Hernán Ruiz Jiménez, también llamado Hernán Ruiz II (Córdoba; c. 1514-Sevilla; 21 de abril de 1569) está considerado uno de los arquitectos españoles más importantes del . Sus primeras obras son de estilo plateresco, aunque fue evolucionando hacia el manierismo.

Biografía

Su abuelo fue el cordobés Gonzalo Rodríguez, de profesión cantero. Este se casó con la cordobesa María Ruiz. Del matrimonio nació Hernán, que tomó el apellido de su madre. Este Hernán Ruiz I fue arquitecto y maestro mayor de la Catedral de Córdoba. Se casó con Ana Fernández, con la que tuvo una hija llamada Inés. Tras esto, Ana murió y este se casó en segundas nupcias con Catalina Jiménez. Del matrimonio nacieron ocho hijos, siendo el primogénito de ellos Hernán Ruiz II.

En el pasado algunos han afirmado que Hernán Ruiz I y Hernán Ruiz II eran de Burgos, lo que ha sido refutado.

El 27 de julio de 1530 Hernán Ruiz II fue admitido por el Concejo de Córdoba como maestro cantero.

Hacia 1535 contrajo matrimonio en Córdoba con Luisa Díaz. Esta pareja tuvo seis hijos: Hernán Ruiz III (también arquitecto), Martín Ruiz, Jerónimo Ruiz, Luisa Ordóñez, María Gibaja y Catalina Ponce. Luisa Ordóñez se casó con el escultor Jerónimo Hernández en 1568 y Catalina Ponce se casaría años más tarde con el escultor Andrés de Ocampo. Los dos artistas pertenecieron a la escuela sevillana de escultura.

Hernán Ruiz II tuvo un hijo fuera del matrimonio con Beatriz de Cervantes. Este fue bautizado con el nombre de Juan en la Iglesia de San Juan de la Palma de Sevilla el 6 de enero de 1560. En su testamento, de 1569, no menciona a Juan, por lo que es posible que hubiese muerto por entonces, pero sí menciona a una hija de Beatriz de Cervantes llamada Petronila, de unos cinco o seis años, que seguramente fuese también una hija fuera del matrimonio.

El 4 de mayo de 1532 Hernán Ruiz II y el cantero Antón Ruiz fueron contratados para labrar la capilla mayor del Convento Madre de Dios, de las dominicas, en Baena. La obra no empezó hasta 1539.

En 1535 fueron a Sevilla Hernán Ruiz I desde Córdoba y Francisco Rodríguez Cumplido desde Cádiz para informar sobre la evolución de las obras de la casa consistorial, ralentizadas tras la muerte de Diego de Riaño. El cabildo catedralicio de Sevilla, tras conocer la estancia de los dos arquitectos en la ciudad, les solicitó un informe sobre las obras en las sacristías del templo. Hernán Ruiz II acompañó a su padre en este viaje a Sevilla y hay indicios para creer que colaboró en estos informes, ya que el cabildo entregó a Hernán Ruiz I tres ducados más que a Rodríguez Cumplido, que pudieron ser para pagar al joven.

El 13 de abril de 1540 Hernán Ruiz II y el cantero Sebastián de Peñarredonda fueron contratados para realizar la portada del Palacio de los Páez de Castillejo en Córdoba.

En 1542 se contrató con él la reforma de la fachada principal de la Iglesia de San Pedro de Córdoba.

En 1541 se obligó a pagar 34 000 maravedís al mercader Juan Sánchez Inquimira por unos paños y sedas. En 1544 tuvo que huir a Lisboa, donde fue metido en prisión, todo a causa de la deuda que tenía con el mercader de tejidos, que había ascendido hasta los 112 500 maravedís. En mayo de 1544 los padres se comprometieron a pagar la deuda y a traer a su hijo a la cárcel de Córdoba en un plazo de cincuenta días.

Hernán Ruiz II llegó a la cárcel de Córdoba pero la abandonó pronto. El 13 de diciembre de 1544 se comprometió con Sánchez de Inquimira a pagarle 84 375 que quedaban pendientes. En esta ocasión sus padres figuraban como fiadores. Tuvo que ser su madre, ya viuda, la que canceló la deuda pagando al mercader los 60 000 maravedís que quedaban en 1551. miniatura|derecha|El puente romano de Córdoba, con el centro histórico al fondo. En diciembre de 1544, mientras trabajaba para el Concejo de Córdoba apuntalando los pilares del Puente Mayor, se le cayó una piedra en la cabeza, teniendo que guardar cama una temporada. El Concejo acordó, el 14 de diciembre, que los caballeros del cabildo fuesen a visitar al enfermo y que se le abonaron los gastos médicos y el salario mientras estuviera convaleciente.

