El Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN) es un centro perteneciente al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) de España y está dedicado al estudio y difusión de las ciencias naturales. Se ubica en el antiguo Palacio de las Artes y la Industria del paseo de la Castellana de Madrid.
Descripción alt=Entrada principal al MNCN (Puerta de Biología)|izquierda|miniaturadeimagen|Entrada principal al MNCN El MNCN es una de las instituciones científicas españolas más antiguas y alberga la colección de ciencias naturales más importante de España, tanto por el número de ejemplares zoológicos y geológicos, como por su valor científico, histórico, taxonómico y taxidérmico.
La institución que fue precursora del MNCN fue la Real Casa de la Geografía y Gabinete de Historia Natural, fundada por el rey Fernando VI en 1752. Se trababa de un museo de Historia Natural, situado en la calle Magdalena, esquina con la calle Lavapiés en Madrid, que sirvió para depositar una colección de Historia Natural con ejemplares procedentes de todos los territorios de la Corona, instrumentos científicos comprados por Antonio de Ulloa y libros científicos y técnicos.
A pesar de este antecedente, se considera que el origen del MNCN está en la adquisión por parte del rey Carlos III en 1771 de la colección de arte y naturaleza que el ilustrado de Guayaquil, residente en París, Pedro Franco Dávila llevaba compilando desde hacía veinte años. Esta colección recién adquirida fue la base sobre la que Carlos III fundó su Real Gabinete de Historia Natural a la que dos años más tarde, en 1773, se le incorporaría lo que se encontró en los almacenes de la Corona procedente de la Real Casa de Geografía. Estos dos hechos hacen que el MNCN sea el museo de ciencias más antiguo de España y uno de los primeros que se crearon en Europa.
A diferencia de otros grandes museos europeos, el MNCN no tiene colecciones importantes de antropología o herbario. Estos dos tipos de colecciones se conservan, respectivamente, en el Museo Nacional de Antropología y en el Real Jardín Botánico, ambos en Madrid.
Salas alt=Sala 4 (Biodiversidad) del MNCN|izquierda|miniaturadeimagen|Zona Biología, Sala 4 (Biodiversidad) del MNCN En cuanto a su ordenación expositiva, El MNCN está dividido en dos grandes zonas: la zona de Biología y la zona de Geología. Cada zona tiene una puerta de acceso independiente y no están conectadas por el interior del edificio. La zona de Biología está estructurada en cuatro grandes salas:
Sala 1: Paisajes mediterráneos. En esta sala se expone la diversidad biológica de la cuenca mediterránea, el funcionamiento de sus ecosistemas, sus paisajes y su evolución. Se articula en torno a los siguientes ámbitos: Civilización y biodiversidad terrestre, Paisajes mediterráneos, Biodiversidad marina y el Calamar gigante. Gran parte de esta sala se dedica a la Fauna del parque nacional de la Sierra de Guadarrama. Sala 2 y 3: Espacio reservado para exposiciones temporales. Sala 4: Biodiversidad. Esta sala está dividida en cuatro ámbitos: en el primero se explica qué es la Biovidersidad, cómo se manifiesta en la naturaleza y cómo los científicos la ordenan y clasifican. En el segundo ámbito se expone la teoría de la evolución, a través de la selección natural y sexual. En el tercer ámbito se explican las extinciones de especies en el pasado remoto y en el tiempo actual; y se muestran ejemplares extintos como el lobo marsupial o el alca gigante. El cuarto ámbito es un espacio reservado a la labor que realizan los investigadores del MNCN para mejorar la conservación de distintas especies con diferentes grados de amenaza. alt=Zona Geología, Sala 5, piso superior del MNCN|miniaturadeimagen|Zona Geología, Sala 5 (piso superior) del MNCN La zona de Geología se compone de una sola sala -la sala 5- dividida en dos pisos: en el primero de ellos se exponen fósiles de todas las eras geológicas y van acompañados de información sobre el proceso de fosilización y de aspectos históricos de la investigación paleontológica. Al terminar la exposición de fósiles hay un espacio reservado para los esqueletos de dinosaurios y de grandes mamíferos, como el del Diplodocus carnegii (que llegó al MNCN en 1913 donado por Andrew Carnegie al rey Alfonso XIII); el oso de las cavernas (Ursus spelaeus) o el Megatherium americanum que conserva su monatje histórico original al igual que el Diplodocus carnegii. Llegó al MNCN hace más de 200 años, procedente de Luján (Argentina), siendo el primer esqueleto fósil montado en postura anatómica y holotipo de la especie.
En el segundo piso de esta sala, se exhibe una colección de minerales, con un apartado especial para los meteoritos. Los minerales y rocas se exponen siguiendo su clasificación internacional y aportando datos sobre su uso e importancia industrial y económica. Los meteoritos son más de 250 especímenes, que se corresponden con unos 160 ejemplares diferentes. Esta colección incluye especímenes enteros, fragmentados y secciones de estudio procedentes de todo el mundo. Destaca la colección de los meteoritos caídos en España desde 1773 hasta nuestros días. Además de los minerales, rocas y meteoritos también hay una sección sobre la evolución humana en la que se exhiben los últimos conocimientos sobre el origen de la humanidad, mediante réplicas de los más importantes y recientes restos de paleontología humana de todo el mundo como huellas, cráneos, diversos huesos e incluso esqueletos completos.
