La era televisiva de la animación estadounidense (television era of American animation en inglés) fue un período en la historia de la animación estadounidense. Se desarrolló aproximadamente desde finales de los años 1950, con la competencia en la animación televisiva y el éxito de las caricaturas de sábado por la mañana, finalizando gradualmente desde la primera mitad de los años 1980. Debido a las limitaciones en los valores de producción, la animación de muy bajo presupuesto y la recepción comercial mixta, esta época es comúnmente referenciada como un período de declive general para la animación estadounidense, pues el estado de la animación cambió dramáticamente durante las décadas que coincidieron con la proliferación de la era network. Mientras los estudios renunciaban a los cortometrajes animados teatrales de gran presupuesto para el cine, las nuevas animaciones prosperarían basándose en la economía y el volumen de su producción. Esta época también se distingue por una temática recurrente en varias de las producciones animadas de este período, en las que se realizaban tramas con un tono mucho más subliminal y terrorífico. Por ejemplo: Yellow Submarine, Scooby-Doo!, El gato Fritz, The Rescuers, El hobbit, El Señor de los Anillos, The Secret of NIMH o The Black Cauldron. Asimismo, muchas animaciones de la época siguen presentes en la memoria colectiva estadounidense, adquiriendo un seguimiento de culto.
A principios de los años 1960, la percepción de las caricaturas como mero entretenimiento infantil estaba arraigándose en la conciencia pública (percepción que afectaría a las animaciones estadounidenses en general) y la animación comenzó a desaparecer de los cines para centrarse en la televisión, siendo menos relevante durante el período de Nuevo Hollywood. Mientras que Disney siguió produciendo animaciones tras perder a sus fundadores, MGM y Warner Bros. cerraron sus estudios de animación, la externalizaron y la abandonaron casi por completo a finales de la década de 1960. De hecho, la animación teatral se volvió notablemente escasa durante los años 1970, a lo que se conocería a veces como la edad oscura o edad de bronce de la animación estadounidense. La mayoría de las animaciones estadounidenses llegaron a estar dominadas por la animación limitada para la televisión (técnica equivalente a la animación Flash de bajo coste) y dirigidas principalmente a los niños. Sin embargo, hubo una serie de intentos de desafiar esta percepción desde las décadas de 1970 y 1980 con ambiciosos, y a menudo polémicos, proyectos de animación para adultos que definitivamente no eran para niños. Esta contracultura permanecería en proceso, especialmente con las animaciones de Ralph Bakshi, hasta desarrollarse notablemente en la actualidad.
Historia Competencia en animación televisiva 180px|thumb|right|Episodio de Colonel Bleep en 1957, serie producida con extremada animación limitada. A lo largo de la década de 1960, la adopción generalizada de la televisión por parte de los consumidores, así como la aparición de las discotecas, empezó a disminuir el atractivo de una “tarde de cine”. Uno de los principales problemas para producir animaciones en televisión es el proceso extremadamente intensivo en mano de obra. Mientras que los cortometrajes animados teatrales se producían previamente en ciclos de seis meses o más, las nuevas series animadas para televisión en cadena necesitaban una temporada de 10 a 20 episodios de media hora cada año. Esto condujo a una serie de técnicas de acceso directo para acelerar el proceso de producción y, especialmente, las técnicas de animación limitada se aplicaron para producir una gran cantidad de dibujos animados televisivos de bajo presupuesto. Naturalmente, estas animaciones dejarían una impresión duradera en la cultura popular estadounidense, ya que el público objetivo principal pasó a ser el infantil.
Cabe señalar que no todo el uso de la animación limitada fue negativo, ya que los guiones de alta calidad podían compensar la producción animada de bajo coste, tal y como ocurrió en Jonny Quest, Spider-Man, Scooby-Doo!, Star Trek, Flash Gordon o He-Man. Sin embargo, programas como estos tendían a ser la excepción y no la regla, ya que muchos dibujos animados televisivos intentaban ser lo más posiblemente inofensivos y suaves para evitar enojar a las asociaciones de padres. Como consecuencia, la animación estadounidense se volvería irrelevante en el extranjero, siendo superada por el anime japonés y otras animaciones europeas. Este declive se hizo mucho más notable en los años 1970, considerados por los historiadores como la peor década para la animación estadounidense del . De hecho, esta época también suele ser referenciada como un período distintivo, ya que sus producciones se consideran generalmente inferiores con respecto a la calidad y la innovación de su período antecesor, generando un sentimiento nostálgico por la animación clásica estadounidense. Aunque la era televisiva es a menudo considerada un período de importantes desafíos para la industria de la animación, también es reconocida por sentar las bases para el sucesor renacimiento que dicha industria experimentó en la segunda mitad de los años 1980 y en la década de 1990, ya que muchos animadores aprendieron valiosas lecciones durante este tiempo que contribuirían al éxito y la creatividad de trabajos posteriores.
