industria y la decisión del presidente Nicolás Maduro de reducir las horas de trabajo de los empleados del gobierno. La administración de Maduro ha implementado el racionamiento de energía varias veces y ha cambiado los relojes del país para acomodar un viaje de un día. Nagel escribió en 2016: «…hay dos razones principales para la crisis: el consumo excesivo de electricidad y la producción insuficiente. Y la raíz de estos dos problemas es la mala gestión: el populismo, la planificación deficiente, la ideología inflexible y la corrupción abrumadora». el 19 de octubre del 2016 el edificio del Parlamento se quedó sin luz mientras los diputados debatían un proyecto de ley para el sector eléctrico y los apagones iban siendo cada vez más frecuentes En 2017, hubo más de 18 000 cortes de energía en todo el país. A inicios del 2018 el 2 de enero, sectores de cinco estados y de la capital quedaron sin energía durante varias horas, sumándose a permanentes racionamientos de agua
Los intentos por explicar las continuas fallas en el suministro eléctrico, a pesar de los miles de millones de dólares gastados, han llevado al desprecio y el ridículo público en las redes sociales; en 2018, Motta Domínguez dijo en Instagram: «¡Camaradas! En algunos casos, las fallas en el sistema eléctrico las producen animales tales como: ratas, ratones, culebras, gatos, ardillas, rabipelados, zamuros, etc., que buscando madriguera, nido o lugar donde ocultarse, se introducen en equipos del sistema causando la falla». Siendo el caso que algunos ingenieros y exdirectivos del sector eléctrico habían señalado la militarización de la gerencia de las empresas eléctricas como una de las principales causas de la crisis
Causas
miniaturadeimagen|Represa de Guri. La mayoría de las ciudades más grandes de Venezuela reciben energía de la subestación San Geronimo B, conectada a la central hidroeléctrica en la represa de Guri «a través de una de las líneas de alta tensión eléctrica más largas del mundo». Las fuentes citadas por Corpoelec indicaron que se produjo un incendio de vegetación en tres líneas de 765 kV entre la presa y las subestaciones Malena y San Gerónimo B. El fuego sobrecalentó las líneas, activando mecanismos de rechazo de carga que protegen las líneas conectadas a la presa. Según la Escuela de Ingeniería Eléctrica de la Universidad Central de Venezuela, la pérdida momentánea de energía en la represa de Guri hizo que las turbinas aumentaran su velocidad, creando una sobrecarga en los sistemas eléctricos. La universidad declaró además que los sistemas de control de seguridad en Guri se activaron para reducir la mayor entrada de energía, pero el sistema se volvió incontrolable y obligó a los operadores a desconectar los generadores en la represa. Cuando se desconectaron los generadores, la frecuencia eléctrica no se pudo regular y sobrecargó las centrales eléctricas ubicadas en Caruachi y Las Macagua. Debido a que las centrales termoeléctricas en Venezuela no están siendo operadas debido a la escasez de combustible provisto por PDVSA, las fluctuaciones en las frecuencias eléctricas exacerbaron la red eléctrica y contribuyeron a que continuaran los apagones.