miniaturadeimagen|307x307px|El bien y el mal es una dualidad opuesta y antagónica e irreductible sobre la pintura alegórica de Victor Orsel en el . La idea de mal o maldad se asocia a los accidentes naturales o comportamientos humanos que se consideran perjudiciales, destructivos o inmorales y son fuente de sufrimiento moral o físico. Desde este segundo punto de vista menos general y vinculado a lo humano, se denomina más bien perversidad.El DRAE define perverso en dos acepciones: 1. "Sumamente malo, que causa daño intencionadamente" y 2. "que corrompe las costumbres o el orden y estado habitual de las cosas". El DRAE trae también el sustantivo perversión, definida como «acción y efecto de pervertir», y este como "viciar con malas doctrinas o ejemplos las costumbres, la fe, el gusto, etc." o "perturbar el orden o estado de las cosas».
Puede ser estudiada por la psicología, la ética o la moral, la antropología, la sociología,Luis Moreno Fernández, reseña de Salvador Giner, Sociología del mal (Madrid, La Catarata, 2015) publicada en Reis. Revista Española de Investigaciones Sociológicas Nº 154, Abril - Junio 2016, pp. 173-176: http://www.reis.cis.es/REIS/PDF/REIS_154_121459938147478.pdf la política,Rafael del Águila, "De los males políticos", en Revista de Libros, 1-XI-2001: http://www.revistadelibros.com/articulos/el-mal-y-la-politica el derecho, la religión,François Bousquet, "Interpretaciones del mal en las religiones y las culturas", traducción del artículo "Versions du mal à travers religions et cultures", Revue d’éthique et de théologie morale 227 (2003) 9-30 publicada en Selecciones de Teología, vol. 43, http://www.seleccionesdeteologia.net/selecciones/llib/vol43/172/172_bousquet.pdf la historia y la filosofía. Como tal lo estudia la ponerología.
Algunas definiciones indican que la maldad es el término que señala la ausencia de la bondad que debe tener un ente según su naturaleza o destino. De esta forma, el mal sería la característica de quien tiene una carencia, o de quien actúa fuera de un orden ético, convirtiéndose, en consecuencia, en alguien o algo malo.
Otras definiciones toman al mal o la maldad como la sombra personal, así denominada por la psicología analítica de Carl Gustav Jung (1875-1961). Esta se va desarrollando desde la infancia a partir de nuestras experiencias y aprendizaje social, donde vamos desechando aquellas ideas o conductas que no consideramos adecuadas según las normas morales y el contexto cultural en el que nos hemos educado. Cuando un niño tiene un pensamiento o conducta que cree que es inaceptable para la sociedad en que vive, sentirá un chispazo de ansiedad tan desagradable que termina reprimiendo o adormeciendo esa parte de sí mismo que considera prohibida. Y para rellenar ese vacío el infante crea un falso Yo, cuya función es mitigar el sufrimiento por la pérdida de su integridad original, su totalidad individual.
