Santa Margarita es un lienzo de Francisco de Zurbarán conservado en la National Gallery de Londres, que la adquirió en 1903. Allí se exhibe con el título de Saint Margaret of Antioch. Forma parte del conjunto de lienzos conocidos como Santas de Zurbarán.

Su datación exacta se desconoce. Algunos autores indican que fue realizada hacia 1630,L. Cirlot (dir.), National Gallery, Col. «Museos del Mundo», Tomo 1, Espasa, 2007. ISBN 978-84-674-3804-8, pág. 125 mientras que la página web de la National Gallery habla de 1630-1634. Sin embargo, Odile Delenda considera que fue realizada ca.1645-1650. En todo caso, se aprecia cierta influencia de Caravaggio.

Es posible que formara parte de una serie dedicada a santas vírgenes, con destino a conventos de España o Hispanoamérica. El taller del pintor era famoso por realizar numerosos cuadros de este tipo. Esta pintura resulta inusual en el sentido de que parece ser totalmente autógrafa del pintor.

Margarita de Antioquía está incluida entre las santas mártires cristianas. Cuidaba del rebaño de ovejas de su nodriza y fue encarcelada y torturada por defender su virginidad frente a los intentos de un prefecto romano.

Análisis del cuadro

Los ojos y los rasgos del rostro hicieron pensar a algunos críticos que se trataba de la misma modelo que se utilizó para pintar a Santa Águeda. miniatura|izquierda|Pastorcita de Zurbarán [Santa Margarita de Antioquía], grabado de puntos firmado en plancha por Bartolomé Vázquez, 1794, sobre dibujo de León Bueno. Biblioteca Nacional de España. Zurbarán representa a Santa Margarita con los trazos de una elegante pastora, con un atuendo muy refinado. Sujeta con la mano derecha el cayado de pastor y del antebrazo izquierdo cuelgan las alforjas para el camino. La presencia de un dragón o tarasca alude a la leyenda que narra su encarcelamiento durante el cual el diablo bajo la forma de dragón se apareció a la santa para tentarla y esta consiguió derrotarlo.

Zurbarán trabajó con gran detalle la vestimenta, las pintorescas alforjas que cuelgan del brazo izquierdo, así como el sombrero de paja y alas curvadas con el que va tocada.

La indumentaria con que Zurbarán representó a la santa hizo que en antiguos inventarios, olvidado su origen y primer destino, se interpretase como el retrato de una pastorcita o de una paisana con unas alforjas colgadas del brazo, como decía el inventario de los aposentos del príncipe de Asturias en la Casita del Príncipe de El Escorial de 1789, donde la pintura se documenta por primera vez.Jeannine Baticle, Zurbarán, Madrid, Museo del Prado, 1988, , p. 418. Así, un grabado de Bartolomé Vázquez abierto en 1794 a partir de una versión de la pintura conservada entonces en el Palacio Real de Madrid llevaba al pie una inscripción que decía:

Referencias

Enlaces externos Artículo sobre este cuadro en la página web de la National Gallery (en inglés)

Bibliografía

Delenda, Odile (2009). Francisco de Zurbarán, Catálogo Razonado y Crítico. Fundación de Apoyo a la Historia del Arte Hispánico, ed. Madrid. ISBN 978-84-937260-2-7.

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