miniaturadeimagen|Huelga general en Venezuela de 2016 convocaba contra la suspensión del referéndum presidencial. La etapa de promoción del referéndum presidencial de Venezuela de 2016-2017 fue la primera etapa del proceso destinado a revocar o confirmar, mediante un referéndum, el mandato presidencial de Nicolás Maduro.
Solicitud de la planilla de la primera recolección de firmas La coalición de partidos políticos opositores venezolanos Mesa de la Unidad Democrática (MUD) realizó la primera solicitud para la activación de la convocatoria de un referéndum revocatorio a principios de marzo de 2016, esperando de parte del Consejo Nacional Electoral (CNE) la entrega de un formato de planillas por medio de las cuales se debe recolectar un número de firmas de ciudadanos igual al 1 % del padrón electoral de Venezuela (aproximadamente 195 mil electores), el cual, de acuerdo con el reglamento instituido por dicho organismo en 2007, constituye la conformación de una "asociación de ciudadanos" facultados para la realización formal de la solicitud para la activación del proceso referendario que a su vez debería ser validado por una recolección de firmas igual al 20 % del registro electoral permanente (aproximadamente 4 millones de electores), junto con el reglamento con los protocolos para tal recolección, pero tal solicitud no fue atendida por el CNE bajo diferentes argumentos, siendo la penúltima de dichas solicitudes fue respondida por el CNE mediante un comunicado de prensa después ampliado en una entrevista de televisión por la presidenta del CNE Tibisay Lucena, donde aclaraba que la petición no había sido atendida porque a juicio del ente comicial, la solicitud de un referéndum revocatorio no podía ser tomado como un derecho de los partidos políticos sino "de los ciudadanos", y que por ello para la petitoria de las planillas para la conformación de la asociación ciudadana debían realizarse "asambleas ciudadanas" que tramitaran dicha solicitud. A juicio del constitucionalista José Ignacio Hernández, tal exigencia no contemplada en la normativa del CNE de 2007 constituiría una violación a la Ley Orgánica de Simplificación de Trámites Administrativos.
En respuesta a las exigencias del CNE, la MUD consignó como petitorio de asambleas ciudadanas una recolección de 2040 firmas de militantes de los partidos conformantes de la coalición que fue entregada al CNE el 12 de abril a fin de obtener como respuesta del ente comicial el formato de las planillas para recolección de firmas para la conformación de la asociación ciudadana exigida por el mismo. A pesar de las expectativas de la oposición, el CNE en sesión plena de sus rectores principales no entregó inmediatamente el formato de planillas solicitado por la MUD a fin de dedicar los días siguientes a la verificación de los recaudos entregados por la organización, sin dar a los medios de comunicación ninguna fecha tentativa para la respuesta definitiva a la solicitud, notificación altamente repudiada por el rector principal del CNE Luis Emilio Rondón y de dirigentes de oposición.
Interpretando las medidas del CNE como una estrategia dilatoria del proceso, orquestada desde el partido de gobierno, el líder de la oposición y gobernador del estado Miranda, Henrique Capriles, convocó a una movilización masiva para el 27 de abril en todas las capitales del país hacia sus respectivas sedes del CNE como medida de presión para exigir la entrega de las planillas para la conformación de la asociación ciudadana para convocatoria del referéndum, paralelamente teniendo lugar otras medidas de protesta, constituyendo la más polémica la de 7 diputados de la MUD ante la Asamblea Nacional (AN) quienes se encadenaron a la entrada de la sede principal del CNE en Caracas el 21 de abril bajo la promesa de permanecer ahí hasta que fuesen entregadas las planillas. Tal protesta fue sin embargo rápidamente suspendida por efectivos de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) que sacaron forzosamente a los diputados de la sede del CNE. Diferentes corresponsales de medios de comunicación denunciaron ser atacados físicamente por la GNB mientras cubrían los acontecimientos, mientras que en días posteriores el Defensor del Pueblo y exgobernador por el PSUV del estado Anzuategui Tarek William Saab aseguró, mientras repudiaba las agresiones contra periodistas, que los diputados que protestaban encadenados en el CNE habían agredido a trabajadores de la institución, acusaciones por las cuales el CNE aseguró que tomaría acciones legales contra los diputados de la AN acusándolos de formar parte de una "conspiración" dedicada a "deslegitimar a las instituciones del país".
A pesar de la organización de la MUD para la movilización contra el CNE del 27 de abril, un día antes el CNE de manera imprevista anunció la entrega de las planillas solicitadas por la MUD para la recolección de firmas del 1 % del electorado nacional, anunció que tuvo lugar simultáneamente con la realización de la sesión ordinaria de dicho día de la AN, en la que mediante una interrupción sobrevenida de la sesión el presidente de la cámara, Henry Ramos Allup, y el resto de la bancada opositora aprovecharon para, de manera simbólica, ser los primeros firmantes de la recolección. Al verse consumado el objetivo de la planificada movilización sin que esta tuviera lugar, los líderes de la oposición anunciaron que en vez de la marcha la oposición comenzaría con la recolección de firmas del 1 % del registro electoral en la fecha y puntos de concentración originalmente estipulados para la suspendida marcha.
