miniatura|300px|Útiles de dibujo técnico para mesa de escritorio: tablero de dibujo tamaño A-3 tipo Paralex.
Los utensilios de dibujo técnico son un conjunto de herramientas utilizadas tradicionalmente (y de forma especial) en la delineación de planos normalizados.
Entre los instrumentos más habituales, se pueden citar: plumas técnicas de tinta china y rotuladores; reglas graduadas y plantillas; compases; transportadores de ángulos; y también distintos elementos auxiliares como lápices, gomas de borrar o sacapuntas. Así mismo, se pueden incluir los tableros de dibujo, los tecnígrafos o el propio soporte empleado (papel o plástico).
Estos utensilios pueden ser utilizados tanto para representar y rotular modelos a escala, como para el diseño de todo tipo de dibujos, y sirven para mejorar la consistencia y la velocidad de creación de elementos gráficos normalizados.
En la actualidad su uso ha sido desplazado en gran medida debido a la generalización de los ordenadores personales, convertidos en herramientas principales de la delineación de planos mediante programas informatizados de diseño.
Historia mini|350px|center|Plano del puente de Galton, proyectado por Thomas Telford, 1838mini|352px|center|Plano de la fachada de Ennis Hose, 1969 (todavía delineado a mano) mini|174px|center|Sujetando un tiralíneas (1901)mini|150px|center|Distintos tipos de tiralíneas (E.O. Richter)
Se sabe que los antiguos egipcios ya utilizaban reglas con forma de triángulo rectángulo (escuadras) de madera."Hand tool". En la antigua cultura nurágica de la isla de Cerdeña se utilizaban compases de bronce, como el que se exhibe en el Museo Arqueológico Nacional. A. Sanna de la ciudad sarda de Sassari. En la Grecia antigua se han hallado evidencias del uso de estiletes y de cinceles de metal, de reglas de escala y de plantillas triangulares. También se encontró en las excavaciones de Pompeya una caja de utensilios de bronce de la época romana, conteniendo plantillas triángulares, compases y una regla para ser utilizadas con una plumilla.Higgott, Gordon (March 1990).
A pesar de que los estiletes se conocían desde épocas antiguas, en el las plumas de ave eran todavía la principal herramienta de dibujo. Los estiletes también se fabricaban de marfil o de madera de ébano.Higgott, Gordon (March 1990).
Los transportadores han sido utilizados para la medida de ángulos y para el dibujo de arcos de círculo con exactitud desde el , a pesar de que la matemática y la ciencia requerían instrumentos de dibujo más precisos."Hand tool". El angular ajustable fue desarrollado en el , pero no dispuso de una versión con un tornillo de sujeción hasta la década de 1920.Higgott, Gordon (March 1990).
Los artistas del Renacimiento (incluyendo a Leonardo da Vinci, Alberto Durero, Nicolas Bion y George Adams) generalmente fabricaban sus propias herramientas de dibujo."Hand tool". La producción industrial de instrumentos de dibujo técnico comenzó en 1853, cuando el inglés William Stanley (1829–1909) fundó su compañía en Londres. Incluso entonces, la mayoría de los utensilios de dibujo eran todavía fabricados a mano.Higgott, Gordon (March 1990).
En el se desarrolló una pluma capaz de dibujar una línea de ancho ajustable, el tiralíneas, que consistía en dos piezas paralelas de metal curvadas y afiladas, fijadas a un pequeño mango cilíndrico, y unidas por un tornillo ajustable. Para empezar a dibujar, había que poner una gota de tinta entre las dos hojas metálicas, que fluía regularmente mientras se recorría el papel. Su diseño básico se mantuvo prácticamente inalterable durante muchos años, hasta la década de 1930, cuando llegaron al mercado las plumas de dibujo técnico inventadas y desarrolladas en Alemania.Higgott, Gordon (March 1990). centro|200pxcentro|200pxcentro|border|45pxcentro|border|60pxcentro|border|42pxTiralíneas automático de pletina//Tiralíneas automático con mangoTiralíneas doble para líneas paralelas//Tiralíneas "loco" Hasta bien entrado el , los tiralíneas fueron el instrumento comúnmente utilizado para la delineación de planos técnicos. Para facilitar el trabajo de rotulación, se diseñaron una serie de ingeniosos mecanismos, que permitían simplificar o sistematizar determinadas tareas difíciles de realizar con los tiralíneas normales: Trazadores de patrones de líneas: para sistematizar el aspecto de las características líneas discontinuas de la rotulación técnica (puntos; trazos; y trazos y puntos), se disponía de dos tipos de instrumentos, basados en mecanismos que mediante ruedas con patrones dentados eran capaces de alzar y posar sobre el papel el tiralíneas en una serie de secuencias preestablecidas. Podían ser tiralíneas con mango y el sistema mecánico adjunto a la punta del instrumento, o bien una pletina metálica dotada de un sistema de bielas y una serie de ruedas graduadas intercambiables para los distintos patrones de líneas, que debía utilizarse con reglas de madera para que la rueda accionadora del mecanismo no resbalase. Tiralíneas de líneas paralelas: algunos trabajos de delineación exigían trazar a mano alzada parejas de líneas curvas a una distancia fija (por ejemplo, los raíles de un ferrocarril). Con este propósito, se disponía de unos tiralíneas dobles especiales, con la distancia entre sus puntas regulable mediante un tornillo de ajuste. Tiralíneas loco: para la representación de curvas cerradas a mano alzada (como las curvas de nivel de los planos cartográficos), el tiralíneas normal no es adecuado, pues solo es capaz de dibujar con facilidad líneas rectas o circunferencias. Para este otro tipo de curvas, se utilizaba un tiralíneas especial dotado de una rótula, que permitía que la punta del instrumento girase libremente para orientarse en la dirección marcada por la mano del dibujante. La mayoría de estos instrumentos exigían una considerable habilidad para ser empleados apropiadamente, y su utilización no era tan generalizada como la de los tiralíneas normales.
