Punta Alta es una ciudad de Argentina que se encuentra ubicada en el sudoeste de la provincia de Buenos Aires. Es cabecera del partido de Coronel Rosales. Se sitúa en la región pampeana, a poca distancia de la región patagónica.

Su fundación quedó estipulada el 2 de julio de 1898, momento en el cual comienza la construcción del Puerto Militar, con la colocación del primer pilote y el asentamiento de los trabajadores que prestaban mano de obra en la construcción en lo que sería la futura ciudad.https://www.archivodepunta.com.ar/info-punta-alta/

Presenta una amplia oferta turística, como los balnearios de Arroyo Pareja y Punta Ancla y los diversos museos de diferentes asuntos, desde la historia de la ciudad hasta exposciciones de la historia geológica del partido que ecabeza; piezas fósiles, maquetas y moldes del yacimiento de paleoignitas. Además, se encuentra a escasos kilómetros de la localidad de Villa del Mar y a unos 68 km de la localidad balnearia de Pehuen-Có.

En su región, la ciudad de Punta Alta se posiciona como la segunda con mayor población, con 58 315 habitantes según el Censo Nacional de Población 2010.

Toponimia El nombre “Punta Alta” es muchísimo anterior a la fundación de la ciudad homónima, ya que este era el nombre dado a un accidente geográfico situado en la costa norte de la bahía Blanca. Este accidente figura en cartas náuticas de principios del . Más específicamente, su más antigua mención encontrada hasta ahora aparece en la “Carta de la Provincia de Buenos Aires”, realizada por Bartolomé Muñoz y editada en Londres en diciembre de 1824. Por su parte, cuando Charles Darwin visitó la región, en su Diario de viaje a bordo del Beagle en 1832 lo menciona siempre en castellano, por lo que el nombre no fue puesto por él.

Evidentemente, fueron los antiguos loberos y comerciantes que cubrían por mar la ruta entre Carmen de Patagones y Buenos Aires los primeros que tuvieron que llamar así al lugar. Ellos se adentraban en la bahía en busca de refugio ante tormentas o, para calafatear sus naves y buscaban siempre referencias en la costa bastante uniforme para no extraviarse.

En este contexto, tomaron de referencia a un accidente geográfico que se destacaba en la costa de la bahía, la «punta alta». Este accidente geográfico era muy particular y reconocido por su composición, ya que consistía en una punta (es decir, una lengua de tierra que se adentra en el mar) con una barranca que corría perpendicular al mar. Sobre esta barranca, se situaba un médano el cual le daba a la “punta” su característica de “alta”.IZARRA , L.: "Charles Darwin en Punta Alta", en El Archivo, año IX, Nº 21, mayo de 2009http://www.archivodepunta.com.ar/2017/06/28/el-nombre-de-punta-alta/ Ese médano, conforme a estudios posteriores de relevamiento del lugar, tenía una cota de 21 metros sobre el nivel del mar.

Posteriormente, se llamó "Punta Alta" al paraje circundante y por eso mismo, la estación del Ferrocarril del Sud construida en ese paraje tuvo ese nombre. Al igual que otras localidades de la provincia, el pueblo formado alrededor de la estación tomó su nombre de ella.

Actualmente, el lugar donde se ubicaba la Punta Alta fue modificado. La línea de costa se encuentra alterada por acción antrópica. Sobre lo que fue la punta se apoyan los muelles de la Base Naval. Una parte significativa de la barranca fue removida al hacerse las obras del puerto militar. En lo que al médano se refiere, sobrevive como basamento la Torre de Señales de la Base Naval. Al momento de definir el sitio para la ubicación del edificio, se tuvieron en cuenta los accidentes geográficos naturales más altos dados por los médanos que se encontraban en el ingreso del puerto militar, llegándose a la conclusión que la Punta Alta era las más apropiada, pues permitía divisar la entrada a la ría, el puerto y la misma Base Naval en su conjunto.