El mal para la psicología Una investigación en que han participado psicólogos daneses y alemanes y que realizó 2500 encuestasMoshagen, Morten, Hilbig, Benjamin E., & Zettler, Ingo (in press). "The dark core of personality". Psychological Review. doi: 10.1037/rev0000111 ha resumido el carácter de la maldad humana o perversidad en nueve rasgos que han llamado "factor oscuro de la personalidad" o "Factor D". Estos rasgos "maximizan el interés individual" conscientemente "sin tener en cuenta su inutilidad ni el daño que puede ejercer sobre otra persona o los demás". Esos "nueve rasgos oscuros" son: Egoísmo, definido como "preocupación excesiva por el beneficio propio a expensas de los demás y de la comunidad". Maquiavelismo: "Actitud manipuladora e insensible hacia los demás, acompañada de la convicción de que el fin justifica los medios". Desconexión moral: "Un estilo de procesamiento cognitivo que permite comportarse de manera amoral sin sentir remordimiento alguno por ello". Narcisismo: "Una auto-admiración excesiva, acompañada de un sentimiento de superioridad y de una necesidad extrema de atraer constantemente la atención de los demás". Arrogancia psicológica: "Creencia persistente en que uno es mejor que los demás y por tanto merece ser tratado mejor". Psicopatía: "Falta de empatía y autocontrol, a lo que se agrega el comportamiento impulsivo". Sadismo: "Deseo de infligir daño" o violencia "mental o física a otros por placer". Interés propio: "Deseo de promover y destacar el propio estatus social" Rencor: "Destructividad y disposición a causar violencia o daño a otros, incluso a costa de infligir daño a sí mismo". Envidia: La envidia es un sentimiento complejo que se caracteriza por el deseo de poseer lo que otro tiene, ya sea bienes materiales, cualidades, logros o relaciones. Ira: La ira es una emoción intensa que se experimenta en respuesta a situaciones percibidas como amenazantes, injustas o frustrantes la persona puede actuar de forma agresiva.
El mal para la ética thumb|Moisés llevando las Tablas de la Ley por José de Ribera, (1638) Para la ética es una condición negativa atribuida al ser humano que indica la ausencia de principios morales, bondad, caridad o afecto natural por el entorno y los entes que figuran en él.
El mal para la sociología Actuar con maldad también implica contravenir deliberadamente los códigos de conducta, moral o comportamiento oficialmente correctos u ortodoxos en un grupo social, acercándose al concepto sociológico de anomia. Philip Zimbardo sugirió en 2007 que los actos malvados de la gente son el resultado de la identidad colectiva, fundándose en su experiencia previa del Experimento de la cárcel de Stanford, que fue publicada en el libro The Lucifer Effect: Understanding How Good People Turn Evil.
El mal para la filosofía 230px|thumb|Caída de Satán, grabado de Gustave Doré para ilustrar un pasaje del Paraíso perdido de John Milton. Non serviam!, "¡No serviré!", gritó Satanás. El ángel caído Mammon afirma en la obra de Milton que «es mejor reinar en el infierno que servir en el cielo». thumb|200px|Grupo escultórico de Caín y Abel en Bagnères-de-Luchon
La más reciente exposición del problema del mal desde el punto de vista de la historia de la filosofía la ha hecho Rüdiger Safranski en su Das Böse oder Das Drama der Freiheit / El mal o El drama de la libertad (1997). La cuestión filosófica sobre la naturaleza del mal depende de si la moralidad es absoluta, relativa o ilusoria. Con arreglo a ello se oponen distintos conceptos y escuelas de pensamiento: para el absolutismo moral, el bien y el mal son conceptos incondicionados y establecidos por una deidad o deidades, por la naturaleza, por la moral, por el sentido común o por alguna otra fuente. Para el relativismo moral, las normas del bien y del mal son variables y productos de una cultura local, costumbre o prejuicio determinados. Para la amoralidad, el bien y el mal carecen de sentido, ya que no existe un ingrediente moral en la naturaleza. El universalismo moral intenta encontrar un compromiso entre el sentido absoluto de la moral y el punto de vista relativista, afirmando que la moralidad solo es flexible hasta cierto punto, y que lo que es realmente bueno o malo se puede determinar mediante el examen de lo que se considera comúnmente como el mal entre todos los seres humanos.
Para el fenomenólogo Max Scheler, los valores son noemas esenciales y absolutos, pero su realización histórica no es absoluta; el hombre los va descubriendo y realizando en la historia progresivamente. Así, Scheler describe el fenómeno de ceguera axiológica en la Historia: hay épocas en las que no se ven ciertos valores que posteriormente son palpables. Así que determina la existencia de un ethos histórico. Así como los valores son absolutos en la ética, en la ética histórica son relativos a la época considerada; hay una cierta relatividad temporal, y eso condiciona nuestras propias decisiones de valor.