Como ya se ha señalado, en la década de 1930 el equipamiento técnico disponible aumentó considerablemente: aparecieron distintos aparatos de dibujo (como los tecnígrafos) y las plumas técnicas (rapidógrafos), mejorando la calidad del trazado y permitiendo disponer de anchos de línea normalizados.Higgott, Gordon (March 1990). Además de los rapidógrafos, durante un tiempo se utilizó también un tipo de pluma más tradicional, denominado Grafos, en el que se podía modificar el ancho de línea cambiando el plumín. Por ejemplo, la pluma Grafos se siguió utilizando en Finlandia como herramienta básica de dibujo hasta la década de 1970.
El equipamiento cambió radicalmente durante los años 1990, cuando el diseño asistido por ordenador desbancó casi por completo al dibujo técnico a mano. Los planos ya no son "dibujados", sino que se diseñan mediante un modelo gráfico virtual, y no son necesariamente reproducidos en papel, siendo impresos automáticamente por un programa de ordenador en caso necesario. Solamente el dibujo a mano alzada es todavía ampliamente utilizado en las etapas preliminares de algunos diseños.
Utensilios de dibujo
Plumas Evolución de los trazadores de tinta:centro|77pxUn tiralíneas tradicional, ya en uso en el .centro|91pxPluma técnica Grafos.centro|96pxDespiece de una Grafos, con plumillas de diferentes grosores.centro|123pxPlumas técnicas de diferentes grosores: 0.35, 0.5 y 0.7 mm.centro|109pxDespiece de una pluma técnica. El cabezal puede desmontarse más. mini|center|Estuche de plumas técnicas Rotring, con adaptador para el compásmini|272px|center|Pluma técnica Staedtler, mostrando sus piezas interiores.mini|235px|center|Despiece de un portaminas Pentel, con tres minas de grafito de 0,5 mm. Los utensilios de trazado usados tradicionalmente en el dibujo técnico son el lápiz y las plumas técnicas.
Los lápices utilizados normalmente son portaminas, con grosores y tipos de mina normalizados. Los anchos de línea habituales son 0.18 mm, 0.25 mm, 0.5 mm y 0.7 mm; y la dureza varía normalmente de HB a 2H. Las minas más blandas dan un mejor contraste, pero las minas más duras proporcionan una línea más limpia (es decir, menos propensa a emborronarse) aunque no tan visible. El poco contraste de las marcas de lápiz es en general problemático cuando hay que fotocopiar el original, pero las nuevas técnicas de copia de barrido han mejorado notablemente el resultado final. El papel o las superficies plásticas requieren sus propios tipos de mina especiales.
En muchos casos, los planos finales son dibujados con tinta sobre soportes plásticos o sobre papel translúcido, utilizándose por lo general juegos de plumas técnicas con trazos de distintos grosores normalizados. Estas plumas tienen un depósito de tinta que alimenta un puntero, formado por un cilindro metálico hueco, dentro del cual puede deslizar un filamento de metal delgado unido a un émbolo de plomo. La tinta es absorbida por capilaridad entre el filamento y la pared interior del tubo, impidiendo que se libere una cantidad excesiva de tinta. Cuando se agita ligeramente la pluma arriba y abajo, el peso del émbolo libera el extremo interior del tubo, reactivando la alimentación de la tinta. Originalmente, los depósitos se rellenaban con tinta que se suministraba en botellas o pequeños envases; si bien los modelos más recientes utilizan cartuchos desechables.
Cada pluma está equipada con un puntero de un ancho determinado. Estos anchos de línea están normalizados: los juegos de plumas generalmente utilizados en Filandia incluyen los grosores 0.13 mm, 0.18 mm, 0.25 mm, 0.35 mm, 0.50 mm y 0.70 mm; aunque también es habitual encontrar grosores graduados en décimas de milímetro (0.10 mm, 0.20 mm, 0.30 mm... 0.80 mm, e incluso hasta 1,00 mm). Los punteros para dibujar sobre papel y sobre plástico son distintos, porque el plástico requiere un tipo de puntero más duro. Para funcionar correctamente requieren un mantenimiento regular, en especial las plumas de los grosores más finos, cuyos filamentos metálicos son tan extraordinariamente delgados que se pueden romper con relativa facilidad si la tinta llega a secarse en el interior del puntero.
Tablero de dibujo miniatura|derecha|250px|Un tablero de dibujo con una regla deslizante para dibujar paralelas horizontales (también denominado "paralex"). Grabado publicado en la revista técnica noruega Teknisk Ukeblad en 1893. En el artículo describía un nuevo tipo de aparato de dibujo vertical. El tablero estaba equipado con un mecanismo elevador, mejorando su ergonomía cuando había que realizar dibujos grandes. miniatura|izquierda|Reglas triangulares clásicas: escuadra y cartabón. Cuando dos reglas son del mismo juego, la longitud de la hipotenusa de la escuadra, coincide con la longitud del cateto mayor del cartabón.
El tablero de dibujo es una herramienta esencial, puesto que es necesario para sujetar y mantener alineado el papel sobre una superficie completamente plana de modo que se pueda realizar el dibujo con la exactitud requerida. Generalmente, para dibujar y tomar medidas se utilizan diferentes tipos de reglas auxiliares, montadas con bastidores deslizantes o articulados sobre el tablero de dibujo, que normalmente va a su vez instalado sobre un pedestal orientable y regulable en altura.
También existen tableros de dibujo más pequeños, pensados para ser utilizados en mesas de escritorio normales.