Historia

Pobladores autóctonos Los primeros rastros de presencia humana en el sur de la provincia de Buenos Aires son de cerca de años. Se trataban de grupos que habitaron el sistema serrano de Tandilia, Ventania y la llanura interserrano. Nómades, su economía era la de cazadores recolectores y estaban organizados.

En la zona actual de la ciudad de Punta Alta estaban presentes dos grupos aborígenes: los Linares y los Ancalao. Estos pertenecían, según varios autores, a dos parcialidades étnicas diferentes. Los primeros eran de origen pehuenche o guenaken o mestizo, mientras que los otros eran de ascendencia boroga. Los borogas, al mando del cacique Venancio Coñhuepán, habían arribado a la zona hacia 1827, acompañando al Coronel Ramón Estomba como fuerzas auxiliares en la fundación de la Fortaleza Protectora Argentina (hoy ciudad de Bahía Blanca), estableciéndose en las inmediaciones de la actual Aldea Romana, cercanías del cementerio y Arroyo Napostá.

Desde un principio, junto a los Linares, fueron considerados “indios amigos”, asentándose en forma permanente dentro de la línea de frontera, y auxiliando militarmente a la guarnición regular del fuerte. La implementación de este “modus vivendi” entre blancos e indígenas se debió a varios factores. El principal se debe a que para la Fortaleza Protectora Argentina, las grandes distancias con otros centros poblados y la irregularidad en las comunicaciones y transportes, hicieron que la convivencia amistosa y el comercio con los indígenas fuesen de vital importancia para el mantenimiento del fuerte. De esta manera, los Ancalao y los Linares, como “indios amigos” de Bahía Blanca, contribuyeron tanto en la defensa del fuerte como en las acciones punitivas durante una década.

Pocos años más permanecieron en cercanías de Bahía Blanca, ya que, a principios de la década de 1880, fueron erradicados del ejido bahiense, alegando razones de salubridad dado el brote de tifus desatado por ese tiempo. Se establecieron, entonces, en los campos próximos al barrio puntaltense de Ciudad Atlántida y a la localidad balneario de Arroyo Pareja, en una “suerte de estancia”. Los Linares, bajo el mando de don Fernando, hicieron lo propio en los parajes próximos a las actuales baterías de defensa.

Primeros Asentamientos Hacia el último tercio del , la organización social y política del país, la modernización en los sistemas de producción, la inmigración y la expansión hacia el sur llevaron a la Argentina a un período de prosperidad sin precedentes.

Por esos años, nuestro país también comenzó a tener tensas relaciones con Chile que hacían muy probable un conflicto bélico. Además, sucedieron diferentes acontecimientos, tantos internos como externos, que dieron como resultado un incremento de la Flota de Mar y de armamento bélico. Entre esas compras, se destacan dos cruceros acorazados de gran porte y tamaño; los acorazados San Martín y Garibaldi. Dicho incremento armamentístico implicó también la necesidad de un dique de carena apto para reparar los cruceros adquiridos, debido a que el país no contaba con una instalación de semejante envergadura en ese momento.

Estudios del capitán Félix Dufourq determinaban como lugar más propicio a Puerto Belgrano, situado en la ensenada de la bahía Blanca. El 2 de julio de 1898 quedó inaugurado oficialmente el inicio de las obras de construcción del Puerto Militar, con la colocación del primer pilote. Fecha que quedó estipulada también como fundación de la ciudad de Punta Alta, debido al aluvión de gente que se asentó a los alrededores de la construcción, prestando mano de obra para la realización del puerto. Las obras estuvieron a manos del ingeniero italiano Luigi Luiggi

Pero el poblamiento de la ciudad de Punta Alta es mucho más antiguo al estipulado por su año de fundación, en 1898. Además de las tolderías de grupos aborígenes anteriormente nombrados, en tierras cercanas a Arroyo Pareja se había gestado un breve desarrollo de actividades industriales y tareas vinculadas con el ámbito rural.

