La moral es el conjunto de costumbres y normas que se consideran «buenas» para dirigir o juzgar el comportamiento de las personas en una comunidad. También es la diferenciación de intenciones, decisiones y acciones entre las que se distinguen como propias (correctas) y las impropias (incorrectas). Se distingue de la ética en que esta es una moral transcultural o universal, aunque suelen confundirse. La moral permite distinguir qué acciones son consideradas buenas o malas según ciertos criterios compartidos por una sociedad. Otra perspectiva la define como el conocimiento de lo que el ser humano debe hacer o evitar para conservar la estabilidad social.Barón de Holbach (1812): La moral universal o los deberes del hombre fundados en su naturaleza (1: Teoría de la moral).

El término «moral» tiene un sentido opuesto al de «inmoral» (contra la moral) y «amoral» (sin moral). La existencia de acciones susceptibles de valoración moral está fundamentada en el ser humano, como sujeto de actos voluntarios. Abarca la acción de las personas en todas sus manifestaciones, además de que permite la introducción y referencia de los valores.

Los conceptos y creencias sobre la moral llegan a ser considerados y codificados de acuerdo a una cultura, religión, grupo, u otro esquema de ideas, que tienen como función la regulación del comportamiento de sus miembros. La conformidad con dichas codificaciones también puede ser conocida como moralidad, que se distingue del término «moral» en que la anterior hace referencia a la moral aceptada de forma general en un cierto contexto por un cierto colectivo. Esto no quiere decir que todos los sujetos que comparten una cierta moralidad tengan exactamente la misma moral. Sus morales pueden tener diferencias entre sí, pero también tienen importantes elementos en común que constituyen su moralidad. Con todo, se considera que la sociedad depende del uso generalizado de esta para su existencia. En la práctica, suelen ser conductas morales basadas, no en planteamientos religiosos, sino coherentes con una determinada antropología. Pueden llegar a darse situaciones equívocas si se pretende negar valor ético a comportamientos que tengan su origen en la religión.

Hay diversas definiciones y concepciones de lo que significa moral, lo que ha sido tema de discusión y debate a través del tiempo. Múltiples opiniones concuerdan en que el término representa aquello que permite distinguir entre el bien y el malWeiten, Wayne (2008): Psicología: temas y variaciones (pág. 447). México: Edamsa, 2008. de los actos, mientras que otros dicen que son solo las costumbres las que se evalúan virtuosas o perniciosas.

El concepto de la moral se diferencia de la filosofía moral o ética en que esta última reflexiona racionalmente sobre los diversos esquemas morales con la finalidad de encontrar ideas principales racionales que determinen las acciones de la ética correcta y las acciones de las éticas incorrectas, es decir, la ética busca principios absolutos o universales, independientes de la moral de cada cultura.

La moral además tiene 2 sentidos aplicables, por una parte descriptivo, el cual la moral se vale de un conjunto de normas, valores, fines o creencias que guían la conducta de una persona o grupo social.Cortina, Adela; Martínez, Emilio (1996). Ética. Madrid: Akal. Y por otra parte, un sentido normativo, el cual se basa en un conjunto de normas o criterios que se consideran válidos desde un punto de vista ético, por lo que permite evaluar de manera positiva o negativa los diferentes comportamientos o creencias de cada individuo. Gert, Bernard (2005). Morality: Its Nature and Justification. Oxford: Oxford University Press.

En el ámbito de la filosofía moral también se distingue entre moral y moralidades, el primer término se refiere a los valores y normas adoptados por un individuo en concreto, sin embargo, el término moralidades aluye a un conjunto más amplio de principios aceptados de manera general en un contexto social determinado.García Moriyón, Félix (1997). Introducción a la filosofía moral. Madrid: Síntesis.

La moral puede tener distintos fines según a quien se dirijan las normas. Algunos se centran en el propio individuo buscando la mejora de su propia vida y su bienestar, mientras que otros trascienden y buscan el bienestar de manera general (altruismo). Peter Singer explica que la moral humana ha evolucionado para aumentar de manera gradual nuestro círculos de preocupación: desde intereses personales y familiares hasta el bienestar de personas desconocidas o todos los seres sintientes. Esto refleja como la moral puede combinar fines autodirigidos con fines altruistas, siendo este un equilibrio entre el cuidado de uno mismo y el bienestar y responsabilidad general hacia los demás “The circle of altruism can expand beyond the family, the tribe, and even the nation, to include all human beings and, potentially, all sentient creatures.”

La moral no solo regula lo que consideramos correcto o incorrecto, refleja nuestra capacidad de empatizar con los demás y anticipar las consecuencias de nuestras acciones, es un espejo que refleja la sociedad en que vivimos pero también un instrumento para mejorarla y cuestionarla. A diferencia de las normas estrictas o leyes, la moral evoluciona con la experiencia, cultura, la reflexión individual y es flexible, lo que nos permite tener un juicio ético propio.

Historia

Todas las sociedades tienen conductas que son el núcleo de una concepción moral ampliamente compartida por los individuos del grupo. En Occidente han sido importantes las concepciones morales de las religiones como el judaísmo, y el cristianismo. En Oriente el confucianismo o el budismo también han ejercido un fuerte influjo en el núcleo moral de sociedades asiáticas.

El mitólogo sueco M. P. Nilsson, a principios del , expuso una teoría según la cual los preceptos considerados tabú por las sociedades primitivas estarían en el origen de la moral. El concepto de tabú, que en su origen suponía una mera prohibición motivada por el «temor al daño», se habría refinado y transformado con la aparición de religiones más elaboradas. Las disposiciones resultantes de tal fusión prepararon el camino que condujo, en su etapa final, a la aparición de la conciencia moral.