Primera recolección de firmas Al comenzar el primer proceso de recolección de firmas para la solicitud de activación del referéndum revocatorio, los medios de comunicación nacionales registraron una alta participación en diferentes estados del país en contraposición a la relativamente pequeña muestra de firmas requeridas para dicha fase del proceso con diferentes manifestaciones de satisfacción por parte de dirigentes opositores. Mientras tuvo lugar la recolección, el rector Luis Emilio Rondón informó que la MUD tenía, según el reglamento de 2007, 30 días para consignar las firmas recolectadas antes de su proceso de verificación, pero dirigentes de la MUD ratificaron que ya para el primer día de recolección habían al menos triplicado la cuota de firmas requerida por el CNE. y que las entregarían al ente comicial el lunes 2 de mayo. Después de iniciado el proceso de recolección, el CNE estableció como nuevo requerimiento obligatorio que el conteo y validación de la recolección de firmas debía ser no menor al 1 % del registro electoral por estado de manera individual para cada estado del país.
En reacciones al proceso de recolección de firmas emprendida por la MUD, por parte del oficialismo, el presidente de Venezuela Nicolás Maduro aseguró en un acto de gobierno que ningún mecanismo emprendido por la MUD para interrumpir su mandato tendría "viabilidad política". El diputado por el PSUV y expresidente de la AN Diosdado Cabello desestimó el posible éxito de la recolección emprendida por la MUD y aseguró que su partido no "se calaría" las así llamadas "firmas planas" (firmas invalidadas por tecnicismos que las hagan sospechosas de fraudulencia). Desde el portal oficialista Aporrea, el abogado constitucionalista Jesús Silva reconoció como un hecho inevitable la convocatoria de referéndum antes de finalizar el año 2016 y llamó al Gran Polo Patriótico (GPP, coalición de partidos oficialistas) a comenzar la movilización en promoción por el voto del "No" para dicho referéndum. Desde el mismo portal el artículo del doctor Silva fue desestimado por el también abogado Carlos Gutiérrez, quien aseguró que los tiempos reglamentarios para la convocatoria del referéndum hacían "imposible" que este pudiese tener lugar antes de la tercera semana del mes de enero de 2016.
Tras el segundo día de recolección de firmas, el gobernador del Estado Miranda, Henrique Capriles como vocero de la MUD anunció que la coalición había contabilizado "1.212.000" firmas para la conformación del grupo ciudadano en todo el país, cifra después actualizada por el mismo gobernador hasta el rango de las 2.500.000 de firmas aproximadamente el 13% del padrón electoral, de las 195.042 de firmas exigidas por el CNE 1% del padrón electoral, tras lo que la dirección interna de la MUD designó una comisión de auditoría interna para la revisión individual de todas las firmas, anunciando que las firmas serían entregadas a las oficinas centrales del CNE el martes 3 de mayo. Sin embargo, la oposición terminó adelantándose a sus propios anuncios, y entregaron una comitiva liderada por el secretario general de la MUD Jesús Torrealba de más de 80 contenedores de planillas firmadas, con un total aproximado de 1 millón 850 mil firmas auditadas por la coalición en la madrugada del 2 de mayo a las oficinas en Caracas del CNE.
Conteo de firmas En medio del transcurso del proceso de auditoría interna de las firmas dentro de la MUD, la rectora por el CNE Tania D'Amelio, ante la perspectiva inminente de la entrega de las firmas recolectadas por la MUD antes de su primera semana de proceso de recolección, informó por redes sociales que el CNE no "podía" dar comienzo al proceso de verificación de las firmas hasta haberse transcurrido el plazo concedido por el CNE de 30 días para su recolección. Nuevamente tales insinuaciones fueron desmentidas y rechazadas por el rector en funciones Luis Emilio Rondón y el exrector Vicente Díaz, para quienes tal apreciación violaría el principio de celeridad estipulado en el reglamento del CNE en su referente a convocatoria de un proceso revocatorio. A juicio de voceros de la oposición el lapso para que el CNE formalizara el proceso de verificación de las firmas no podía ser otro que los 5 días hábiles inmediatamente posteriores a la entrega de las firmas por parte de la MUD del 2 de mayo.
En respuesta a las iniciativas emprendidas por la oposición para impulsar la activación del referéndum revocatorio, Nicolás Maduro, en su calidad de presidente del PSUV designó la conformación de una comisión del partido dirigida por el alcalde del municipio Libertador de Caracas y exrector del CNE Jorge Rodríguez Gómez que auditase la totalidad de las firmas recogidas por la MUD para la fase de promoción para la activación del proceso revocatorio a fin de "revisar el cumplimiento de los términos legales" para tal proceso constitucional. Tal comisión visitó las oficinas del CNE en Caracas luego de la entrega de firmas inesperada por parte de la MUD del 2 de mayo para exigir al ente comicial la entrega al PSUV de copias de todas las planillas originales entregadas por la oposición para constatar sus autenticidades previo al proceso de constatación oficial dirigido por el poder electoral. Durante sus declaraciones de prensa en dicha visita el exrector y dirigente de procesos electorales del partido de gobierno justificó su petitorio argumentando que "las manifestaciones de voluntad son públicas" y aprovechó para reiterar que el proceso de referéndum aún no había sido activado concretamente. Igualmente el alcalde Rodríguez también informó que el PSUV había designado al abogado Hermann Escarrá como representante legal de Nicolás Maduro y del CNE para "activar procesos jurídicos" en "defensa" de dicho organismo, víctima, a juicio del funcionario, de "ataques" destinados a desprestigiarlo, y que en caso de que la oposición "tomase caminos violentos" el ente comicial suspendería el proceso de convocatoria de referéndum. Las exigencias del PSUV para con el CNE fue igualmente justificada por el exministro y jefe de la fracción parlamentaria del GPP Héctor Rodríguez.