Cambria Productions Uno de los estudios más infames en animación limitada fue Cambria Productions, que inventó y patentó un proceso conocido como Syncro-Vox, implementándolo desde 1959. Mientras que el proceso resultó en un producto extremadamente económico, rápido y barato (por lo que era ideal para televisión), tenía un defecto fatal que impedía que se tomara en serio: el proceso implicaba insertar los labios en movimiento del actor de voz sobre un marco fijo de la boca de un personaje. El resultado fue que las caricaturas de Cambria (Clutch Cargo, Space Angel y Captain Fathom) no contenían casi ninguna animación y efectivamente eran imágenes, aunque bien dibujadas, con palabras. Cambria cambió a un proceso de animación limitada más convencional con The New Three Stooges en 1965, pero cerró poco después.http://www.toonopedia.com/clutch.htm
Jay Ward Productions El estudio Jay Ward, productor de The Rocky and Bullwinkle Show, usó la animación limitada en su serie cada vez menos sofisticada, pero fue compensada con su sátira de la Guerra Fría y la cultura popular, además de su humor fuera de ritmo. Al igual que la antecesora Crusader Rabbit, se realizaba en seriales de varias partes. El estudio Ward también produjo George of the Jungle, Super Chicken y Tom Slick. Más tarde, produjo una serie de comerciales de televisión para los cereales Cap'n Crunch, Quisp y Quake, de Quaker Oats Company. Otra compañía que utilizó los mismos recursos de animación que Jay Ward fue Total Television, famosa por la serie animada Underdog (que competiría con otras series de temática similar, como Courageous Cat y Minute Mouse, La Hormiga Atómica, Roger Ramjet, Batfink o Super Chicken). Las producciones animadas de Jay Ward y Total Television a menudo se transmitieron juntas en sindicación, lo que llevó a que los shows de ambas compañías se confundan entre sí.http://cartoonresearch.com/index.php/tag/total-television/
Filmation 180px|right|thumb|Distintivo logo de Star Trek. Filmation, encabezada por Lou Scheimer y Norm Prescott, fue otro estudio de animación televisiva que surgió a principios de la década de los años 1960, conocido por realizar las primeras adaptaciones animadas de Star Trek, Flash Gordon, He-Man o She-Ra. Filmation fue el más famoso por su adquisición de licencias para producir series animadas basadas en otros medios. Fue una de las pocas compañías que mantuvo toda su animación dentro de los Estados Unidos, pero siguiendo la tendencia de las técnicas de animación limitada. Asimismo, las producciones de Filmation dependían del uso intensivo del material archivado, rotoscopia, emisiones de voz limitadas (Scheimer mismo proporcionó muchas voces), un saldo de series animadas con bajo presupuesto, además de realizar series de acción real como The Ghost Busters y Uncle Croc's Block, manteniéndose financieramente solvente. Después de una cadena de éxitos, que duró hasta bien entrada la década de 1980, Filmation cerró en 1989.https://web.archive.org/web/20060829024750/http://www.entertainmentrights.com/programming/animation/
Hanna-Barbera A pesar de trasladarse desde el cine a la televisión, la etapa clásica de las primeras series animadas de Hanna-Barbera tenían como principal objetivo imitar al cine de animación. Esto influyó en su éxito a la vez que presentaba animales antropomórficos (inspirados en una celebridad conocida del cine o la televisión) interactuando con los humanos de su entorno. Asimismo, cuando el estudio estrenó Los Picapiedra en 1960 demostró que las caricaturas todavía podían disfrutarlas audiencias de todas las edades. De hecho, esta primera estapa permitió a Hanna-Barbera diferenciarse en calidad sobre el resto de producciones animadas televisivas de otros estudios, ya que pese a las limitaciones, sus series resultaban muy atractivas para el público en general. Además, el propio estudio ni siquiera tuvo la intención de competir en sus inicios. Sin embargo, esto cambiaría drásticamente tras la baja recepción de Los Supersónicos en 1962 y la cancelación de Los Picapiedra en 1966.https://web.archive.org/web/20180811164426/http://www.webring.org/l/rd?ring=scoobring;id=15;url=http%3A%2F%2Fwww%2Etoonopedia%2Ecom%2Fscooby%2Ehtm
180px|left|thumb|Distintivo logo de la franquicia Scooby-Doo. Si bien existen discrepancias sobre la extensión de su etapa clásica ya que Hanna-Barbera siguió produciendo series notables con la misma idea, como Los autos locos, el objetivo inicial y distintivo del estudio empezaría a desvanecerse tras crear nuevas animaciones para las caricaturas de sábado por la mañana que autocopiaban temáticas de sus series antecesoras, como Maguila Gorila, Ricochet Rabbit, Pepe Pótamo o Inspector Ardilla (varias de ellas con la intención de comercializar peluches basados en las mismas para los niños). La competencia del estudio se haría cada vez más evidente en 1964 tras el estreno de Jonny Quest (que se distinguió como un preludio para futuras series animadas de superhéroes) y, sobre todo, tras el estreno de Scooby-Doo, Where Are You! en 1969 (que se convirtió en un inmenso éxito entre el público juvenil). En la década de 1970, la producción animada de Hanna-Barbera seguiría la fórmula de esta última serie: un grupo de adolescentes resolviendo misterios o luchando contra el crimen, generalmente con la ayuda de un personaje distintivo a los demás. Algunos ejemplos incluyen: Josie and the Pussycats, Hong Kong Phooey, El superveloz Buggy Buggy, Dinamita, el perro maravilla, Mandibulín, Capitán Cavernícola, entre otros. Las múltiples copias de Scooby-Doo se transmitieron ininterrumpidamente en CBS, y luego en ABC, durante 17 temporadas. Entre las décadas de 1970 y 1980, Hanna-Barbera recurrió a las telecomedias, como Wait Till Your Father Gets Home o La familia Addams. No fue sino hasta el estreno de Los Pitufos en 1981 que el estudio tuvo nuevamente una producción exitosa, produciendo series derivadas como Los Snorkels.
Marvel y DC thumb|180px|Fotograma de un motion comic.