Si bien es frecuente remontar la reflexión moral occidental a lo dicho por las escuelas grecorromanas, donde la moral se enseñaba en forma de preceptos prácticos, la reflexión moral fue muy importante en la Antigüedad egipcia a juzgar por la gran cantidad de textos de carácter moral que han sobrevivido. En la Antigüedad grecolatina, se elaboraron numerosos textos tales como las Máximas de los siete sabios de Grecia, los Versos dorados de los poetas de Grecia; o bien en forma de apólogos y alegorías hasta que después se revistió de un carácter filosófico.

Los antiguos romanos concedían a las mores maiorum (‘costumbres de los mayores’, las costumbres de sus ancestros fijadas en una serie continuada de precedentes judiciales) una importancia capital en la vida jurídica, hasta tal punto que durante más de dos siglos (hasta el siglo II a. C.) fue la principal entre las fuentes del derecho. Su vigencia perdura a través de la codificación de dichos precedentes en un texto que llega hasta nosotros como la Ley de las XII Tablas, elaborado hacia el 450 a. C.

Ocupa importante lugar en las enseñanzas de Pitágoras, Sócrates, Platón, Aristóteles, Epicuro y, sobre todo, entre los estoicos (Cicerón, Séneca, Epicteto, Marco Aurelio, etc.). Los neoplatónicos se inspiraron en Platón y los estoicos cayeron en el misticismo. Los modernos han profundizado y completado las teorías de los antiguos.Diccionario enciclopédico popular ilustrado Salvat. España, 1906-1914.

Orígenes de la moral Muchos científicos creen que la moral es un producto de la selección natural, que se considera que ha conservado comportamientos sociales favorables al éxito evolutivo de los grupos. Las sociedades animales muestran muchos ejemplos de cohesión basada en la sumisión instintiva a lo que parece ser leyes no escritas. Los grupos primitivos antepasados de la especie humana tenían sin duda una organización de este tipo que, con el desarrollo de las facultades cerebrales, se transformó de forma progresiva en la institución de legislaciones explícitas, y en el respeto a ellas. Las sociedades que se otorgaron leyes y las aplicaron resultaron ser más capaces de sobrevivir y proliferar que las libradas a la anarquía y a la competencia salvaje entre sus miembros. Los orígenes de la moral son antropoculturales, ya que todas reglas y costumbres vienen de la cultura en la cual nacemos y nos desarrollamos.Sócrates es considerado el padre de la ética y la moral.

Sociobiología Esta idea fue ampliada por Edward O. Wilson, biólogo de Harvard, bajo el nombre de sociobiología, para que abarcara todo el tejido social humano. Según Wilson, que ha resumido sus puntos de vista en una importante obra, Consilience, todo nuestro sistema de valores, incluso las creencias, virtudes y normas relacionadas con ellas, es producto de la oportunidad evolutiva. El sistema existe porque resultó ser útil para el éxito evolutivo de los grupos que lo practicaron.

Contra la sociobiología se han manifestado con vigor, por diversas razones, muchos filósofos y científicos sociales. Algunos ven en ella vestigios del darwinismo social, la posición empírico-lógica que defendió, en especial, el filósofo inglés del Herbert Spencer, para justificar, sobre la base de la teoría de Darwin, los excesos del laissez faire ("dejar hacer") económico. En opinión de otros, la sociobiología exagera el papel del determinismo genético, en detrimento de las influencias ambientales, y promueve las discriminaciones raciales y sociales. Una acertada crítica a Wilson fue la realizada por Llano, en la que considera el singular comportamiento ético del ser humano en comparación con los animales.

Al margen de polémicas, es claro que el avance de las sociedades ha tenido lugar con el desarrollo adecuado de las leyes, cuando este se ha dado. De otro lado, la antropología comparada muestra a las claras que las leyes varían según los pueblos y las épocas, lo que no siempre se explica según categorías de jerarquía zoológica.

Sea cual fuere el origen del comportamiento ético, existen razones para creer que, por evolución biológica -o lo que es más seguro-, por desarrollo cultural, la moral ha evolucionado de forma progresiva, desde una forma pragmática y utilitaria, hasta una concepción más abstracta del bien y del mal. La mayoría de las civilizaciones distinguen entre las legislaciones, dictadas por consideraciones de convivencia, y normas éticas, basadas en valores absolutos. Estas siguen siendo polémicas en cierta medida, como demuestran, por ejemplo, los principales debates sobre bioética. Pero la distinción entre el bien y el mal parece hallarse bien enraizada en la naturaleza humana. Este es el punto capital.

Teoría de los fundamentos morales

La teoría de los fundamentos morales es una teoría psicológica y social que propone explicar los orígenes o las variaciones en el razonamiento moral sobre la base de fundamentos innatos y modulares. Hasta este momento, la teoría ha propuesto seis fundamentos: el cuidado, la justicia, la libertad, la lealtad, la autoridad y la pureza; no obstante, sus autores avisan sobre la posibilidad de incluir más fundamentos. La teoría fue propuesta por primera vez por los psicólogos Jonathan Haidt y Craig Joseph, basándose en el trabajo realizado por el antropólogo cultural Richard Shweder, y ha sido subsecuentemente desarrollada por un diverso grupo de colaboradores, y popularizada en el libro de Haidt titulado La mente de los justos (The Righteous Mind).

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