thumb|250px|Portada del libro de Adam Smith, La riqueza de las naciones.

La teoría económica clásica se refiere a una escuela de pensamiento económico cuyos principales exponentes son Adam Smith, Jean-Baptiste Say y David Ricardo. Es considerada por muchos como la primera escuela económica moderna. Incluye también a autores como Karl Marx, Thomas Malthus, William Petty y Frédéric Bastiat, algunos incluyen, entre otros, a Johann Heinrich von Thünen. Habitualmente se considera que el último clásico fue John Stuart Mill. .

El término «economía clásica» fue acuñado por Marx para referirse a la economía ricardiana –la economía de Ricardo y James Mill y sus antecesores– pero su uso se generalizó para describir también tanto a los seguidores de Ricardo y Mill como a todos los influidos por las percepciones generales de esos autores,Teoría general de la ocupación, el interés y el dinero, John Maynard Keynes, Capítulo 1, Nota 1 incluido el propio marxismo.Gerardo Fujii: Desarrollo Económico UNIDAD III. TEORÍAS DEL CRECIMIENTO ECONÓMICO, punto 1. La economía clásica (A. Smith, R.Malthus, D. Ricardo y K. Marx)

Orígenes Siempre se toma como comienzo de la economía clásica la publicación, en 1776, de la obra de Adam Smith Una investigación sobre la naturaleza y causas de la riqueza de las naciones —más conocido como La riqueza de las naciones–. La escuela estuvo activa hasta mediados del . La escuela de economía más grande que todavía se adhiere a las formas clásicas es la escuela marxista. Sin embargo, la Nueva economía clásica esta fuertemente influida por las percepciones generales de la escuela.

Además de la obra de Smith, en la cual unas de sus teorías más importantes eran la de la filosofía es naturalista "la ley natural es superior a la ley humana" y que la economía esta regida por una "mano invisible" en la cual, el estado no debe de intervenir, y que los seres humanos actúan en su propio interés: el hombre de negocios invierte para obtener beneficios,Martínez, Omar (2014). Análisis económico. Jalisco, México: Astral. ISBN 078-607-8193-78-3 gracias a algunas de sus aplicaciones a la filosofía social, de John Stuart Mill (1848). John Stuart Mill (1848): Principios de economía política, con algunas de sus aplicaciones a la filosofía social Ambas fueron obras de uso generalizado en las cátedras de “economía política” hasta la introducción de los Principios de economía de Alfred Marshall (1890). Otro texto cuya importancia no puede ser ignorada es El Capital, de Marx (1867).

Los economistas clásicos intentaron explicar el crecimiento y el desarrollo económico. Elaboraron sus teorías acerca del “estado progresivo” de las naciones en una época en la que el capitalismo se encontraba en pleno auge tras salir de una sociedad feudal y en la que la revolución industrial provocaba enormes cambios sociales.

Los economistas clásicos reorientaron la economía, alejándose del análisis previo que se centraba en los intereses personales del gobernante y/o las clases gobernantes. El fisiócrata François Quesnay y Adam Smith, por ejemplo, identificaron la riqueza de la nación con el producto nacional bruto, en lugar de con la tesorería del rey o del estado. Smith veía este producto nacional como derivado del trabajo aplicado a la tierra y al capital. Ese producto nacional se divide "naturalmente" entre trabajadores, terratenientes y capitalistas, en la forma de salario, renta y beneficios.

La economía clásica fue desplazada en gran parte por escuelas de pensamiento marginalistas, que derivaban su concepto de valor de la utilidad marginal que los consumidores encontraron en un bien en lugar del costo de los gastos envueltos en producirlo. Sin embargo, algunas de las percepciones clásicas fueron incorporadas en la escuela neoclásica, que se inició en el Reino Unido a partir del trabajo de Alfred Marshall.

Características de la economía clásica

Metodología de los clásicos

La metodología de los clásicos estaba fuertemente influida por los desarrollos científicos tempranos,Deborah A. Redman (1997): "The classical age of economics was marked by an intense interest in scientific methodology. It was, moreover, an age when science and philosophy were not yet distinct disciplines, and the educated were polymaths. The classical economists were acutely aware that suitable methods had to be developed before a body of knowledge could be deemed philosophical or scientific. They did not formulate their methodological views in a vacuum, but drew on a rich collection of philosophical ideas. Consequently, issues of methodology were at the heart of political economies rise as a science. The classical era of economics opened under Adam Smith with political economy understood as an integral part of a broader system of social philosophy; by the end, it had emerged via J. S. Mill as a separate science, albeit one still inextricably tied to the other social sciences and to ethics.