En 1545 el escribano real Alonso García de Frías se trasladó a Córdoba para buscar maestros que concurrieran a un concurso para elaborar las trazas del Hospital de las Cinco Llagas de Sevilla. El 18 de noviembre de ese año Hernán Ruiz II se comprometió a presentar sus trazas en Sevilla para este hospital y para juzgar las de los demás. En este escrito se presentó como maestro mayor de obras de la Catedral de Córdoba, cargo que en realidad ocupaba su padre, siendo él simplemente su colaborador. En virtud de lo firmado, se le darían 3 ducados de oro por cada día que estuviera en Sevilla y un premio en el caso de que su diseño resultase el elegido. El concurso tendría lugar el 30 de noviembre de 1545.

El mismo 18 de noviembre pidió un préstamo de 8 ducados para pagar los gastos del viaje de García de Frías, cuando este viaje ya había sido sufragado por Juan de Medina, mayordomo del hospital. También se comprometió a pagarle 150 a García de Frías en el plazo de un año para ser el escogido. Estas maniobras no sirvieron de nada. Las trazas seleccionadas para el hospital fueron las de Rodríguez Cumplido y el escogido para las obras fue Martín de Gainza.

En 1547 murió su padre y él fue nombrado maestro mayor de la Catedral de Córdoba. Mantuvo este cargo hasta el fin de sus días, aunque los últimos años lo hizo conjuntamente con su hijo Hernán Ruiz III.

Empezó a tener prestigio y, en 1550, el cabildo catedralicio de Málaga le llamó para que diese una opinión sobre los modelos para el coro de su catedral que habían sido propuestos por Andrés de Vandelvira y Diego de Vergara. Tras recibir su opinión, el cabildo catedralicio se decantó por el modelo de Vergara.

En 1548 Diego Bernuy Orense compró Benamejí a Carlos I e inició un proceso de urbanización y población del territorio. En 1550 ordenó la construcción de un puente sobre el río Genil en esta localidad. Hernán Ruiz II se encargó de la construcción hasta 1556.

Hacia 1551 hizo los planos para la Capilla de la Asunción de la Catedral de Córdoba, que construyó su hijo Hernán Ruiz III.

En 1551 el cabildo catedralicio de Sevilla llamó a Hernán Ruiz II y a otros arquitectos para dar su opinión sobre las trazas para la capilla real de la catedral realizadas por el maestro mayor Martín de Gainza. Por este servicio cobró 15 000 maravedís. miniatura|derecha|Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción de Bujalance, denominada catedral de la Campiña. En 1555 llegó a un acuerdo con el obrero de la Iglesia de la Asunción de Bujalance, Alonso Jiménez de la Cuerda, para realizar unas obras en este templo.

En 1556 murió el maestro mayor de la Catedral de Sevilla, Martín de Gainza, y Hernán Ruiz II opositó para el cargo, que consiguió en 1557. El sueldo era de 60 000 maravedís al año. En este cargo, emitió su opinión, con otros arquitectos, sobre la forma de terminar la capilla real de este templo.

En 1556 dio las trazas de la iglesia y del colegio de los jesuitas de Marchena.

En 1558 se trasladó con su familia a Sevilla. Por entonces comenzó a construir el remate renacentista de la Giralda.

El 17 de junio de 1558 fue nombrado maestro mayor de obras del Hospital de las Cinco Llagas, con un sueldo de 15 000 maravedís al año. En 1560 nombró a su hermano Francisco Sánchez aparejador en estas obras.

En 1559 diseñó el tenebrario de la Catedral de Sevilla. Ese mismo año el provisor de la archidiócesis le encargó obras importantes en la Iglesia de Santo Domingo de Guzmán de Bornos.

En 1560 hizo el Palacio de los Villalones de Córdoba.

En 1560 fue nombrado maestro mayor de obras del Concejo de Sevilla.

