thumb|180px|Una copia de 1540 de la obra Vidas de los doce césares de Suetonio. El historiador romano Suetonio (c. 69–c. 122) hace referencia a los primeros cristianos así como referencias a su fundador en su obra Vidas de los doce césares.Suetonio, Catharine Edwards (2001). Lives of the Caesars. pp. 184, 203. ISBN 0192832719John Dominic Crossan (1999). Birth of Christianity. p. 3. ISBN 0567086682Andreas J. Köstenberger, L. Scott Kellum (2009). The Cradle, the Cross, and the Crown: An Introduction to the New Testament. p. 110. ISBN 978-0-8054-4365-3

Una declaración en Divus Claudius 25 involucra las agitaciones de la comunidad judía de Roma que condujeron a su expulsión de la ciudad por Claudio en el año 49, y puede ser el mismo evento mencionado en los Hechos de los Apóstoles (Hch 18, 2). Los eruditos están divididos sobre el valor de esta referencia en la biografía de Claudio. Algunos estudiosos la consideran una referencia probable a Jesús, mientras que otros la ven como una referencia a una persona por lo demás desconocida que vivía en Roma.Eddy, Paul; Boyd, Gregory (2007). The Jesus Legend: A Case for the Historical Reliability of the Synoptic Jesus Tradition. p. 166. ISBN 0-8010-3114-1Craig S. Keener (2012). The Historical Jesus of the Gospels. p. 66. ISBN 0802868886 Louis Feldman afirma que la mayoría de los estudiosos suponen que la referencia de Jesús se sobreentiende y que las perturbaciones mencionadas se debieron a la difusión del cristianismo en Roma.Louis H. Feldman (1 de octubre de 1996). Jewish Life and Thought among Greeks and Romans. p. 332. ISBN 0567085252

El pasaje Nero 16 se refiere a una serie de decisiones de Nerón para el orden público, uno de los cuales es el castigo de los cristianos.Geoffrey W. Bromiley (1959). The International Standard Bible Encyclopedia. Eerdmans. 4. p. 216. col. 2. ISBN 9780802837844 Estos castigos son generalmente datados en alrededor del año 64 d. C., el año del gran incendio de Roma. En este pasaje de Suetonio describe el cristianismo como una superstición (superstitio) al igual que sus contemporáneos, Tácito y Plinio.

Los historiadores debaten si el gobierno romano distinguía entre los cristianos y los judíos antes de la modificación de Nerva del Fiscus judaicus en el año 96. A partir de entonces, los judíos practicantes pagaron el impuesto, mientras que los cristianos no lo hicieron.Wylen, Stephen M. (1995). The Jews in the Time of Jesus: An Introduction. Paulist Press. p. 190-192. ISBN 0-8091-3610-4Dunn, James D.G. (1999). Jews and Christians: The Parting of the Ways, 70 to 135. Wm. B. Eerdmans Publishing. pp. 33-34. ISBN 0-8028-4498-7Boatwright, Mary Taliaferro & Gargola, Daniel J & Talbert, Richard John Alexander (2004). The Romans: From Village to Empire. Oxford University Press. p. 426. ISBN 0-19-511875-8

La referencia de Claudio El emperador romano Claudio reinó entre 41-54 d. C. Suetonio informa su trato con el Imperio Romano oriental, es decir, con Grecia y Macedonia, y con los licios, rodios y troyanos.C. Adrian Thomas (2008). A Case for Mixed-Audience With Reference to the Warning Passages in the Book of Hebrews. Peter Lang Pub. p. 116.

En Claudius 25 Suetonio se refiere a la expulsión de los judíos por Claudio y declara (en la traducción de Edwards):

Dado que los judíos hicieron constantemente disturbios por instigación de Cresto, él los expulsó de Roma.

En los Hechos de los Apóstoles (18:2) el escritor hace el siguiente comentario paralelamente:

Y halló a un judío llamado Aquila, natural del Ponto, recién venido de Italia con Priscila su mujer, por cuanto Claudio había mandado que todos los judíos saliesen de Roma. Fue a ellos.

Como es muy poco probable que un interpolador cristiano hipotético hubiera llamado a Jesús «Cresto», colocándolo en Roma en el año 49, o llamándolo un «alborotador», la abrumadora mayoría de los estudiosos concluyen que el pasaje es genuino.