Historia
Sus orígenes se remontan al 17 de octubre de 1771, fecha en la que mediante una Real Orden Carlos III fundó el Real Gabinete de Historia Natural, antecesor del actual MNCN. El Real Gabinete nació en gran parte de la adquisición de la colección privada de un comerciante español, Pedro Franco Dávila, natural de Guayaquil, en el Virreinato del Perú, actual Ecuador. El acuerdo de esta adquisición incluía que Dávila fuera el primer director de esta recién creada institución. thumb|El Palacio del Conde de Saceda o Palacio de Goyeneche, de la calle de Alcalá, fue la sede del Real Gabinete de Historia Natural, origen del actual Museo.
Inicialmente se instaló en el palacio del Conde de Saceda o palacio de Goyeneche, en el número 13 de la calle de Alcalá de Madrid, en el que ya con anterioridad tenía su sede la Real Academia de las tres Nobles Artes de San Fernando (actual Real Academia de Bellas Artes de San Fernando), razón por la cual pasó a recibir la denominación de Real Casa de la Academia de las tres Nobles Artes y Gabinete. Al Real Gabinete le correspondió concretamente el segundo piso del edificio. Allí se depositaron, llegados de París, los ejemplares de Historia Natural (corales, esponjas, moluscos, minerales, peces, anfibios, insectos, pájaros, algas marinas, piedras y minerales de Europa, Asia y América) la colección de los objetos de arte (trajes, armas, bronces, cuadros, miniaturas, bajorrelieves, medallas, etc.) y los 130 libros de historia natural de la biblioteca. Cuando todo estuvo ubicado en distintas salas y aprovechando la fiesta onomástica de Carlos III, el Real Gabinete abrió sus puertas al público el 4 de noviembre de 1776.
Además del fondo inicial aportado por la colección privada de Dávila, también hubo cuantiosas donaciones de particulares y remesas llegadas de las colonias españolas durante todo el y parte del con todo tipo de ejemplares y objetos para engrosar la colección del Gabinete. Esta primera sede pronto resultó insuficiente, por lo que en 1785 Carlos III decidió encargar al arquitecto Juan de Villanueva la construcción de un nuevo edificio ubicado en el Salón del Prado, aunque posteriormente dicha edificación sería asignada al entonces recién constituido Museo del Prado, no llegando el Real Gabinete a ocuparla nunca.
Con la llegada de las tropas napoleónicas a España durante la Guerra de la Independencia española el Gabinete cerró sus puertas, quedando su director y bibliotecario (Manuel Castor González) custodiándolo, junto con cuatro personas más. Fue saqueado en 1813 antes de la retirada del ejército francés. El Gobierno español reclamó la devolución de las piezas robadas, que fueron en su mayoría devueltas. El Gabinete reanudó su actividad en 1814. En 1815 se redactó un nuevo reglamento para el museo y pasó a llamarse Real Museo de Ciencias Naturales de Madrid. Absorbió además al Real Jardín Botánico, al Real Laboratorio de Química y al Real Estudio de Mineralogía, a los que se sumó en diciembre de ese mismo año el Real Observatorio Astronómico. Continuó con esa denominación de Real Museo de Ciencias Naturales hasta el año 1847, en el que pasó a denominarse Museo de Historia Natural. La dirección del museo recayó durante este periodo sobre una Junta, hasta que en 1851 se nombró director a Mariano de la Paz Graells, el organizador de la Comisión Científica del Pacífico.
thumb|El Edificio Villanueva del Museo del Prado fue proyectado originalmente para acoger al Real Gabinete de Historia Natural, aunque finalmente este nunca llegaría a ocuparlo. En 1867 fue desmembrado al independizarse el Real Jardín Botánico y el Jardín Zoológico y al crearse el Museo Arqueológico Nacional con las colecciones de antigüedades y etnográficas que pertenecían al Museo de Historia Natural. Tras ser desalojado en 1895 del edificio de la calle Alcalá por Real Orden del Ministerio de Fomento con el falso propósito de dotarle de una ubicación mejor, el Museo pasó a instalarse en el Palacio de Biblioteca y Museos Nacionales, en unas dependencias que hoy en día ocupa la Biblioteca Nacional. El plazo que la Administración concedió al Museo de Historia Natural para dicho traslado fue de 48 horas. Las colecciones del Museo de Historia Natural fueron depositadas y amontonadas allí sin las necesarias condiciones de conservación, a pesar de las protestas de científicos y profesores universitarios. La escasez de espacio provocó que las colecciones de antropología fueran desgajadas, constituyéndose con ellas en 1910 el Museo Nacional de Antropología, Etnografía y Prehistoria. thumb|El Palacio de Biblioteca y Museos Nacionales (actual Biblioteca Nacional de España) albergó durante un breve periodo de tiempo al Museo hasta su traslado a su sede definitiva.|izquierda
En 1907, gracias a las gestiones realizadas por el entonces director, Ignacio Bolívar, se inició el traslado a la que desde entonces es su sede: el antiguo Palacio de la Industria y de las Artes en el paseo de la Castellana. Este palacio había sido construido para la Exposición Nacional de la Industria y de las Artes de 1881 y a él también se mudó la Real Sociedad Española de Historia Natural. El cambio de sede quedaría culminado en 1910. Este edificio, obra de los arquitectos Fernando de la Torriente y Emilio Boix y Merino, está compartido con la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales de la Universidad Politécnica de Madrid.
En 1913 el Museo de Historia Natural cambió otra vez su denominación a la que ostenta actualmente: Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN). miniaturadeimagen|Ilustración de 1927 de visitantes al museo publicada en el periódico El Liberal