The Rise of Political Economy as a Science opens with a review of the epistemological ideas that inspired the classical economists: the methodological principles of Bacon, Descartes, Hobbes, Newton, Locke, Hume, Stewart, Herschel, and Whewell. These principles were influential not just in the development of political economy, but in the rise of social science in general. The author then examines science in eighteenth- and nineteenth-century Britain, with a particular emphasis on the all-important concept of induction. Having laid the necessary groundwork, she proceeds to a history and analysis of the methodologies of four economist-philosophersAdam Smith, Robert Malthus, David Ricardo, and J. S. Millselected for their historical importance as founders of economics and for their common Scottish intellectual lineage. Concluding remarks put classical methodology into a broader historical perspective." en The Rise of Political Economy as a Science - Methodology and the Classical Economists derivados de Newton y la tradición crítica o analítica trazable a Kant. "De lo anteriormente dicho y a partir de las definiciones que Kant formuló en su “Critica de la Razón Pura” se entiende a los enunciados realizados por los clásicos como apriorísticos, es decir que son cognoscibles por un puro ejercicio de la razón, sin necesidad de recurrir al mundo sensible. Esto es una consecuencia de la forma en que formulaban ellos las hipótesis, las mismas eran previas a la experimentación, a la experiencia sensible, y no dependían de ella para su validez. A pesar de que el génesis del proceso de formulación de las hipótesis era una observación empírica, esta no constituía más que un indicio que bien podría haberse obtenido por introspección. Además, en la generación de las hipótesis mediaba un simple proceso de inducción." en Critica Metodología del Historicismo a la Escuela Clásica cap: "La metodología clásica.".- Este es un tema complejo; para comenzar a profundizar: Thomas Sowell: On classical economics cap 4: Classical Methodology

Los clásicos buscaban fundar sus posiciones en el estudio empírico o de la realidad a fin de formular, generalmente, modelos conceptuales que les permitieran enunciar leyes naturales relevantes al área de estudio, JESÚS L. PARADINAS FUENTES: El médico inglés William Petty (1623-1687), discípulo de Hobbes, será uno de los primeros en defender la existencia de leyes naturales en economía, de acuerdo con los planteamientos científicos mecanicistas. Además, avanzó la idea de que la riqueza no depende del comercio sino que es producto del trabajo...

También Locke (1632-1704), defendió la idea de que las leyes sociales que debían regir el comportamiento humano, conforme a las cuales debería organizarse la sociedad, eran análogas a las leyes de la naturaleza que determinaban el comportamiento del universo. En sus escritos económicos enseñó que el egoísmo es la fuerza motriz de la conducta humana, que el Estado, en lugar de intervenir en economía como pretendían los mercantilistas, debía limitarse a proteger la propiedad privada y a facilitar los intercambios entre los particulares, y que la riqueza es producto del trabajo.

Como el nuevo paradigma científico mecanicista era incompatible con el intervencionismo económico defendido por los mercantilistas, apareció en el pensamiento económico una nueva doctrina: que la riqueza no se obtiene del comercio sino de la agricultura. Sus defensores se dieron a sí mismos el nombre de fisiócratas.

Así pues, una de las ideas fundamentales de la moderna ciencia económica, que los fenómenos económicos están regulados por leyes naturales que producen un orden espontáneo que el hombre debe respetar, había sido ya expuesta antes de Adam Smith." en La economía como ciencia: Adam Smith consecuentemente utilizaban extensiva, pero no exclusivamente, el razonamiento inductivo. "Debido a la influencia de los autores mencionados, la visión más común de la investigación científica a mediados del siglo XIX consiste en defender que la ciencia debe comenzarse a partir de la observación de hechos, realizada de manera libre y sin prejuicios. A continuación se aplica la inferencia inductiva, de modo que se pasa de lo particular a lo general y se formulan leyes universales sobre estos hechos. En tercer lugar, se aplica nuevamente la inducción con el fin de obtener teorías o argumentaciones dotadas de un grado mayor de generalidad. Finalmente, se contrasta si las leyes y teorías son verdaderas o no comparando sus implicaciones empíricas con los hechos observados." LA ECONOMÍA. CONCEPTO Y MÉTODO punto 3.1.1 (p 19) El empirismo y la ciencia en el siglo XIX

Lo anterior parece sugerir, en general, una concepción "estática" de las relaciones económicas, en el sentido que esas se basan o deben a leyes que, al igual que las leyes físicas, se supone son eternas y universales. Pero eso no se debe interpretar como significado de que se carezca de cualquier "flexibilidad" o "libertad" en relación con los procesos o el sistema que implementan esas leyes sino más bien como una sugerencia de que, si las leyes son conocidas y explotadas dan origen (en las palabras de Smith) a "... planes muy diversos en la manera general de emplearlo, pero no todos estos planes conducen igualmente a incrementar el producto. La política de unas naciones ha fomentado extraordinariamente las actividades económicas rurales, y la de otras: las urbanas. Difícilmente se encontrará una nación que haya tratado con la misma igualdad e imparcialidad esas distintas actividades. Desde la caída del Imperio Romano la política de Europa ha favorecido más las artes, las manufacturas y el comercio (actividades económicas propias de las ciudades) que la agricultura; actividad económica rural. En el Libro tercero se explican las circunstancias que dieron origen a esa política, y aconsejaron aplicarla.". Dado un plan exitoso se obtiene: "La gran multiplicación de producciones en todas las artes, originadas en la división del trabajo, da lugar, en una sociedad bien gobernada, a esa opulencia universal que se derrama hasta las clases inferiores del pueblo. Todo obrero dispone de una cantidad mayor de su propia obra, en exceso de sus necesidades, y como cualquier otro artesano, se halla en la misma situación, se encuentra en condiciones de cambiar una gran cantidad de sus propios bienes por una gran cantidad de los creados por otros; o lo que es lo mismo, por el precio de una gran cantidad de los suyos. El uno provee al otro de lo que necesita, y recíprocamente, con lo cual se difunde una general abundancia en todos los rangos de la sociedad." Adam Smith: Investigación sobre la naturaleza y causas de la riqueza de las naciones. Libro primero - Capítulo I: De la división del trabajo.