thumb|250px|El sitio de Sidney Street fue muy relevante e incluso el ministro del Interior, Winston Churchill, se personó en el lugar de los hechos para presenciar el desenlace de la situación.

El sitio de Sidney Street, también conocido como batalla de Stepney, fue un tiroteo que tuvo lugar en enero de 1911 y en el que dos revolucionarios letones se enfrentaron a la policía y a fuerzas del ejército. Fue la culminación de una serie de eventos que comenzaron en diciembre de 1910, con un intento de robo perpetrado por una banda de inmigrantes letones en una joyería de Houndsditch, en la City de Londres, que tuvo como resultado las muertes de tres policías y de George Gardstein, el líder de la banda letona.

La investigación que condujeron la Policía Metropolitana y la de la City permitió identificar a los cómplices de Gardstein, la mayoría de ellos detenidos en las dos semanas posteriores a los sucesos. Se informó a la policía de que los dos miembros que quedaban por identificar estaban escondidos en el número 100 de la calle Sidney, en Stepney. Se evacuó a los residentes de las inmediaciones y, en la mañana del 3 de enero, se produjo un tiroteo en el que la policía, al estar equipada con armas inferiores, tuvo que recurrir a la ayuda del ejército. Hacia el final del pulso, que se prolongó durante seis horas, el edificio entró en llamas, sin que se haya llegado a identificar la causa. Además, uno de los agitadores recibió un disparo antes de que el fuego se propagase. Mientras el Cuerpo de Bomberos de Londres humedecía los escombros, donde encontraron dos cuerpos, el edificio se vino abajo y cayó sobre el superintendente Charles Pearson, que falleció en el acto.

La de Sidney Street fue la primera vez que la policía tuvo que recurrir a los militares para lidiar con un tiroteo. Fue también la primera ocasión en que se grabó un asedio en Gran Bretaña, ya que Pathé News se desplazó hasta el lugar. En algunas de las imágenes filmadas se podía ver al por entonces ministro del Interior Winston Churchill. Su presencia desató una disputa política, dado que se cuestionó hasta qué punto estaba involucrado en la operación. Todos los detenidos en relación con el robo en la joyería de Houndsditch, salvo uno, fueron absueltos tras un juicio efectuado en mayo de 1911. El implicado restante logró su liberación por medio de un recurso de apelación.

Los hechos se llevaron a la gran pantalla en películas como El hombre que sabía demasiado y The Siege of Sidney Street y se reflejaron también en novelas. Además, dos de los edificios de la calle se renombraron en el centenario de los hechos en honor a Peter Piaktov, «el Pintor», uno de los miembros de la banda que probablemente no estuvo presente ni en Houndsditch ni en Sidney Street. También hay placas que recuerdan a los bomberos y policías que fallecieron en servicio.

Trasfondo

Demografía de Londres e inmigración

La Rusia zarista albergaba en el a una comunidad de cinco millones de judíos, la más grande por aquel entonces. Perseguidos y víctimas de violentos pogromos, muchos de ellos se vieron obligados a emigrar y, entre 1875 y 1914, cerca de 120 000 llegaron al Reino Unido, la mayor parte a Inglaterra. Esta afluencia llegó a su techo en la década de 1890, cuando los inmigrantes judíos —pobres y con poca o incluso ninguna formación en su mayoría— se asentaron en gran número en el East End londinense. La cantidad de judíos alcanzaba en algunas zonas el cien por cien de la población y un estudio llevado a cabo en 1900 mostraba que tanto Houndsditch como Whitechapel se identificaban como «distritos bien definidos e intensamente judíos».

Algunos de estos expatriados eran revolucionarios y tuvieron dificultades para adaptarse a la vida política existente en Londres, que era menos opresiva. El historiador William J. Fishman apunta que «los meschuggena [locos] anarquistas eran aceptados como parte del paisaje del East End»; en general, la prensa británica empleaba los términos «socialista» y «anarquista», sin distinción, para referirse a cualquiera que profesase creencias revolucionarias. Un editorial publicado en las páginas de The Times dibujó la zona de Whitechapel como un «puerto que recibe a algunos de los peores anarquistas y criminales extranjeros que buscan refugio en nuestras acogedoras costas. Son estos los hombres que usan la pistola y el cuchillo».

Las peleas entre bandas integradas por población procedente de Besarabia y otras formadas por odesitas venían siendo frecuentes en Whitechapel y Aldgate desde la entrada en el nuevo siglo. Asimismo, había varias facciones revolucionarias activas en la zona. En enero de 1909, dos revolucionarios rusos asentados en Londres, Paul Helfeld y Jacob Lepidus, trataron de robar una furgoneta que transportaba dinero de nóminas. El propósito de la intentona, como solía ser habitual entre los grupos revolucionarios rusos, consistía en expropiar propiedad privada para financiar actividades radicales. Los sucesos, conocidos como la indignación de Tottenham, dejaron dos muertos y veinte heridos.

La afluencia de inmigrantes y el incremento de las tasas de crímenes violentos asociado a él propiciaron que la población se preocupase y que la prensa abordase el asunto. El parlamento aprobó el ley de Extranjeros de 1905 con el objetivo de reducir la inmigración. Los medios populares reflejaron la opinión de parte de la población: un editorial publicado en el Manchester Evening Chronicle, por ejemplo, apoyó el proyecto de ley para limitar el número de «extranjeros sucios, indigentes, enfermos, verminosos y criminales que se vuelcan sobre nuestra tierra». En un análisis sobre la inmigración llegada a Reino Unido, el periodista Robert Winder asegura que el acta «autorizó reflejos xenófobos que [de lo contrario] habrían permanecido en el letargo».