Entre los problemas que la existencia de mal ha planteado todos los tiempos, uno es de particular importancia: la cuestión de lo que es el mal o la maldad y por qué existe así como su concepto antagónico, el bien o bondad. Escuelas filosóficas dualistas como el maniqueísmo plantean la existencia de estos dos principios antagónicos. Sócrates, en su teoría del intelectualismo moral, identifica el mal con la ignorancia. Para su discípulo Platón el mal es aquello en lo que no participa de ninguna manera la idea del Bien y entiende que como las ideas son perfectas y positivas, todo lo malo es imperfecto y exclusivo del mundo sensible, y escribió que hay relativamente pocas formas de hacer el bien y por el contrario infinidad de maneras de hacer el mal y que pueden tener un impacto mucho mayor en nuestras vidas y las vidas de otros seres capaces de sufrimiento.Cherniss, Harold (1954). The Sources of Evil According to Plato. American Philosophical Society. pp. 23–30. ISBN 90-04-05235-6. JSTOR 3143666 En Plotino, la materia es identificada como el mal y como la privación de toda forma de inteligibilidad."Plotinus", en Stanford Encyclopedia of Philosophy, 30-VI-2003: https://plato.stanford.edu/entries/plotinus/
El teólogo del Agustín de Hipona mantuvo en su Enchiridion sobre la fe, la esperanza y el amor que el mal existe como una "ausencia del bien". La ignorancia es un mal, pero solo es la ausencia de conocimiento, que es bueno; así mismo la enfermedad es la ausencia de salud y la crueldad lo es de compasión. Dado que el mal no tiene realidad positiva per se, no puede causarse su existencia, por lo que Dios no es el responsable de ella. En su forma más fuerte, este principio identifica al mal como ausencia de Dios, que sería la única fuente de todo lo que es bueno. El teólogo del Tomás de Aquino sistematizó la concepción agustiniana del mal, completándola con sus propias reflexiones en la Summa Theologica.Ya en el renacimiento, para Maquiavelo, los hombres solo son malos cuando su irrefrenable inclinación a saciar sus propios anhelos no encuentra oposición provocando el mal de los otros, lo que hace necesaria a la ley y al Estado; así pues, los hombres solo son malos cuando se los juzga según el criterio del bien común.N. Maquiavelo, Discursos sobre la primera década de Tito Livio, I, 3: "El legislador debe tener en cuenta que los humanos son malos (injustos) únicamente cuando los tienta una incitante ocasión" y El príncipe, XV. Para Thomas Hobbes, inversamente a Rousseau, el hombre es malo por naturaleza y a causa de un egoísmo fundamental y por un primario instinto de supervivencia en la guerra de todos contra todos, "es un lobo para el hombre";Thomas Hobbes, Leviatán. Madrid, Editora Nacional, 1980, caps. XIII-XIV, pp. 222-239. Spinoza afirma que lo bueno es todo lo que es útil para nosotros, mientras que el mal es "lo que sin duda sabemos que nos impide poseer todo lo que es bueno". Además afirma que "el conocimiento del mal es un conocimiento inadecuado"Baruch Spinoza, Etica , parte IV "De la bondad humana o de la fuerza de los afectos" Leibniz afirma en su Ensayo de Teodicea. Acerca de la bondad de Dios, la libertad del hombre y el origen del mal (1710) que el bien es más abundante en el mundo que el mal, porque vivimos "en el mejor de los mundos posibles". David Hume, en su obra Diálogos sobre la religión natural (1755), vuelve a formular el problema en los términos en los que ya lo había formulado el griego Epicuro: “¿Es que Dios quiere prevenir la maldad, pero no es capaz? Entonces no sería omnipotente. ¿Es capaz, pero no desea hacerlo? Entonces sería malévolo. ¿Es capaz y desea hacerlo? ¿De dónde surge entonces la maldad? ¿Es que no es capaz ni desea hacerlo? ¿Entonces por qué llamarlo Dios?”.