Elaboró un memorial para el Concejo de Sevilla en 1560 sobre el estado de las murallas de Sevilla y sobre las reformas a realizar en las puertas y defensas ante los desbordamientos del río Guadalquivir. Este memorial se ha perdido. No obstante, se sabe que son suyas las trazas de la Puerta del Arenal y de la Puerta de Hércules (más tarde llamada Real o de Goles). También es posible que realizase el Postigo del Carbón y obras en la Puerta de la Carne. Llevó a cabo obras menores en la Puerta de la Macarena, la Puerta de Córdoba, la Puerta del Sol, la Puerta Osario, la Puerta de Carmona y la Puerta de Jerez.

El 13 de febrero de 1561 contrató los andamios para construir la bóveda de la capilla mayor de la Catedral de Córdoba con el carpintero Juan Gaitán, lo que demuestra que no había abandonado los trabajos en este templo.

En 1561 Hernán Ruiz II, Pedro Becerril, Roque Balduque y Pedro de Campaña hicieron de peritos en el traspaso de la obra del retablo mayor de la Cartuja de Sevilla que hizo la viuda del escultor Isidro de Villoldo al escultor Juan Bautista Vázquez el Viejo.

También en 1561 dictó, por encargo del provisor Juan de Ovando y Godoy, las condiciones para unas obras en el Hospital del Amor de Dios de Sevilla, que debían ser realizadas por los albañiles Pedro de Ojeda y Baltasar de Rivera y el carpintero Pedro Gómez.

Por otro lado, consta que en 1561 dio las trazas del pasamanos de la Capilla del Mariscal de la Catedral de Sevilla.

El provisor Juan de Ovando le nombró, por decreto del 25 de mayo de 1562, maestro mayor de obras de la archidiócesis de Sevilla. En el mismo documento se le encargaron obras en las iglesias de Aracena, Aroche, Encinasola, Cumbres Mayores, El Cerro de Andévalo, Utrera, Santa María de la Asunción de Arcos de la Frontera, Morón de la Frontera, Espera y San Salvador, San Juan y San Miguel de Jerez de la Frontera.

miniatura|Hernán Ruiz II fue maestro mayor de la Catedral de Sevilla desde 1557 hasta 1569. En este periodo realizó el cuerpo para las campanas de la Giralda. En 1563 el prior Francisco Serrano le contrató para realizar la portada del Monasterio de San Agustín de Sevilla, por lo que recibiría 30 ducados. Fue retirada en 1949 y se conserva, desmontada, en el atrio del antiguo convento, actualmente en obras para ser convertido en hotel. Con la portada aún se desconoce qué destino tendrá.

El 8 de mayo de 1564 fue despedido del oficio de maestro mayor del Concejo de Sevilla, probablemente porque tenía gran cantidad de tareas y no atendía lo suficiente las municipales.

Continuó dedicándose a las obras de la Catedral de Córdoba, como demuestra el hecho de que el 19 de mayo de 1564 el cabildo catedralicio le mandó a tratar diversos asuntos sobre la construcción de la catedral con el obispo Cristóbal Rojas Sandoval.

También en 1564 realizó las condiciones para la hechura del sepulcro del inquisidor Antonio del Corro por Juan Bautista Vázquez el Viejo para la Iglesia de Santa María de los Ángeles de San Vicente de la Barquera.

En 1564 realizó planos para la Iglesia de Santa María de Carmona. Entre finales de 1565 y mayo de 1566 regresó a este municipio para tasar lo construido en la Capilla del Sagrario de la misma iglesia, debido a un litigio que había con el cantero Juan de Escalona.

Consta que estuvo en el comienzo de las obras de la Iglesia de Santa María de Gracia de Almadén de la Plata en 1564 y que volvió a visitar las obras en 1569. Sin embargo, la reconstrucción del templo entre los siglos y hacen difícil saber qué queda de lo realizado por él.

En 1564 dictó las condiciones para la reforma completa de la iglesia del Convento de Santo Domingo de Sanlúcar de Barrameda. Esta iglesia fue mandada construir por la viuda del conde de Niebla, Leonor Manrique de Sotomayor. En las obras trabajaron como aparejadores Francisco de Carona y Francisco Rodríguez, siendo este último maestro mayor del duque de Medina Sidonia. Las obras en este templo terminaron en 1570.

En 1565 dibujó los cuatro remates de hierro y bronce que debían ser realizado por el fundidor Bartolomé Morel para la parte superior de la Giralda. Por estas fechas asesoró en la hechura de la reja de la Capilla de la Virgen de la Antigua de la Catedral de Sevilla.