La banda de exiliados letones

En 1910, los exiliados rusos solían reunirse en el Club Anarquista de la calle Jubilee, en Stepney. Muchos de sus miembros no eran anarquistas y, al final, el club pasó a ser uno de los puntos de encuentro de la diáspora de exiliados rusos, muchos de los cuales eran judíos. No todos los miembros del pequeño grupo de letones que se vio involucrado en los sucesos de Houndsditch y Sidney Street eran anarquistas, si bien se encontraron libros anarquistas entre sus pertenencias en las pesquisas posteriores. Eran, probablemente, revolucionarios que se habían radicalizado a causa de las experiencias vividas en Rusia. De hecho, todos tenían posturas políticas de izquierdas y consideraban que la expropiación de la propiedad privada era una práctica válida.

El supuesto líder de la banda era George Gardstein, cuyo nombre real sería probablemente Poloski o Poolka; en cambio, usaba alias como Garstin, Morountzeff, Mourimitz, Maurivitz, Milowitz, Morintz, Morin o Levi. Se le tenía por anarquista y había sido acusado de asesinato y actos de terrorismo en Varsovia en 1905, antes de su llegada a Londres. Otro miembro del grupo, Jacob —o Yakov— Peters, había llevado a cabo labores de agitación cuando estaba en el ejército en Rusia y después había trabajado también en los astilleros. Mientras cumplía condena en prisión por este tipo de actividades delictivas, lo torturaron y le arrancaron las uñas. Yourka Dubov era otro agitador ruso, llegado a Inglaterra en su huida de los cosacos. Por otra parte, Fritz Svaars era un letón que había sido arrestado por las autoridades rusas en tres ocasiones, acusado de delitos terroristas, pero había conseguido escaparse en todas ellas. Llegó a Londres en junio de 1910, tras recorrer los Estados Unidos cometiendo una serie de robos.

Otro de los miembros era Peter, al que se le otorgó el sobrenombre de «el Pintor» porque se desconocía su identidad. Aun así, es probable que su nombre fuera Peter Piaktov —también deletreado como Piaktow, Pjaktov o Piaktoff— o Janis Zhaklis. En un breve apunte incluido en el Dictionary of National Biography, Bernard Porter afirma que no se conoce ningún detalle de los antecedentes de este anarquista y que «ninguno de los "datos" biográficos existentes sobre él es fiable». William —o Joseph— Sokolov —o Sokoloff o Sokolow— era un letón que había sido arrestado en Riga en 1905, acusado de asesinato y robo, antes de viajar a Londres. Karl Hoffman —cuyo verdadero nombre era Alfred Dzircol— también formaba parte del grupo. Había participado durante años en actividades revolucionarias y criminales, entre las que se contaba el contrabando de armas. Asimismo, había trabajado como pintor en Londres. John Rosen, cuyo nombre real era John Zelin o Tzelin, llegó a la capital británica en 1909, procedente de Riga, y trabajaba allí como barbero. El último de los miembros de la banda era Max Smoller, también conocido como Joe Levi o José el Judío. Tenía órdenes de arresto en Crimea por varios robos de joyas.

Policía de la capital

Tras la aprobación de las actas de la Policía Metropolitana, en 1829, y de la Policía de la City de Londres, en 1839, la capital estaba vigilada por ambas fuerzas. La Metropolitana tenía influencia en toda la urbe, mientras que la de la City se encargaba de hacer cumplir la ley en los límites de esa municipalidad. Los sucesos acaecidos en Houndsditch en diciembre de 1910 cayeron dentro del ámbito de competencia de la policía de la City, mientras que los hechos de Sidney Street de enero de 1911 se produjeron en una zona en la que la jurisdicción la tenía el cuerpo metropolitano. Tanto la una como la otra estaban bajo el mando del ministro del Interior, cargo que ocupaba Winston Churchill, de 36 años.

Cuando estaban de servicio, en circunstancias normales, los oficiales de ambas fuerzas contaban tan solo con una porra de madera para protegerse. En caso de que tuviesen que enfrentarse a personas armadas, como fue el caso de Sidney Street, podían emplear revólveres Webley y Bull Dog, escopetas y rifles de pequeño calibre provistos de cañones de 22 milímetros, empleados habitualmente en interiores.

Asesinatos de Houndsditch (diciembre de 1910)

250px|thumb|Imagen incluida en el Illustrated London News del 24 de diciembre de 1910 en la que se muestra a un grupo de policías en los edificios Exchange. Bajo el nombre de Joe Levi, Smoller visitó a comienzos de diciembre de 1910 los edificios Exchange, localizados en un callejón sin salida y cuya parte trasera colindaba con la posterior de las propiedades de Houndsditch. Allí, alquiló el número 11. Una semana más tarde, Svaars alquiló el número 9 para un periodo de un mes, alegando que lo necesitaba para labores de almacenamiento. La banda no pudo alquilar el número 10, que se encontraba justo detrás de su objetivo, la joyería que regentaba Henry Samuel Harris, sita en el número 119 de la calle Houndsditch. Se decía que la caja fuerte del joyero guardaba entre 20 000 y 30 000 libras en joyas; el hijo de Harris aseguraría más tarde que el total no sobrepasaba las 7000. A lo largo de las dos semanas siguientes, la banda llevó al lugar parte del material que necesitaba, entre el que se incluían una manguera de caucho para el gas de 18,25 metros de longitud, una bombona de gas comprimido y una selección de herramientas, con brocas con puntas de diamante.