En 1898 se realizó el remate de 1194 hectáreas divididas en chacras y quintas, en lo que posteriormente se llamó al barrio Ciudad Atlántida. La cercanía a Arroyo Pareja permitió un espectacular negocio especulativo de tierras, contemplando que los terrenos se valuarían merced a los trabajos del Puerto Militar.

Los trabajos en dicho puerto trajeron aparejado los primeros asentamientos que se ubicaron en la zona de Arroyo Pareja. Alrededor de 15 manzanas, conformados por unos mil obreros del puerto militar, respetando la estructura de implantación de los primitivos pueblos, esto se debía a que el abastecimiento no solo era de materiales de construcción, sino alimentos y pertrechos, llegaban por el puerto natural de Arroyo Pareja.CHALIER, G.:La Punta de la historia (Punta Alta y su historia), Cuaderno Nº 1 de la Colección Cuadernos de historias del sur Bonaerense, Bahía Blanca, Universidad Nacional del Sur/Ediuns, 2010

Conformación del actual casco céntrico La falta de infraestructura trajo problemas de abastecimientos, no solo al sector del puerto, sino también a los arsenales y Punta sin Nombre.

Por ello, surgió una vía de comunicación terrestre entre Bahía Blanca y los obrajes para el suministro. La llegada del Ferrocarril Sud en septiembre de 1898 como parte de la línea que nacía en Grünbein (Bahía Blanca), y terminaba (con el nombre de Ferrocarril Estratégico) en las Baterías de defensa costera, determinó que el núcleo de población se trasladase desde Arroyo Pareja a lo que hoy es el centro de Punta Alta.

La llegada del ferrocarril al poblado provocó un nuevo asentamiento que le permitía estar en relación directa con la llegada de provisiones y mantener su cercanía a su fuente de trabajo. Así, como tantas otras localidades argentinas que tuvieron más o menos el mismo origen, el pueblo que surgió espontáneamente a la vera de las vías, tomó el nombre de la estación ferroviaria, que a su vez lo tomó del paraje: Punta Alta.

Las primeras casillas que se construyeron cerca de las vías y de la estación dieron origen a un centro urbano que creció de golpe: de los 790 habitantes contabilizados en 1901 se pasó a 7500 en 1906, para seguir creciendo de manera exponencial años posteriores. La ciudad en la primera mitad del

El desarrollo del sector privado (que en esa época representaba el 50 % del PBI de la ciudad) también produjo una sociedad en crecimiento, que tenía iniciativas para mejorar su condición. Es así que, en las tres primeras décadas del siglo pasado, Punta Alta desarrolló una serie de entidades destinadas a paliar las necesidades de la población.

De este modo, se fundaron entidades mutualistas para la atención médica de los asociados (Asociación Española, 1910 y Sociedad Italiana, 1911); cooperativas para proveer bienes y servicios de calidad (Cooperativa Obrera Económica de Consumos, 1913 y Cooperativa Eléctrica, 1926); corporaciones para la defensa de intereses sectoriales o de la ciudad (Liga Comercial y de Defensa Local, 1916; Sociedad de Fomento, 1920; Asociación de Bomberos Voluntarios, 1925); instituciones recreativas, deportivas y culturales (Clubes Rosario Puerto Belgrano, 1920 y Sporting, 1925; Biblioteca J.B. Alberdi, 1933).

La ciudad también presentaba un sector obrero importante, ya que a los trabajadores civiles de la Base se sumaban los ferroviarios y los obreros portuarios. Además de estas grandes empresas, existían en la ciudad pequeños comercios y talleres, tales como una fábrica de jabón, otra de fideos secos, varios talleres metalúrgicos y algunas imprentas.

Es por eso que Punta Alta poseía un grupo considerable de simpatizantes de partidos de izquierda (socialistas, anarquistas), que se sumaban a partidos de clase media como radicales y conservadores. Esta variedad se expresaba en la prensa escrita, que muchas veces era vocera de fracciones políticas determinadas. Hacia 1919, por ejemplo, circulaban siete periódicos locales.

Autonomía comunal