El texto latino La versión original en latín de esta declaración es la siguiente (en la edición de Ihm):De Vita Caesarum (C. Suetoni Tranquilli Opera. Vol. 1, ed. M. Ihm, 1908) .

Iudaeos impulsore ChrestoBoman (2012) afirma que hay muchas grafías diferentes de esta palabra en los manuscritos que examinó, a saber, «Chresto, Cherestro, Cresto, Chrestro, Cheresto, Christo, xpo, xpisto, y Cristo». Las lecturas Chestro y Chirestro, mencionadas por los eruditos anteriores, «de hecho podrían ser sólo faltas de ortografía eruditas». Concluye que «la mayoría de los 41 manuscritos recopilados [por él], incluyendo una gran mayoría de los manuscritos más antiguos y confiables desde el siglo IX hasta el XIII, que pertenece a ambas familias [de manuscritos] leen Chresto» y que «es incorrecto afirmar que sólo un manuscrito contiene esta lectura (Torrentius), que Chresto es sólo una lectura ocasional (Botermann) o que ningún copista jamás escribió Christo (Van Voorst)», que «Cherestro, y otras grafías similares, con toda probabilidad, son como mucho meras conjeturas de los escribas o académicos, salvo los errores de los escribas más puros los cuales han sido transmitidos descuidadamente» y que «la ortografía Cristo de los manuscritos más probablemente son las conjeturas de los escribas o estudiosos cristianos». J. Boman (2011). Inpulsore Cherestro? Suetonius’ Divus Claudius 25.4 in Sources and Manuscripts. Liber Annuus 61. ISSN 0081-8933. Studium Biblicum Franciscanum. Jerusalén 2012. p. 375 f assidue tumultuantis Roma expulit.

El breve comunicado en latín ha sido descrito como un «crux notoria». Donna Hurley nota también que impulsore Chresto es «sin duda, la frase más notoria que Suetonio escribió alguna vez». (Donna W. Hurley (ed.) (2001). Suetonius: Diuus Claudius. Cambridge University Press. p. 177. ISBN 9780521596763) Leonard Rutgers afirma que «la interpretación de la frase de Suetonio impulsore Chresto es difícil» y «las opiniones difieren en cuanto a lo que causó estos disturbios». (Leonard Victor Rutgers (1994). «Roman Policy towards the Jews: Expulsions from the City of Rome during the First Century C.E.» en Classical Antiquity 13, 1. p. 66. .) y William L. Lane explica que el texto latino es ambiguo, dando dos formas de interpretarlo:

«Él expulsó de Roma a los judíos que hacían constantemente disturbios por instigación de Cresto». «Dado que los judíos constantemente crearon disturbios por instigación de Cresto, él los expulsó de Roma».

La primera interpretación indica que Claudio únicamente expulsó a los judíos que estaban haciendo disturbios. Boman (2012) utiliza la siguiente traducción, que «consider[a] sin compromiso y adecuadamente cerca del original en latín»: Desde Roma, (Claudio) expulsó a los judíos perpetuamente tumultuosos impulsados por Cresto.J. Boman. Inpulsore Cherestro? Suetonius’ Divus Claudius 25.4 in Sources and Manuscripts. p. 356.

Interpretación Cresto James D. G. Dunn afirma que la mayoría de los estudiosos deducen que Suetonio «entendió mal el nombre ‹Cristo› (en referencia a Jesús como Cristo) como ‹Cresto›», y también entendió mal el informe y asumió que los seguidores de un tal Cresto estaban causando disturbios dentro de la comunidad judía basándose en su instigación.James D. G. Dunn (2001). Jesus Remembered. pp. 141-143. ISBN 0-8028-3931-2 R. T. France dice que la noción de un error ortográfico de Suetonio «no puede ser más que una conjetura, y el hecho de que Suetonio puede hablar en otro lugar de ‹cristianos› como miembros de un nuevo culto (sin ninguna referencia a los judíos) hace que sea poco probable que sin duda él pudiera cometer un error».R.T. France (1986). The Evidence for Jesus. Hodder & Stoughton. p. 42. El término Cresto (que también puede haber sido utilizado por Tácito) era común en la época, en particular para los esclavos, ya que significa bueno o útil.R. T. France (2006). The Evidence for Jesus. Regent College Publishing. p. 42. ISBN 1-57383-370-3

thumb|left|200px|Una moneda emitida por el emperador Nerva (96-98) lee fisci Judaici calumnia sublata, «abolición de la persecución maliciosa en relación con el impuesto judío».Traducido por Molly Whittaker, Jews and Christians: Graeco-Roman Views, (Cambridge University Press, 1984), p. 105.

Feldman afirma que la mayoría de los estudiosos suponen que la referencia a Jesús se sobreentiende y que las perturbaciones mencionadas se debieron a la difusión del cristianismo en Roma. Robert E. Van Voorst afirma que existe un acuerdo «casi unánime» entre los estudiosos que el uso de Cresto aquí se refiere a Cristo,Robert E. Van Voorst (2000). Jesus outside the New Testament: an introduction to the ancient evidence. pp. 31-32. pero afirma que nada en la frase que escribió Suetonio se refiere explícitamente a Cristo o al cristianismo y añade que la forma más sencilla de entender la declaración es que Cresto era un agitador en Roma.Robert E. Van Voorst (2000). Jesus outside the New Testament: an introduction to the ancient evidence. p. 32. Más tarde, Van Voorst explica que en el pasaje Cresto es más probablemente un error desde Cristo.Robert E. Van Voorst (2000). Jesus outside the New Testament: an introduction to the ancient evidence. p. 37. E. M. Smallwood afirma que la única interpretación razonable es que Suetonio se refería al cristianismo.E. Mary Smallwood (1 de octubre de 2001). The Jews Under Roman Rule: From Pompey to Diocletian. pp. 210-211. ISBN 039104155X

Edwin M. Yamauchi dice que «un número creciente de estudiosos, sin embargo, han aceptado el argumento de que el ‹Cresto› mencionado en Suetonio era simplemente un agitador judío con un nombre común, y que no tenía ninguna relación con el cristianismo».Edwin M. Yamauchi (1995). «Jesus Outside the New Testament: What Is the Evidence?». En Michael J. Wilkins; J.P. Moreland. Jesus Under Fire. Grand Rapids: Zondervan. p. 215. ISBN 0-310-21139-5 Entre los últimos eruditos clásicos no parece existir la certeza que se encuentra entre muchos eruditos bíblicos. Barbara Levick comenta que «para afirmar que Suetonio, escribiendo en el siglo II, malinterprete una referencia a los cristianos en su fuente es poco convincente», concluyendo que «la causa exacta de la expulsión sigue siendo desconocida».Barbara Levick (1993). Claudius. Yale University Press. pp. 121-122. ISBN 9780300058314 J. Mottershead, en su comentario sobre Claudius, establece que si Suetonio «había incluido una referencia a Cristo, únicamente no habría esperado que simplemente utilizara Cresto/Cristo sin reservas». Esto apunta «hacia la conclusión de que Suetonio no tenía en mente una disputa religiosa que implicara cristianos».J. Mottershead (ed.) (1986). Claudius, ed. with commentary. Bristol: Bristol Classical Press. p. 50.

Menahem Stern afirma que indudablemente Suetonio se refería a Jesús; porque habría añadido las palabras «un cierto» a Cresto si él hubiera querido referirse a algún agitador desconocido.Menahem Stern (1980). Greek and Latin Authors on Jews and Judaism. 2. Jerusalén. p. 116.

La cuestión ortográfica Chresto (ablativo de Chrestus) es la ortografía más confiable en la obra de Suetonio. William L. Lane afirma que la confusión entre Cresto y Cristo fue bastante natural para Suetonio, dado que en ese momento histórico la distinción entre ortografía y pronunciación era insignificante. Carril afirma que esto es apoyado por la ortografía de «cristianos» en y en , donde el codex Sinaiticus uncial lee «crestianos». Raymond E. Brown afirma que en el , cuando Suetonio escribió, tanto Christus (Cristo) y Christianus (cristiano) se escribían a menudo con una «e» en vez de una «i» después de la «r».Raymond E. Brown; John P. Meier (mayo de 1983). Antioch and Rome. pp. 100-101. ISBN 0809125323 En Nero 16 la palabra «cristianos» se deletrea christiani (ver más abajo).

Disturbios y expulsión thumb|120px|Busto de Claudio, Museo del Louvre.